Kenny y Eren
CAPITULO 04
Lo peor había empezado desde que aquel anciano lo contrato, odiaba ser el secuas de ese anciano, tener que seguir sus reglas, ser el "chico bueno" con el solo para tener su confianza y así en un futuro ser el "empresario más rico y famoso de Osaka", pero el colmo era que tenía que aguantar el estar cerca de los malditos Omegas, seres inferiores a él un Alfa de alta clase, odiaba demasiado el poder oler ese aroma tan asqueroso que desprendían estos, el ver como refregaban su trasero en algún Alfa solo por estar en celo, odiaba todo de esos seres tan débiles, por ello prefería a los betas, no tenían olor alguno ni tampoco tenían etapas de celo ni nada por el estilo, los prefería mil veces que a los malditos Omegas.
Actualmente se encontraba varado en Núremberg-Alemania debido a que por culpa de un maldito Omega que choco contra el por qué le estaba dando celo, se le cayó su boleto para ir de regreso a Osaka y entregar unos documentos con su jefe, pero no fue así, tuvo que chocar con aquel mocoso, tener prisa y parar directo a Núremberg, donde justamente no tenía nada debido a que todo lo dejo en su maleta que ya estaba posiblemente en el aeropuerto de Osaka y solo contaba con unos cuantos billetes para la comida y hospedaje en algún lugar barato de ese pequeño lugar. Suspiro pesado mientras decidía sentarse en un pequeño parque casi solitario, pues en los columpios se encontraba un pequeño niño jugando en este solo; debido al frió que estaba haciendo se tuvo que abrigar mejor con su saco y esconder sus manos en este, mientras observaba fijamente el maletín que descansaba en su regazo, ahí solo se encontraban los documentos de una alianza entre empresas, solo papeles que eran demasiado importantes para dos empresas multimillonarias.
─ ¡JODER QUE FRIÓ! ─ Grito mientras hacia su cabeza para atrás re cargándola en el respaldo de la banca, jamás había pensado que le ocurriría algo así y como en Osaka justo en ese tiempo no hacia frio, prefirió no cargar prendas de mas, también que su celular estaba descargado y no podía avisar a su jefe del inconveniente que había surgido, ahora todo el mundo estaba en su contra solo faltaba que un rayo lo partiera ─ Juro por dios que si otro omega se me cruza en el camino le partiré la cara…─ musquillo entre dientes mientras cerraba los ojos para intentar relajarse y no pensar tanto en el frió; pero toda su concentración se perdió cuando un dulce aroma llego a su nariz y una dulce voz le hablo.
─ ¿Señor se encuentra bien? Mamá me ha dicho que los adultos dicen groserías cuando no están bien, y por ello los niños no deben de escucharlos, pero me dio curiosidad… tiene muy pocas ropas y mamá dice que hay que cubrirse bien para no atrapar un resfriado… ¡Tenga! ─ Al bajar la vista pudo observar que se trataba del niño que anterior mente jugaba solo en los columpios, lo vio fijamente, viéndolo de arriba abajo y a pesar del gorro que traía puesto, unos mechones de cabello salían de este y pudo ver a pesar de la poca luz que eran castaños sus cabellos, al igual que sus ojos que contenían un hermoso color azul verdoso, como si tuviera el mar reflejado en estos; despejo su espalda de la baca y se agacho levemente para ver de cerca al menor, y este solo le observaba fijamente mientras le tendía entre sus pequeñas manos una bufanda roja, la cual agarro algo dudoso y se la coloco. Al hacer este el pequeño soltó una dulce sonrisa que le agrado y se dio la vuelta corriendo a un lugar que no conocía, pero cuando estuvo en el otro extremo del parque, un vagabundo salió de la nada y agarro al niño, el cual grito muy bajo, apenas Kenny pudo escuchar el grito que el niño produjo, sin pensarlo tanto se levanto de su lujar y corrió al lugar, golpeando en la nuca a aquel hombre con el maletín y logrando solo con ese golpe dejarlo inconsciente, sin pensarlo mucho cargo al niño entre sus brazos y salió corriendo del lugar, pues él no sabía mucho de lucha.
Al estar lo suficientemente lejos del lugar decidió ver como se encontraba el niño, y al separarlo de su pecho pudo por fin percibir el mismo aroma que soltaba un omega al estar en su celo; vio fijamente al niño, apenas tenía unos 8 años de edad y ya estaba soltando tal aroma, pero por alguna razón el aroma que soltaba el pequeño no le era desagradable, al contrario, deseaba tener a ese niño solo para él, deseaba marcarlo como suyo en ese mismo instante, pero cuando se estuvo acercando a su cuello el niño lo abrazo con fuerza, lo que le hizo reaccionar y detenerse, acaricio suavemente la espalda del pequeño, para que se tranquilizara y dejara de temblar.
Cuando el pequeño dejo de temblar, lo volvió a separar de su pecho y con cuidado limpio sus lágrimas mientras susurro suavemente ─ ¿Cómo te llamas? ─ El pequeño se estiro un poco como si se acabara de despertar y lo vio fijamente mientras con sus manos se aferraba a la bufanda.
─ M-mi nombre es…
Antes de que el pequeño pudiera decir algo una pareja iba corriendo directo a ellos, mientras la mujer gritaba con un claro tono de alegría ─ ¡EREN, CARIÑO! ─ Kenny bajo con cuidado al pequeño de nombre "Eren" y este salió rápidamente corriendo en dirección a la mujer, aferrándose a esta mientras el padre del niño se acercaba a Kenny con un seño fruncido, pues el pequeño tenia la ropa arrugada y su pantalón tenía el botón abierto y su cierre abajo, lo que no daba una muy buena vibra, pero Eren se separo de su madre y corrió rápidamente hacia Kenny abrazando sus piernas, algo que sorprendió a los tres adultos y antes de que pudieran decir algo el pequeño se puso frente a Kenny y extendió sus brazos como si lo estuviera protegiendo de su padre.
─ ¡Papá, no le hagas daño! El es un héroe, me salvo de un señor muy malo… no le hagas nada… ¿sí? ─ Susurro el pequeño justo antes de desplomarse, y el primero en sujetar su pequeño cuerpo fue Kenny, el cual al ver mejor su cara, logro notar que estaba muy roja, el padre de Eren toco su frente diciendo que posiblemente había agarrado un resfriado, y sin preguntarle a Kenny que había ocurrido lo invitaron a ir a su casa, la cual era muy humilde, y no solo era una casa, sino que también era una cafetería/bar.
Al llegar a esta, la prioridad fue el cuidar de Eren, cuando a este se le bajo la fiebre, le dieron hospedaje en un cuarto para invitados a Kenny y en este, ambos padres decidieron preguntarle lo que había pasado, al acabar de hablar con ambos y decirles que a Eren ya le había despertado el celo, ambos se preocuparon y empezaron a pensar en cómo cuidar del niño, pero Kenny alzo la mano en señal de que hablaría, para que los mayores le prestaran atención; aun que estos fácilmente apenas y tenían uno o dos años más grande que él, ambos fijaron sus ojos en él y este dijo tranquilamente ─ En Osaka hay muy buenos doctores que pueden tratar a Eren, también hay medicamentos especiales para este tipo de casos y son muy efectivos ─ Ambos padres se vieron fijamente y después la mujer, que se había presentado en el camino con el nombre de "Carla" dijo.
─ Lo siento Kenny, pero no creo que podamos viajar hasta allá para buscar los medicamentos que necesita Eren… Si no lo ha notado no somos muy "Ricos" que digamos
─ Pero si lo desean puedo llevarme a…
─ ¡Eso nunca! ─ Hablo finalmente el padre, viendo fijamente a el de cabellos castaños oscuros, peinado todos sus cabellos hacia atrás y que contenía un seño fruncido a tal respuesta del hombre ─ Se que te ha gustado mi hijo y lo quieres hacer tuyo, lo note por tu aroma de Alfa que estabas soltando cuando los encontramos… también tenias un fuerte brillo en tus ojos… ¡AUN ES UN NIÑO, JODER! Y tú eres un extraño Kenny… no dejare a mi único hijo en manos de un completo extraño… aprecio tu propuesta, pero Eren se quedara aquí y punto, ¡buenas noches! ─ Ambos padres salieron del cuarto y dejaron solo Kenny.
A la mañana siguiente el invitado en la casa ya había logrado hacer contacto con su jefe y este ya había comprado un boleto de avión, para que regresara a Osaka, al terminar el desayuno que le ofrecieron, Grisha, el padre de Eren, no le permitió estar a solas con su hijo, por lo que lo único que pudo hacer fue darle un casto beso en la frente y intentar regresarle la bufanda, pero el pequeño decidió dársela como un regalo, el cual acepto.
Al llegar la tarde, Kenny ya se encontraba en el avión, esperando simplemente a que este despegara para empezar a armar un plan en el que su amado Eren y el pudieran estar para siempre juntos; matar a sus padres podía ser una opción pero no deseaba que el pequeño sufriera, tal vez sus padres doblarían las manos si veían como el se volvía el hombre más rico del mundo, y para ellos empezó a ser el mejor trabajador para aquel anciano, logrando ser heredado por este, aun que tuvo un pequeño inconveniente, pero logro ocultarlo muy bien del anciano hasta su muerte.
Exactamente habían pasado 8 años exactamente desde que había conocido al pequeño Omega, el único que había logrado despertar en él y sin poder controlarlo, el Alfa que tenia dentro; pero cuando fue nuevamente a la casa de Eren para pedir a este sanamente en matrimonio, sus padres nuevamente se lo negaron, diciendo estúpidamente que no querían que su hijo se casara sin estar enamorado, algo que le hizo enfurecer y solo les había respondió con un tranquilo tono de voz, pareciendo adulto y diciendo "Bien, no les volveré a molestar… les dejare mi numero por si necesitan de mi ayuda en algo… les ayudare en lo que sea, le debo algo a Eren por el dulce detalle que hizo cuando niño, hasta luego" Y sin más se retiro de aquel lugar, había logrado captar que eren no se encontraba en la casa, y decidió esperar escondido en un callejón a ver si llegaba, cuando este lo hizo, no pudo negar los deseas que tenia por aquel niño, ahora más que nunca lo deseaba, se había vuelto simplemente hermoso, sensual; si con la vista se pudiera comer a alguien Eren ya no existiría. Conteniendo las ganas de el mismo secuestrarlo en ese instante, regreso a Osaka, descubriendo en su tiempo a Levi, ex-sargento en Irak, sinceramente no podía creer que el destino fuera así con él, pero al parecer este empezaba a estar a su favor cuando noto que ese muchacho no sabía absolutamente nada; lo contrato y lo volvió su mano derecha, o eso pensaban todos pero simplemente tenia vigilado a ese chico.
Con el pasar de un año, decidió secuestrar finalmente, pues ya tenía los 18 años este y sería completamente legal; pero al estúpido hombre que había enviado para hacer el trabajo, decidió dejarlo, todo porque prefería dejar a Eren en manos de otro que en las suyas, según en la llamada que le había hecho a Kenny decidió dejar el trabajo así que aguantar las hormonas de Eren todo el viaje, sabía que al tocar un cabello del chico estaría declarándose muerto. Por ello decidió enviar a Levi, el era muy resistente a las hormonas de cualquier omega y sabia que se resistiría a las de su Eren; pero subestimo demasiado a este, debido a que cuando llego aquel mensaje de Levi, simplemente le sorprendió, no lo podía imaginar y una rabia le invadió hasta las venas, nadie podía estar cerca del hombre debido a que solo rompía las cosas o molía a golpes a lo que se le acercara. Cuando Kenny se calmo, mando una unidad a traer de regreso a Eren sano y salvo, además que agrego la misión de matar a Levi.
─ ¿Cuánto más falta para que llegue el paquete? ─ Susurre simplemente irritado, mientras esperaba en el estacionamiento subterráneo de mi empresa a que llegaran esos bastardos con mi preciado Omega.
─ Aquí vienen señor… ─ Susurro mi guardaespaldas de más confianza, Erwin Smith un comandante de algo grado, sonreí ante sus palabras y me desprendí el botón de mi saco mientras esperaba ansioso a que la camioneta estuviera frente mío. Cuando esta estuvo donde quería, se abrieron las puertas de esta y salieron los hombres, todos mostrando sus rostros a mí, y entre dos sacaron a un hermoso Eren que luchaba por zafarse de ambos, pero estaba atado tanto de manos como de pies y tenía la boca tapada con un pedazo de tela.
─ Aquí tiene el paquete señor, ¿nuestro pago esta hecho?
Antes de decir algo extendí la mano hacia Eren el cual me veía con odio, algo que me estaba excitando, de tan solo verlo así deseaba tenerlo ya bajo mi control, pero ahora que lo pensaba ya lo estaba, pero lo castigaría, por hacerse el difícil y haber estado con otro hombre cuando solo me pertenecía a mí ─ Denme primero al chico y después… ─ Chasquee los dedos y Erwin abrió el maletín que estaba cargando, mostrando todos los billetes que había en su interior ─ les daré el dinero… ─ Sonreí un poco viéndoles fijamente, pero cuando estuvieron a punto de entregármelo el jefe de la pequeña pandilla detuvo a sus subordinados y empezó a acercarse a Eren, lo que me hizo enojar y verlo seriamente.
─ Yo creo que nos puedes dar un poco mas por este chico, ¿no crees? ─ Sujeto la barbilla de Eren y la apretó haciendo que mi Omega soltara un quejido, apreté los puños y le seguí escuchando ─ Nos costo, ¿sabes?... matar a ese tal Levi… ufff fue un gran tra…─ Antes de que terminara de hablar eren se logro liberar de los que le sujetaban y le dio un fuerte cabezazo al jefe, logrando romperle nariz, este escupió sangre y vio con odio a Eren, pero antes de que alguien moviera un dedo mas, los disparos se hicieron sonoros en todo el estacionamiento y los cinco cuerpos de la pandilla cayeron como saco de papas al suelo.
─ Bien hecho Eren… me has sorprendido, se nota que eres mi omega… ─ Dije tranquilamente mientras me acercaba a mi amado, ignorando que mientras caminaba pisaba los cuerpos de esos bastardos, cuando estuve al lado de mi Eren, este solo estaba llorando y temblando del miedo, sonreí feliz de ver como estaba y lo abrace susurrándole al oído ─ Hiciste un buen trabajo en librarte de esos bastardos… pero si me llegas a golpear a mí, tengo a una persona detrás de mí que no durara en dispararte una pequeña dosis de dardo tranquilizante… y no creo que quieras volver a dormir, ¿o si, Eren? ─ El solo asintió como el pequeño niño bueno que era y acariciando su espalda hice que dejara de temblar, me separe de él y empujándole suavemente de la espalda le dije ─ Vamos, camina Eren… Iremos a tu nueva casa, donde podrás darte un refrescante baño, después hablaremos de las reglas y el castigo que te daré por haber vuelto una puta revolcándote con esa asquerosa mierda de Levi ─ Y sin poder darme cuenta, la rapidez de Eren me gano y me dio un cabezazo, el cual no esquive muy bien y logro darme en la mandíbula, retrocedí un poco y escupí un poco de sangre, Erwin estuvo a punto de disparar cuando le negué y simplemente me acerque a Eren dándole un rápido golpe en la nuca, justo en sus nervios y logrando que este durmiera, pero lo atrape en mis brazos y cargue; di la orden de que limpiaran el lugar y simplemente camine hacia mi auto, metiendo a Eren conmigo en la parte trasera y Erwin subiéndose como el conductor.
─ ¿Lo llevo a su casa, señor?
─ No… llévame a la Pent-house… como se encuentra, me costara demasiado hacer que se eduque… tendré que trabajar en el yo mismo… y ahí no tendrá escapatoria…
─ Entendido.
Gracias por leer, nos leemos en la próxima, no olviden dejar su opinión sobe el capitulo y lo que esperan que ocurra en el siguiente, por favor, dejen sus ideas, hasta luego. Kohitsuji, l s quiere !
