Veo un cuarto vacío.
El video se pausa indicándome que debo prepararme para lo que sigue.
Dos enmascarados entran por una puerta desvencijada.
La pantalla se llena de estática para cambiar a otra escena más fuerte.
Esta vez enfocan la desnuda espalda de uno de los enmascarados, se encuentra en medio de las piernas abiertas de un chico. No puedo ver su rostro. Pero tiene los cabellos castaños y las manos atadas con esposas.
El tipo esta follandoselo de manera violenta, ambos se mueven al ritmo de las sonoras embestidas. Sus jadeos de excitación e insultos son simplemente asquerosos. Enojado porque el castaño no parece responder a sus necesidades, lo golpea.
las imágenes son de buena calidad ese camarógrafo sabe lo que hace. Editaron tan solo editaron las "mejores tomas".
Es repulsivo.
Nueva estática.
Borraron el audio, en su lugar, una música que no pega para nada con el video intenta cubrir los gritos del castaño que literalmente atraviesan la pantalla. Sus ojos de color verde están abiertos, a punto de salirse de las orbitas. No puede moverse, aunque lucha por liberarse, lo sujetan por detrás mientras es atacado con pinzas eléctricas
Comienza a escucharse un llanto desgarrador cuando llevan una de esas pinzas a su entrepierna.
La escena cambia.
El castaño tiene la cara aplastada contra el suelo mientras uno de los hombres lo monta por detrás.
Aparece un pequeño anuncio en una esquina que indica una dirección electrónica donde se venden a estas mascotas sexuales.
Tengo que apagar el video cuando el camarógrafo llama a Eren para enfocar su rostro destrozado. Antes de que vuelvan a estrellarlo contra el piso.
No quiero verlo.
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Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
DESTRUCTOR
Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
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—Eren bájate
Eren sonríe de manera tonta, estrechando su abrazo contra mi cuello.
Quiere que lo cargue por toda la casa.
—solo cinco minutos —le digo ganándome una de sus brillantes miradas de felicidad.
Afirma su agarre aprisionando mi cintura con sus piernas. Suspiro y lo sujeto por detrás para comenzar a dar un paseo.
Hoy va a ser uno de esos largos y molestos días.
Pienso que lo desecharon y de alguna forma u otra vino a vivir a mi casa. Si esto es cierto lo mejor sería llamar a la policía quizá ellos logren encontrar a su famita.
Pero no puedo.
En todo este tiempo Eren y yo logramos conectar de una manera tan especial como nunca creí.
Incluso amamos el nuevo tatuaje de su espalda, desde que Hanji le dio un nuevo significado me gusta verlo cada noche a la luz de la luna. Las flores tatuajdas en su piel le encantan a Eren. Sabe que el horror ya ha pasado.
El único problema que tenemos por ahora son sus dientes.A Eren le aterran los dentistas, la única y última vez que visitamos a uno, él se volvió loco al punto de llegar a agredirlo. Fuimos sacados por los guardias.
—...mmmm
Eren se remueve inquieto en mis brazos.
—¿Que sucede? —le pregunto
Quiere que lo lleve a nuestra cama.
Comienzo a caminar hacía el cuarto, dejo que se siente en la cama pero Eren se niega a soltarme.
Nuestras miradas se encuentran demasiado cerca, Eren termina por romper esa cercanía dándome un beso.
Mas que un beso, simplemente está pegado a mi boca. Saca la lengua, tentativamente, delineándola entre mis labios.
Por alguna razón no puedo dejar de pensar que Eren no lleva nada más que un suéter, está desnudo. Pega un pequeño salto cuando abro la boca para dejarlo entrar. Se tranquiliza y comienza a mover la boca.
Es un experto haciendo esto.
Pronto soy yo quien toma el control y lo atraigo hacia mi tomándolo por la cintura.
Eren abre las piernas de manera instantánea.
He aprendido dos cosas.
Si Eren es tocado en la cintura, abrirá las piernas. Y si lo pellizco en un costado, Eren se pondrá a cuatro ofreciéndose al levantar la cadera
Esta entrenado.
Trato de no pensar en eso subiendo mis manos para entrelazarlas con las suyas.
No quiero recordarle a las innumerables personas que lo forzaban.
Chupo sus labios sometiéndolo a mi propio ritmo. Eren trata de morderme la lengua de manera delicada y ese simple gesto me obliga a gemir dentro de la suya.
Estoy a punto de llegar a mi límite
Nos fundimos en un solo ser moviendo nuestros labios en una continua batalla contra el otro, al separarnos, un hilo de saliva se escurre por la comisura de su boca.
Lo limpio con el dorso de mi mano, pasando uno de mis dedos por su labio inferior hinchado.
Estoy hecho un desastre. Desearía tanto hacerle el amor, tocarlo, en verdad lo deseo.
Casi temblando, decido alejarme de la cama para encerrarme en el baño y apagar el ardor que comienza a endurecerse dentro de mis pantalones.
Eren se acurruca en nuestra cama. Como si nada hubiera pasado entre nosotros, enfoca la vista en la ventana hasta quedarse dormido.
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Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
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Acomodo los paquetes del supermercado en sus respectivos estantes. Hoy hicimos un inventario completo en toda la tienda para abastecernos de lo necesario en cuanto venga el proveedor.
A pesar de encontrarme en el trabajo, no puedo dejar de pensar en Eren.
Sé que tiene una historia oculta, un pasado lleno de secretos. Eren es una persona, alguien vivo y con derechos.
Siempre trato de hacérselo entender pero el...vive en un mundo ajeno a este. Un mundo donde ya nadie puede hacerle daño pero tampoco pueden acercarse.
El verdadero Eren está escondido en algún rincón de esa mente. Oculto.
Me pregunto qué piensa, que siente, con que sueña. Como es su voz y si yo le agrado.
—Levi... ¿Qué es lo que piensas? -Petra se acerca desde el otro extremo del pasillo con las manos ocultas en el mandil rojo que tenemos como uniforme.
—Avena —le digo
—¿Avena? —ella cree que me burlo y se va muy molesta.
Avena.
Esa buena palabra.
Es el desayuno favorito de Eren, se emociona cuando la sirvo dentro de su plato los ojos le brillan con una luz especialmente cálida. Si fuera por él, el mundo estaría hecho de avena con gachas.
Es así como transcurre mi día. Pensando en Avena y Eren.
Voy a casa y entro.
Eren está dormido en la puerta.
Uno de sus correctores está roto. Costará mucho repararlo.
Lo despierto y Eren me sigue hasta el lavabo.
Vamos a lavarnos las manos, le enseño como juntarlas para que el jabón se encargue de eliminar las bacterias.
Eren sale con la toalla en las manos.
Quiero ir tras el pero vuelvo a mirar mis manos y hay sangre.
Eren gime con impaciencia desde la puerta, vuelvo a mirarme las manos y no hay nada.
No me gusta la sangre.
A veces suelo verla en mí.
Es repugnante.
Es sucia.
La detesto.
Tocan la puerta.
Cierro el grifo de agua para salir a ver quién es. Un hombre alto, vestido con gabardina negra me mira en cuanto abro la puerta.
No puede ser esa persona. No lo creo.
Intento volver a cerrarla pero ya es tarde.
Mierda.
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Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
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El suelo olía a cera lavada. Pude sentirlo al abrir los ojos luego de perder el conocimiento cuando uno de los hombres me golpeó en la cabeza.
No podía moverme, inmovilizado contra el suelo intente recordar lo que estaba pasando.
Unos zapatos negros descansaban cerca de mi rostro, al mirar hacia arriba vislumbre la figura de Kaney, sentado sobre una silla de la sala.
Otros hombres de trajes negros aguardaban en la puerta de la habitación del pasillo.
No pude localizar a Eren por ninguna parte.
Y escuché su voz, la escuché por primera vez desde que lo conocí. Me llamaba con desesperación, mi nombre salía de esos dulces labios que me besaron entregándose a mi hace tan solo algunas horas.
Eren estaba llamándome, me necesitaba.
Pero yo no pude hacer nada. Una pared nos separaba y solo podía escucharlo, quieto, forzado a permanecer inmóvil en el suelo mientras era apuntado por la maldita pistola.
Maldije mi vida. Maldije la hora en que nací, y como nací. Porque no soy alguien fuerte, ni alguien rico, ni importante, ni famoso.
Solo soy Levi.
—No —Kaney sonríe, es como si leyese mis pensamientos— tú eres más que eso, eres un ackerman. Tus manos están manchadas con sangre.
Los gritos de Eren lo interrumpen.
—Déjalo —me animo a decirle
—Pero es mío —responde Kaney— yo lo compré
Eren deja de llamarme. Se escuchan unos golpes que retumban en las paredes del interior.
—Dije que lo dejes maldito hijo de puta
Kaney me muestra sus dientes perfectamente alineados mientras ríe.
—Tranquilo —nos interrumpe uno de sus secuaces el que me apunta con el arma— solo están follándoselo.
No sé como pero logró quitármelo de encima, Kaney se ve extasiado. Otros dos no tardan en sujetarme.
—Verdaderamente eres un Ackerman legítimo —se pone de pie— deberías mirarte en un espejo. Tan parecido a tu padre, con esa mirada asesina...
—Trae a Eren
Bufa
—No vas a escucharme hasta no ver a esa perra ¿Cierto?
Chasquea los dedos y los guardias me conducen al otro cuarto.
Eren está desnudo, tendido sobre la cama mientras un hombre se encarga de violarlo. Y no ha sido el único, varios de los que se encuentran en esa habitación ya pasaron por él o se preparan para hacerlo.
Lo abofetearon cada que me llamaba, su boca es un reguero de sangre pero Eren deja de luchar al verme.
Sonríe.
Se queda quieto al verme y sonríe.
Eren ni siquiera se mueve.
Sonríe mientras lo violan.
Sonríe porque ya estoy ahí y se siente seguro.
Es estúpido, es doloroso. Algo se rompe dentro de mí. Quiero gritarle al verdadero Eren que salga, por favor.
—Mucho mejor —dice el hombre que esta sobre él. Comenzando a embestirlo nuevamente.
Me lanzó contra ellos dejando que este incontrolable odio me arrebate.
No soy fuete y ellos son muchos.
Tampoco soy un héroe. Es imposible ganarles.
Solo soy un empleado de medio tiempo y tiempo completo en un supermercado.
Mido 1.60 y no voy a sobrevalorar lo que soy.
Nunca tuve algún tipo de instrucción
Solo ira.
Una fuerte ira recorriendo cada célula de mi cuerpo, entrando en mis venas y moviendo mi cuerpo.
Golpeo la cara del tipo que me sujeta, empujo al que esta sobre Eren y logro derribar a otros cuatro antes de lograr acercarme a la cama.
Escucho el sonido de un revólver y Kaney ladra una orden.
Suena el disparo.
No estoy muerto pero el tipo que apuntaba contra mi yace en el suelo.
Kaney baja su arma y se dirige a los demás.
—No se atrevan a tocar un solo pelo de mi sobrino —amenaza
Los hombres se alejan hacía las paredes.
La bala del muerto ha perforado la pared, Kaney ha perforado la cabeza del muerto.
Voy con Eren y trato de levantarlo. En un descuido toco su cintura y Eren abre las piernas dejando que el semen se escurra hacía abajo.
Esta listo para cualquiera que quiera follarselo.
—Es una máquina de sexo entrenada para sexo —me regaña Kaney como si fuera un niño— lo compré para mis empleados. Llegó hasta tu puerta porque confundieron nuestros apellidos. De esa forma pude encontrarte.
No lo escucho.
Levanto a Eren y los fluidos de semen caen por sus muslos goteando sobre mis zapatos.
No me importa.
Lo cargo acariciando su cabeza para calmarlo.
Nadie va hacerle daño.
No lo permitiré.
Eren está quieto corresponde mi abrazo. Su respiración se regula y relaja sabe q no ay peligro.
—Déjalo en paz —le digo a Kaney
—Sabes que no vine solo de visita cuando traje a todos mis hombres.
—¿Qué quieres?
—Un Ackerman
Me siento impotente
—¿Por qué yo?
—Lo llevas en la sangre —me dice— está en tus genes. Te necesito.
—No soy un asesino
—Lo serás. Y va a encantarte —se acerca— si quieres conservar a esa perra vendrás con nosotros. O puedo llevármelo y olvidaremos todo esto.
Aspira el olor de la habitación
Sangre y sexo.
—Quítate de encima a esa perra —sujeta el cabello de Eren tirándolo hacía atrás
Lo detengo mirándolo con odio. Apartando a Eren.
Kaney se muestra desconcertado.
—Te enamoraste de la basura que sirve como basura a otras basuras —gruñe— existen cientos como él. Mucho mejores que él.
Mueve la cabeza negativamente.
—Es hora de que cumplas tu rol —negocia— quédate con esa puta. Y a cambio sé un Ackerman. No voy a cuestionar tus gustos no tocarlo. Te lo juro.
El teléfono está cerca. Aún puedo llamar a la policía.
Pero se llevarían a Eren.
—De todas formas es tu única opción.
Kaney palmea mi hombro y me ordena que haga las maletas.
Quiero decirle que no.
—Levi...Levi —Eren culta su rostro en mi pecho.
Expectante.
Por primera vez ha dicho mi nombre.
Lo amo.
PROXIMO CAPITULO
Si tu me amas...
No hay que dejar que la tristeza, el miedo o las derrotas, nos separen hoy.
Lev no va a violarlo, no me gustan las escenas de violación.
ADELANTO:
Le deshago la ropa y Eren me mira sin entender lo que esta sucediendo.
Tan fácil, tan fácil. Es un perro, un agujero mas.
Es su culpa, todo esto es su culpa.
Pierdo los sentidos.
No se lo que hago.
"Si tu me amas...no me hagas daño"
Me detengo, por tan solo unos segundos, el verdadero Eren está mirándome.
