DECEPCIONADA

- Dijiste… Rata inservible?...

De pronto, el trabajo del muchacho se detuvo y un silencio sepulcral inundo la escena, silencio que de repente fue interrumpido…..

- Qué sucede?, por qué te detuviste?, puedes continuar si quieres, o….. si puedes…. La ojiperla mantenía encumbrada una navaja en el cuello del muchacho, que había sacado de entre sus ropas una vez visto sus brazos libres.

-¡pe-pero que demon…!.

-no te muevas… oh, me equivoque, más bien debería decir "puedes moverte", aunque eso resultaría ser muy peligroso. El chico perro estaba consternado, en qué momento ella había sacado un arma!, podía ver el rostro sereno y algo divertido que Hinata tenía, mientras el temblaba como un cobarde. –que hay con esta niña!, no está nerviosa, ni siquiera le tiembla la mano al tener una navaja en el cuello de alguien más, y su respiración… como puede estar tan calmada… yo…sinceramente…. ESTOY ATERRADO!.

- Acabas de decirme que Sasuke es un idiota, y puede que comparta tu opinión, pero…. COMO TE ATREVES A TRATAR A NARUTO-KUN COMO BASURA!. El semblante sereno de la peliazul cambio a uno completamente distinto, sus ojos llenos de ira podían penetrar hasta los huesos, y kiba sentía que en cualquier momento su vida se terminaría ahí y ahora. – tú, un insecto que solo sabe hablar de más, no tienes la moral para referirte a alguien como él de esa forma, mucho menos en mi presencia.

El rostro de la muchacha volvió a ser frio e inexpresivo, y dando un suspiro, manteniendo el arma en su atacante prosiguió. – al parecer este será un monologo, ya que te acabas de quedar mudo, parecías más animado antes que ahora… dijo algo divertida. – Escucha muy bien lo que diré, porque de ello depende tu bienestar….. Sería una gran molestia si sigues husmeando y entrometiéndote en el camino de esos dos y en le mio, Inuzuka…. I-n-u-z-u-k-a Kiba… por lo tanto, para mantenerte alejado de nosotros, que debería hacer?... la chica hizo una pausa antes de proseguir, kiba por su lado se mantenía impactado y tembloroso.

- Tienes un pequeño amiguito no?, Akamaru es su nombre?.. todos los días lo ves en el establo junto a los caballos… no es así…. Pues bien, lo único que quiero es silencio e indiferencia, así que….si prometes guardar silencio y ser indiferente, tu pequeño can se mantendrá sano y salvo, pero, si llegas más lejos y no cumples, lo tomare como un acto hostil y lo eliminaré…. Entendiste?

Kiba asintió con la cabeza mientras lentamente Hinata alejaba la navaja de su yugular. El muchacho aun se mantenía estremecido y con extrema fuerza mental se mantenía de pie, no podía pensar con demasiada claridad y lo único en lo que cavilaba era en alejarse de ahí ahora mismo. Estaba a punto de hacerlo, cuando la peliazul volvió a hablar con el típico tono infantil y suave que la caracterizaba.

- Es muy gentil de tu parte que entendieras, así que como muestra de mi gratitud y recordatorio…

Algo parecido a un pequeño quejido de dolor se escucho antes de que Kiba callera de rodillas al piso, mientras con sus manos detenía la hemorragia del corte superficial en su mejilla. – maldita!, cómo pudiste?!.

- Vaya, vaya! No gritaste!, que elegante….. Asegúrate de ignorarnos correctamente a partir de ahora….. La muchacha camino hasta llegar a la puerta del auditorio con los materiales que antes había ido a buscar, y dándole la espalda, procuró las últimas palabras para su agresor… - Fue un placer…

….

- Espero no volver a verlos aquí por hechos como estos, sobre todo tu Uzumaki, sabes muy bien que estas conductas violentas son imperdonables en este instituto, y con respecto a usted señor Uchiha, espero que su prontuario intachable no se vuelva a manchar por una tontería como lo ocurrido hoy, quedo claro?

Un si se escucho al unísono por parte de ambos jóvenes mientras salían de la oficina de la directora Tsunade. –uff, creí que no terminaría jamás!, aunque salimos libres de esta, como te sientes Sasuke? Ya estas más calmado?... El rubio estaba feliz de que solo hubieran recibido una reprimenda por parte de la directora, por su lado el ojinegro pensaba en su reacción momentos antes en el altercado.

- Perder la cordura de esa forma, y solo por escuchar su nombre, maldición! Qué mierda está pasando conmigo? Si hubiera tenido la oportunidad lo habría matado, de eso estoy seguro.

- Oie, Sasuke, Sasuke? Estas escuchándome? El azabache ignorando a su amigo, emprendería el camino hacia el salón cuando fue detenido por alguien más. – U-uchiha-San, Naruto, los estan esperando en la sala de música. Una muchacha menor que ellos y desconocida también les dio estas indicaciones para luego marcharse rápidamente con el rostro enrojecido. – Una confesión? Si se te van a confesar, entonces, para qué diablos me quiere a mi? Decía el rubio mirando a su amigo.

- Porque entonces no es una confesión dobe. Respondió Sasuke.

- Cómo lo sabes?. Pregunto el rubio con duda

- Créeme, sé de lo que hablo. El azabache comenzó su andar hacia el lugar estipulado mientras Naruto, algo torpe lo seguía mas atrás.

….

El rubio fue el primero en ingresar a la sala de música seguido de su amigo azabache. El lugar estaba silencioso y no había rastro de persona alguna esperando por ellos dos, pero al cabo de unos segundos….

- La actitud que han tenido hoy es imperdonable ciertamente. Los jóvenes se voltearon al mismo tiempo para ver a Hinata recargada en la pared con los brazos cruzados. – ¡¿Cómo es posible que respondieran ante las ofensas de un sujeto cualquiera?. La chica sonaba enojada, con agudeza en su voz. Se dirigió raudamente hacia ellos de forma tan intimidante, que se vieron obligados a retroceder, cayendo sentados en algunos pupitres que se encontraba a sus espaldas.

- Ni siquiera sabes de lo que estás hablando, respondió Sasuke cruzándose de brazos con indiferencia. – Además, que hace una niña como tu sin asistir a sus clases?, deja de actuar como una chica madura y…..

- Me decepcionas Sasuke… interrumpió la morena. – No creí que fueras el tipo de persona que cayera en esas provocaciones infantiles tan fácilmente, sobre todo por ser tu, tenía otra impresión de ti. El Uchiha se quedo en silencio sin contestar, pues las palabras de su hermana eran como agujas. ¿Que la había decepcionado? En qué términos lo creía a él entonces?, como alguien intachable?, admirable?, y que había pasado ahora? Esa imagen se había desvanecido?, no le gustaba la idea, definitivamente no le gustaba saber que la percepción de la peliazul era de decepción con respecto a él.

- Hi- hinata-chan, no es todo culpa de Sasuke, es más creo que yo fui el que provoco el problema….

- Claro que si!. Respondió la chica volteando su rostro hacia el muchacho. - Por supuesto que lo creo también…. Sasuke no es capaz de perder la paciencia asi nada más, así que alguien debió incentivar su agresión… no creas que te pedí venir aquí solo para observar, Naruto-kun. Al inclinarse lo suficiente para poder mirar al rubio a la cara, a vista del Uchiha, Hinata le dio el último sermón antes de dejarlos ir a sus respectivos salones.

- Puede que engañes a todo el mundo, pero para mi…. Eres DESPRECIABLE.

Naruto quedó helado, mientras la peliazul sin decir nada más se disponía a salir del lugar cuando unas fuertes manos la sujetaron del antebrazo para luego examinar su muñeca. – Quién te hizo esto?

- De qué estás hablando? Decía la ojiblanca con duda.

- No te hagas la desentendida conmigo Hinata. Estas marcas, ¡¿Quién las hizo?... El azabache parecía disgustado y ansioso. Las marcas de moretones en las muñecas de Hinata eran las huellas que kiba había dejado en la delicada piel de la muchacha.

- Te- te equi-vocas. Respondió la chica logrando soltarse del agarre de su hermano. – Estas marcas son producto de la clase de gimnasia, no soy buena en los deportes.

De pronto los roles en esa sala habían cambiado, de ser la acusadora, pasaba a ser la acusada, como un pequeña niña que es regañado por su padre. –Hinata-chan puede ser muy dura, pero sigue pareciendo una niña frágil y delicada… estará bien ella con un hermano tan exigente como Sasuke? Pensaba Naruto mientras era espectador de la escena.

- Deberías preocuparte más por ti y por Naruto-kun en vez de mi, Sasuke, además ya es muy tarde, me iré al salón. Hinata salió del lugar seguida de los dos muchachos, mientras Sasuke miraba de reojo a su amigo con algo de recelo.

- N-o no me mires así Sasuke! Fue imposible para mí no presenciar su pelea… - Estúpido teme, incluso en las discusiones quiere a Hinata-chan solo para él.

- Muy bien, antes de irnos debemos delegar a los encargados del aseo para esta semana y, por encargo de la directora, Uchiha Sasuke y Uzumaki Naruto lo serán. Que tengan una buena tarde jóvenes.

- Genial, ahora llegare a casa más tarde de lo que pensaba. Sasuke, podemos empezar ahora? Quiero terminar pronto con esto.

El Uchiha ignoraba las palabras de su amigo, pues se mantenía absorto en la lectura de un mensaje en su teléfono celular.

-Sasuke, las clases han terminado hoy más temprano, por lo que me adelantare a casa. Hinata.—

- Oie, Naruto, puedes hacer esto sin mi? Hinata se ha ido sola, tengo que alcanzarla. Puedes?

Un suspiro de lamento salió de la boca de Naruto. La cara de preocupación de Sasuke era evidente, así que lo quisiera o no, tendría que ceder a la petición. – Acaso tengo otra opción?, ve Sasuke, yo me encargo de esto.

En cuento escuchó la aprobación del rubio, el azabache salió a toda velocidad del lugar con la esperanza de encontrar a Hinata en el camino, mientras Naruto miraba su alrededor con lamento. – Genial Naruto, algún día ganaras el premio nobel por la cortesía.

- Al fin! Ufff, creí que tardaría mucho más, pero resulto algo más fácil. Me pregunto si Sasuke abra alcanzado a Hinata-chan, tanto escándalo solo por ella. Aunque es la primera vez que veo a Sasuke preocuparse por alguien más. Como sea, será mejor que me vaya.

- Al fin terminaste….. creí que estaría aquí esperando una eternidad Naruto-kun.

El chico miró de reojo hacia atrás por instinto en el momento de escuchar su nombre. – esa voz…

- Hinata-chan!

- Kino! Kino ya estoy aquí. Decía Sasuke mientras dejaba sus cosas tiradas por todos lados y subía velozmente las escaleras.

- Joven Sasuke porque esta tan molesto! Decía la anciana recogiendo el desastre dejado por el azabache.

- Hinata volvió a desobedecerme. Respondió deteniéndose para mirar a la sirvienta. – está en su cuarto no? Iré ahora y…..

- No joven, la señorita Hinata aún no ha llegado a la casa.

- Qué? Cómo que no ha llegado?

continuación...