Capitulo 4
En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación….
Octavio Paz
- ¿No esperabas vender esta basura verita? – El cobrizo tomo una vez mas el polvo blanco y lo puso en la punta de su lengua.
- N-no – Señor, esta solo era una prueba de la mercancía se lo juro – Respondió el hombre de ojos rojos y nariz un poco desviada.
- ¿Pretendes che te crea? A mi nadie me bugie – El imponente italiano acuso con su vos dura.
- Jefe, jamás le haría algo así, la mercancía se esta vendiendo bien pregunte y vera que es cien por cierto coca.
Edward sabía que mentía, había rumores en las calles de que su mercancía estaba decayendo y no quería mala reputación, el que uno de sus empleados mezclara harina y demás con la coca la hacía menos pura. Sabia que la coca contenía mucha basura, pero hay cosas que dañan su pureza.
- Mátenlo – Salió de la habitación con paso resuelto.
Así debían de ser las cosas, si algo no funcionaba se desechaba, si algo fallaba igual. ¿Dolor, culpa? Niente pues este trabajo era una herencia, su familia desde muy temprano había comenzado con el tráfico y todo esto de la mafia, pues los sicilianos son el corazón de la mafia.
Monto en su Ferrari ( dio mío!, como bueno italiano que es tiene que usar esa marca!) quería llegar a casa pronto para ver a la hermosa chica que le esperaba, tenia que conseguir acostarse con ella un poco más rápido, pero siendo sincero no daba para más, quería sexo .
Tomo su celular y llamo a Tanya, ella era perfecta en la cama y tenían una química sexual potente.
- Ciao, buono día – Saludo esta con esa voz sensual, aunque no era italiana.
- Ciao querida – Edward, podía presentir que estaba con otro y eso lo excito. –¿Tendré que esperar o podremos vernos? – Sabía que igual aceptaría.
Escucho La risa de ella
- Ya voy para el hotel. – Colgó.
…
- Ummmm.. Hueles a otro - El cobrizo recorrió con sus labios el cuello de aquella rubia.
- Tu…tu hueles a mujer, pero a quien? – Esta se volteo y le beso con pasión, acallando de todas formas alguna contestación.
A Tanya ya le conocía el cuerpo pero era gratificante tenerla en su cama, sabia que hacer, donde tocar, como tocarle, tenían ya varios meses viéndose en su hotel; no tenían compromiso alguno, solo cita para follar.
…..
Bella estaba confundida la chica Jessica le había dicho que el "Señor" quería verle, después de lo que había pasado en el centro comercial Bella se sonrojaba cada vez que lo recodaba y cuando llegaron a la mansión se fue a dormir inmediatamente .
Subió las escaleras que conducían al piso principal, Jessica la conducía al lugar donde la esperaba. Edward mientras la esperaba sentado en uno de los sillones de aquella sala, no pudo evitar cruzar las piernas cuando entro a la estancia al verla caminar con ese movimiento de cadera y los shorts que tanto le fascinan que se pusiera. Bella vio a ese gran hombre alto, con ese cabello cobrizo y un mentón fuerte, la camisa verde manga larga que llevaba dejaba ver ese aspecto musculoso. Intento sentarse en un sillón al frente de él, pero negó con la cabeza y le tendió la mano.
Ella acepto un poco confundida, se estaba volviendo todo demasiado raro entre ellos... Pero, ¿Qué podía hacer? Estaba sometida, se recordaba eso siempre para no ceder a otras cosas.
Él con un rápido movimiento la sentó en su regazo, y olio su cuello de una manera lenta.
Jessica, que aun seguía de pie vio todo sorprendida, ya que Sr. Cullen, nunca hacía nada enfrente de sus empleados.
- No se como puedo extrañar tanto tu aroma – Su acento italiano marcando cada una de las palabras.
Ella enrojeció
- Adesso podremos hablar, delizia mía – Le tomo el mentón para que le viera la cara.
- ¿Hablar sobre adesso? – Pregunto Bella ingenuamente no sabiendo que hablaba en su propio idioma.
Edward rió
- Soy italiano - Dijo él. Ella rodó los ojos ya que lo sabía.
- Disculpa, tratare de no hablar en mi idioma cuando este contigo pero a veces es inevitable - Dijo.
- Si, es entendible! Rose no puede evitar regañarme en español - Dijo ella un tanto distraída.
Rosalie ¿Porqué no podía verla?
Él la miro curioso, no quería saber de ella más de los documentos que le entregaron, era una suerte que ella rara vez le hablaba a menos que el iniciara la conversación y cuando ella contestaba lo hacía de una manera forzada. Quizás no estaba cómoda pensó.
Tengo que distraerla, ya esta pensando en su hermana.
- ¿Quieres tomar algo? – Edward aparto un mechón de su cabello.
Bella agito la cabeza, volviendo alborotar su cabello.
- No seas tímida, pide lo que quieras – Insistió a un más, realmente Bella si quería tomar algo pero cada vez que aceptaba algo sentía que le debía más a él.
- Una coca cola – Su vos salió como un susurro, si estuviese en su país pediría un vaso de jugo de cualquier fruta tropical.
- Jessica - Dijo el nombre de la chica dando a entender su orden.
La chica miro dubitativa.
- Señor, esto... no tenemos Coca-Cola.
Edward frunció el seño, era cierto no tenían productos de bebidas Estadounidenses pues el hacía parte de casi todas las empresas de bebidas italianas y todas ellas enviaban paquetes a sus casas. Hasta tenía un viñedo propio.
Al ver la tensión del momento Bella hablo
- No importa, tomare agua Jessica - Bella le sonrió a al chica.
- Podría ofrecerle otra gaseosa - Repuso la empleada agradeciéndole el no formar un escándalo.
- No!, consíguele la coca cola – Ordeno el villano.
- No hace falta - Dijo una vez más Bella, ¿Porqué tanto alboroto por una gaseosa?
Edward sin embargó insistió – Jessica llama a esa empresa, que te traigan gaseosas... Muchas – Ella se marcho rápidamente a la cocina.
¿Bella lo miro escandalizada, muchas? ¿A que se refería con muchas?
Varias cajas
Para el comprar cosas en una exuberante cantidad era normal, puesto que como italiano exageraban en todo.
- De verdad hubiese tomado cualquier cosa – Era cierto, acaso todos estos años no le había tocado hacerlo?
- Conmigo ya no será "cualquier cosa", será "todo lo que desees" - La miro fijamente, Bella se sorprendió por sus palabras, él quería... ¿Mimarla? Pero a cambio de que?
- Entonces… ¿Podré ver a Rosalie? – Pregunto cautelosa.
Sabia que le pediría aquello, ¿acaso no podía olvidara su hermana por unos días? pensó Edward.
El aparto la cara – Todo menos eso… yo diré cuando.
En ese momento apareció Jessica con la bebida, Edward parecía complacido ante eso.
- Muchas gracias. – Ella agradeció tomando un sorbo triste por la negativa.
- Háblame Bella – Le ordeno deseoso.
- ¿De que? – Se acomodo en las piernas de él, Edward contuvo un gemido cuando su trasero rozo su entrepierna.
De cómo te gustaría que te penetrara lento, rápido, duro, suave.
- Lo que desees – Insistió él, ya que los recuerdos de ayer venían a su cabeza.
- Tiene una casa muy bonita – Felicito ella – Yo también tendré una casa propia… pero claro a Rose y a mi nos falta poquito para comprarla.
Edward recordó en la casa que Vivian y el peligroso barrió.
- Entonces disfruta de esta, hasta que consigas la tuya. – Le ofreció, él quería mimarla para que ella se acostara con él.
Bella lo miro una vez más sorprendida y negó.
- ¿Porque no? Yo no puedo "disfrutar mucho de ella, así que hazlo tu por mi – Edward realmente no conocía bien su casa, ya que su madre se había encargado de todo. La tomo de la cintura colocándola de pie.
- Vamos a recorrer la casa. – Dijo tomándola de la mano y saliendo al recibidor.
La casa contaba con 5 habitaciones, Edward le dijo que ella dormiría en una de ellas la que ella quisiera, cada una con su propio baño en el segundo piso, Además había 2 baños externos, una sala de piano que quedaba debajo de la unión de las escaleras, Bella estaba anonadada.
Edward estaba satisfecho, ella estaba emocionada por todo lo que veía, hasta por las muñecas que Esme había decorado para la cocina; por lo menos mostrando su riqueza ella aceptaría mas fácil.
Al salir a enorme patio Bella se quedo estática.
Una piscina se extendía por la mitad de este, sintió calor y rió bajito, a ella le fascinaban las piscinas, ríos, el agua!. Al criarse en medio de un clima tropical, le había permitido adorar el agua para el calor.
- Es hermosa - Alabo, Edward había descubierto que ella se emocionaba por las cosas mas simples, y ver como se animaba al ver la piscina le dio una idea.
- Cuando quieras puedes bañar aquí. – Le ofreció, ¿Cómo sería ella en traje de baño?.
A Bella se le iluminaron los ojos, parecía una niña.
- ¿De verdad? – No se lo podía creer
- Si, ve y cámbiate – Dijo el casi villano, ya que por un momento se sintió débil ante ella por ser tan amable, y él no podía mostrar debilidad ante nadie.
Fue hacía el segundo piso directo a la habitación que Edward le había ofrecido, ahí estaba Jessica acomodando su ropa en el closet. Esta le sonrió animada.
- Ya voy acabar señorita.
- Dime Bella, y disculpa por lo de la gaseosa – Dijo muy apenada, la chica le caía bien.
Jessica se encogió de hombros – El señor suele ser muy exigente. – Ella continúo organizando.
- Voy a darme un chapuzón en la piscina, ¿Sabes donde están los trajes de baño? – Pregunto Bella cambiando de tema.
Jessica fue al cajón de la cómoda y saco un diminuto traje rosa. – Este le quedara perfecto – Le recomendó ella.
A Bella le daba igual, un traje de baño era un traje de baño. Se lo puso rápidamente, preocupada por que él cambiase de idea.
Edward casi se atraganta con la copa de champán que tenia en manos, cuando vio a Bella correr hacía la piscina con ese casi traje de baño, los pechos de ella saltaban y las piernas se flexionaban haciendo que en la parte trasera de la tanga se recogiese y dejando ver a un más su trasero, llevo una de sus manos a su polla.
¿Era realmente posible que se excitase viéndola así?
Bella brinco al agua, feliz del toque frío del agua, nado felizmente y vio a Edward con una laptop en un extremo sentado en una silla con sombrilla, en la mesa había comida y él con una copa de champán, saludo tímidamente con la mano.
Edward concreto todo su interés en la laptop, aprovecho revisar el correo y mirar uno que otro informe de las empresas, no se dio cuenta cuando ella se le acerco, cada tanto ella tomaba de su champán, llego a tomarse mas de 5 copas.
Bella lo vio serio y distante cuando se le sentó al frente, realmente era hermoso y eso la intimidaba tenia una camisilla y una bermuda con unas sandalias de playa y en su cuello colgaba una delgada cadena de oro.
Tomo una papaya, el tenedor tintineo al chocar con el plato.
Edward levanto la mirada.
Ella tenia el pelo mojado gotas de agua resbalaban por todo su cuerpo y Edward se la imagino sudaba por una noche de sexo. Aparto la laptop y tomo otra copa.
- Che delizia – Dijo en vos ronca
- Qué? – Dijo ella, su tono le había hecho tensarse.
Edward no podía seguir así, hace unas horas había tenido sexo. Cómo es que ahora rugía de deseo?
- ¿Cómo te gusta que te toquen? – Pregunto el devorándola con la mirada.
Ella se sintió desconcertada, pero el alcohol no le dejaba pensar más haya.
- No me gusta que lo hagan. – Dijo balbuceando.
Edward quería tenerla en su cama, complacerla. Sabía que ella estaba mareada, empezaba a sospechar que cada vez que estaba con ella siempre terminaba con alcohol.
- ¿Te gusto cuando lo hice? – Edward pregunto más ansioso.
Bella lo pensó, realmente sintió muchas emociones cuando él la toco, la ansiedad de que bajara a su sexo, la sensualidad y vergüenza de mirarse al espejo con el justo detrás.
Ella asintió.
Edward cayó por un momento, feliz ante la confesión.
- ¿Crees que podrías dejar que lo haga otra vez? – Pregunto de nuevo.
Ella asintió de nuevo un poco roja pero sin control. Con eso entraron a la casa ya estaba anocheció, los dos se fueron a la habitación y pidieron que se les subiera la comida a sus habitaciones. Bella porque estaba muy cansada, mareada y Edward…por que tenía que masturbarse.
Ella lo primero que hizo fue quitarse el bikini y tirarlo a los pies de la cama, la comida estaba en la mesita de noche pero sabía que si comía lo vomitaría, no tenia control de sus movimientos, no estaba borracha solo mareada… muy mareada. Se hecho la manta sobre su cuerpo y se dejo vencer por el sueño.
Edward ya se había masturbado, incluso leyó un poco para distraerse, es más había pensado llamar a Tanya, pero era consciente que podría estar con otro y no quería interrumpirla.
Se levanto ansioso por ir a la habitación de Bella, solo iría a revisar si estaba bien y se devolvería. La puerta chirreo un poco y escucho como ella se removía, la dejo abierta para que la luz del corredor entrase a la habitación.
Lo que vio… lo dejo estático.
Ella estaba otra vez desnuda, pero sutilmente la sabana que tenia enredaba en su cuerpo no dejaba ver sus partes más apetitosas. Parecía una serpiente en ella. Sus senos y entrepierna estaban escondidos pero sus piernas y traseros se veían. El como un zombie se acerco a la cama y quito la sabana, dejando su piel cremosa al descubierto y sintió como su polla crecía, olvido que solo vería como estaba Bella y se iría a su cuarto y pensó en las maneras de hacerla gritar.
Rápidamente se quito la pantalón de pijama que tenia y quedo desnudo, se acostó al lado de ella y masajeo su trasero, ya que ella estaba de espaladas a él, Bella ante el toque movió su pierna apuntando más su trasero hacía él, Edward gimió porqué su coño se veía, con un largo dedo lo introdujo allí. Estaba caliente, resbaloso y demasiado apretado, lo saco maravillado y beso su trasero. La volteo haciendo que quedase boca arriba y sus grandes senos estaban puntiagudos… ¿Ella sabía que el estaba ahí y por eso estaba dura y mojada para él?
Besos uno de sus pezones, y ella gimió audiblemente… Ahí termino todo.
Edward despertó agitado y un poco desconcertado en medio de la oscuridad tenía un maldito sueño erótico y no podía disfrutar de él? Su mano bajo al bulto que tenia entre las pierna, estaba caliente, muy caliente y duro. Bajo su pantalón y saco su polla, toco su glande con la punta del dedo haciendo un movimiento circular tratando de calmar la hinchazón. Con movimientos rápido bajo y subió desesperado por llegar al clímax.
ijii pobre ed..U.u tiene que soportar todo ello
gracias a mi Beta Aliness . nena estos cap están quedando super bienn ;D
que opinan nenas?
