Capítulo 3
Gracias a dios era viernes, noté como el timbre de salida, sonaba e inundaba por completo la aburrida clase en la que estábamos dando inglés, con aquel molesto profesor. Recogí rápidamente todas mis cosas, para poco después levantarme de mi silla y marcharme de allí. Tom acababa de salir corriendo de la clase, porque al parecer tenía que ir a prepararse ya que tenía clase de é mi reloj mientras caminaba por el largo pasillo de la Academia y me dirigí a la cafetería donde seguramente estarían las chicas. Y no me equivoque.
_Vaya, otra vez te peleaste con Terry?_Me dijo Patty con tono sarcástico mientras me sentaba a su lado en la mesa de la cafetería.
_Vaya, parece que hay demasiada gente chismosa en esta Academia _dije con el mismo tono sarcástico que ella utilizó conmigo.
_Ya sabes, en este lugar hasta las paredes tienen oídos. No te puedes fiar de nadie _volteó Annie a ver como la gente pasaba por la cafetería.
_Chicas! A que no saben que pasa este viernes? _Dijo una chica pelirroja viniendo rápidamente a nuestra mesa, mientras yo ignoraba a mí alrededor por completo y seguía mirando a la mesa con mi mirada perdida.
_Tranquila Eliza, respira –dijo Annie mientras ella reía por la cara que había puesto la morena.
_Dentro de una semana, el viernes que viene, va a haber una fiesta por ser comienzo de trimestre –dijo la pelirroja emocionada mientras nos miraba a todos, yo solo bebí un trago de mi botella de agua mientras miraba a mi alrededor sin darle mucha importancia a lo que decía ésta.
Genial, pensé, otra fiesta más en la Academia Paraíso. Las chicas asintieron cuando Eliza preguntó si irían, claro que como siempre, falté yo por asentir. No pensaba en ir a esa maldita fiesta, todos los trimestres lo mismo, odiaba esas fiestas, en las que la gente no paraba de beber y beber mientras unos jugaban a juegos de besarse con todas las chicas de la Academia, otros no paraban de bailar por el lugar. Me miraron atentas mientras esperaban una respuesta por mi parte. Yo esquivé sus miradas rápidamente pero eso no sirvió de nada, ya que siguieron mirándome de mala forma intentando que asintiera e ir a aquella maldita fiesta.
_ Que?! _me quejé, fingiendo que no sabía porque me miraban. Pero desgraciadamente si lo sabia, y muy bien_Porque me miran todo el rato? Mate a alguien? Que yo sepa… _me interrumpió la voz de una de las chicas.
_Ah no, Candy _mirándome Patty negando con la cabeza_Tu vas a ir a esa fiesta si o si. _hice una expresión con mi cara, haciéndome la ofendida.
_No! No pienso en ir a esa fiesta. Ya viste lo que paso, la última vez que fui a una de esas _me intenté excusar mientras las chicas me miraban atentas. Rápidamente pasaron imágenes por mi cabeza de la última fiesta a la que fui celebrada en la Academia. Fue un auténtico desastre, acabe discutiendo con Grandchester y su novia Susana.
_No tiene porque pasarte lo mismo esta vez. _me miró Patty
_ Ni lo sueñen chicas! No iré a esa fiesta
_Candy ! Ya pasaron como mas de 3 meses de aquello, olvídalo!_ dijo Patty. Me levanté de la mesa y volví a negar con la cabeza mientras me perdía por el pasillo que daba a la cafetería-
Estaba tumbada sobre la cama de la habitación que compartía con las chicas. Me aburría demasiado, miré el reloj de mi muñeca mientras quitaba los audífonos de mis odios para dejarlos sobre la mesa del gran quedé unos segundos pensativa. Hoy era viernes, la hora pasaba de las 7 de la tarde, todavía el sol estaba alumbrando las calles de Los Ángeles, bueno mejor dicho, la Academia y el jardín que se podía ver desde la ventana de nuestra habitación, porque la calle quedaba algo lejos de nuestras vistas.
Me empecé a vestir con un vestido que me había comprado una semana antes, cuando todavía estábamos de vacaciones y me fui de compras con Patty por la ciudad. Los fines de semana podíamos irnos de la Academia, porque no había clases, ya que era festivo. Así que seguramente me iría a casa para pasarla con mis padres, como siempre solía salía a cenar con mi hermano mayor, Albert, estaba trabajando fuera de la ciudad, concretamente en Atlanta y solía venir siempre que podía, normalmente eran los fines de semana porque esos días no trabajaba.
_Vas a salir? –Entró Patty en la habitación mientras me miraba salir de la ducha con una toalla sobre mi cuerpo.
_Si, viene Albert y me invitó a cenar_sonreí mientras me terminaba de secar mi largo cabello que poco después quedó cayendo sobre mis hombros algo húmedos por el agua de la ducha.
_Mañana a primera hora me viene a buscar Liam, seguramente pasaré el fin de semana con él en la ciudad _sonrió contenta Patty mientras se dejó caer sobre su cama.
_ Me alegro por ti _hice una mueca y me terminé de arreglar mi cabello.
Escuché unos ruidos raros que venían del balcón de la habitación, Patty y yo nos miramos coincidiendo nuestras miradas a la vez, estábamos confusas, no sabíamos que pasaba afuera. Decidí caminar hasta el balcón para finalmente salir a este, hacía muy buena noche, no hacía apenas frío. Miré hacia los lados para toparme con un rostro de sorpresa y confusión, seguramente no se esperaba que yo saliera allí y menos con solo una toalla rodeando mi cuerpo desnudo todavía con alguna gota de agua recorriendo mi piel.
_Que demonio haces en mi balcón, Grandchester? _dije furiosa mientras gritaba, el solo se quedó viéndome de arriba abajo para quedarse algo sorprendido, parecía como si no supiera que decir en ese momento.
Terry dijo reaccionando_Se me cayó el balón de rugby a tu balcón. Solo pase para recogerlo. Acaso esta es solo tu Academia? _Mientras me observaba atentamente a los ojos, levantando su ceja, con tono de superioridad.
_No, pero tampoco es la tuya! _molesta todavía_ Así que fuera! _Señalé estirando mi brazo hacia su balcón.
_Personas como tu sobran en esta Academia, eres tan molesta! _dijo Terry gritando molesto por lo que le dije.
_También sobran las personas que saltan a balcones ajenos por ser unos malditos entupidos y estar jugando a rugby en el balcón! _dije esto mientras el me miraba y después se fue furioso para saltar a su balcón, ya que estaba completamente pegado al nuestro y no había distancia entre barandillas.
_Vuelve a tu cuadra! _dijo mientras seguía jugando a rugby con Stear, que había escuchado toda nuestra "pasional conversación".
_ Te odio Grandchester_ dije entre dientes mientras me metía en la habitación y me encontraba con la cara de sarcasmo de Patty.
_Vaya, se quieren tanto que no pueden pasar ni un segundo sin pelear _dijo sarcástica mientras arqueaba su ceja-
_No digas nada, por favor _dicho esto me metí en el baño para vestirme y terminar de maquillarme y arreglar mi pelo.
Me terminé de mirar en el gran espejo de la habitación, estaba bastante bien el vestido que me había comprado unos días antes con Patty. La verdad me encantaba como me quedaba, mi cabello caía por mis hombros, me llegaba hasta terminada la cintura, ondulado en las puntas.
_Si sigues mirándote al espejo, te vamos a tener que sacar de aquí a rastras! _Dijo Patty bromeando mientras reía con Annie.
_Muy graciosa, no se porque no me da la risa_dije sarcástica mientras le tiraba el almohada en su cara y se quejo con un "auch".
_Creo que tu hermano te esta esperando abajo _dijo la morena mientras miraba por la ventana a lo lejos de la calle, un coche grande negro.
_ Nos vemos dentro de unas horas._salí de la habitación con una sonrisa sobre mi rostro. Me hacía ilusión ver de nuevo a mi hermano, hacía como mas de dos semanas que no le veía, pero por desgracia esa sonrisa se me borró por completo del rostro a ver a la persona que menos me apetecía ver en aquel momento, bueno, si soy sincera, no me gusta verlo ningún día.
Empecé a caminar por el largo pasillo que daba a una puerta, la del ascensor, y a unas escaleras. Tomaría la opción del ascensor, no estaba en mis opciones matarme por las escaleras de la Academia, por culpa de mis tacones, y tampoco estaba que Terry me viera, luego no tendría otro tema del que hablar y con el que molestarme, lo presentía.
Para mi sorpresa no me dijo nada, lo que se me hizo muy raro, pero era comprensible porque pensé que no se había dado cuenta de mi presencia y estaba en lo correcto. Iba con una camiseta de mangas corta ajustada a su cuerpo y unos jeans caídos, como solía vestir y sus inseparables supra, pero esta vez eran negras con la suela blanca. No podía negarlo se veía bien. Parecía como si esperara a alguien pero justo cuando se escuchó el sonido de mi puerta cerrarse, se cerró la suya después de entrar a su habitación. Dí un suspiro de alivio, esta vez por suerte no tendría que soportar sus malditos comentarios sobre el lugar al que iba.
_Albert! Estas loco! _dije en tono alto mientras no paraba de reír en el restaurante en el que estábamos cenando. Me dolía el estómago de reírme tanto y tan seguido, el siempre conseguía esa sensación en mí_Para ya, por favor. Me duele mucho mi estómago_intenté calmarme mientras paraba de reír.
_Esta bien. Será mejor que dejes de reír un poco, al final lloraras y ese tal Terrence Grandchester empezará a decirte cosas absurdas _rió, pero su propósito se hizo realidad. Me callé y rápidamente deje de reír solo con oír ese maldito nombre salir de sus labios.
_Oh Albert, Ya amargaste la cena _me quejé mientras bebía un sorbo de la copa que tenía delante de la mesa.
_No entiendo porque se odian tanto, en serio, por mas que busco una respuesta nunca la encuentro. Deberían de llevarse bien, digo, son de los mejores alumnos de la Academia _me miró con mas seriedad sobre su rostro mientras dejaba mi copa sobre la mesa.
_ Vaya, no sabía que había un contrato con la Academia en el que dijera que me tuviera que llevar bien con los mejores alumnos de allí y menos con él –sonreí sarcástica mientras se notaba el sarcasmo en mi tono.
_ Por como hablas de el, le tienes mucho odio _se sorprendió.
_Cuando lo conozcas, créeme, compartirás ese sentimiento conmigo. Te lo aseguro _le miré cansada de hablar del mismo tema.
Bajamos del coche, Albert bajó conmigo después de aparcar justo en frente de la puerta de la gran Academia. Bajé del coche de la forma que mejor pude porque la verdad las cosas me estaban empezando a dar un poco de vuelta, lo que me mareaba. No se como pero a los pocos segundos, me encontraba en el ascensor que estaba subiendo a la planta de mi habitación. No me aguantaba la risa que me venía así que solté una gran carcajada en medio del ascensor y Albert me miró curioso sin poder contener su risa.
_shhhh _me puso su dedo en mi boca mientras me miraba y no podía contener la risa al verme_Vas a despertar a alguien.
_ Ok ok_yo solo reí ante su gesto, hasta que se me pasó la risa un poco.
_No debiste de pasarte con las copas, Candy. Suerte que no estaban papá y mamá, porque si no te la llegas a cargar
_ Espero que no se enteren, por tu bien Al. Si papá sabe algo de esto, te matare.
Se paró el ascensor y comenzamos a caminar por el pasillo mientras me apoyaba un poco del hombro de Albert. Íbamos abrazados mientras caminábamos. Parecía que la ebriedad se me pasaba poco a poco, al igual que el lugar volvía a su sitio y dejaba de moverse.
_Vaya parece que a White le gusta demasiado la bebida _escuché esa voz sarcástica venir delante de mí y alcé la mirada para encontrarme con la silueta de mi peor enemigo apoyada sobre la pared.
_Cállate Grandchester! _grité para que el solo sonriera victorioso.
_Vaya, trajiste a tu nueva conquista a la Academia? _miró a el chico alto que iba a mi lado mientras pasaba su mano sobre mi espalda para apoyarme mejor.
_Princesa, este es el chico al que odias tanto? Si no recuerdo mal, se llamaba…_una voz le interrumpió, parecía algo enfadado.
_Terrence. Me llamo Terrence Grandchester _remarcó sus palabras con orgullo mientras miraba de arriba abajo a mi hermano.
_Vaya nena, te doy la razón es mas odioso de lo que imaginaba _reímos los dos por su comentario mientras Terry nos miraba con odio, sobre todo al chico que tenía a mi lado.
_Y tu quien carajo te crees para decirme eso, idiota? _Dijo con rabia a mi hermano mientras se ponía de pie en el pasillo.
_Se llamo Albert, no idiota, para tu información._le miré mientras el me miraba de nuevo con odio.
_Vaya, ya salió la defensora de su noviecito. No puede defenderse el?_Arqueó una ceja.
_ Mira, niño. No se quien narices te crees que eres en esta Academia, pero te puedo asegurar que todo lo que tengas de estrellita, se te salé por la boca. A lo mejor te vendría bien callarte esa boca que tienes para no meterte en problemas _le dijo mientras se acercaba a Terry, furioso.
_Ah si? Que me vas a hacer, Hulk? _le dijo mofándose de él con una sonrisa sobre su rostro.
_Al ! Déjalo y vamos _le agarré de la mano mientras entraba a mi habitación
Entramos a la habitación mientras no se veía nada en ella, tropecé con bastantes cosas pero gracias a mi hermqno no logré caerme al suelo, me sostuvo y me acosté en la cama, suerte que no dormía en la litera de arriba porque si no creo que me hubiera quedado a dormir en el suelo o en el balcón, ya que hacía algo de calor.
_Candy, me tengo que ir. Mañana te llamo para ver que tal estas, vale? Te quiero _Se despidió de mí con un beso en mi mejilla y me terminé de tapar con la sábana mi cuerpo mientras la luz que atravesaba la puerta desaparecía, después de un portazo.
La luz entraba por la ventana del gran balcón, abrí mis ojos para rápidamente cerrarlos en una acto reflejo, me molestaba todo en ese momento hasta la música que venía de la habitación de al lado, era una guitarra. Vino a la cabeza un nombre, Terry ! Me pase mi mano por la cabeza, el dolor de cabeza que tenía en estos momentos era terriblemente fuerte. Me levanté de la cama poco a poco, para después incorporarme y sentarme, mientras observaba a mi alrededor aturdida.
_Vaya, parece que alguien se lo paso demasiado bien ayer _dijo Patty sarcástica mientras salía del baño vestida.
_Son las 10 de la mañana, si pretendes irte a casa, creo que será mejor que te vayas duchando y arreglándote, si no, no llegaras _salió del balcón Annie con unas gafas de sol que cubrían sus ojos profundos.
_Dios, me duele mucho la cabeza _me levanté mientras comprobaba que llevaba un pijama, era raro_En que momento me puse yo este pijama?_Mientras me miraban las chicas.
_Candy, es normal que no te acuerdes de lo que hiciste ayer en la noche. Pero, te lo puse yo _dijo Patty y rió mientras Annie hacía una mueca.
_Esta bien, gracias. Me iré a darme una ducha _sonreí como pude.
Sin duda la ducha que me acababa de dar hacía media hora me había relajado completamente, y por lo menos ya no me dolía tanto la cabeza, recibí la llamada de Albert que me pasaría a buscar dentro de una hora para llevarme a casa. Me terminé de vestir con un jeans ajustado a mi cuerpo y una camiseta sin hombro corta, me puse unas botas no muy grandes y unas gafas de sol. Recogí en una pequeña bolsa unas cuantas cosas que me llevaría y esperé sentada en una silla delante del ordenador a que mi hermano me llamara para que bajara y nos fuéramos a í como la puerta se abría y tras ella apareció un hombre alto algo fuerte, rubio con el pelo alborotado, y sus hermosos ojos azules. Era el, mi hermano. Somos muy parecidos salvo por los ojos, los míos son verdes.
_Buenos días enana _me dijo mientras le miraba algo cansada_Como va tu día? _Hizo una mueca mientras miraba a la habitación.
_Bueno, ya no me duele tanto la cabeza, así que mejor _sonreímos los dos mientras me levantaba y cogía mi bolso y mi hermano la pequeña maleta negra.
_ Estas lista? _Me preguntó mientras yo abría la puerta.
_Claro! vamos _salí de la habitación. Annie había salido a almorzar con su hermana pequeña y su madre y Patty se había ido con Liam ya. Cerré la puerta y empezamos a caminar por el pasillo.
_Vaya, otra vez con Hulk, White? _Dijo saliendo de la habitación con Susana de la mano mientras ella no paraba de mirar a mi hermano.
_Algún problema Grandchester? _le miré a través de mis gafas mientras el se quedaba mirándome curioso. Susana entró rápidamente a la habitación.
_Para tu información, me llamo Albert y soy el hermano mayor de Candy _le dijo para después irnos caminando por el pasillo, mientras Albert me empujaba y bromeábamos é como Terry se había quedado algo sorprendido al escucharle decir a mi hermano decirle eso.
Nos montamos en el coche y rápidamente vi como por la puerta de la Academia salían Terry y Susana cogidos de las manos para montarse en el coche negro que teníamos detrás de nosotros. Albert arrancó mientras les perdía de vista por el retrovisor del coche de mi hermano. Sería un fin de semana divertido, sin duda con mi hermano en Los Ángeles me lo iba a pasar genial.
Continuará...
