Aquí un nuevo capítulo, dedicado a todos aquellos que dedican un poco de su tiempo para leerme. Muchas gracias por la oportunidad. Espero les agrade. Un beso muy grande y nos vemos pronto!

Los personajes no me pertenecen, son del sensei Akira Toriyama.


TODO SUCEDIÓ TAN DE PRISA…

Definitivamente había sido una buena elección, ella lo volvía loco. Estar dentro de ella era todo lo que quería y anhelaba por ahora, mientras se fundía con ella en un solo ser, pensaba en que de alguna manera, esto iba a pasar irremediablemente. El cuerpo de la humana era su refugio, con ella se mostraba tal cuál era. Era un ser soberbio pero ella conocía un lado de él, que ninguna otra conoció. Percibió que esto era diferente, no lo entendía. No sabía hasta qué punto, pero lo era. No le importo indagar más allá en sus pensamientos. Lo que sentía en esos momentos era abrumador, esas ganas inmensas de devorar cada rincón de la piel de su mujer.

Porque ya lo había comprendido de esa forma, ella era suya, su hembra, su posesión…su mujer. Si algún insecto de aquellos se atrevía siquiera a tocarla, ya vería bien de lo él sería capaz. Nadie podía tomar dominio sobre algo que él poseía.

Ver a la mujer gimiendo entre sus brazos y apretándolo entre sus piernas, como no queriendo dejarlo ir, con una sonrisa que no se le borraría de la mente por mucho tiempo no tenía comparación alguna, era desde muy lejos. Lo mejor que había probado hasta ahora.

Tan solo unos segundos después, sintió un ki desagradable, muy desagradable acercándose de las montañas, la idea de que ese gusano se acercase le encantaba, así podría ver que él había ganado aquel duelo que ese sujeto tan débil y patético había comenzado. Empezó a recordar la única conversación, si se le puede llamar así, que tuvo con él en los últimos seis meses.

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FLASHBACK

Eran altas horas de la noche, Yamcha quiso acercarse a Bulma pero ésta lo evadió, disculpándose con él, diciéndole que no se sentía bien; se fue a dormir temprano y no quiso verlo, el regresaba después de varios meses fuera por su entrenamiento quería pasar algo de tiempo con ella, ya que pronto tendría que volver a irse. Él sintió como la burbuja donde vivía empezaba a quebrarse poco a poco. Empezaba a ver la realidad de las cosas, aquello lo golpeó, jamás pensó que la mujer con la que creía iba a pasar el resto de su vida ya no lo ame...se lamentó en el alma; él sí la amaba, habían vivido muchas cosas juntos. Él había arruinado muchas veces esa felicidad, pero; jamás pensó que fuese a llegar éste momento. Se negaba a aceptarlo, no iba a permitir que ella se alejara sin luchar por retenerla a su lado. Recordó aquella mirada que Bulma le había dedicado a ese simio y quiso encararlo, quiso dejarle claro que él jamás debía acercarse a su novia.

No sé qué es lo que te propones, pero te aseguro que Bulma no es tan ingenua como lo piensas -Le dijo muy enojado Yamcha, ese día encontró a Bulma muy diferente y distante, no era la misma chica risueña y siempre accesible. Ese día lo había recibido una Bulma fría, apática, no entendía la razón de ese cambio. Le atribuyó a eso la preocupación por la batalla con esos androides que se había avisado, pero no fue así, cuando se disponían a almorzar ,vio a ese sujeto entrando al comedor y sentarse a la mesa sin inmutarse, ese maldito simio del espacio...la sangre le hervía, ese tipo lo había asesinado no hacía mucho tiempo y ahora tenía que lidiar con él en la casa de su propia novia, era el colmo del cinismo, en ese momento lo notó, ese brillo en los ojos de Bulma, un brillo que obtuvieron sus ojos al posarse en los del saiyajin que le correspondió la mirada. Comprendió que algo extraño sucedía, sintió el peligro, la amenaza de sentir que algo amado le puede ser arrebatado.

No creo que sea ingenua…creo que es estúpida -Decía indiferente el saiyajin, no le interesaba nada que venga de ellos, pero la curiosidad y las ganas de burlarse de aquel inútil pudieron más, quería saber a qué se refería. Creía intuirlo.

Ella no va a darte lo que tú estás buscando, es una mujer como ninguna otra. Un asesino como tú no puede merecerla. Ni siquiera deberías de atreverte a mirarla como lo hiciste hoy en el comedor – Se atrevió a encarar al saiyajin

Con que de eso se trataba todo…no me hagas reír, payaso; esa mujer es la muestra fehaciente de que los terrícolas son seres inferiores, es demasiado vulgar para mis gustos –Le contestaba divertido, los humanos podían ser muy graciosos cuando se lo proponían.

No es ninguna vulgar, no te permitiré que hables así de ella! – Yamcha estaba furioso, cómo se atrevía ese simio a insultar así a su novia, ella que le daba un techo, comida y hasta una maldita cámara de gravedad para su entrenamiento y él se expresaba así de ella.

Creo que no soy la persona con la que debes hablar insecto, no soy yo quien busca entrometerse en su vida, yo no la busco, no la molesto ni la atormento husmeando entre sus cosas como ella lo hace, no le digo nada; solo la ignoro, parece ser ella quien está interesada – Dijo sonriendo burlonamente

De qué estás hablando maldito! – Yamcha no quería creerle, no iba a creerle. Bulma es incapaz de algo así, ella jamás se fijaría en alguien como ese simio.

Qué sucede gusano? Tienes miedo? Acaso, eres tan poca cosa que ni siquiera eres capaz de retener a esa humana tan tonta?. Sí, es eso…eres patético. No entiendo qué pretendías con todo esto, no estoy interesado en esa mujer tan insolente, desaparece de mi vista ahora mismo, porque la tentación de matarte es terrible, lárgate insecto! – Ya no soportaba las estupideces que ese gusano venía a decir ahora. Cómo se atrevía siquiera a insinuar algo así, pero le causaba cierta gracia aquello, podía encontrar en eso algo con qué fastidiarle la existencia. De todos modos, lo que le dijo no era mentira, era ella quien parecía estar interesada en él. Bien, si él quería tentar a la suerte, lo haría, si quería retarlo se llevaría una gran decepción. Nada era imposible para él. Incluso ella, sabía que ella tampoco le sería imposible.

Bulma no caerá ante ti, confío plenamente en ella. – Yamcha estaba seguro de que Bulma nunca lo traicionaría, ella lo amaba. Al menos eso pensaba él.

No tengo tiempo para éstas estupideces – Dicho esto siguió rumbo a su habitación ignorando al ladrón del desierto, dispuesto a darse un relajante baño y a descansar para volver a entrenar al día siguiente, aquello era su consigna, convertirse en súper saiyajin y derrotar a Kakaroto, éstas tonterías solo lo divertían un poco. Solo para matar el aburrido tiempo en la tierra…pensaba.

FIN DEL FLASHBACK

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Recordar aquello le llamó mucho la atención, precisamente ahora estaba haciéndole el amor a la mujer, esto se sentía demasiado bien, aquel insecto se acercaba hacia donde estaban ellos dos. Nada iba a ser más divertido que ver su estúpida cara cuando vea a su noviecita entre sus brazos.

En ese momento miró fijamente el rostro de Bulma, se le notaba muy tranquila, totalmente feliz y complacida, sonreía victorioso. No quiso arruinar el momento, pero debía hacerlo. Sintió muy en lo profundo de su ser, que aquello solo lastimaría a la humana, no quería eso. Sabía que después ella podría tomar represalias y privarlo del tan agradable sexo que hasta ahora habían tenido. Decidió parar con aquello, al menos por ese momento para evitar que ese sujeto los vea.

Mujer, debemos detenernos…uno de tus amigos y además tu noviecito, se acercan – Le dijo, espero a ver la reacción de la mujer.

Qué? Yamcha!- Automáticamente se hiso a un lado y empezó a buscar su ropa desesperadamente e intentar vestirse ignorando a Vegeta.

Veo que te interesa mucho lo que pensará después de todo, que estúpidos son los humanos, no lo crees? – Aquella había sido una pregunta sincera, si ahora había estado entregándose a él, qué de importante tenía que ese sujeto se esté acercando.

No es eso Vegeta, hace mucho que dejé de quererlo. Es solo que esto es algo solo de los dos, tampoco quiero lastimarlo, aún no he terminado mi relación con él. – Se sinceró

Entonces lo que no importa aquí soy yo…vienes decidida a confesarme no sé qué cosa, pero se acerca ese insecto y te haces a un lado y me apartas, por qué?, sientes miedo de que te vea haciendo esto? Vergüenza de que te vea conmigo? Es eso?! – Estaba furioso, la sola idea. No lo toleraba. Era él quien le estaba dando una oportunidad a esa mujer. No ella.

Vegeta…no pienses algo así, jamás me avergonzaría de esto. Soy una mujer madura, totalmente consiente. Además él me fue infiel muchas veces. No debería sorprenderlo que yo haya decidido enamorarme de nuevo.

De qué hablas?, enamorarte?, acaso tú est…- Bulma lo interrumpió

Sí…sé que no entiendes la magnitud de éstas palabras, pero me enamoré de ti. Quizás algún día puedas entender lo que realmente significa que alguien te ame, Vegeta.

Son tonterías de terrícolas, recuerda que yo no soy uno de ustedes. – Le recordó, esto era más de lo que él imaginaba

Lo sé, como también sé que nunca has sentido algo como esto y lo comprendo. No importa si ahora no lo entiendes, yo te ayudaré a comprenderlo.

No necesito que me ayudes! – No soportaba la idea de la mujer tratando de explicarle todo lo que significaban estas cosas del "amor" como lo llamaban aquí.

Bulma solo lo miró fijamente, sabía que aquel ser del espacio era mucho mejor expresándose con acciones que con palabras, así que ella le demostraría lo mismo. Se acercó a él y posó un dulce y suave beso en los labios del guerrero, abrazándolo. Él se tensó al sentir ese beso, no porque no haya sentido los anteriores, sino que éste beso fue algo distinto, no hubo lujuria de por medio. Pero le había agradado, mucho, demasiado…para su desgracia, pero una presencia muy detestable lo hiso reaccionar.

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Qué demonios quieres aquí Kakaroto?- Replicó Vegeta al sentir su ki cerca desde ya hace un rato.

Eh?, donde ésta Gokú? – Bulma empezó a buscarlo con la mirada, pero no lo veía.

Perdonen que los interrumpa, sí…sí, perdonen – Gokú estaba muy avergonzado, pudo escuchar algo de la conversación de ambos. No quiso interrumpir pero era necesario.

Bulma, Yamcha ya está muy cerca, eres mi amiga y él también lo es, creo que lo mejor es que hablen sinceramente. Solo vine porque pensé que podría ayudarte a salir de ésta jeje – Se rascó la nuca, típica manía de él.

Cómo demonios se supone que sabias donde estábamos, has estado espiándonos?, ah ya sé…has estado pendiente de mi ki y de los progresos de mi entrenamiento. Cobarde!.

Nooo, no Vegeta…es solo que hubo muchas alteraciones en sus ki, por eso. Pensé que podrían necesitar ayuda- Mintió lo mejor que pudo tratando de sonar convincente.

Perdónenme enserio, pero debo de llevar a Bulma de regreso a la Corporación Capsula, así desviará a Yamcha. Vegeta es mejor no provocar una pelea ahora. Ambos sabemos que no es conveniente.-Decía con un semblante mucho más serio ahora.

No me interesa lo que pienses insecto! Yo la llevaré, no te atrevas a meterte en mis asuntos, largo!

Vegeta tomó a Bulma de la cintura y se elevaron en el cielo, volaba a una velocidad magnifica, sostenía fuertemente a la mujer, aunque ella iba muy callada y confundida pero no le prestó atención, todo lo ocurrido la estaba haciendo pensar en qué diría. Qué le diría a aquel hombre con el que pensó pasar toda su vida, al que creyó amar para siempre, se dio cuenta de que se dirigían de regreso a su casa y se resignó.

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Yamcha estaba muy alterado y confundido. Qué había sido todo eso?. Llegaba a la Corporación después de seis meses de estar fuera de gira con el equipo de los Taitans y además de entrenar, buscó a Bulma y entró a su habitación como siempre lo hacía, pero no la encontró. Trató de buscar su presencia. Pero estaba muy lejos, muy lejos y tan cerca de ese individuo. Sintió que el corazón le latía muy fuerte, nuevamente esa sensación lo invadía. Bulma y ese saiyajin están muy cerca. Aquello taladraba en su mente. Qué estaban haciendo?. No quiso pensar en eso, quiso encontrar una explicación con sus propios ojos, así que fue inmediatamente volando hacia aquel lugar. Estando muy cerca sintió que ambas presencias empezaron a moverse a una velocidad impensable para él. En ese momento recordó que había olvidado ocultar su ki, Vegeta lo sintió y se fueron. Aquello le había dejado claro de que, de no ser porque Bulma lo haya permitido, él no sería capaz de llevarla consigo. Supo que todo estaba perdido. Su mayor temor, fue una decisión estúpida dejarla sola estos meses con ese sujeto, es solo que…él confiaba en ella, la creyó incapaz de mentirle y traicionarlo. Aquel día decidió alejarse para siempre de ella, al menos como pareja ya no la quería. Ya no le pertenecía. Quizás algún día puedan hablar y resolver aquellas diferencias, hablar como dos amigos. Pero por ahora, quería y necesitaba estar lejos de todos, sobretodo de ella, así que regresó a su apartamento en la ciudad. Con el alma quebrada en dos, pero dispuesto totalmente a seguir con su vida.

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Yamcha no vino, será que se dio cuenta?.-Suspiraba- Qué podría hacer después de todo?, no puedo mentirle, no lo haré, amo a Vegeta…a quien voy a engañar diciendo que no –Agachó la mirada, aquellas palabras aún sonaban muy fuertes incluso para ella misma.

Enamorada de este saiyajin, por Kamisama…– Volvía a pensar, solo esperaba que su futuro con él no sea incierto e improbable, ella lo amaba. Quería estar con él, vivir a su lado, ayudarlo y apoyarlo en todo lo que podía. Solo debía de esperar, ser paciente. Algún día lo encontraría con la guardia baja y es ahí donde aprovecharía, por ahora estaba feliz con esto que él podía darle, grandes demostraciones de pasión y de necesidad, sensaciones que él le transmitía cuando estaban unidos, solo en la intimidad, en la oscuridad de la noche o en la soledad de alguna mañana pero sabía que viniendo de él, era demasiado.

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Eres un inútil!, cómo te vas a aparecer así como si nada diciendo esas tonterías! – Le reclamaba Piccoro cuando volvieron a reunirse para entrenar unos días después.

Vamos, no tienes que ser tan duro conmigo, solo quise evitar una tragedia, no puedes culparme…son mis amigos, me importan. – Decía sinceramente mientras lanzaba algunas patadas al aire.

Que tonto eres!...solo espero que no hayas interferido y causado algún efecto negativo en todo esto. Además desde cuando Vegeta es tu amigo? -Le preguntaba dudoso.

Desde que decidió no destruir a la tierra. Mientras yo estaba en el otro mundo no le costaba nada. Pero no lo hiso y creo conocer a la culpable. -Sonreía

De todas maneras me parece que confías mucho en ese individuo y tampoco estoy seguro de que después de todo esos dos vayan a tener a Trunks.

Yo sí que lo creo, ambos al final se fueron juntos y ni las gracias por la intención me dieron jeje aunque viniendo de Vegeta eso es lo de menos – Decía resignado el saiyajin

Es enserio?, entonces aún no está perdido! Pero algo sí te aclaro, ya dejémoslos en paz Gokú. Ya sabrán arreglárselas para procrear a Trunks.

Ni me lo recuerdes, que ayer cuando fui a visitar a Bulma casi, por muy poco y los encuentro en eso jaja. -Sonreía, después de todo le causaba mucha gracia ver a Vegeta en esos trotes.

No quiero saber eso! Sigamos entrenando en vez de andar cuchicheando.

Bien, a comenzar! – Lo siguió

Se oyó la voz de su mujer a lo lejos, clamando a todo pulmón…

Gokuuuuú! El almuerzo ya está listo mi amor! – Se oyó la voz feliz de Milk, el olor de la comida deliciosa que ella preparaba se colaba por su sensible olfato. No podía esperar para comer!.

Sí, pero…primero vamos a comer no?..ayyy es cierto, olvidé que tú no comes Piccoro, está bien…espérame aquí…después de almorzar regresaré, nos vemos-Le dijo sonriente y corrió hacia su pequeña y cálida casa en las montañas. Todo estaba bien, por ahora. Al menos la tierra estaría bien y fuera de peligro hasta que esos androides asesinos no aparezcan. Sonreía, sabía que sobre todo su amiga Bulma estaba bien, sabía que Vegeta no le haría daño.

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Me despido, muy buenas lunas a todos y espero que les haya gustado. Cuídense mucho!