DESEO CONCEDIDO

Capítulo 4.- Charlas

Los rayos del Sol seguían bañando los frondosos árboles de aquel parque, voces de niños corriendo por todos lados entre risas y juegos. Aquella sensación cálida de paz y armonía era lo que sentían aquellos 2 chicos que se encontraban abrazados. Ella, de cabellera rojiza y ojos azules como zafiros, apoyaba su cabeza sobre el firme y suave pecho de él; sintiendo su respiración tranquila y el latir de su corazón rítmicamente, sumergiéndola en una infinita clama y bienestar, al sentirse protegida por los brazos del chico que la rodeaban de manera afectuosa; como si él temiese que en cualquier momento ella escapara; algo que al menos en ese instante no deseaba, ya que en ese momento ella era Mimi Cardona, la novia de Daniel (una gran sonrisa formaron sus labios al recordar esto) y no la famosa ladrona St. Tail… no; si fuera St. Tail lo menos que haría sería salir huyendo de ahí.

-Hoy es un día muy extraño ¿verdad? – Escuchó a Daniel volviéndola a la realidad – Con la aparición de ese chico Genaro Auger y su hermana…

-Jaz, Jaz Auger

-¿En serio se llama así?

-No, se llama Fernanda Auger, pero prefiere que le llamen Jaz – completó riendo ella al notar que el lado detectivesco del joven salía a flote sin remedio, aunque esta vez curiosamente no era para indagar sobre St. Tail.

-Pues que nombres más raros, y ese apellido no lo había escuchado nunca. Aunque igual es por que no son de Japón.

-Pero hablan muy bien nuestro idioma – comento ella acomodándose mejor en el pecho de él, con lo que Daniel aprovecho para embriagarse con aquel sutil y delicioso aroma que desprendía su roja cabellera. -Y me pregunto donde estará su otra hermana… Lara creo.

-Espero que papá pueda ayudarles a encontrarla, aunque tendrán que decirnos como llegaron aquí. Es raro que siendo tan unidos como parece los hallamos encontrado en lugares tan distintos y que Genaro sepa tanto de mi…

Aquellas palabras le hicieron recordar a Mimi el impacto que se había llevado al saber que aquel chico conocía su mayor secreto. Algo que la aterraba mucho, y más al saber que el chico, pese a lo que dijo, pueda decirle algo a Daniel.

No, Daniel no debe enterarse de la verdadera identidad de Saint Tail, pensaba la chica para sí. Me seguiré escondiendo… hasta que no pueda más…

-¿En que piensas Mimi? – volvió el chico a sacarla de sus pensamientos. Ella se incorporó haciendo que Daniel la imitara aunque algo extrañado ante el gesto; cosa que se borró al sentir el dulce contacto de los labios de la chica con los suyos, en uno de los tantos tiernos besos que ahora se acostumbraban.

-En que deberíamos volver a tu casa si desconfías tanto de Genaro – le respondió después del beso. Lo único que quería ella era hablar con aquel chico, tenía que saber como se entero de su secreto y que pretendía hacer.

-Tienes razón, además papá no tarda en regresar – a Daniel le parecía extraño que ella se comportara así, regularmente era él quién decidía terminar con aquellos encuentros ante la molestia de ella. Pero lo disimuló al tomarle de la mano y comenzar a caminar juntos, mientras ella acomodaba su cabeza sobre el hombro de él.

-También nos introdujeron en el mundo de Kaitou Saint Tail.

-¡Eso no es posible! – gritaba Jaz levantándose de manera brusca otra vez.

-¿Y como explicas tu llave y esas cartas? ¿O mis repentinos superpoderes? ¿O aquellas plumas? – Comenzó a indagar Gen tratando de calmarla – Ciertamente se aceptan sugerencias- terminó en tono sarcástico.

-Supongo que tienes razón. – aceptó Jaz resignada. –Pero si es así ¿donde estará Lara? – inquirió buscando con la mirada los ojos negros de su hermano, tratando de encontrar el apoyo y la calma que ella no tenía en esos momentos… y menos al pensar en su hermana desparecida.

-No lo se Jaz – fue todo lo que obtuvo de su parte, aunque había bajado la mirada. Él no quería decirle algo –Pero si estamos junto a Mimi y Daniel, tarde o temprano sabremos de ella… esperando que este en este mundo – agregó en sus pensamientos el chico.

-¿Y de que trata Kaitou Saint Tail? – entonces Gen pensó que era una gran ventaja que solo él supiera de ese anime ya que a Jaz solo le gustaba el de CC Sakura, así podría hacerle pasar su fic, en el que no había dudas se encontraban, como parte del anime verdadero.

-Como supondrás, Daniel Astro Júnior y Mimi Cardona son los protagonistas… -

Así fue como Gen le contó a Jaz a grandes rasgos sobre el anime… Que Saint Tail era una ladrona que solo robaba para ayudar a los demás. Como fue que Daniel la conoció y sus aventuras iniciaron desde ahí, como se fue creando el triangulo amoroso entre ellos y Mimi, hasta aquella escena bajo el arco iris donde Daniel le confiesa a Mimi que la ama… entre otras muchas cosas.

-Ya estamos casi al final del anime, como verás Mimi y Daniel son novios pero el punto importante aquí, si no es que ya lo notaste, es que Mimi es Saint Tail…

-Pero se lo oculta a Daniel por temor a su reacción… - dedujo ella que siempre había sido buena para eso de los problemas amorosos - ¿Y como termina?

-¿Eso no es algo que quisieras descubrir por ti misma? Yo no quiero arruinarte la sorpresa ahora que lo estas viviendo- respondió Gen sonriendo, ya se esperaba aquella pregunta de su parte; después de todo, conociendo a Jaz sabría que pensándolo así no querría saber el final.

Gen no quería decirle que a partir de la escena del arco iris el noviazgo de ellos ya era parte de su propio fic y que este no terminaba muy bien que digamos.

-Así que no debemos interferir en esto demasiado Jaz, no sabemos que efectos podríamos causar.

-Pero es tan romántico… que no podré resistirlo…- decía ella con los ojos iluminados ante la perspectiva que se le presentaba, Gen la dio por caso perdido.

-Esta bien, si algo quieres hacer… habla con Mimi, recomiéndale que es mejor que ella misma le diga a Daniel la verdad. Y obviamente no debemos decirle nada a él.

-Aguafiestas- le recriminó la castaña en un puchero, haciéndola ver aun más como la chica de 13 años que parecía. El moreno no pudo reprimir una sonrisa.

-Por ahora esperaremos aquí al detective Astro para saber si tiene algo de Lara. Como yo puedo quedarme aquí con Daniel no hay problema, pero sería mucho abusar pedirle que nos quedemos los dos aquí…

-Yo puedo quedarme con Mimi, también me ofreció alojarme en su casa, así no incomodaremos mucho ¿no?

-Supongo… - completo Gen pero notó aquel brillo sutil en los ojos de su hermana, cosa que solo podía significar que ya planeaba algo – Te recuerdo lo que no debes hacer Jaz – le recordó por si las dudas.

-Si ya se, ya se- respondió en un tono poco creíble para el chico, quien no tuvo más remedio que aceptar que su hermana no tenía remedio.