Aquí os dejo un nuevo capítulo, espero que lo disfrutéis, seguramente hasta el sábado domingo no pueda subir uno nuevo, pero este capítulo creo que es bastante intenso y sale nuestro querido y atormentado Terry que en el 3 no apareció, espero dejaros con un buen sabor de boca. Un saludo enorme.

Escocia

Terry paso tranquilo su primer mes en Escocia. Por las mañanas dormía hasta tarde, una de las costumbres que nunca se había conseguido quitar, madrugar no era lo suyo. Luego comía algo y salía a montar a caballo o daba largos paseos por el lago. Por las noches devoraba libros de teatro, aunque se había alejado de los escenarios por un tiempo sabía que tarde o temprano tendría que volver a su verdadera vocación. De vez en cuando bajaba al pueblo para beber alguna copa y desahogarse con alguna compañía femenina, las cuales nunca volvía a ver después de una noche. No quería encariñarse con nadie ni hacerlas albergar falsas esperanzas.

-Señorito Terry, una muchacha quiere verlo- le dijo la señora Wonts abriendo las ventanas de par en par.

-Estoy dormido Señora Wonts- Dígale que se vaya.

-De eso nada, son más de las doce y estoy segura que le va interesar esta visita-

-Nunca veo a ninguna una dama más de un día seguido.

-Esta no es una de sus damas de compañía Señorito , vístase y baje-

-¿Quién será? pensó Terry. ¿Será Susana? ¿Habrá vuelto? ¿Dijo que no me buscaría, que era libre…pero y si se arrepintió?

-Deje de pensar en sus cosas y de se prisa- le grito la Señora Wonts mientras se alejaba por el pasillo.

-Que carácter- pensó Terry.

-Señorita, el Sr. Grandchester enseguida esta con usted- indico la Sra Wonts.

-Gracias- dijo una voz femenina.

Fue al segundo día de llegara Escocia cuando le vio, al principio creía que eran imaginaciones suyas pero al pasar los días se dio cuenta que era él. Siempre salía a cabalgar ala misma hora y ella le observaba, quería saber si estaba solo o si se había casado con Susana.

A Archie por supuesto no le había dicho nada, sabía que su marido no podía soportar a Terrence Grandchester y había preferido ocultarle el secreto. Pasaban los días y Annie intentaba averiguar un poquito más sobre Terry. De esta forma se hizo amiga de su ama de llaves, la Sra. Wonts, una mujer adorable que la acompañaba en sus paseos mientras Archie se echaba la siesta. Así se entero que Terrence no se había casado y que llevaba un mes en Escocia. Se había retirado momentáneamente de los escenarios.

Annie también hablaba con la Sra. Wonts de Candy y de su vida en Chicago, La señora Wonts la recordaba de aquel verano de hace 5 años y se alegro mucho a saber que estaba bien y era un gran enfermera.

Después de saber un poco más Annie decidió quedarse en Escocia toda su luna de miel. Le costo trabajo convencer a Archie pero el accedió ante los numerosos ruegos de ella.

Annie lo había decidido. Era el momento de devolver a su amiga del alma todos esos favores y cuidados que siempre le había dado.

Así que allí estaba ella en el salón de Terrence Grandchester.

Estaba pensando en todo ello cuando oyó una voz masculina-

-¿Perdón? , ¿Quien me busca?

Annie se dio la vuelta lentamente.

-Soy yo Terrence, Annie Britter ¿me recuerdas?

A Terry le costo recordarla

-Fuimos juntos al colegio San Pablo, yo era amiga de…

-Candy-finalizó él. La había recordado

- Sí de Candy- afirmo ella.

Chicago

Candy y Patty llevaban 3 semanas viviendo juntas. Patty pensó que le iba a costar más adaptarse a otra persona después de tanto tiempo viviendo sola pero Candy siempre se lo ponía todo muy fá la perfecta compañera de piso, limpiaba, cocinaba de maravilla y siempre tenía una conversación amena para ella. Se compenetraban perfectamente.

Cuando Candy trabajaba en la clínica era Albert el que se encargaba de que Patty estuviera a gusto. Salían a pasear todos los días y hablaban muchísimo de todo: De Candy, de Archie y Annie...de Stear. Albert era con la única persona con la que Patty hablaba de Stear sin ningún tipo de pudor ni de tristeza.

-¿Qué tal el paseo con Albert? Le pregunto Candy al llegar a casa.

-Estupendo, hoy hacía un día maravilloso, hemos ido al zoo y hemos visto una tortuga igual que Julie- le indico Patty- Ha sido un buen día ¿Que tal tú en el trabajo?

-Ohh! No tan bien como en el zoo pero no me puedo quejar, ha sido un día tranquilo.

-Me alegro, he preparado la cena.

-Estupendo! Exclamo Candy-¡me muero de hambre!

-Albert siempre bromea y dice que comes tanto como un hombre- rió Patty

-Sí jejje…después de un día duro hay que reponer fuerzas- ¿Pasas mucho tiempo con Albert, no? pregunto la rubia

-¿Yo? Patty se sonrojo con la pregunta. Esto…no conozco a nadie más en Chicago y Annie y Archie aún están en Escocia…

-Sí, esos dos a este paso se van a quedar a vivir allí- cambio de tema Candy dándose cuenta de que había sido una pregunta incomoda para su amiga.

-Se ha sonrojado cuando le he preguntado por Albert ¿Podrá ser posible que sienta algo por él?, no seria raro. Albert es un chico muy apuesto y Patty ya no es la chica tímida que conocí en el colegio. Sería maravilloso…-pensó la rubia

-¡Candy! ¡No tenías tanta hambre! ¡Come! Se te va a quedar frío- la dijo Patty sacándola de sus pensamientos.

-¡Sí!

Escocia

-¿Qué te trae por Escocia? Le pregunto Terry

-Yo…me case con Archibald Cornwell ¿Le recuerdas?

-¿A Archibald? ¡como no!- respondió el moreno

-Llegamos hace unas tres semanas a Escocia por nuestra luna de miel y bueno… te he visto cabalgar varias veces, no sabía muy bien si eras tú y me pareció correcto comprobarlo y venir a saludar a un antiguo compañero de colegio. Archie, no ha podido venir…

-Así que casada con Archibald, que osadía la tuya Annie Britter. Te compadezco.

-No seas así Terrence. Archie es un buen hombre, nos queremos mucho.

-Me alegro de verdad, más por él que por ti ya que se ha llevado la mejor parte de todo el asunto.-bromeo

-Candy tenía razón, eres incorregible- le sonrió

La mirada de Terry dibujo un rasgo de tristeza al oír el nombre de Candy.

-Se entristeció cuando dije su nombre, aun siente algo por ella-pensó Annie

-¿Annie, qué tal está ella?-

-¿Candy? Está bien, como siempre. Trabaja de enfermera en una clínica y vive en el mismo apartamento que compartía con Albert.

-¿Sigue viviendo con Albert? ¿No había recuperado la memoria?- pregunto Terry, con algo de resentimiento en la voz, recordando el último recuentro con su amigo.

-No, ya no vive con él. Albert se traslado al domicilio familiar por sus negocios. Ahora Candy….

-Señorita Annie! Grito la Señora Wonts. El Señor Archibald la esta buscando, debería ir…

-Si voy enseguida. Terrence me tengo que ir. Ha sido un gusto verte.

-¿Archie no sabe que estas aquí verdad, Annie?- le pregunto Terry.

-Sí, claro que lo sabe…

-¿Si? Entonces te acompañare, me encantara volver a saludar a ese cabezota.

-No Terrence por favor.

-¿No sabe que estas aquí, verdad?

-No, no lo sabe, vine por mi cuenta…Solo quería saludarte, nada más. Nunca te has llevado bien con él por eso no se lo dije.

-Es él el que nunca se ha llevado bien conmigo. Da igual Annie, no quiero que tengas problemas con él por mí. Ya me has saludado, ha sido un gusto verte. Muchas felicidades por la boda, espero que sean muy felices y…-Terry se quedo callado…cuida a Candy-pensó para sí

-¿Y qué Terrence?

-Nada, Annie. Hasta Luego

-Adiós

En el camino hacía la villa de los Andrey en Escocia Annie pensaba en su conversación con Terry Grandchester.

-Aún piensa en ella, sus ojos lo decían todo cuando pronuncie su nombre, se volvieron tristes…Pero ¿Por qué está aquí solo? ¿ y Susana? Tenía un compromiso con ella, se iban a casar…Igual lo dejaron, entonces, ¿Por qué no buscó a Candy? ¿Quizás ya no la quiere? ¿Quizás tenga a otra persona?- Miles de preguntan rondaban la cabeza de Annie y de repente recordó las palabras de Patty en su boda…un amor de esos que no se olvidan…para siempre...

Sea cual sea la situación de Terrence merecen una segunda oportunidad, merecen verse… si dejo pasar esto quizás Candy no sea feliz nunca y eso no me lo perdonaría.

Escribiré a Albert, él me ayudara.

Desde la visita de Annie Britter Terry no paraba de pensar en Candy y en lo poco que Annie le había dicho…

-Está bien, como siempre. Trabaja de enfermera en una clínica… ya no vive con Albert... Ahora Candy…

-Ahora Candy… ¿que?, ¿que?- Pensaba Terry- ¿Se ha casado?, ¿Esta con otro?...

¡Maldita sea Grandchester!- exclamo pegando un puñetazo a la mesa, ¡Sácala de tu cabeza! No es para ti. La dejaste escapar y algo tan bueno no vuelve, algo tan bueno pasa una vez en la vida, nada más.

-Sra. Wonts!- grito, Sra Wonts!

-¿Que sucede Señorito Terry? ¿ Que son esos gritos?- Pregunto asustada la Sra Wonts

-Me voy al pueblo, volveré tarde- la dijo cogiendo la chaqueta sin mirarla siquiera, sabia lo que ella pensaba de sus salidas nocturnas

-A beber otra vez Señorito y a estar otra vez con alguna de esas…-

Sra Wonts! Le grito, No me juzgue, limitase a hacer su trabajo que es servir en esta casa-

Entendido- le contestó la Sra con dos lágrimas asomándose los ojos.

Y otra cosa-le dijo Terry- Si vuelve Annie Britter no la reciba, no quiero volver a verla.

¡Terry! ¡No eres justo con las personas a las que importas! Le recrimino la Sra Wonts mientras se daba la vuelta.

- Es la primera vez desde que volví que me llama por mi nombre de pila-pensó entristecido Terry- y estaba llorando, la he hecho llorar. No merezco importarle a nadie Sra Wonts, ni usted, ni a Annie y mucho menos a mi pecosa..