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— ¿Esta bien si puedo dormir contigo? — lo acorralo en la puerta de su propio cuarto, sin darle oportunidad de oponerse por la cercanía de sus cuerpos seguido de unas lamidas que propagaba en su cuello. En verdad se sentía tan bien lo que hacía el pelirrojo, pero sabía que estaba mal, no podía caer bajo su seducción.
—Si — dijo firme intentando no mostrar su voz que se quebraba.
La pierna de Akashi se posó en medio de las dos contrarias, atrajo su cuerpo de la cintura, así poniendo más nervioso a Kuroko que aun intentaba alejarlo de su cuerpo. Una de las manos del pelirrojo subió por debajo de su playera, tocando su delicada piel, y dando con sus bellos dedos sensaciones que, para Tetsuya, eran nuevas; toco una de las tetillas del peli celeste, dando un espasmo a su cuerpo con un leve pellizco que dio encima.
—N-no más... — sin darse cuenta un gemido escapó de sus labios, dando un tomo dulce y suplicante que excitaba aún más a Seijuuro.
—Déjame tocarte — susurro a su oído, con ese tono lujurioso que no sabía que tenía —Tienes un cuerpo tan sensible — una de sus manos bajo por todo su vientre a llegar a la entrepierna y estimularla por encima de su pantalón.
—N-no — logro identificar su intención de tocarlo, pero no quería, en ese momento no quería, darle su virginidad a alguien que no sabía si lo quería o no.
Antes de poder entrar por completo la mano de Akashi al pantalón de Kuroko, interrumpieron a la puerta del cuarto; suspiro aliviado Tetsuya, mientras por el contrario Seijuuro se decepcionó, enserio le había encantado las inocentes expresiones del peli celeste.
—Tetsu~ — hablo su madre desde afuera del cuarto, nunca había sentido tanta alegría de escuchar a su madre —Taiga-kun vino a visitarte — y toda esa alegría se esfumo, dejando su rostro sombrío que pudo notar el pelirrojo.
« ¿Taiga?, ¿el jugador del equipo de baloncesto del colegio?» se preguntó Akashi, ya por ser uno de los más admirados de la escuela, era obvio que conociera a la mayoría, claro, si eran personas que valieran la pena.
—No quiero verlo — susurro casi pegado a la puerta para no ser muy evidente con el invitado improvisto.
—Tetsu, solo saluda — respondió su madre de la misma forma sonriendo al gran muchacho de cuerpo de deportista que se encontraba en la sala.
Tetsuya suspiro profundo y salió de su habitación, sin esperarse de Akashi lo siguiera, escondiéndose en una pared para escuchar la conversación. Todos quedaron en silencio, algo que no supo porque el pelirrojo, no quería hacerse notar mucho, solo deseaba ver en que estaba metido Kuroko.
—Bueno los dejare solos, iré a ver cómo está tu amigo, Tetsu — los tres que escucharon a la extrovertida mujer se sorprendieron, cada uno con un diferente pensamiento de lo que había dicho la madre.
—Kuroko, no sabía que habías conseguido un nuevo amigo — el primero en romper el hielo fue Kagami Taiga, jugador en el equipo de la escuela, además de ser un muchacho de buen nivel "social".
—Si — dijo seco.
Akashi aún no comprendía la situación que ahora se vivía, la tensión era obvia, y el hecho que Taiga no era del agrado completo de Kuroko igual.
— ¿Escuchas bien desde acá? — y de repente, bella mama Kuroko salió detrás de Akashi, sorprendiéndolo de golpe, ahora entendía de donde Tetsuya había sacado su talento de desaparecer.
—Solo quería saber su relación — susurro mientras la peli celeste se acomodaba tras el pelirrojo, así ambos escuchando su conversación que se suponía debería ser privada.
—Kagami, ¿porque viniste? — pregunto el peli celeste, sentándose en un mueble frente al contrario.
—Quería saber cómo estabas — su mano intento tocar la mejilla de Tetsuya, pero no lo dejo, dándole un golpe a ella y así retirándola.
—Mejorando — el muchacho deportista se sentó al lado de Kuroko, e intento darle un beso en la mejilla, otra vez siendo evadido por el peli celeste — ¿No tienen ni un poco de remordimiento? — Akashi no entendió si Tetsuya había hablado mal, o se refirió en plural a propósito.
—Sabes que te extrañamos — no, no había hablado mal, se refería a dos personas.
—No me necesitaban — suspiro con profundidad y miro hacia una de las ventanas del apartamento.
— ¡Pero Aomine y yo te queríamos! — su tono fue un poco alto y cogió la barbilla de Kuroko para mirarlo de frente.
—De una forma enfermiza, la aborrezco — un beso por parte de Kagami iba dirigido a los labios del más bajo, que intento inútilmente quitar al deportista de encima, y dejar de aproximarse a sus labios.
—Déjalo — como si fuera ironía, el que antes estaba haciendo eso y fue detenido por Taiga, ahora detenía a Kagami de hacerle algo así.
El muchacho no podía creer quien había interrumpido; el famoso Akashi Seijuuro estaba en la casa de su ex- amigo, Kuroko Tetsuya, y no solo estaba ahí, parecía que iba a dormir en ese lugar por las prendas que vestía. Akashi agarro la mano de Taiga y la retiro de la barbilla de Tetsuya, en un acto de celos.
—S-sempai — dijo sorprendido el peli celeste, mientras su rostro fue dirigido al de Seijuuro, que le dio un tierno beso, haciéndolo más profundo, uniendo su nexo al movimiento de sus labios. La lengua de Seijuuro entro a la cavidad vocal contraria, invadiendo el espacio de la lengua contraria, y batiendo una lucha de quien tomaría el control.
—Cofcof — tosió de forma fingida Kagami, tratando que ambos se dieran cuenta que lo estaban haciendo frente a alguien.
—Taiga, si no te importa — dijo el pelirrojo apartando por unos pocos centímetros sus labios de los belfos contrarios, unidos por un poco de saliva.
—No sabía que salían — dijo sorpresivo levantándose del asiento al lado de tetsuya —No lo esperaba de ti, Akashi — suspiro pesado, parado frente a Kuroko, que era abrazado desde la espalda por Seijuuro.
—No salimos — corrigió el peli celeste intentando mantener la reputación de Akashi, aunque sabía que también iba a cubrirse, lo que no espero fue el sorpresivo beso frente a Taiga.
Seijuuro abrazo aún más a Kuroko, atrayéndolo a su pecho; repartió unas lamidas y marcas por su nuca descubierta, bajo un poco la manga de su playera para tener libre su hombro, que saboreo con sus labios, repartiendo besos encima de él.
—A-akashi — susurra en un gemido, que sonroja a Kagami, enserio sobraba en esa escena.
—Adiós Kuroko — dijo prefiriendo salir de ahí —Puedes venir a donde Aomine o a donde mi — sonrió por último y le dio un beso en la mejilla a Tetsuya, dejándolo un poco ruborizado con su rostro completamente ido.
« ¿Qué relación tiene Tetsuya con esos dos?» se preguntó el pelirrojo, con un tono algo celoso, pero no admitía que lo estaba, a él no le gustaba Kuroko, solo era un reto... ¿verdad?
_12_
—Tetsu, traje un poco de comida — dijo la mama de Kuroko llegando al cuarto en el que ambos dormirían, con una bandeja que traía unos sándwiches, jugo de naranja y una caja roja a un lado de ella, un poco alejada de la comida.
—Gracias mamá — dijo el peli celeste mientras se terminaba de vestir. La madre dejo la bandeja en la mesita de noche, que estaba al lado de donde estaba el pelirrojo se iba a acostar.
La mujer salió del cuarto y les sonrió picara a ambos, luego cerró la puerta, antes poniendo candado a esta, confundiendo a ambos muchachos. Akashi cogió uno de los sándwich que había llevado la peli celeste, de igual manera cogió la pequeña caja roja, por alguna razón le resultaba extraña, y dudaba fuera algún condimento.
— ¿Que será... — al abrir la caja se sorprendió por lo que era, y no pudo evitar soltar una risita bastante evidente.
— ¿Hmm? — Tetsuya volvió al pelirrojo, mirando la razón por la que reía; se acercó a él, y le quito la caja de las manos para ver su contenido.
Un sonrojo subió a sus mejillas, además de su cara de sorpresa y enojo, enserio mataría a su madre, ¡¿a qué madre en su sano juicio se le ocurre darle condones a su hijo?! , bueno, no es que su mama sea muy cuerda, era una loca a su perspectiva, haciendo cosas no muy comunes a su edad, además de tener un hijo, que era prácticamente el que cuidaba de ella, y a veces viceversa, dependiendo el caso.
Noto un papel al lado de los preservativos, e introdujo su mano en la cajita con la intención de sacar el papel, claro que lo hizo con una cara de asco, nunca había tocado ese tipo de cosas. Al sacarlo lo abrió, y Akashi queriendo saber que decía se acercó al cuerpo de Tetsuya para leerlo junto a él.
«No hagan mucho ruido, mañana tengo que ir a trabajar. ;) 3 »
Oh, ahora si la mataba; una seña de enojo se dibujó en su frente además que tenía un pequeño puchero que apenas se alcanzaba a distinguir. Seijuuro al leer la nota no pudo evitar que una risita se escapara de sus labios, «Que madre…» se dijo a sí mismo, mientras aumentaba el volumen de su risa.
—Tu mamá es muy… — paro de hablar al notar el sonrojo del rostro de Kuroko, mientras trataba de esconderlo con su cabello. Tal vez para Akashi eso era normal, pero Tetsuya nunca había tenido esa sensación de llegar a un orgasmo con la persona que amaba. Algunas lágrimas cayeron por sus mejillas y las dejaron húmedas por el recuerdo de aquel día que casi da todo por las personas que un día amo, ah, sí, fueron dos los que rompieron su corazón.
—M-mejor durmamos — pidió mientras se levantaba dejando la caja a un lado y organizando el lugar en el que dormiría.
—Tetsuya — el pelirrojo estaba sentado a su lado, mirándolo darle la espalda, mientras temblaba debajo de las cobijas — ¿Paso algo? — pregunto tocando su cabellera celeste, para mirar mejor sus ojos.
—N-nada, solo duerme, mañana hay clase — mintió.
—Mañana no tenemos clase, es domingo — suspiro pesado, y se sentó a su lado, acariciando suave sus cabellos celestes — ¿Quién es Taiga para ti? — pregunto, haciendo que se estremeciera más de lo que ya estaba.
—Solo un jugador — nuevamente mintió, tapándose con la cobija.
—Tetsuya… — las cobijas fueron quitadas de encima del cuerpo del peli celeste, dejando ver su humillante situación, estaba totalmente deshecho, lloraba en silencio, y temblaba levemente. Akashi no pudo sentir más que compasión por él — ¿Qué te hizo? — pregunto con seriedad, ya estaba algo cansado de su evasión.
—S-solo… me gustaba — susurro y volvió a cubrirse con las cobijas, ya no diría más, era mucho por un día —Ahora duerme.
—… Está bien — al final cedió, sabía que no le iba a decir, aun así insistiría, pero no esa noche, no lo obligaría –por ahora-.
Beso con ternura su nuca descubierta de cabello, y paso sus dedos bajo la playera que usaba de pijama el peli celeste. En verdad ver ese rostro tan hermoso un poco húmedo, y con lágrimas lo había excitado más de lo estado.
—A-akashi, para eso — dijo en un susurro un poco jadeante por la sensación, que era una de muchas que Seijuuro tenía como propósito mostrarle; la mano que estaba bajo su blusa, subió a una de sus tetillas, y comenzó a tocarla suave, dando círculos por ella, seguido de uno que otro pequeño pellizco que proporcionaba con la yema de sus dedos para no causarle dolor.
—No — le susurra al oído y besa este en el movimiento, dando un rubor a su oreja a lo que alcanzaba a ver ya que le daba la espalda Kuroko.
Su mano que aún estaba desocupada bajo a la entrepierna de Tetsuya, estimulando está por encima de su pantalón, ya sintiendo un poco mojada esa parte, además de eréctil. De un impulso las manos del peli celeste dieron a su rostro y taparon su boca, así evitando soltar algún sonido indecente.
—Déjame oír — susurro excitado a su oído, dando otra de sus exquisitas lamidas sobre este. Su mano entro en su pantalón pasando también su bóxer, ya podía notar que su néctar sería expulsado de la punta en cualquier momento, y para estimular más su excite, frotó su miembro por la parte trasera del contrario, que también se encontraba eréctil.
Sus dedos tocaron la punta de su miembro, y movían suave ese tejido que cubría aun la punta de su pene.
—M-me corro — susurro avergonzado por sus palabras, mientras su esperma era eyaculado por la punta de su miembro.
—Que dulce — el semen de Kuroko había caído en su mano; se reincorporo y cogió algún trapo o tela que estuviera cerca para secar su mano.
—Perdón — se incorporó a su lado, y dejo su cabeza en el hombro de Akashi, en verdad se sentía cansado, podría sonar estúpido, y algo infantil, pero nunca había hecho eso.
—Me excite — dijo desvergonzado, haciendo que esa tierna escena desapareciera; al parecer su madre no era la única pervertida de la casa, le tiro la almohada a Seijuuro, dándole con ella en todo el rostro.
—P-pervertido — un leve rubor pasó a sus mejillas, intentando ocultarlo con su cabello, bajando su cabeza.
—Ven — tomo su barbilla, para mirar su rostro. Su pulgar delineo el belfo inferior de Tetsuya y abrió un poco este dejando que un poco de saliva cayera por su labio inferior — ¿Has hecho orales? — le preguntó.
— ¿Orales?, ¿exámenes orales? — dijo confundido por su pregunta. La risa caótica de Akashi salió a flote, eso en verdad había sido adorable —N-no te rías — dijo avergonzado con un sonrojo además de un pequeño puchero formado en sus labios.
—Puf, perdón Tetsuya, eso fue demasiado adorable — toco una de sus mejillas y se acercó a besarlo castamente —Me refería que si has... — busco una forma de decirle que fuera entendible para él, pero nada, no encontraba la palabra exacta, bueno al menos sabía que nunca había hecho una.
— ¿Me enseñas que son? — sus brazos pasaron por el cuello de Seijuuro, y con su rostro lo incitaba a decirle o enseñarle que eran esas «orales» que decía.
—Hehehe, te enseñare — le dijo con cierta malicia.
_13_
Una llamada llego a su celular luego de ya haber comprado algunos materiales para hacer la cena que compartiría con su novio.
— ¿Alo? — cuestiono mientras llevaba su celular a su oreja, y lo sostenía entre su mejilla y su hombro.
«—Taiga~ —» respondieron por la otra línea, sacando un suspiro pesado de los labios de Kagami, si, era su novio Aomine Daiki, que seguro se preguntaba porque no había llegado el pelirrojo al apartamento «— ¿Por qué aun no llegas?, te extraño~ y tengo hambre.»
—Daiki — dijo con un tono algo enojado por solo extrañar la comida que por cierto aun no hacía.
«—No te enojes, Taiga~, ahora, enserio, ¿Qué estabas haciendo? —» intento hablar enserio para no enojar, más de lo que ya estaba, a su novio.
—Visitaba a Kuroko — su tono cambio drásticamente a algo más nostálgico, la verdad le hacía falta ese pequeño con el que antes se la pasaban su novio y él, pero tal vez si habían cometido un gran error lastimándolo de esa manera.
«— ¿Cómo esta Tetsu? —» bueno ya no le podía llamar de esa manera tan amistosa luego de todo lo que le habían hecho pasar, pero aún le tenían cariño, como no tenerle cariño a aquel, que a pesar que resulto en su contra, los unió.
—Mejorando — intento imitar la voz con la que le dijo Kuroko como se sentía, sacando una risita de su novio, sabia como era de frio con ellos, así que aseguro que solo le dijo eso sin especificar —Aunque… — pensó en lo último que había ocurrido en la casa de Tetsuya, ese beso improvisto que deposito alguien que estaba fuera de su rango en los labios de su compañero.
«— ¿Aunque? —»
—Creo que tiene novio — dijo dudoso, no parecía que tuvieran "una relación seria", eran más como amantes, o algo parecido.
«— ¿Creo?, ¿no es oficial?, ¿con quién? —» ya no eran sus amigos, pero se preocupaba por él, ellos nunca desearon que ocurriera lo que les sucedió, pero así tuvo que pasar, aun así tenía la esperanza que luego volverían a ser los mismo amigos que siempre, eso esperaba.
—No lo sé, solo lo beso frente a mí — se encogió de hombros aunque su novio no pudiera verle.
«— ¿Lo hizo Tetsu? —» se sorprendió enserio, aun sabiendo todo lo que paso, ¿beso a alguien frente a Kagami?, ¿era su venganza?
—No, lo hizo su amante, o lo que sean ambos — bufo, so novio a veces solía ser muy torpe, aunque ambos lo eran, y no es que se hicieran entender mucho.
«— ¿Y quién es? —»
—Akashi Seijuuro — sabía que lo conocían, ¿quién no?, era de los más populares de la escuela, y no solo eso, mejores notas, mejores trabajos, y con propuestas para varias universidades, el estudiante prodigio, estrella, Don perfecto; quien no lo conociera, al menos debía conocer su apellido, ese apellido que le daba tantos privilegios.
«— ¡¿ÉL Akashi que conocemos?! —» eso si había sido una sorpresa; la pequeña sombra que antes era de ellos, ahora le pertenecía al Emperador rojo.
—Si — dijo incomodo por su grito histérico —Nos vemos en el apartamento, Daiki~ — dio un beso por el micrófono de su teléfono celular, algo que le pareció cursi, y antes que se burlara o dijera algo su novio, le colgó, guardo su teléfono, y suspiro profundo intentando, además de bajar el rubor que había subido a sus orejas, pensar en lo que había visto en el apartamento de Kuroko.
_14_
Había atado sus manos a la espalda con lo que encontró a su alcance, mientras Kuroko subía y bajaba lentamente por su miembro eréctil, a veces quedando en la punta para sorber de ella, con intención de sacar su esperma. No sabía bien lo que hacía, solo se había guiado por la "explicación" que le dio Akashi; tampoco sabía la razón por la que tenía que estar atado, pero ya no le importaba, estaba cegado por el éxtasis que lo había hecho sentir el pelirrojo, y lo que hacía con la dirección del mismo, no podía decir que era del todo desagradable.
—A-Akashi — jadeo en la punta llamando su atención — ¿Me soltaría? — preguntó.
—No — dijo con sequedad, pasando la yema de sus dedos por las mejillas de Kuroko, le parecía realmente lindo lo que estaba haciendo, y su rostro aun con esa expresión seria, en verdad le excitaba su persistencia en mantenerse así.
—M-me duele — suplico, en verdad le dolía tener por tanto tiempo sus brazos en la espalda, y sin poder moverlos de ahí.
Continúo chupando la punta, dando lamidas en esta y luego bajando con su lengua por el puente de la erección, llegando a sus testículos. Un poco de líquido pre-seminal comenzó a salir de la punta, esto daba aviso a que se aproximaba la eyaculación de su esperma.
—N-no te corras — dijo algo asustado por sentir el líquido anterior caer en su boca, no quería ser manchado por el semen de Seijuuro.
El decir eso no fue su mejor idea, al momento el jugo seminal del pelirrojo salió de la punta de su miembro, y Tetsuya no tuvo otra que tomar un poco de este, dejando unas gotas caer por sus labios. Kuroko no trago el semen, tenía ganas de escupirlo, pero una mano tapó su boca antes que sacara de su boca.
—Trágalo — ya con la mano de Akashi en su boca, solo le quedo tragarlo, ese néctar del pelirrojo, algo caliente, haciendo que ardiera un poco su garganta, nunca había hecho eso, se sentía asqueroso, pero le gusto de alguna forma — ¿Que se siente? — pregunto con algo de malicia, sabía que era su primera vez.
—Sabe raro — fue directo al punto y sin rodeos, con su normal cara seria. Sus labios pasaron por última vez en la punta del miembro de Akashi.
— ¿Te gusto? — le preguntó al sentir como nuevamente tenía sus labios en su miembro.
Los ojos de Kuroko volvieron a Akashi, mirándolo algo mal por la pregunta, seria vergonzoso responderla.
—Mentiría si lo negara — dio un suspiro y se reincorporó, dándole la espalda a Seijuuro, mostrando las ataduras, que estaban dejando marca de maltrato —Desáteme, por favor — le dijo casi como orden, si no fuese por haber pedido el favor.
—Así estas bien — Akashi beso su cuello, sorbiendo este, para dejarle un chupón superficial, hasta que mordió, sacando un gruñido de Tetsuya —Lindo — susurro con sus labios en el cuello de Tetsuya.
Unas lágrimas desprevenidas brotaron de sus orbes celestes, le había dolido un poco la mordida que dio en su cuello. El pelirrojo miro sus mejillas algo humedecidas nuevamente, y como si fuera un impulso abrazo con fuerza a Kuroko en su pecho, dándole su calor corporal, mientras acariciaba sus cabellos con ternura. Esa carita, era realmente débil ante ella, lo quería sólo para él, nadie más podía ver ese rostro cubierto de lágrimas.
—A-Akashi — el peli celeste se sorprendió por su acción, estaba siendo muy dulce con él, no estaba acostumbrado aun a esas acciones tan cariñosas.
—Shh — hizo un sonido con su boca para silenciarlo —Te estoy consolando, aunque aún no me quieras decir porque — sonrió sincero; Kuroko se conmovió por cómo estaba actuando, nunca pensó que eso ocurriera, sus brazos se enredaron bajo sus brazos, y se acostó en su pecho, olfateando su dulce aroma masculino, que lo deleitaba en verdad.
—Estas siendo muy dulce conmigo — dijo en su pecho, mientras sus cabellos eran acariciados por el pelirrojo.
—Es porque me gustas — ¿le gustaba?, ya no podía afirmar que se mentía ni le mentía a Kuroko, sentía algo cada vez más fuerte, ¿podría ser que le gustara?
—N-no creo — su rostro aún se ocultaba en el pecho de Seijuuro, así evitaba que se notara su rubor, nunca pensó escuchar que le dijera eso, ya le había propuesto que fueran novios pero no con la misma sinceridad que ahora lo hacía.
—Hare que me creas — beso su cabellera, mientras aun la acariciaba.
En verdad estaba conmovido, y su corazón latía a mil, podía decir que se iba a salir de su pecho, no podía gustarle, no era eso, a él no le puede gustar alguien fuera de su nivel, ya sabía que se siente eso.
— ¿P-puedo... — Tetsuya reincorpora poniendo sus brazos alrededor de su cuello, así acercándose a su rostro, aun con lágrimas en sus mejillas, además del tono carmesí que lo hacía lucir muy bello — ¿Puedo dormir así con Akashi-sempai? — un inexperto beso fue a los labios del pelirrojo, y se separó nuevamente, quedando en esa posición.
—Es incomodo — algo de su tono decepciono a Kuroko que se arrepintió de decir eso tan vergonzoso; pero Seijuuro cogió al pequeño, y lo puso al lado de su cuerpo, abrazándolo de la cintura. Los brazos de Tetsuya se enredaron en su cuello, imitando la posición anterior, ya así quedando ambos dormidos.
