MÁS ALLÁ DE WMATSUI
Capitulo 4
-Tan grande para ser Mío-
Por: Haruhi48 y Yo xD
Jurina se encontraba en una de las salas de baile, la misma en la que sucedió aquel acontecimiento. Ensaya sus solos y los pasos de las coreografías en grupo, pero individualmente, había algunas personas en ese lugar, la mayoría eran Juniors, aun no llegaba su inquisidora, era bastante temprano y posiblemente no tendría que verla hoy ya que tenía una cita imprevista muy importante con una revista en un par de horas y ensayos con AKB por la gira de verano, entre otras asuntos. Así que podría escaparse una vez más de la coreografía que le ha dado muchos problemas.
Todo es tranquilo y tiene mucha energía hoy, pero siente que alguien la está observando, de entre las chicas que están ahí no sabe quien, es normal que la miren pues admiran como baila y la mayoría de las veces siempre tiene público el cual aprende de eso.
Al voltear su mirada un poco por el espejo, se da cuenta que la mirada proviene de Masana y todo parece indicar que no será una tranquila mañana después de todo. Observa por el espejo cómo se aproxima hacia ella y se para justo a un lado cruzada de brazos.
-Buenos días Jurina.- Mientras le saluda a su reflejo en el espejo
Al escuchar esto, Jurina se detiene y detiene la música.
-Hola.- Es todo lo que dice.
-Parece que no te da gusto verme.- Dice Masana como si estuviera haciendo un puchero.
A lo que Jurina le parece algo divertido, la chica viene en son de paz.
-No. En lo absoluta me alegra verte.- Le responde, mientras limpia el sudor de su frente y toma un poco de agua.
-¿Estarás aquí todo el día?- Pregunta con curiosidad.
-No, en un par de horas debo retirarme ¿Por qué lo preguntas?-
-No es como si quisiera saber cosas realmente, pero quiero platicar contigo.-
-Pues será en otra ocasión.- Sabe perfectamente a donde la llevara Masana y su astucia para obtener información. Mientras se voltea y se hace la desentendida volviendo a poner la música y sigue con sus pasos de baile.
Masana se acerca decididamente al reproductor de música para detenerlo, ella le tiene mucho aprecio a Jurina y la actitud resiente de la chica no la tiene muy tranquila, Jurina se ha estado comportando de una forma muy extraña, trabaja de mas, nunca se le puede ver, no contesta llamadas ni mensajes, siempre se disculpa diciendo que ha estado muy ocupada. Pero lo que más le ha estado preocupando, es la actitud desentendida y alegre de Jurina, a Masana no se le puede engañar sabe que Jurina es testaruda, pero no le importa, ella quiere llagar a fondo y si puede ayudarla en algo, lo hará aunque Jurina se niegue a aceptarlo.
El reproductor se apaga abruptamente y Jurina detiene sus movimientos.
-Vas a contarme.- Le dice muy seriamente Masana
Jurina sabe que no puede ocultarse de ella, pero no quiere hablar al respecto. No quiere recordar todas esas discusiones que terminaron mal y mucho menos esa donde termino siendo presa de sus deseos.
-Se que las cosas no están bien pero sabremos sobrellevarlo todas juntas.- Jurina se lo dice alentadoramente escondiendo su verdadera cara de sufrimiento.
Pero a Masana no se le puede ocultar nada, no si la ha cuidado desde que era muy pequeña.
-Mentirosa.-
-¿Eh?-
-Eres una mentirosa Jurina, por supuesto que me preocupan las cosas en el grupo, pero me preocupan más ustedes dos.-
-¿Eh? ¿Nosotras dos?-
-Si, Rena y Tú.- Diciéndolo sin titubear.
-No pueden estar en el mismo lugar, y peor aún, no pueden estar sin discutir por lo más mínimo. Es obvio que algo está más que mal. Al final de todo solo quedamos las tres ¿no? Yo lo sé todo, 6 y un poco mas años no pasan en vano.-
Jurina no entiende lo que Masana dice, después de todo ella ha sido muy cercana a ambas chicas, pero a diferencia de Jurina ella dice las cosas en el momento tampoco tomo bien la noticia y se enojo incluso con Rena, pero al final limaron asperezas.
-Lo único que no se es que ocurrió aquella tarde. -Dice Masana pensativa. -Ninguna de las dos me ha querido decir nada.-
-¿Cuál tarde?- Pregunta Jurina confundida.
Se encuentra en un manojo de nervios, ya que hay dos tardes, que ha intentado borrar de su memoria.
-La vez que Rena y tú pelaron-. Aclara Masana.
-¡Ahhh!- Suspira con alivio.
-¿O, prefieres contarme de cuando estuvieron UN DÍA ENTERO encerradas en esta habitación?- Remarcando un día entero.
-¡Diablos! -Exclama Jurina en su mente -Creí que no lo sabían, piensa Jurina, piensa.-
Jurina no sabe que decir pero piensa que, hay algo muy cierto aquí, cuando Rena se marche, solamente quedaran ellas dos, y el peso de todas esas presiones quedara sobre ellas.
-Tal vez debo confiar en ella.- Piensa Jurina en sus opciones.
-¿Por qué están actuando tan extraño?- Pregunta directamente Masana.
-Bien, aquí vamos otra vez.- Piensa Jurina, soltando un suspiro de resignación. -Pues.- Susurra Jurina, le duele recordarlo, revivir. No, atender nuevamente a esos sentimientos que le ha costado tanto ignorar. Tanto los de la primera vez y mucho más los de la segunda y se pierde en sus pensamientos.
**Flash Back**
Se apresuraba a salir de aquella habitación, salió antes que Rena, topándose con Yuasa en la puerta, pero no se tomo la molestia de despedirse, él tampoco le dijo nada, la conoce y si ocurrieron cosas buenas o malas, no le dirá nada. A demás, por la cara que lleva, seguro fue algo no tan bueno. Lleva cara de susto y su aspecto es muy pálido.
No tiene, sueño, no tiene hambre, no siente cansancio. No siente nada. Solo quiere irse, desaparecerse de ese lugar lo más pronto posible. Llegando así al auto que la espera para llevarla a casa. Aun lleva su corazón acelerado y no quiere ni pensar en la furica Rena que seguramente se encontrara mañana, posiblemente, esta vez si la mata.
El camino es largo y Jurina comienza a sentir que sus ojos se hacen pesados cada vez que parpadea, por fin llega a su casa. Son las 6 de la mañana y solo quiere descansar, esta noche fue muy extraña, agotadora y simplemente no debió ocurrir. Se dirige a su habitación, no se toma la molestia de cambiarse la ropa solo se tira sobre su cama, cierra lentamente sus ojos y en menos de lo que se da cuenta, ella ya se encuentra en un profundo sueño.
Despierta sobresaltada, observa el reloj de pared, ve todo borroso por lo que tiene que entrecerrar los ojos para distinguir los números. Esta algo oscuro, pero son las 11 de la mañana. Siente un poco de hambre por un momento parece que no recuerda nada, al parecer esas pocas horas de sueño le cayeron muy bien. Lentamente se levanta, se dirige a la cocina, prepara un desayuno ligero. Pero siente una punzada en su pecho y un nudo en el estomago, lo ignora. Come desganadamente, recoge la mesa, y se da cuenta que ha comenzado a llover. Se asoma por la ventana, efectivamente está lloviendo. Levanta la cabeza y mira al cielo, las nubes son tan grises y en un momento revive todo lo pasado.
-¿Qué fue lo que hice?- Piensa mientras recarga su frente en el cristal de la ventana y cierra los ojos -¿Por qué lo hice? ¡¿Por qué Diablos lo hice?! ¡¿POR QUÉ?!.- Hay un hueco profundo en su pecho.
Recuerda las palabras de Rena mientras ella parecía estar dormida; la verdad es que si lo estaba, no podía distinguir entre si lo que ocurría era realidad o su mente le jugaba una mala pasada por el estado que tenia de cansancio. Esta más dormida que despierta. Sintió como le tomaran los pies pero no podía abrir los ojos.
Rena, siempre fue atenta con Jurina desde que tenía 11 años, es algo que ella nunca ha entendido.
Jurina entre su adormilamiento escucho aquellas palabras de Rena que pronuncio en voz muy baja.
-"¿Qué es lo que te ocurre Jurina? ¿Por qué estas actuando de esa forma? Sé que te he lastimado, pero he tenido mis razones.-
-¿Razones? ¿Qué razones?-se medio procesaban esas palabras en su cabeza.
"-Creo que mi falta de tacto te ha afectado mucho"-
-¿Qué?, Tu falta de tacto ¿Tacto? Insensible mejor dicho. Si esa es la mejor palabra que te describe. Insensible-Sin darse cuenta que hablaba dormida contestando a las preguntas de Rena.
-Rena es una insensible.- Diciéndolo mientras se daba la vuelta medio adormilada pero sin abrir los ojos.
Cuando sintió una luz sobre sus parpados, cayó en cuenta que no era un sueño y decidió hacer caso a lo que les habían pedido, después de todo, ella es un ejemplo a seguir para muchas chicas del grupo. Había responsabilidades que cumplir y por más que ella fuera importante y un miembro vital, no la exenta de hacer las cosas bien. Eso pensaba mientras despertaba escuchando perfectamente las siguientes preguntas de Rena.
En ese momento completamente consiente, decide seguir con la práctica y levantarse, no estaba dispuesta a seguir escuchando a esta mujer que dice incoherencias. Al menos eso pensaba Jurina, que eran incoherencias.
Rena siempre ha sido así, nunca se sabe que es lo que insinúa o trata de decir.
-Que es lo que pasa contigo Rena, mejor dicho ¿Cuáles son esas Razones?- Pensaba mientras continuaba con sus ojos cerrados.
Un trueno la saca de su trance, y abre inmediatamente los ojos, para volver a ver el cielo gris que parecía caerse a pedazos. Pero ahora Rena no es el tema a debatir.
-¿Por qué me siento así? Yo… yo la deseaba intensamente.-
Recordando con sentimientos muy fuertes como sentía que el pecho se le quemaba, recordaba todo, el aroma agradable, la mirada de Rena tan penetrante, lo que más le confundía es la forma en que Rena le correspondió el beso, sintió como sus manos tomaban su cabeza fuertemente, y recordaba esos suaves labios que le hacían sentir que quería mas.
-No podía detenerme, ¿Por qué? ¿Cómo la voy a ver la próxima vez?-
**Fin del Flasback**
Ahora Jurina sentía más culpa que enojo por la marca que Rena le dejo anteriormente. Al parecer, ahora hay una marca más profunda.
-¿Jurina?- Dice Masana extrañada ante la ausencia de Jurina que parecía estar perdida en sus pensamientos y que de pronto su cara cambio a una expresión melancólica.
-¿He?- Contesta Jurina aturdida.
-Te fuiste.-
-¿Me fui? ¿A dónde?- Responde confundida.
-No, quise decir que te perdiste en tus pensamientos. Al parecer es más grave de lo que imaginaba.- Diciendo esto más para ella que para Jurina.
-¿Eh? ¿Grave? ¿Tan mal me veo?- Pregunta Jurina inocentemente para tratar de no levantar sospechas.
Ella creía que lo había estado haciendo bien, pero al parecer se había equivocado.
-Jurina, que preguntas haces, todo mundo sabe que estas que no te calienta ni el sol, ni a ti ni a Rena. Solo que es más evidente cuando están cerca una de la otra.-
-¿Rena?- No era el nombre que deseaba escuchar, pero la duda se mueve dentro de ella - ¿Que ocurre con ella?- Pregunta curiosa, pues no sabe nada de ella desde hace varios días.
-Pues, su humor es algo duro, parece molesta, pero trata a todos con mucha sobreamabilidad cuando está haciendo su trabajo. Pero su rostro, dice lo contrario cuando esta sola, su mirada parece perdida. Como la tuyo.
-¿Cómo la mía? ¿De qué hablas?-
-Vamos Jurina, tu sabes perfectamente de que hablo, ambas han estado muy extrañas, así que no me creo que todo esté bien. Yo creo que aparte de aquella pelea ocurrió algo más entre ustedes.-
-Por supuesto que no. Nada ha ocurrió. Nada ha ocurrido. Y nada ocurrirá.- Subiendo un poco la voz.
De pronto Jurina se exalta y se pone a la defensiva.
-Tranquilízate Jurina, yo solo suponía.- Dice Masana para no alterarla más.
-Pues no supongas.- Diciéndolo un poco molesta.
-Pues entonces dime, ¿Qué es lo que está ocurriendo?, y dejo de suponer. Además no soy la única.-
-¿Qué?- Pregunta nerviosa.
-Nada es un secreto en este lugar, no al menos los que las paredes oyen.-
En efecto, lo que las paredes oyen, en ese momento Sae se encontraba detrás unos telebrejos descansando un poco, pues llego muy temprano a la práctica y acababa de llegar de China. Solo obtuvo unas horas de sueño y no rindió lo que esperaba, así que decidió esconderse un poco para tratar de descansar. Pero la plática le llama la atención ya que sabe que las cosas no están muy bien últimamente.
La cara de Jurina se nota un poco insegura y preocupada, ¿Qué es lo que tanto se sabe? Y ¿Qué es lo que no se sabe?
-¿Qué es lo que sabes?- Pregunta inquieta y muy nerviosa mientras voltea a todos lados discretamente y acercándose más a Masana.
Al parecer el juego de Masana ha funcionado, tiene toda la atención de Jurina y posiblemente obtendrá la verdad.
-Pues, que te golpeo, que cuando tienen oportunidad no dejan de verse como si quisieran matarse con la mirada, que también lo hacen como si no pudieran estar lejos una de la otra mientras no se miran, que a veces solo no quieren ni mirarse, que las encerraron TODA UNA TARDE y TODA UNA NOCHE, ósea prácticamente un DÍA, que la coreógrafa las encontró en una postura muy extraña. Por cierto tienes contarme si realmente pensabas ahorcarla. Y que al día siguiente que las dejaron ir, se miraban muy extraño y además estaban agitadas y muy cerca…- Pero Jurina interrumpe, parece que Masana sabe demasiado y no se la quitara de encima fácilmente.
- ¡Basta, basta!- Dice Jurina entre dientes, jalando a Masana hacia un lado como tratando de evitar que otros escuchen y sin querer se aproximan más hacia Sae.
Es cierto, no se guardan secretos, pero la mayoría supone y no todos pueden conseguir información valiosa.
-Al aparecer no se puede tener privacidad del todo.- Diciéndolo en un tono molesto y balbuceando. –Está bien te contare, pero no aquí. ¿Te puedo ver para cenar?-
-Me parece perfecto.- Exclama Masana con una Sonrisa de victoria en su rostro.
Más tarde Rena llega a las instalaciones, observando a todos lados, como buscando a alguien.
-¿A quién buscas?-
Rena salta de sorpresa como si la hubieran descubierto haciendo algo indebido, al escuchar aquella voz.
-A nadie, solo observaba el lugar.-
-Cómo si lo conocieras.- Responde Churi sarcásticamente ganándose un pequeño golpe en el brazo.
- Auch.- Buenos tardes Rena.
-Buenas tardes Churi, hay mucha gente, al parecer es un día ocupado.-
Esta noche le toca presentarse en el teatro al Team E, pero hay bastantes chicas de otros Teams ensayando para todo lo que se les viene encima.
-¿Y tú qué haces aquí?- Pregunta Rena
-Estaba a punto de irme. Pero te vi llegar y quise saludarte. Me gustaría platicar contigo.-
-¿Ahora?- Pregunta extrañada Rena
-No.- Más tarde si lo prefieres. No es muy importante, bueno un poco.-
-¿Qué quieres decir con "un poco"?- Pregunta intrigada Rena.
Churi sabe que Rena es una mujer muy curiosa, demasiado curiosa y dejarla con la duda o hacerle insinuaciones basta para entablar conversación con ella.
-Son solo algunas cosas.- Siendo Churi más enigmática.
-¿Cosas, que cosas?- Pregunta Rena, ya algo nerviosa y aun más curiosa.
Rena no es una persona que hable mucho, mucho menos que hable de sus pensamientos. Desde la partida de Airi Rena es muy diferente, pero convive un poco más con todas, y le encanta estar rodeada de las más pequeñas de quienes disfruta de su presencia, pero a veces se le puede ver triste, y últimamente inestable emocionalmente.
-Pues, cosas que se dicen por los pasillos y la verdad me preocupa mucho lo que ocurre actualmente en el grupo y contigo.
-¿Nos podemos en la noche si lo prefieres?- Le sugiere Rena a Churi.
-Claro nos vemos para la cena.- Responde Churi amablemente.
-Bien, hasta la noche entonces.- Se despide Rena de Churi.
Al parecer la forma de obtener información de Churi y Masana es muy diferente, pero siempre saben cómo tratar a este par.
Rena camina por los pasillos rumbo a la sala de baile, continuaba observando a todo lados, no es como si quisiera ver a alguien en específico, pero no le gusta estar desprevenida y menos con los resientes acontecimientos. Cada que ve a Jurina no puede evitar sentirse intranquila. Pero no está dispuesta a perder contra ella, le ha permitido llegar muy lejos. La pregunta es ¿por qué?
Rena se cuestiona mientras se pone su ropa de práctica, todo el tiempo perdida en sus pensamientos, incluso ignora a todos los miembros. Ella había planeado disfrutar estos meses con todo el grupo, pero esa cabeza dura de Jurina no hace las cosas fáciles.
Práctica un poco sus pasos de baile, lo hace repetidamente, intercalando entre sus pasos de Stage y los de las coreografías que más se le han dificultado recordar y memorizar para todos los eventos que se acercan. Así pasa un tiempo considerable sin parar, en su rostro se puede ver la pasión y concentración con que lo hace. Repetitivamente una y otra vez mientras observa su reflejo en el espejo.
Así es como la ven las demás miembros del Stage que poco a poco se van dando cita al lugar para cumplir esta noche. Especialmente un miembro Kanon, ella ha estado al tanto de todo, presencio lo de aquella tarde y entre ella, Masana y Churi, se ha vuelto el tema del día cada que se ven, se han propuesto esforzarse para sacar al grupo adelante ante esta crisis, pero también se han mantenido al margen de las circunstancias. Rena se percata que Kanon la observa y le saluda a lo lejos, Kanon le corresponde el saludo observando cómo Rena desaparece al salir por la puerta. Ahora el trabajo de Kanon es evitar los malos pensamientos entre las miembros para que Rena no se sienta incomoda durante la presentación del Stage.
-Se ve diferente solo.- Piensa Rena mientras entra al teatro por la parte trasera, observa con nostalgia cada una de las sillas, las lámparas, el olor a la madera que adorna las paredes, el humo de todos los días y su característico aroma que jamás en su vida olvidara. Camina hasta llegar al pequeño escenario. -Se ve tan pequeño ahora, pero no deja de ser importante.- Recuerda la primera vez que estuvo ahí. -Era tan grande.-
Mientras piensa todas esas cosas, no puede evitar sonreír con nostalgia, un recuerdo se aclara en su mente de entre muchos.
-Yo era la de atrás- Piensa y ríe con ironía al ver en lo que se ha convertido ahora. -A pesar de todo, solo he lo grado ser el centro hasta el final.- Vuelve a reír pero ahora con satisfacción.
Ser el centro nunca fue su prioridad, mientras se superara a ella misma todos los días bastaba. Mientras lo diera todo por el grupo, siempre estaría satisfecha con sus logros, pero es obvio que quiere más, por eso ha tomado esa decisión. No hay nada más que dar, es momento de apoyar desde afuera, como muchas ya lo hacen.
Se para justo en su posición inicial, aquella que tenía hace poco más de 6 años. Recuerda las luces brillantes, los sonidos de las cámaras abrumadoras, la cantidad de cámaras que jamás había visto en su vida. Ahora no hay nada.
Lentamente se sienta en aquel lugar sobre su antigua posición con sus piernas contraídas, desde aquel lugar observa el número 0 en la duela. Una figura viene a su mente.
-Tan profano.- Piensa ella nostálgicamente. –No me di cuenta de cómo sucedió ni cuándo. Yo solo la veía brillar, al frente como ningún otra, en aquel entonces era una meta por alcanzar, obtener el centro era mi deseo, ahora sé que hay algo más grande que eso. –Pero, ¿Qué hago con esto?-
-Su cuerpo tan frágil pero con una voluntad impresionante, nunca se quejo de nada. Un día decidió levantar la voz, y ese día,… le di una bofetada. Que mal me siento por eso.- Recuerda amargamente aquella discusión. Su decisión, hizo que todo cambiara, es una de las razones, por las que Jurina sigue molesta con ella y nadie sabe hasta cuándo Jurina aceptara su partida.
-Ella tiene razón.- Continúa Rena. -Jurina tiene razón, todo este tiempo la he evitado pero; algo tan grande no puede ser mío. La vi crecer tanto que temí no alcanzarla, pero este medio es tan impredecible que ahora estamos iguales. Aún así no puede ser mío. Puede que no se nos vea ser dependientes una de la otra, pero siempre sobre el escenario se nos ha hecho saber que somos irremplazables. Vaya, nos han sobre valorado tanto, que no podemos pensar en nada más. Siempre trate de ser tan profesional. De ser obediente a lo que me decían, pero ella…a ella nunca le importo dar afecto, no importo cuanto la rechace, ella seguía viniendo a mí. Antes era sencillo, ahora me es imposible.-
Rena despedía un aura terriblemente melancólica y se podía notar como sus ojos se llenaban de impotencia y de un poco de agua.
-Al final, las metas no siempre se alcanzan, y las cosas nunca son lo que parecen. ¿Qué fue eso Jurina?, Ahora como te voy a ver a la cara. Me siento tan mal todavía por esa bofetada. Pero es que eres tan…aaaaah.- Diciendo esto de forma muy frustrada
La cabeza de Rena es un caos. Jurina la hacía sentir tantas cosas y más con lo que sucedió recientemente, la desesperaba, la hacía enojar e incluso podía sentir que ahora la odiaba. Pero aun hay algo más delicado, podría jurar que la deseaba aun en contra de su voluntad.
-Es imposible hablar con ella. ¿Cómo se supone que vamos a ensayar esa coreografía, si esta tonta me provoca todo el tiempo? ¿Cómo se supone que sacaremos todos los eventos próximos adelante?, el nuevo Single, que seguro será importante. Pareciera como si… como si trataras de decirme algo.- Rena se pierde una vez más en sus pensamientos. -¿Por qué hiciste eso Jurina? ¿A caso no te importa lo que nos pueda pasar?-
Alguien observaba a Rena con lágrimas en los ojos al volverla a ver en aquella posición. Yuasa observaba así a su Ace, tratar con humildad al teatro, como la primera vez que llego a él. Recuerda todo, y como Rena nunca ha renegado de nada, Yuasa intuye la situación y se siente tan en deuda con Rena, que no puede evitar llorar.
