Hola! Cómo están? Espero que muy bien!^^ Aquí les traigo el capi IV, para quien lo estuviera esperando!^^

Muxas gracias por todos sus reviews en capis anteriores! Espero que también este merezca algún review!

Ahora, disfruten leyendo!^^

**..**

Capítulo IV: Excursión

-¡Buenos días, Sakura-chan!-la voz extremadamente alta de Naruto por las mañanas me saludó en el comedor al ir a desayunar-¿Has dormido bien?

-Genial-no he dormido nada, en realidad.

-¡Me alegro!

-Sí, yo también…

Esta vez, Tenten se sentó con nosotros en el desayuno.

-Oye, Sakura, cuéntanos algo sobre ti.

-¿Sobre mí?-no tenía por qué hacerlo.

-Claro, venga, apenas te conocemos-Naruto e Ino apoyaban a Tenten.

-Lo siento, pero yo tampoco apenas os conozco-una sombra cubrió el rostro de los tres. Mis palabras habían hecho mella en ellos, pero de una manera que no me esperaba-Perdonadme-nadie dijo nada cuando cogí mi bandeja y me senté en otra mesa.

Menuda manera de empezar el día. Por alguna razón, tal vez, se habían enfadado conmigo. Tal vez me equivocara.

-¿Se puede saber por qué has tenido que sentarte aquí?

-Buenos días a ti también, Sasuke-le saludé.

Frunció el ceño pero no dijo nada más.

Desayunamos en silencio. A mí no me importaba y, si a mi no lo hacía, a él menos. Por una vez, no fue incómodo el estar sentada a su lado, y ni siquiera se me ocurría nada que decirle.

-Ey-me llamó la atención, cosa rara en él, al menos de lo que le conocía. No parecía muy hablador, que digamos.

Le miré.

-¿Te pasa algo? ¿Por qué no vas a fastidiar al dobe y a la rubia?

-¿Naruto e Ino?-¿Por qué llama a Naruto "dobe"? ¿Tan mal le cae?

Asiente.

-No lo sé-negué con la cabeza-Parece que he dicho algo que no debía.

-Supongo que hay veces que es mejor quedarse callado.

-¿Eh?

Él ya había desviado su mirada de mí. Terminó su tazón de cereales con leche y abandonó la mesa, sin mediar una sola palabra más.

"Que chico tan extraño", no le entiendo.

Terminó el desayuno. Tsunade, la directora a cargo del orfanato, nos esperaba en el patio, con Shizune y Kakashi a su lado.

"Como unos guardaespaldas", esa es la sensación que me dieron al verlos franqueando ambos lados de Tsunade.

Y, noté algo de expectación en los demás chicos del orfanato. ¿A qué se debía?

-Bien-empezó a hablar Tsunade, cuando todos nos congregamos a su alrededor-como todos los sábados…

-¡Excursión! ¡Excursión!-gritaron Naruto y Tenten, emocionados, interrumpiendo a la directora, que frunció el ceño.

-¡A callar!-alzó la voz, enfadada. Vaya, parece que tiene "algo" de mal humor.

-¡Excursión!-gritó esta vez solo Naruto, lo que le costó un fuerte golpe por parte de Tsunade, lo que me recordó un poco a cómo regaña una madre a su hijo, aunque tal vez un poco extremo.

"Mamá…"

Naruto se quedó callado, mascullando por lo bajo, dolorido, algo como: "Maldita vieja Tsunade…"

-Bien, como ya todos sabéis, dado que es sábado, hemos organizado una excursión-se me iluminaron los ojos. Apenas llevaba allí un día, pero aún así, me moría de ganas por salir de allí-Iremos a la parte alta de la colina a pie de la montaña que hay cerca de aquí.

-¡Sí!-respondieron todos, como autómatas.

-Bien, pues, vayamos. Y, os recuerdo, o más bien, Naruto-el aludido la miró con burla-te recuerdo que, hasta que lleguemos al lugar de destino, no te separes del grupo.

-¡Sí!-respondimos todos a la vez.

-Sí, lo que sea-respondió a su vez Naruto.

Y empezamos la travesía por la ciudad, aunque yo diría que más bien es una ciudad pequeña. Todos íbamos en grupo, a los niños, me refiero, mientras que Tsunade encaminaba la marcha, con Shizune a su lado, y Kakashi iba el último, para que nadie se quedara atrás. Todos iban muy pendientes de que nadie se separara del grupo.

-Ey, Naruto-le llamé.

-¿Mm?-no parecía enfadado conmigo.

-¿Por qué Tsunade te ha dicho que no te separases del grupo a ti en especial?

Naruto se encogió de hombros.

-Supongo que lo dice porque una vez intenté escaparme.

-¿¡Qué! ¿Escaparte? ¿Realmente hiciste eso?

-Obviamente, me salió mal, porque, aquí me tienes-su rostro se mostraba serio-¿Crees que estoy aquí por gusto?

No lo había pensado. El hecho de que aquí hubiera gente como yo, que había sido dejada aquí, sin más, dejando atrás todo lo que le importaba.

-Y… ¿A dónde hubieras ido de haber escapado?-pregunté curiosa.

Pareció sorprenderle la pregunta.

-Ja-soltó una carcajada, pero sin alegría-la verdad es que no lo sé…

-¿Eh?

-¡Alto!-exclamó Tsunade.

Habíamos llegado a un paso de cebra, y estaba en rojo para los peatones. Obviamente, teníamos que parar.

Cuando reanudamos el andar, no quise seguir con el tema anterior, porque, Naruto pareció darlo por zanjado. Me pregunto por qué quiso escapar…bueno, querría volver con su familia, ¿no? Y… ¿Por qué le habrían dejado allí?

Más preguntas se formulaban en mi cabeza, pero no registraban ningún tipo de respuesta.

Tenten se encontraba a mi lado, y, no me había fijado antes, la notaba un poco más nerviosa de lo normal, mirando en derredor, como si buscara algo…o alguien. ¿Por qué?

-Tenten-hablé.

Ella me miró.

-Ah, Sakura, ¿qué quieres?

-¿Te pasa algo?-pregunté.

La sorpresa se instaló un segundo en el rostro de Tenten. Me pregunto el por qué siempre que pregunto algo a alguien de aquí, que indago un poco en cómo son, sus rostros siempre se muestran sorprendidos, o, peor aún, sombríos.

-Claro que no, ¿por qué iba a pasarme algo?

-Ah, no, por nada. Es solo que…te notaba algo intranquila.

-¿Intranquila? ¿Yo? Que va-quiso quitarle importancia.

-Ah, vale-aquel tema también fue zanjado.

-¡Hemos llegado!-exclamó Naruto.

-Por fin-suspiró Ino.

Todo estaba repleto de vegetación. Arbustos, musgo, árboles… todo tan verde. Yo sería capaz de perderme en este bosque, seguro.

-¡A jugar!-exclamó Naruto, una vez más.

-De eso nada-le contradijo Tsunade.

-¿Qué?-se quejó.

-Bien, os voy a pedir que me hagáis un trabajo para clases. Subirá la nota-me siento como si estuviera otra vez en el colegio-Ya sabéis que hay premio si conseguís notas altas, ¿no?

Nadie objetó nada.

-Bien, tendréis que buscar diferentes tipos de flores que suelen crecer por esta zona. Os entregaremos una hoja con la información sobre las flores. Gana quien consiga todas antes.

Supongo que podría calificarse de divertido. Aunque no entiendo el por qué de querer sacar buenas notas. Esto no era un colegio. Y, de todas formas, ¿qué es eso de "premio"?

-Será un trabajo por parejas.

¿Con quien me tocará?

"¿Tal vez con Sasuke?", no me importaría que así fuera.

-Hinata e Ino. Neji y Tenten. Naruto y Sasuke. Shikamaru y Sakura. Estos serán los equipos.

Con Shikamaru…

A Ino se la veía un poco frustrada por el hecho de que Hinata no la hablaba mucho, e Hinata, pues, eso, no decía nada. Tenten estaba encantada de formar equipo con Neji, pero a él parecía darle igual. Y en cuanto a Sasuke y Naruto… había una extraña aura envolviéndolos a ambos. ¿Qué será? Creí que Naruto se quejaría o algo, diciendo que no quería formar equipo con Sasuke, sin embargo, calló, y, con expresión seria, miraba a Sasuke, y Sasuke, por su parte, hacía lo mismo. Parecía como si se estuvieran diciendo algo con la mirada…

-¡Podéis empezar!-exclamó Tsunade.

-Qué morro, te ha tocado con Shikamaru-me comentó Ino.

-¿Por qué?

-Porque es muy listo y seguro que dais con las flores en seguida-suspiró-Bueno, me voy.

-Ey, vamos, acabemos con esto cuanto antes. Así, podré echarme la siesta mirando las nubes.

-¿Eh?

Era Shikamaru, que parecía aburrido de esto, aunque, aburrido parecía siempre.

-Claro, vamos.

Y nos adentramos en el bosque. Y, tenía la sensación de que Kakashi y Shizune nos vigilaban desde la distancia. Tal vez hayan reforzado la "seguridad" para que nadie intente escaparse como Naruto.

-Aquí está la primera-dijo, entregándome una preciosa flor con tonos amarillos y naranjas. No la conocía. Y, a pesar de tener toda la información en el papel que nos había entregado la directora, yo no habría sido capaz de encontrarla tan rápidamente.

-Eres muy listo-le comenté cuando encontramos la tercera flor.

-Ja, supongo que así es.

-¿A qué te refieres?

-La verdad es que tengo un cociente intelectual demasiado alto respecto a la media de los niños de trece años.

-¿De verdad?-exclamé con fascinación-¡Eres increíble!-sonreí.

-Ojalá todo el mundo pensara igual.

-¿No todo el mundo piensa así?

-Claro que no-rió-El mundo es demasiado grande, o tal vez demasiado pequeño.

-Em… creo que no lo he entendido.

-Claro que no.

-¿Eh?

-La verdad, daría lo que fuera por ser un chico normal de trece años.

-Pero si lo eres.

-No creo que un chico normal de trece años hubiera memorizado esa hoja con solo mirarla.

-¿De verdad has hecho eso?-estaba gratamente impresionada. Shikamaru en verdad era increíble.

-Sí.

-¿Y por qué no quieres ser tan inteligente?

Desvió la mirada.

-Porque soy odiado por ello.

-¿Odiado? ¿Por quién?

-Por mis padres.

-Imposible.

-Claro que es posible-me contradijo-Verás, mi nombre completo es Shikamaru Nara.

Nara… ¿Dónde he oído yo antes ese apellido?

-¡Ah! ¡Corporaciones Nara!

-Veo que mi apellido te suena.

-Por supuesto, es una gran empresa que tiene una red muy importante de hospitales por todo Japón.

-Así es.

-Y tú… ¿Eres el hijo del señor Nara?

-Sí, pero, desgraciadamente, él no lo ve así-la tristeza empañaba sus palabras, al igual que sus ojos-Creí que se sentiría orgulloso, el que su hijo fuera más listo que ninguno. Pero, en vez de eso, pensaba que podría arrebatarle el dominio de toda la empresa familiar, que iba a heredar cuando él muriera, sin embargo.

-Pero tú no querías eso, ¿verdad?

-Claro que no. Solo quería que se sintiera orgulloso de mí, como cualquier hijo querría de su padre-escondió el rostro-Y ya ves, me dejó aquí, en un orfanato, tal vez esperando poder volver junto a él, o, tal vez, esperando que vengan a por mí para llevar la empresa cuando mi padre ya haya muerto. Ja-carcajada triste-¿Qué sentido tendría volver si ya está muerto? Triste, ¿no crees?

-Y… ¿Tu madre?

-No conocí a mi madre. No sé si murió al darme a luz o nos abandonó cuando yo era tan pequeño como para no recordarlo. Pero, cuando cumplí ocho años, mi padre se casó con una mujer que era mucho más joven que él. Y, tanto a mi padre como a mi madrastra, yo les daba igual. A nadie le importaba dejarme aquí abandonado.

-…Lo siento.

-Bah, no te preocupes, la verdad es que me da igual, como todo, supongo-tal vez la razón por la que Shikamaru no se tomaba nada en serio fuera eso-Bueno, esta es la última flor. Será mejor que volvamos.

-…Sí-me había acercado a Shikamaru, y me alegraba por ello. Quería acercarme a todos estos chicos del orfanato. Y, puede que en especial a Sasuke, aunque no sé por qué a él en especial.

Yo llevaba todas las flores en un pequeño ramo. Empezamos a andar.

-Shikamaru.

Me miró.

-Gracias por compartir esto conmigo-uno se siente mejor cuando puede contarle a alguien sus preocupaciones.

-Ha sido una lata-a pesar de haber dicho eso, me pareció verle sonreír levemente.

Miró al cielo. Hoy no había una sola nube.

*.*.*

-Los ganadores son… ¡Shikamaru y Sakura!-anunciaron Kakashi y Shizune.

-Claro…el equipo de Shikamaru…

No me podía hacer idea de cuán doloroso puede ser para Shikamaru el sentirse diferente a los demás.

-Hora de comer.

La comida la conformaban dos bocadillos, una botella de agua y una manzana.

Miré a Shikamaru. Él miraba al cielo. Debía echar mucho de menos su hogar…

-Bien, ahora, tenéis dos horas de tiempo libre. Pasada esas horas, haremos sonar un silbato y, os quiero ver aquí preparados, porque volveremos inmediatamente al orfanato.

-¡Sí!

Todos no tardaron en dispersarse y perderse en la maleza del bosque. La verdad es que ahora prefería estar sola. Había momentos en los que uno necesitaba tan solo la compañía de la soledad.

Me interné sola en el bosque, y anduve sin rumbo.

Encontré una pequeña pradera que, para mi sorpresa, no estaba llena de flores, sino de tréboles. Millones de tréboles bajo mis pies.

Me tumbé entre ellos.

"¿Sabes, Sakura? Dicen que si encuentras un trébol de cuatro hojas y lo conservas contigo, te traerá buena suerte. ¿No es maravilloso?", la voz de mamá resonaba en mi cabeza.

Un recuerdo afloró a mi mente. Mi madre y yo buscando en el jardín un trébol de cuatro hojas, porque mi madre creía ciegamente que nos traería buena suerte. Nunca lo encontramos. Tal vez sea por eso que tengo tanta mala suerte.

-¿Qué haces?-no le había oído llegar.

-Hola, Sasuke. Estoy buscando un trébol de cuatro hojas para que me dé suerte. ¿Nunca lo has oído?

-Sí, me suena haberlo oído en algún sitio. Pero, pienso que es una tontería.

Fruncí el ceño.

-Pues si piensas que es una tontería, ya puedes irte, porque yo voy a seguir buscando hasta encontrar uno.

Le di la espalda y seguí buscando.

Uno…dos…tres… tres hojas. Nada.

-¿Qué haces?-pregunté yo esta vez.

-Buscando un trébol de cuatro hojas, ¿acaso no es evidente?-dijo en tono un poco arisco.

No dije nada más y los dos seguimos buscando. El tiempo pasaba, no sé si decir lento o rápido.

-Es inútil-dijo Sasuke en un momento dado.

Suspiré, decepcionada.

"¿No es maravilloso?". Lo siento mamá, al final, no he sido capaz de encontrar la buena suerte. Lo siento…

Aquella esperanza del trébol me recordaba tanto a mi madre que quise ponerme a llorar. La echaba tanto de menos…y a papá también…

-Ey.

-¿Mm?

Alcé la vista y me encontré con el rostro de Sasuke a centímetros del mío. Me sonrojé.

-¿Qu-qué…estás haciendo?

-Aquí-me tocó el pelo.

-¿Eh?

-Mira, estaba enredado en tu pelo-me tendió un pequeño trébol de cuatro hojas.

Mi corazón se aceleró, no se si debido al hallazgo o a que Sasuke aún seguía muy cerca de mí.

-Para ti-me dijo.

Lo cogí. Ahora quise llorar de alegría.

-¡Muchas gracias, Sasuke!-y en un impulso, lo abracé fuertemente.

-¿Pero qué haces, tonta?-se quejaba-¡Suéltame!-¿Fue mi imaginación o me pareció verle algo ruborizado?

-Ah, lo siento-en cuanto recapacité de lo que había hecho, me separé de él bruscamente-Lo…siento.

-…No es nada-no me miraba, y un color rojizo adornaba sus mejillas. ¿Tanto le había incomodado? ¿O tal vez era otra cosa?

Un pitido rompió la extraña quietud en la que estábamos sumidos.

-Es el silbato de Kakashi-sensei-dijo Sasuke mientras se levantaba-Lo mejor será que volvamos.

-…Sí-yo también me incorporé.

Abandonamos el pequeño prado de tréboles el uno al lado del otro, sin mediar palabra alguna.

"¿No es maravilloso?"

"Sí, mamá, es maravilloso"

**..**

Espero que les gustara! Dejen sus reviews para saber si les ha gustado!

Muxas gracias por todo!^^

Espero que, aunque sea poco a poco, esta historia vaya llegando al corazón de sus lectores!^^ (sonó muy profundo, no? XD)

En este capi hemos sabido un poco sobre la vida de uno de los chicos del orfanato… Qué pasará con Shikamaru? Y con los demás? Y ahora parece que es Sasuke quien se acerca a Sakura y no al revés! =P

Weno,, si quieren…un pequeño adelanto del capi V…

"Me sonrojé un poco.

-¿Puedo preguntarte tu nombre?-me pidió educadamente. Sí, en verdad era un chico muy educado.

-Sakura. ¿Y tú?

-¿Yo? Pues…-pareció dudar un momento, pero, ¿por qué iba a dudar de su nombre?"

Espero que se hayan quedado con las ganas de seguir leyendo esta historia!^^ Para ello, dejen sus comentarios!

Muxas gracias por todo otra vez!

Dwww^^

Pd. Ya he subido el capi XII de "Synchronicity"!