¡Hola! Wow, me alegra que les haya gustado el capítulo anterior, y de todo mi corazón espero que sigan dejando esos hermosos reviews, que sin ellos, ya hubiera abandonado esto TwT.
Bueno, he aquí el capítulo 3 y se resolverán algunas dudas acerca de lo que pasará con nuestros protagonistas. ¡Espero que sea de su total agrado!
Textos de Konohamaru
Textos de Hinata
... Esos van a ser los cortes de escena, en los flashback's, porque entre el fic ya saben que son caritas.
(Inner: ¡Yo digo la canción, yo digo la canción!: "Just Give Me A Reason" de P!nk, por la letra se acopla a Hinata :3) Bueno, esta chica les dijo su canción, si quieren oírla, es solo recomendación. Aquí les dejó mi capítulo :3
¡Vamos a estó,'dattebayo!
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Capítulo 3: Escoge un camino
-Señor gato ¿Podría decirme como salir de aquí?
-Eso depende mucho hacia adonde quieras ir
-No me importa donde
-Entonces no importa hacía donde vayas- le repuso el gato
-Alicia En El País de Las Maravillas (Propiedad de Charles Dickens)
-¿¡Que dijiste, Konohamaru Sarutobi!?- gritó Hanabi, con su rostro ligeramente rojo a causa del enojo. Konohamaru la miró algo asustado; no quería arruinar sus primeros momentos con su novia. Sintió unos nudillos en su cabeza y luego se vió inclinado hacia abajo. Poco le faltaba para caer, y el golpe que Hanabi le propinó le hizo doler su cranéo.
-¡Agh! ¿Porque, Hana-chan? ¡Gomene! Yo... ¡Yo no quería ofenderte!- casi lloró el chico de ojos negros. Hanabi suspiró y cerró sus ojos, intentando pensar.
-Si vamos a ir a esa cena es porque no quiero ser maleducada. Es desición de Hinata ir, y si va, ten por seguro que llevará a Kiba a su lado- le amenazó la castaña. Konohamaru suspiró y asintió.
-Yo solo quería que fueran, también irá mi abuelo- aseguró el Sarutobi con una sonrisa. Hanabi no pudo evitar sonreír también.
-Eres un bobo- dijo riendo, y Konohamaru agrandó su sonrisa. Miro a la castaña reír y sonrió. Estaba realmente enamorado de ella. Sería una durísima decisión pensar de que lado ponerse. La decisión que tomara afectaría directamente a alguna persona que le importara. De cierta forma, estaba enfadado con Naruto por provocar todo eso.
.-Flashback-. (Inner: Con unas palomitas de maíz, esto será delicioso *sonriendo*)
Era una tarde fría en Suna. Hinata texteaba a través de su telefóno como solía hacer cada tarde, hablando con Kiba. Un mensaje de una persona apenas conocida saltó a sus notificaciones.
-¿Konohamaru-kun?- se preguntó en voz alta. Sabía que era para su hermana, y como lo quería, así que hablaba con él con cierta frecuencia.
¡Hola Hina-chan! Disculpa si soy algo insistente , pero ¿sabes dondé está Naruto? No se ha conectado en días y por aquí no lo he visto D:
Ese mensaje hizo que sus ojos claros se cristalizaran. Apretó el telefóno en sus manos y con la fuerza emocional que la caracterizaba, suspiró y le contestó lo mejor que pudo.
Hola. Gomenasai. Hace mucho que no sé de Naruto-kun... Pero espero que esté bien.
Konohamaru intuyó algo. Se armó de valor para contestarle y hacerle unas cuantas preguntas.
Etto... Siento hacerlo de este modo, pero...¿Porque no se hablan?
Hinata tragó saliva al tener que abrir esa herida de nuevo. Con pesar le contó la historia a Konohamaru, quién desde ese instante se había envuelto en una batalla emocional. Ayudar a alguien que siempre lo apoyó, sabiendo que estaba mal quitarle la felicidad a Hinata, ó apoyar a la chica que solo hacía lo que creía lo mejor para él, sabiendo que esto podría ser muy malo para Naruto.
¿Ayudar al chico arrepentido?
Ó
¿Apoyar a la chica herida?
.-Fin Flashback-.
-Hana-chan, te prometo que solo será por hoy- aseguró el castaño- Luego puedes alejarte de la familia Namikaze todo lo que quieras.
Hanabi asintió, tomanda de la mano con ese chico, quién al parecer, no tenía nada que ver con las intenciones de Naruto. Se juró a si misma que no iba a dejar que nadie lastimará a Hinata de nuevo, y por Jashin-sama que lo iba a cumplir.
Konohamaru sintió su mano siendo apretada con fuerza por Hanabi, la cuál tenía una mirada muy dura en sus ojos color perla.
(/'-')/ ~(*-*~) (¬'o')¬
Hinata iba hacía el hotel Chakra de la mano con Kiba. Konoha era una ciudad grande y bastante interesante, pero eso no hacía de menos que fuera a su hotel para descansar un poco y desempacar su ropa. Tenía un mes, un hermoso mes para estar con su amado Kiba y con sus amigos.
Entonces, vieron de lejos a Hanabi con Konohamaru, que estaban por entrar al hotel. Hinata los miró con cierta sorpresa, pero sonrió, alegre por su hermana, quién al parecer los vió, porque se dió la vuelta y corrió hacia ellos.
-¡Kiba-kun, Hina-chan!- sonrió la chica al verlos, y los abrazó- ¡Les presento al chico más lindo sobre la tierra: Kono-chan!- y procedió a presentarlos a todos, hasta que el grupo estaba totalmente reconocido. Los cuatro entraron al hotel, aclarando que Konohamaru y Kiba solo iban de visita. Entraron a las alcobas, eran dos: Hinata y Tenten compartirian una, Temari y Hanabi la otra. Estaban en la que sería la habitación de Hinata y Tenten. Se presentaron, ahí ya estaba Shikamaru, al igual que Neji. El grupo se miró bastante alegre y se presentaron con toda informalidad.
Entre bromas y charlas, Konohamaru llamó la atención alzando la voz todo lo que pudo.
-¡Oigan!- en ese instante, todos voltearon a verlo, con cierta curiosidad en sus miradas- Hoy hay una cena... Es en casa de mi abuelo, Hiruzen Sarutobi- dijo con una sonrisa- Y todos están invitados. Es un poco formal, así que...- vaciló, sin terminar la frase.
Las chicas sonrieron con encanto, excepto los chicos. Las súplicas por ir empezaron: El primerisimo en ceder fue Kiba, con un simple "Onegai" por parte de Hinata. Le siguió Shikamaru con una amenaza a muerte de Temari y el último fue Neji, después de que Tenten le susurrara al oído algo, que tenía que ver con la palabra "tallarines".
Hanabi miró a Konohamaru algo insegura.
-¿Crees que sea bueno hacerlo? Ni siquera dijiste que iban a estar Naruto y Menma presentes- le preguntó susurrando las palabras- Si Hinata los ve, estará destrozada- aseguró con tristeza la chica.
-No tengo la menor idea, pero espero lo mejor de esto- le respondió Konohamaru con el mismo tono de voz, para despues mirar a todos con gestos de preocupación.
(/*o*)/ \('-'\)
-¿Ya estás, Hinata?- preguntó una fastidiada Hanabi mirando la puerta de la habitación. Las tres se habían cambiado juntas, excepto Hinata, ya que por su extrema timidez no estaba con las demas chicas.
-¡Estoy rídicula!-se quejó la chica de ojos claros desde el otro lado de la puerta.
-Vamos, dejame verte- dijo Hanabi. Tenía su flequillo arreglado, su cabello castaño estaba suelto, como siempre, aunque sostenído por una diadema color plata, y finalmente, traía un vestido gris humo que le llegaba casi a las pantorrilas, que le sentaba bastante bien.
-¿Ya salió?- preguntó Tenten algo preocupada. Tenía un vestido de finos tirantes que le llegaba hasta la rodilla, de color rojo apagado, y como siempre, tenía su cabello recogido, pero en un tomate ubicado en la parte izquierda de su cabeza.
-No, no ha salido.
-¡HINATA, SAL YA O TE JURO QUE ENTRÓ YO POR TI!- gritó la rubia Temari. Su cabello estaba suelto (aunque tieso por el gel), y este hacía resaltar su vestido sin tirantes color azul rey, el cual le daba vida a sus ojos esmeraldas. Hace unos instantes, Shikamaru la ayudó con su cabello.
.-Flashback-.
-Tsk, esto es problemático- refunfuñó el Nara al acomodarse su corbata. No quería ir a esa fiesta, pero su problemática mujer lo obligaba a ir vestido problemáticamente con traje y a conocer a personas de seguro muy problemáticas que le harían preguntas que de seguro traerían problemas.
-¿Ya acabaste, dormilón?- le preguntó la rubia problemática con sorna al ver como terminaba de acomodarse la corbata.
-Si, ya acabé- repuso el estratega, con cara de fastidio.
-Hmp... ¿Y tú cabello?- preguntó la chica- ¿Lo llevarás así?
-Si...
-¿Lo puedo ver suelto?- preguntó de nuevo y Shikamaru la miró con cierta duda.
-No te rías- le advirtió con seriedad, a punto de soltar la liga que sostenía su negra melena. Temari asintió.
-Por eso siempre lo sujeto... Es... Muy problemático- dijo vencido, con la liga en sus manos. Sus mechones obscuros de cabello estaban lacios, si, pero tiesos, hacia arriba, como si alguien le siguera jalando el cabello. Temari sonrió con emoción.
-¡Entonces te pasa lo mismo que a mi!- dijo emocionada y se soltó sus rubios cabellos. Shikamaru tragó saliva al ver el cabello de la chica estirado de la misma forma que el suyo, y la linda sonrisa que ella le ofrecía era irresistible. Le sonrió igual.
.-Fin Flashback-.
-B-bien... Ya salgo- dijo Hinata vencida por las amenazas de la rubia. Con sus mejillas coloradas, salió de la habitación, tenía un vestido que recordaba la época de los 70's. Era ampón, de color lila, y tenía anchos tirantes blancos, la parte del pecho tenía encaje del mismo color y una linea de botoncitos blancos que llegaba hasta su ombligo. Su cabello azulado estaba recogido en una coleta al lado de su cabeza.
-¡Te ves adorable!- anunció Tenten mirandola con una gran sonrisa. Las otras dos chicas asintieron: se veía totalmente tierna con ese atuendo.
-Bien, bien, ya debemos salir, ya es hora de irnos- apresuró la Sabuko no, mientras miraba a las chicas aún atentas a Hinata. Las chicas asintieron y salieron de los pasillos, hacia la recepción, donde las esperaban los chicos. Habían salido a comprar sus vestidos hacía un momento y ellos (obviamente) ya tenían su ropa formal.
Konohamaru los guiaba por las calles, mientras el grupo le seguía y bromeaban.
Llegaron hasta la fachada de una gran casa, que tenía el encanto antiguo de las construcciones orientales. Les abrió la puerta un anciano de cabello blanco, que les sonrió al instante, en especial a Hanabi, ya que no se separaba del lado de Konohamaru. Cuando entraron, conocieron a Jiraiya y Tsunade Senju, dos amables personas que estaban casados. Hinata notó que Jiraiya la veía un poco raro, como si esperara algo de ella, y Tsunade lo reprendía con la mirada. El peliblanco vestía un traje gris y la mujer de ojos canelas tenía un vestido verde esmeralda. A pesar de haber dicho que tenía más de 50 años, no aparentaba esa edad.
Estaban hablando y discutiendo acerca de temas vanales, hasta que Jiraiya ofreció una disculpa por sus ahijados, al parecer retrasados. Se sentaron a la mesa, listos para iniciar con la cena, aunque unos toquidos en la puerta los alertaron.
Hanabi tomó más fuerte la mano de Konohamaru, presintiendo quiénes eran.
Hiruzen se levantó para recibir a los que aguardaban en la puerta.
-Ya llegaron.
-Tsk, este idiota se tardaba mucho, disculpe, Hiruzen- se disculpó una voz muy áspera y algo enfadada.
-Calla, teme- le repuso otra, más hiperactiva.
-Bien, pasen- les indicó el anciano.
Hinata se sentía a morir cuando miró dos rostros idénticos, pero totalmente diferentes. Uno era pelinegro, con rayitas en la cara, y sus ojos eran azules. No eran muy brillosos y parecían muy sabios. Muy viejos para sus jovenes facciones. Y el otro... era rubio, sus ojos del mismo color. Y sus ojos, a diferencia del otro chico, eran muy jóvenes, muy infantiles para su rostro. Esos infantiles ojos que había amado...
Hinata sintió su corazón encogerse y sus ojos llenarse de lágrimas. al ver a esos chicos parados en el umbral de la casa Sarutobi. El rubio abrazo al pelinegro por el cuello con un solo brazo, ambos vestían trajes negros. Sonríeron a la par y entraron a la casa.
-Disculpen a estos chicos- dijo Hiruzen casi sonriendo- Menma y Naruto no siempre llegan tarde...- añadió con aire lejano.
Las chicas pararon de hablar cuando vieron a los hermanos Uzumaki entrar, y Hanabi ocultó su rostro entre el hombro de Konohamaru.
No le tomó mucho tiempo a Naruto darse cuenta de la prescencia de Hinata en la casa. Menma lo miraba y codeaba, intentando que su hermano dejara de portarse como un idiota, ya que él no estaba seguro de lo que pasaría. Ni siquiera sabía si era lo correcto llegar de nuevo por Hinata.
-HIruzen, la comida está deliciosa- elogio Tsunade al hombre, quién le sonrió.
-¿Como va todo en el hospital?- preguntó este, con la misma sonrisa.
-Oh, muy bien, las nuevas chicas me desesperan, son muy poco cuidadosas con los pacientes- suspiró- La medicina ha decaído mucho.
-Hmp, entiendo, entiendo. ¿Ustedes a que se dedican?- preguntó el Sarutobi mayor viendo a las chicas. La que inició fue Hanabi.
-Yo estoy en la preparatoria, pero futuramente quisiera estudiar Derecho Penal- respondió sabiamente y le siguió Tenten.
-Estoy estudiando Ingeniería- declaró la joven de ojos chocolatosos- En un par de años estaré trabajando en proyectos técnicos- asintió orgullosa de si misma. Temari tomó la palabra en cuestión de instantes.
-Ahora estudio finanzas para el sostén de la empresa Sabuko no- dijo brevemente. Le tocaba el turno a Hinata, quién se sonroso un poco antes de responder con voz baja.
-Y-yo... Yo estudió administración de empresas y planeo enfocarme hacia la empresa "B-byakugan"- dijo Hinata, sonriendo. Hiruzen le devolvío la sonrisa.
-Prodigiosas chicas en verdad- sonrió y miro a los 3 chicos a su lado- Yo a ustedes los conozco- añadió con una sonrisa- Y creanme que se de ustedes muchisímo más de lo que creen.
Los tres rieron nerviosamente. La cena siguió con bromas del mismo tipo, y luego pasaron del comedor a la sala, para proseguir con sus pláticas. Hinata hablaba con Jiraiya, quién era inusualmente amable con ella. Sin embargo, la persona con quién menos quería hablar la sacó para "charlar rápidamente con ella".
Nadie pudo evitarlo; de hecho la mayoría ni siquiera lo notó, Jiraiya se las ingenió para entretenerlos a todos en sus respectivas charlas. SIn embargo, Menma estaba atento a cada movimiento de su hermano, dispuesto a ayudarlo, pero aún mas a hacer lo correcto. Recordaba momentos que debía eliminar de su vida, pero aún asi, los seguía guardando en su memoria.
.-Flashback-.
-¡Menma!- gritaba una chica entre risas, sintiendo al, en esos momentos, rubio, haciendole cosquillas, estaban en lo que parecía un salón de clases. Un salón completamente vacío.
-¿Te diviertes, eh?- preguntó el ojiazul, y la chica asentía. Su estomágo le dolió por las risas dadas. Menma disfrutaba de su compañía. Misaki Shintami. Una chica no muy alta, de cabellos lacios y blancos con reflejos grises que le llegaban aproximadamente a mitad de la espalda , ojos de una increíble tonalidad dorada y de piel clara. Era introvertida, anti-social, la clase de chica que nunca sobresale en la escuela. La clase de chica que atrae a un chico problema como él.
-¡O-onegai, Menma, para!- súplicaba- Y-ya es tarde...- decía entre risas. Menma no paraba, adoraba tenerla a su lado.
...
Estaba siguiendo a su corazón. Iba a huir con Misaki a un lugar secreto, donde no los separaran. El la esperaba, ella debía estar conduciendo hacía allá, era un día lluvioso. Las sirenas empezaron a sonar. Era una ambulancia, y si su memoria estaba bien, una patrulla. Su piel se erizo al notar a donde se dirigían: a la ruta que debía seguir Misaki. Con pánico, se dirigió hacia donde iban las patrullas. Eran dos autos, estaban arruinados. No pudo evitar sentir miedo al ver que uno de ellos era el Chevy de su novia. Oía la voz de un policia hablando por radio. Una ambulancia se llevaba los restos de ambas personas fallecidas. Menma rogaba porque Misaki no fuera ninguna. Cerró los ojos, deseando escapar de la realidad por unos minutos. Sin embargo, la voz de un policia lo sacó de su ensoñación.
-¿Que hace aquí?
-Yo conozco a la chica que es dueña de ese Chevy- dijo, señalando al pérdido auto. El oficial lo miró con tristeza.
-Hijo... Se la acaban de llevar- dijo el policia.
-¿Ella esta bien?- pregunto. Recordaba todas las cosas malas que había hecho, a cuantos chicos humilló, a cuantas personas hirió. No pensaba que el karma, el destino, o lo que fuera, sería tan cruel con él.
-La chica que conducía ese auto... Falleció.
Y con esas palabras, Menma sintió su corazón romperse en mil pedazos. Sus ojos sufrieron el cambio: Casi sin brillo, ya casi sin vida.
Desde ese día, no estaba con nadie. Se refugiaba en el estudio, con la esperanza de obtener un buen trabajo que lo mantuviera ocupado todo el tiempo. De cierta forma envidiaba a Naruto: El sabía superar todas esas cosas con más rapidez.
Pero era absurdo: El no era como Naruto. Ni de lejos. El era "el chico malo". El era el chico que cuando empezaba a sentir, la vida le hacía bromas crueles como esa. Se prometió a si mismo nunca volver a hacerle caso a sus sentimientos.
Aprendió, de la mala gana, que si uno los escuchaba, iba a terminar herido. Menma se volvió frío. Ya no era el chico problemático, solo era un solitario. Casi sin amigos. Casi sin vida. Menma Uzumaki cambió. Y ese nuevo Menma no dudaría en ayudar a alguien, alguien que pudiera evitar esas decisiones malas.
.-Fin Flashback-. (Inner: *llorando* M-menma... Que triste... Buah!)
Ahora miraba como estaban al pie de las escaleras de la casa Sarutobi, a unos cuantos metros de la sala. Suficientes como para que nadie oyera lo que iba a pasar.
-Hinata, necesito tratar un asunto contigo- le dijo el rubio, con tristeza, con verdadero arrepentimiento. Hinata tragó saliva duramente: Le dolía muchisímo verlo así, sentía sus sentimientos por él regresar de golpe.
Y era un golpe realmente doloroso.
-Yo no creo que sea buena idea- susurró la chica de ojos aperlados, con melancolía, si seguía así iba a rememorar todo lo que tuvieron y eso era algo que quería evitar a toda costa.
-Solo escuchame- dijo Naruto, un poco más calmado. Hinata miró hacia abajo y asintió, sus mejillas se le habían puesto rojas, rojas, como las manzanas. Naruto apretó sus puños y dejó que sus sentimientos asomaran a sus palabras.
-Yo lo siento muchisímo, Hina. De veras. Entiendo que ahora me odies, que no quieras verme y sobretodo que me quieras lejos de tu vida. Me temo que yo siento- vaciló un poco, y se puso una mano en el pecho, oprimiendo su traje- Yo siento exactamente lo contrario. Es una vil mentira que ya no te quiero, que no eres nada más para mi más que una amiga, es una mentira que no te quiero ver, y que te quiero lejos de mi vida. Sé... Que duele mucho recordar... Y que sientes ganas de llorar, pero yo quiero estar contigo.
Hinata sintió las cálidas lágrimas saliendo de sus cristalinos ojos. ¿Porque seguía sintiendo todo eso por el? ¿Porque no lo olvidaba? Suspiró con fuerza. Tenía una promesa que cumplir. Aunque mintiera, Naruto sabría que ella también tenía orgullo y que no dejaría su felicidad tan pronto.
-Naruto-kun... De veras lo siento- añadió la Hyuga, con tristeza- No te odio... Nunca lo haría... Pero... Yo... Yo no quiero otra relación contigo- las lágrimas por sus mentiras estaban cayendo a torrentes, sin embargo, Naruto pensaba que eran de tristeza- Te quiero mucho, Naruto. Pero... No quiero volver a estar a tu lado- esas fueron sus últimas mentiras. Sus lágrimas caían a borbotones.
-Hmp... Hinata- le dijo con suavidad, acaricíando con tenura su mejilla- Yo solo quiero recuperar lo que fue mío.
Menma estaba atento. Miró el porte de Hinata: la pobre estaba a punto de caer desmayada, su rostro estaba bañado en lágrimas. Fue hacia allá.
-Naruto, tu tiempo acabó- repuso el pelinegro, tomando a la joven del brazo. Naruto asintió, mientras el Uzumaki mayor se llevaba a su ex-novia.
(/*-*)/ (~*-*)~ \(*-*\)
Hinata respiraba agitadamente. Estaba en un balcón, al lado de Menma Uzumaki. El la miraba inexpresivamente, esperando a que se recuperara. Recordaba como había corrido con ella escaleras arriba, hasta llegar a ese balcón, del cuál el azabache abrió las puertas con fuerza, dejando al frío aire nocturno entrar.
-¿Estás bien, Hinata?- por fin preguntó Menma, con voz seca. Hinata se sentía intimidada a responder, por lo que sabía, el chico era algo problemático, incluso perdío un año de su educación por eso, pero era otra historia...
-N-no... No lo sé, Uzumaki-san- respondió ella, con cierta tristeza en su voz. Menma, a pesar de estar algo preocupado, no pudo evitar algo de enojo. No era Uzumaki. No era "el hermano de Naruto". Era Menma.
-Me llamó Menma- repuso enojado, con cierto tono amargo en su voz.
-Gomene. Menma- repuso la ojilila, con desgana.
-No te tomes a pecho todo lo que él dice- dijo Menma- Si eres feliz, pues, piensa en ti. Naruto estará bien- le dijo el pelinegro
-Menma-san... Si... Si me permite una pregunta...- balbuceó Hinata- ¿Porque parece que usted no esta de acuerdo con esto?
Menma sonrió ladinamente. Eso no se lo esperaba.
-¿Para que quieres saberlo, eh?
-Me ayudará mejor a saber que decidir- respondió Hinata, más calmada. Menma asintió y miró hacia el cielo, respirando el cortante aire frío.
-No es una historia larga, ni complicada, ni siquera remotamente interesante, Hinata- dijo aún sonriendo y mirando al cielo, con gesto ausente- De hecho... Somos hermanos, y lo apoyo. Pero me sorprende lo egoísta que esta siendo ahora. Que quiera tenerte a toda costa- sonrió con sorna- Ese no es mi hermano ¿sabes? Mi hermano te habría dejado para ser libre.
Hinata se estremeció ante sus palabras. Sentía como Menma la miraba fijamente.
-Y por eso me da curiosidad. Debe amarte demasiado como para dejarte ir- repuso el pelinegro.
-¿E-en... en serio?- preguntó la peliazul. El Uzumaki asintió.
-Debes eligir un camino Hinata- le dijo, poniendo las manos en sus bolsillos, y mirandola de nuevo- Debes decidir... Claro, piensa con esta- le dijo tocandole con un dedo su sien, haciendo un ligero movimiento en su cabeza- Y no con estos- le dijo, poniendo otro de sus dedos en su corazón- Nunca son confiables, te lo aseguro- le terminó de decir.
-¿Usted no confía en sus sentimientos?
Un silencio sepulcral se hizo presente por unos segundos y los ojos de Menma se hicieron más brillantes. Sonrió ladinamente, y Hinata empezaba a entender que esas sonrisas no eran más que de desesperación y dolor.
-La vez que lo hice, termine realmente herido- dijo Menma con aire ausente y ahora Hinata miró hacia el cielo. Entendía a que señalaba Menma.
A pesar de ser una persona muy fría, Menma se estaba comportando increíblemente carismático con ella.
Hinata quería oír a su cabeza, pero su corazón estaba gritando.
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Espero que les haya gustado, me esforce en hacer esto. Siempre un review anima mucho ^-^ Me encanta leerlos. Si quieren aclarar algo más sobre Menma, aclarar dudas o algo por el estilo, no se preocupen en expresarlas abiertamente. Yo aclararé cada duda que tengan :D
Bueno, los quiero mucho, me alegra que sigan leyendo.
Atte.
Amaya de Inuzuka (7*-*)7
