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Te necesito

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-Así no se hace.-le susurraron levemente al oído a la pelirroja, que enseguida se tensó al sentir después unas manos sobre las suyas y su espalda perfectamente amoldada al tórax de alguien.

Las mejillas de Ichigo se colorearon por completo al notar a Ryo completamente pegado a ella. Podía sentir como respiraba, o su cálido aliento en su mejilla izquierda por estar levemente inclinado sobre ese lado. Las manos del joven sostenían con firmeza las suyas mientras la hacía coger correctamente el batidor y el recipiente.

Aun la sorprendía lo amable y atento que era últimamente. Siempre ayudándola, mandándola hacer trabajos por lo menos un poco menos difíciles. Por eso, se sentía cómoda, protegida y extraña ante la presencia del dueño del café.

Las manos de Ryo se comenzaron a mover, por lo tanto, las de la pelirroja también. Mesclaban suavemente los ingredientes para las galletitas más adictivas del café. Keiichiro, con mucha amabilidad y educación, le ordeno aprender a hacer los postres, después de todo, el hombre no podía encargarse de la cocina él solo. Pero la chica jamás espero que el dueño del lugar la ayudaría con tal tarea en vez de quien preparaba todo.

Miro por el rabillo del ojo como Ryo miraba concentrado la mescla, así que ella también llevo su mirada allí, sorprendiéndose al ver como todo comenzaba a convertirse en polvo amarillo. No masa o sustancia acuosa, era polvo, fino polvo amarillo. No pudo evitar una exclamación de sorpresa que hizo sonreír al chico.

-Tonta, presta atención.-Le dijo con burla, mofándose de lo fácil que era sorprender a la pelirroja.

El dueño del café espero ver una mueca de enojo y un cambio de enfoque en su mirada. Casi deseaba que la chica le dijera un comentario sarcástico y volviera a lo que hacía, sin embargo, la reacción de Ichigo no fue esa.

Las hormonas eran, por demás sensible en su estado. Las emociones siempre estaban al borde del abismo, completamente inestables, y nunca median consecuencias.

Ichigo lo miro feroz, soltando lo que sostenía y empujando lejos de ella a Ryo. Sus ojos castaños comenzaron a ponerse vidriosos mientras su cuerpo temblaba, y su mano, con todo el poder que tenía en su menudo cuerpo, fue a dar a una de las mejillas del chico, dejando la marca de su palma en la piel bronceada.

Ryo abrió los ojos con desmesura. La chica lo había pillado desprevenido, así que en ese momento no pudo ocultar su asombro por el acto.

-¡¿Pero qué mierda te…?...!-Grito con algo de cólera el joven, hasta que noto como la chica había caído al suelo de rodillas y lloraba desconsolada con las manos en su rostro.- ¡Ichigo!-

El joven enseguida se puso de rodillas a su lado y la envolvió en sus brazos. La cólera, el dolor y la preocupación destellaron en sus azulados ojos, sabiendo por que la chica reacciono de esa forma. La apretó más contra sí, deseando por un momento sofocarla y dañar al embrión dentro de su cuerpo. Causar un aborto involuntario. Pero tales pensamientos fueron excluidos de su mente de inmediato, por muy tentadora que fuera la idea.

La chica se apretó más contra Ryo, sollozo débilmente y expulso el dolor de sus miedos. Se aferró como pudo al rubio, deseando ser salvada por él, por Ryo, por su protector caballero azul. Simplemente al mirarlo recordaba los centellantes ojos azules, la valentía de ese personaje hecho algún día solo para ella.

Solo para ella.

Ryo paseo suavemente sus manos sobre la espalda de la chica, tratando de tranquilizarla un poco, dejo que el menudo cuerpo se recargara contra su pecho y que las manos pequeñas estrujaran con fuerza su camisa. Todo le parecía aun un poco irreal al joven dueño del café, tener a la chica contra su cuerpo, llorando mares sobre su ropa y buscando su consuelo, era algo para lo que aún no estaba completamente preparado, pero no importaba si lo estaba o no, era su deber y por lo tanto lo cumpliría.

-¿Qué ha pasado?-Susurro una voz fríamente a su lado.

El joven levanto la mirada y se encontró con los ojos amatistas, que lo miraban interrogante y preocupados. Ryo negó levemente con la cabeza antes de enviarle una mirada tranquilizadora a la modelo.

-Llama a Akasaka, dile que se encargue de la cocina.-Fueron sus órdenes antes de levantarse junto con la chica y tomarla en brazos.

Ichigo tembló levemente y escondió su rostro en el amplio pecho de su jefe, apenada y un llorando, dejo que sus manos estrujaran un poco más la camisa negra que ese día portaba el joven, logrando que esta se rasgara levemente por el maltrato que le daba.

-Tranquila Ichigo.-Susurro con voz calmada el extraterrestre mientras mimaba con sus manos el cabello y la espalda de la joven.

La pequeña mew rosada se apretó aún más contra el cuerpo del chico, enterrando su rostro contra la hendidura del cuello y hombro de quien la sostenía. Lloro un poco más fuerte al sentir como los brazos la rodeaban por completo y apretaban contra sí.

-Kisshu… lo siento. Lo siento.-suplico ahogadamente, sintiendo como el joven se tensaba un poco contra ella.- Yo no sabía. Perdóname…-

Con delicadeza, el joven separo su cuerpo del de la chica y tomo entre sus manos el rostro de la misma. Los ojos dorados y rosados se encontraron por un momento antes de que la chica mirara el césped bajo sus zapatos.

-No importa…-susurro levemente antes de que la chica comenzara a negar energéticamente con la cabeza, callando sus palabras.

-Sí importa. Si te hubiese escuchado… si te-…-y los labios del chico la callaron. Cualquier otra cosa que hubiese querido decir quedo pérdida entre los devoradores labios de que aquel extraterrestre.

Kisshu dejo que sus manos se apoderaran de la cadera de la chica, pegándola más a su cuerpo, tirando de ella más cerca. Lamio con desesperación los suaves labios femeninos e introdujo a la fuerza su lengua, ganándose un jadeo de parte de la mew.

Sin cuidado alguno, empujo con su cuerpo el de la chica hasta que la espalda de esta se golpeó contra un muro de rocas, dañando levemente su espalda. La mew no pudo evitar soltar un grito de sorpresa que se ahogó en su boca al sentir como el corto vestido de mew era levantado por una mano traviesa que comenzaba a acariciar la fina tela de unas pantaletas rosada.

El extraterrestre dejo en paz los labios para recorrer la garganta de la chica con la lengua mientras su otra mano se acomodaba en la espalda baja de la chica, sosteniéndola para que lanzara aún más la cadera contra él.

Con prisa, aparto la delicada tela rosada y dejo que sus dedos acariciaran efímeramente los pliegues, consiguiendo que por voluntad propia la mew acercara más su pelvis contra la cálida mano del chico. El extraterrestre sonrió contra la clavícula de la chica antes de acercar sus labios hasta el oído de gato de esta.

-Gatita…Las garras.-Le recordó con diversión mientras dejaba que aquellas afiladas uñas suyas acariciaba la tierna carne, logrando que la chica temblara y gimiera con temor y placer.

Con las yemas de sus demos siguió estimulándola mientras bajaba sus labios hasta el inicio del escote de la mew, lamiendo la piel visible y apretando de vez en cuando con un poco de fuerza sus dedos en la ya resbaladiza entrada.

-…Ki-issh-shu…-Jadeo suplicante, mirando con deseo como la lánguida lengua de su amante se detenía.

Kisshu detuvo sus movimientos y se separó por completo de ella, mirando como el pecho de la fémina subía y bajaba constantemente, como su cuello y escote estaban sonrojados por su atención y también, como por sus piernas resbalaba un líquido transparente. Sonrió con sorna antes de asentir y sin siquiera avisar, tomo la cintura de la chica y la volteo, dejando a la vista su espalda enrojecida por las piedras que se le clavaron.

Se acercó y dejo que sus mano es acariciaran las piernas de la chica, subiendo con paciencia hasta dejar que la falda del vestido se levantara mostrando el trasero de la chica. Lo acaricio levemente y lo levanto un poco más, dejo que sus labios repartieran besos por la piel visible y con una mano saco su vibrante miembro, acariciando con la punta del mismo los labios bajos de la chica aun sobre la tela empapada.

-¡Kisshu!-Reclamo con desespero la mew, sintiendo como la punta dura del miembro se adentraba aun poco aun con la tela.

La risa divertida del extraterrestre resonó por aquella parte del parque, logrando que las mejillas ya sonrojadas de la joven, comenzaran a ganar un rojo aún más brillante.

-Ya, pero ni siquiera he acariciado tus pecho, gatita.-y la afirmación hizo que un jadeo de vergüenza saliera de los labios de la chica, que mirando sobre su hombro, dejo que sus ojos se encontraran con los del chico.

-Te necesito.-Susurro mientras que su larga cola negra se levantó y tomo de la cintura al chico, acercándolo aún más a ella.

Kisshu parpadeo, sorprendido tanto por la intrusión de la cola como por las palabras de la chica. Se perdió por un segundo con la imagen. Las mejillas sonrojadas, los ojos cristalinos, deseosos y suplicantes, y como los dientes de la chica aprisionaban un labio inferior. Se sonrojo un poco al sentir como su miembro palpitaba por el deseo.

Ichigo se aferró con más fuerza a la camisa negra del chico, miró fijamente con sus ojos castaños los azules de Ryo, quien intentó nuevamente enderezarse, pero la chica lo atrajo de nuevo.

Ryo había acostado a la joven sobre la cama hace minutos, seguro que en cuanto la dejara sobre la superficie blanda, ella lo soltaría, pero la cosa no fue así, pues en cuanto la soltó, ella se aferró con más fuerza a él, dejándolo inclinado sobre la cama, casi sobre ella.

-Te necesito.-murmuro con las mejillas rojas, mirándolo como si fuese lo único que tuviera.

El rubio se sonrojo ante las palabras, y parpadeo ante la declaración. Su reacción solo duro un segundo antes de que sus gestos cambiaran a unos llenos de ternura, así que asintiendo, se subió a la cama junto con ella, abrazándola con delicadeza mientras que Ichigo se acogía contra su pecho.

Sin pensarlo mucho después de tales palabras, aparto la tela y entro de una sola estocada, gruñendo antes la calidez y estreches del cálido centro de la mew. Dejo que su pecho se presionara contra la espalda de la chica mientras que uno de sus brazos la rodeaba de la cintura y su otra mano se posicionara en la cadera, encajando sus dedos y uñas en ella.

Presiono con fuerza su pelvis contra los redondos glúteos de la mew antes de comenzar a moverse, gruñendo por sentir como las paredes vaginales lo acogían con placer.

La mew gimoteo por los movimientos, jadeando de vez en cuando al sentir el dolor y placer de las envestidas como de las garras encajándose a su piel. Con sus palmas sobre la pared de rocas, tuvo una traviesa idea, así que recargándose contra la pared y poniéndose de puntillas, logro golpear sus caderas contra la pelvis del chico ante una envestida, logrando sacar de él un fuerte gemido.

-Mierda…-gruño el joven al notar como los movimientos se repetían, encontrándose entre los choque.

Incapaz de aguantar un segundo más, el extraterrestre aferro sus brazos a la cintura de la chica, golpeando con más fuerza, con más velocidad, entrando cada vez más dentro.

-¡Kisshu!-dejo escapar al final la pequeña mew, avergonzada por llegar al orgasmo junto con el chico y a la vez por sentir el líquido caliente recorrerle las piernas.

La mew dejo descansar su frente contra el muro y el joven dejo que su barbilla descansara en un hombro de la chica, besando levemente su mejilla.

-Gatita. Fue un accidente.-Suspiro el extraterrestre, antes de cerrar los ojos y descansar un poco contra el cálido cuerpo de la mew.

Pero Ichigo aun siguió consiente, y dirigió su mirada al objeto que aún tenía entre sus dedos, al final dejándolo caer. La pequeña placa de oro brillo un poco en su descenso, mostrando como la escritura que había en ella había desaparecido completamente.

'Aun así lo siento Kisshu. Debí de cuidarla más.'

'Debí de cuidarte más'


Nell-san; lo admito, me sentí regañada. Pero siempre lo necesito.

Aquí va para todos los que lean. Estoy pasando por uno de esos momentos en que realmente no tengo ni idea de que escribir. Tengo un bloqueo completo. Así, perdón si el capítulo resulto un fiasco o poco entendible.

Pd:

Ahora, para aquellas y aquellos (si los hay, sé que los niños no leen nada romántico) que les encanta tanto Kisshu como a mí, de una vez les digo, recuerden que Ryo está enamorado de Ichigo, muy a su manera. Por eso este fic explota esos sentimientos.

GRACIAS POR HABER LEIDO.

ATTE:

Iitzel.