Isla Esme Round 2° parte 3... (x
Edward)
Se coloco encima mio y comenzo a besarme en el
cuello, con su lengua rozaba el lobulo de la oreja y yo recorria con
mis manos su espalda, con fuerza. Tal vez demasiada fuerza me dije,
era casi imposible mantener mi mente alerta a esos detalles
insignificantes mientras miles de sensaciones me recorrian por
completo. Y con otros detalles mas importantes como sus manos bajando
lentamente por mi estomago, o el movimiento de sus caderas. No esta
vez no voy a permitir que se salga de control. No voy a echarlo a
perder todo otra vez!! tengo que ser fuerte!!. Con un esfuerzo enorme
quite mis manos de su espalda y las puse sobre mi cabeza.
Ella
tendria el control esta vez... Ja! Eso era muy facil decirlo, o
pensarlo... pero conseguirlo era otra cosa, toda una odisea!. El
autocontrol que estaba planeando se me escapaba de las manos
continuamente y no podia evitar tocarla y acariciarla, cuando
reaccionaba mis manos iban de vuelta a los lados de mi cabeza. Varias
veces el impulso fue demasiado para mi y tenia que sostenerme de la
cabecera, pero claro esta no estaba preparada para la violencia con
la que la estaba tratando, acababa con astillas que se me escurrian
de las manos.
Pero otra vez esto era detalle menor e
insignificante comparado con todo lo demas. Comparado con la inmensa
felicidad que sentia y el placer de sentirme uno con ella otra vez,
lo demas era nada. Tal vez no podia darme el lujo de que mis deseos e
impulsos ganaran pero si podia permitirme sentirme feliz; y disfrutar
mi agridulce derrota, mientras bebia la miel de sus labios. Si solo
pudiera resistir un poco y controlar mis excesos esto seria
totalmente perfecto. Tenia una ventaja, me conocia mejor y sabia mas
o menos que esperar y que cosas mi cuerpo iba a pedirme. Pero eso no
me hacia inmune al roce de su piel y la mia. Esta era una batalla
terrible, pero iba a ganar, de alguna manera tendria la fuerza para
resistir y merecerme de nuevo su confianza. Asi pase la noche,
tambaleandome entre la felicidad absoluta y la tortura.
La
intensidad de sus besos comenzo a disminuir poco a poco, y eso me dio
oportunidad para respirar profundamente y ganar un poco mas de
control sobre mi mismo, aun era de noche. Cuando supe que seria capaz
de controlar la situacion la abrace con fuerza y la bese nuevamente
con alegria y con ternura, no sabia si esto habia salido bien pero al
menos trataria de hacer estos ultimos minutos un recuerdo dulce con
los cuales Bella pudiera soñar y sentirse feliz como me estaba
sintiendo yo.
La luz de la mañana empezo a entrar por la
ventana, podia sentirla atravez de mis parpados, hacia un rato que
ella se habia quedado dormida, pero yo no habia querido abrir los
ojos por miedo a lo que pudiera encontrarme solo me quede ahi
abrazandola y besandola suavemente mientras ella dormia. Pero no
podia escapar de la realidad, tenia que hacer el recuento de los
daños. Abri los ojos y lo primero que vi fue su rostro, ligeramente
sonrojado iluminado completamente por el sol, pero mas que eso,
estaba radiante, entre sus sueños sonreia y reflejaba una absoluta
paz. Con mis dedos fui recorriendo el camino de mi mirada, revisando
minuciosamente su cuerpo desnudo sobre el mio.
Nada... al menos,
nada nuevo.
Habia ganado!...
No podria describir la profunda
emocion que senti en ese momento, mi felicidad fue absoluta, sin nada
que pudiera empañarlo, y si, tengo que admitirlo tambien me senti
orgulloso, completamente satisfecho conmigo mismo.
Por primera
vez deje de sentirme un mounstruo y pude ser simplemente yo: Edward.
Absoluta y perdidamente enamorado; plenamente feliz y en paz conmigo
mismo.
Si existiera un cielo para mi, seguramente seria este.
