Recuerdos

Capítulo 4

Kagome colgó el teléfono y volvió con los demás, pero a Inuyasha no lo convenció su expresión.

—Van a quedarse a dormir hoy verdad –dijo la mamá de Kagome

—pero no hay habitaciones

—Pues que duerman juntos –dijo el abuelo

—Que –dijo Kagome sonrojada

—antes lo hacían –dijo el abuelo

—pero no dormíamos juntos solo se quedaba en mi habitación

—Bueno pues hagan como antes el que duerma en el suelo –dijo divertido el abuelo

Kagome e Inuyasha estaban en la habitación mientras que Kagome arreglaba la cama, ahora más grande.

— y ese Yato es tu amigo?

—en realidad lo acabo de conocer hace unos días cuando regrese de estudiar de China

—te enamoraste de alguien más?

—nunca pude, y tú?

—no, sabes que no soy bueno para relacionarme

—perdóname por haberte dejado solo tanto tiempo

—no tengo que perdonarte nada

—por qué te fuiste de la aldea?

—porque ahí estaba Kikyou y yo no podía verla sin verte a ti

Kagome después de romper el contacto visual con Inuyasha reviso su herida.

—eres muy fuerte y logro herirte lo que perseguías

—estaba distraída, estaba pensando en el abuelo

—que tiene?

—tiene una enfermedad y va a morir, aún no sabemos cuánto le queda, pueden ser menos de dos años

—Kagome lo siento mucho

—por eso quería que me casara con Yato

—el viejo está loco tú no te vas a casar con nadie

—yo se lo dije, pero ahora que apareciste tu vi cierto brillo en sus ojos

—Kagome veo que estas preocupada, que hablaste con esa sacerdotisa?

—Inuyasha esa cosa que vi puede que sea Kikyou

—por qué dices eso

—lo presiento hay muchas cosas que me hacen pensarlo

—bueno ya lo descubriremos, ahora duerme

—Inuyasha dormirías conmigo

—Que –sonrojado

—duerme a mi lado

Inuyasha se acostó junto a Kagome mientras que esta se acostaba en su pecho provocando que se tensara un poco hasta que se relajó quedando profundamente dormido.

Al día siguiente los dos llegaron a la aldea dispuestos a descubrir la verdad, el grupo caminaba hacia el bosque llegando al claro del pozo cuando el demonio apareció frente a ellos.

—es el demonio que perseguía Kagome –dijo shipoo

El monstruo ataca al grupo con su energía entre violeta y negra, pero de desvaneció ante la barrera que puso Kagome frente a ellos

—se acabó muéstrate Kikyou

Todos a excepción de Inuyasha vieron sorprendidos a Kagome, el demonio dio paso a la sacerdotisa muerta mirando con rencor a Inuyasha y Kagome como cuando la bruja irasue la había revivido.

—me descubriste Kagome y volviste otra vez, que no entiendes que este no es tu tiempo

—ni el tuyo Kikyou ya es hora que dejes este mundo ya no perteneces a esta vida, hace 8 años me enviaste a mi época separándome de Inuyasha

—por qué lo hiciste Kikyou, por qué me mentiste? –pregunto Inuyasha

—justo antes de morir mis sentimientos crearon una perla, tal como le paso a midoriko y me dio la posibilidad de volver sin almas

—es ese resplandor en tu pecho

—pero que encuentro, a ti y a Inuyasha besándose y durmiendo juntos en el árbol sagrado, tu Kagome me quitaste lo que más amo

—yo no te quite nada!

—Inuyasha es mío y yo siempre seré el amor de su vida tu solo eres mi copia

—Kagome no es tu copia, yo siempre te recordare como la primera mujer que quise, pero Kagome es el amor de mi vida… Kagome vino aquí para encontrarme y yo nací para estar con Kagome

—NOOOO! – grito Kikyou para después atacar a Kagome

Inuyasha la quiso ayudar pero una descarga eléctrica lo arrojo lejos. Kagome esquivaba los ataques de Kikyou hasta que con sus poderes la golpeo dejándola tirada en el suelo.

—Kikyou te convertiste en lo que siempre odiaste, en un demonio que nos separa a Inuyasha y a mí

—noo es cierto

—no seas como onigumo, como Naraku, tú ya tuviste tu tiempo viviste lo que tenías que vivir, déjanos ser felices

—Inuyasha tiene que venir conmigo al infierno, aaah

En ese momento Inuyasha atravesó el pecho de Kikyou sacando la perla. Inuyasha estaba frente a Kikyou mientras esta se quejaba recordando esa misma escena hace 58 años cuando Naraku la hirió con la forma de Inuyasha.

—por qué Inuyasha

—tú no eres la Kikyou de que me enamore

—Kikyou descansa en paz ya – dijo Kagome mientras se arrodillaba y con su mano purificaba a Kikyou hasta desaparecer

—todo termino –dijo sango

Listo esperen el siguiente capítulo.