¡Hola de nuevo! Aquí estoy molestando otra vez con el capítulo de hoy... En fin, fue una idea un poco tonta que tuve ayer por la noche. Simplemente se me ocurrió, y, como Murakasibara-kun tenía unas cuantas peticiones, pues... decidí intentarlo.

Hoy no voy a enrollarme, simplemente espero que lo disfruten. La lista de peticiones se ha agrandado considerablemente, pero aún no tengo el orden, así que, por el momento, iré haciendo según me venga la inspiración, pero trataré de cumplir todas las peticiones.

Disclaimer: Kuroko no Basuke / Kuroko no Basket no me pertenece. Hago esto sin ánimo de lucro y por puro entretenimiento.

Pareja: Murakasibara Atsushi x Lector.

"Aun queda algo..."


– ¡(Lector)-chin, (Lector)-chin! – Escuchaste gritar de la nada, sorprendiéndote.

Una enorme mancha purpúrea cruzó el aula entera a velocidades impresionantes antes de plantarse delante de ti. Menos mal que te habías quedado sola almorzando en clase…

– Buenos días, Muk-kun… ¡¿Muk-kun?! – Preguntaste alarmada al fijarte en su rostro. Parecía desesperado, moribundo. – ¡¿Qué ocurre?!

– (Lector)-chin… – Comenzó, arrastrando las palabras. – …¡me he dejado mi almuerzo en casa!

No sufriste una de esas cómicas caídas de chiripa.

– Pero… pero eso no es… De acuerdo, entonces, ¿quieres algo del mío? – Ofreciste finalmente, suspirando. Ni tres segundos habían pasado cuando el otro ya se había sentado a tu lado, y la caja de comida había pasado mágicamente de tus manos a las suyas. – Oye, al menos déjame algo. – Ordenaste, con una venita en la frente.

– Hmp… A henas hay gulhes. – Dijo. Le diste una especie de capón, aunque hasta sentado tuviste que estirarte lo tuyo para ello.

– ¡Traga primero! – Regañaste, con cierto cariño, cabe decir. A veces era como un crío.

– Uhm… dije que apenas hay dulces…

– Pues claro, comer muchos para almorzar no es sano.

– Peeroo… Si comes tantos dulces como yo, podrás crecer tanto como yo… ¿noo? – Preguntó, con esa vagancia plasmada en las palabras. Siguió comiendo.

– Eh… no creo que se trate de eso. – Respondiste, con una gota de sudor frío. Te rendiste a eso de seguir tranquilamente con tu almuerzo. Lo más seguro era que no volverías a probarlo… – ¡¿Hmph…?!

…Pero el otro coló un pedazo en tu boca sin avisar si quiera. Casi te atragantas.

– (Lector)-chin, también tienes que comer mucho.

– Ah… yo estoy bien, no te preocupes. Por favor, no vuelvas a hacer eso sin avisar…

– Hmp, esto está bueeno… – Continuó, ignorándote por completo. Resoplaste. – ¿Lo has hecho tú~?

– S-sí… – Admitiste, sonrojándote levemente… hasta que viste la caja de comida posada sobre la mesa. ¡Estaba total y absolutamente vacía! Casi parecía limpia. – ¡¿Pero ya te lo has comido todo?!

– No todoo… – Negó levemente. Enarcaste una ceja. ¡Pero si no quedaba ni una sola migaja! – Aquí, aún queda algo…

Te tensaste y encogiste contra el respaldo de la silla, que no te dejó alejarte más, cuando el más alto de los jugadores del equipo de basket acercó su rostro, y, finalmente, lamió tu labio inferior.
Probablemente tus ojos daban vueltas y tus orejas echaban humo.

– Muk-… Mu… Mura… ¿Qué has…?

– (Lector)-chin tenía comida ahí. – Respondió, felizmente.

…A veces en verdad podía llegar a ser como un crío.


Este cap me ha quedado más normal en lo que a extensión se refiere. Lo cierto es que Murakasibara siempre me ha parecido tener un lado bastante adorable, en especial en lo que ha comida se refiere, así que en eso decidí basarme. Espero que les haya gustado.

Traeré pronto el próximo capítulo que, de hecho, ya está hecho gracias a mi increíble aburrimiento durante las clases.
Además, lamento mucho no haber contestado review hasta ahora, pero no he tenido mucho tiempo que digamos. En el próximo cap lo haré.

Sin más, me despido. Bye~.