Capitulo 4
― ¿Qué te parece? ―pregunto el peli crema soltándolo de la mano
Los chicos habían llegado a una parte retirada del parque. El paisaje era muy lindo, el atardecer se veía reflejado en el pequeño lago que estaba frente a ellos, el chico recorrió lentamente aquel camino, estaba fascinado, jamás había visto así un atardecer, su mirada se fijó en él, parecía algo distante, un ruido se escucho tras ellos, el peli azul volteó bruscamente, fue ese preciso instante el que Goenji aprovecho para tomarlo por la cintura, volvió a girar su cabeza tan solo para toparse con algo para lo que no estaba preparado, lo miraba, había raro en ello, sus ojos tenían un brillo extraño, nunca lo había visto.
El peli crema se acercaba haciendo cada vez menor la distancia entre ellos, sintió sus labios sobre los suyos, el ser el amante de alguien en ese momento no sonaba tan mal, digamos que no sabía tan mal, le rodeó el cuello con las manos, la noche caía pero en ese momento el tiempo era algo irrelevante, nadie dijo nada al momento de separarse, ambos subieron al auto, debían irse.
―ya llegamos―avisó Goenji deteniéndose frente a su casa
―gracias por traerme―dijo el chico quitándose el cinturón de seguridad
―Gracias a ti por dejarme acompañarte
El sonrojo del chico era muy evidente a pesar de que intentó disimularlo, se bajó del auto y fue directamente a la puerta de su casa de donde volteó para despedirse de Goenji que desde dentro del auto le decía adiós con la mano.
Shuuya se tiró al sofá de la sala, era increíble lo que había pasado apenas unas horas antes, suspiró, era la primera vez que se sentía así después de una cita. A pesar de que siempre salía con Afuro…el salir con él implicaba escucharlo todo el tiempo, hablar de él, de cosas inútiles por las cuales se mortificaba, nunca platicaban de otra cosa, las salidas eran algo más parecido a algo tedioso que alegre, Afuro era muy diferente a Kazemaru, nunca se había sentido así por nadie, nunca le había pasado, saltó del sofá de inmediato, Kazemaru había olvidado las cosas en su auto, lo pensó por un momento, esa sería una muy buena excusa para ir a verlo.
Alguien tocaba el timbre, el chico se levantó despacio y caminó hasta abrir la puerta.
― ¿Goenji?
―olvidaste esto―le mostró una bolsa
―oh si―se tocó la cabeza―lo había olvidado por completo
―de nada―sonrió―oye…tengo que preguntarte algo importante ¿Puedo pasar?
El peli azul se quedó atónito ante la pregunta del chico pero a pesar de todo asintió y lo dejó pasar
―vaya si es linda tu casa
El televisor estaba encendido, una taza de café casi a la mitad le esperaba en la pequeña mesa junto al sofá, ambos se sentaron, quería saber lo que quería preguntarle, no podía ocultarlo, estaba ansioso
― ¿Qué quería preguntarme? ―lo miró dejando de lado aquella taza de café
―la otra vez pude ver que hablabas con Afuro y quisiera saber ¿Qué fue lo que te dijo?
―nada―bajó la mirada―cosas sin importancia pero ya todo está solucionado
―por favor Kazemaru―tomó su mano―dime la verdad, confía en mí
―no sé porque lo preguntas, creo que ya te imaginas ¿No?
―un poco, sí―dijo mirando de reojo el televisor
―él estaba muy enojado porque sus amigos nos vieron llegar juntos y dijo que no me gustaría volver a estar cerca de ti si pasaba algo más
El único sonido que se escuchaba en la habitación era la televisión, nadie dijo nada por un rato después de la confesión del peli azul.
― ¿Por qué no me lo dijiste antes?
―no pensé que fuera necesario, me han dicho que es algo celoso así que no me pareció extraño, además tuvimos suerte de que solo nos vieran llegar juntos
―tienes razón―soltó una risita―sabes él es una persona bastante especial en ese tipo de asuntos, no permite que nadie se me acerque y eso es muy molesto
― y ¿Lo quieres? ―se atrevió a preguntar
―le tengo un gran cariño, a pesar de todo es una buena persona si la conoces bien pero…no me siento muy bien siendo su novio, no es el tipo de personas que a mí me gusten, como salí con él es una larga historia, era muy lindo no lo voy a negar, apenas lo conocía y pues acepte salir con él, pasó el tiempo y poco a poco todo cambió, ya nada volvió a ser como al principio―suspiró― de verdad siento que todo
haya terminado de esa manera, es complicado hablar de terminarlo, no creo que lo acepte por la buena
El chico tan solo se quedó callado, no se le ocurría nada que decir, hablar sobre todo eso era un tanto complicado, no quería decir una estupidez
―de verdad―lo miró a los ojos―no me gustaría que nada malo te pasará por mi culpa pero es que no puedo evitar querer estar cerca de ti, sé que es muy pronto como para decir algo como esto pero te has vuelto muy especial para mí
―tú también te has vuelto muy especial―le miró con timidez
― ¿De verdad? sabes, desde la otra vez quería preguntártelo pero no me atrevía a hacerlo―tomó un poco de aire―yo quería saber si… te gustó tu primer beso
