¡Hola! Antes que nada discúlpenme por poner conti hasta ahora, pero mi casa estaba patas para arriba, me mude al cuarto de mi hermana y no había podido acercarme a la compu, muchas gracias a los que leen esta pequeña historia, espero que este capítulo sea de su agrado. Creo que me pase con Sasuke pero ustedes díganme, me dio lastima el pobre.
Disclaimer: Los personajes son de Masashi Kishimoto, la historia salió de mi alocada imaginación.
Sin más la el capítulo.
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Capítulo 4: Cuarto mes.
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Sasuke había llegado a la entrada de su casa, por alguna extraña razón se sentía nervioso, nunca se había sentido así la era tan extraño, decidió no tomarle importancia lo que el mas quería era llegar y ver a sus dos tesoros que ahora compartían cuerpo. Entro y atravesó el corredor que lo llevaba a la sala de la casa esperaba ver a Sakura sentada esperándolo pero no había nadie, salió al jardín, tal vez allí se encontraba, pero se equivocó no estaba allí, sintió una opresión en el pecho, trato de calmarse tal vez no era nada, solo estaba algo paranoico, se dirigió hacia la habitación que compartía con Sakura, subió rápidamente la escalera, giro la perilla y abrió la puerta, y allí estaba ella el alma volvió a su cuerpo al verla allí dormida, nunca sintió tanto alivio como cuando la vio, se acercó a ella y acaricio tiernamente su largo cabello rosa contemplo sus facciones que eran perfectas para él, poso suma no sobre la de Sakura que yacía en su vientre y beso su mejilla, deslizo su mano por el vientre de la chica que ahora era más abultado y el bebé estaba más desarrollado, daba pequeñas pataditas, nada le hacía más feliz que poder sentirlo al pequeño que crecía dentro de ella, acerco su rostro y murmuro.
—Aquí esta papá —sintió cono el bebé se movió— Yo también los extrañe —dijo y el bebé se movió con más fuerza provocando que la pelirosa se despertara.
—Sasuke-kun te estaba esperando, me alegra que hayas regresado con bien —dijo incorporándose y dándole un pequeño beso al chico— Estábamos preocupados, te habías demorado más de lo previsto.
—Si lo sé el dobe confundió unos papeles y tuve que quedarme hasta que se arreglara —dijo empezando a desprenderse de su equipo ninja.
—Ya veo, ¿Tienes hambre?, no se te antoja un pastel, acaban de abrir una pastelería cerca de aquí y bueno si quieres podríamos ir.
—Sabes que no me gustan las cosas dulces, sería mejor que tú prepararas algo de comer.
— ¡Ah! Claro ahora si se te antoja mi comida, ero que es lo que antes decías a Naruto cuando creías que no te escuchaba —decía molesta la pelirosa.
— ¿De qué hablas? —dijo desconcertado el Uchiha.
—Ahora si te haces el desentendido, recuérdalo cuando recién nos casamos tú le dijiste a Naruto que mi comida era horrible y que preferías comer ramen en Ichiraku, por eso tome clases de cocina y sabes nunca me lo agradeciste —decía al borde de las lágrimas.
—Vamos Sakura ya paso mucho tiempo de eso —dijo abrazando a la futura mamá— Además tu comida es mucho mejor ahora y los pasteles son muy dulces.
—Bueno pero no pensaste que tal vez el bebé quería pastel —dijo la chica zafándose del agarre y haciendo un puchero.
—Entonces por qué no dijiste desde un principio que tú querías el pastel —dijo el Uchiha cruzándose de brazos.
—Porque yo quería que tú me invitaras, pero ya veo que de ti nunca va a llegar una invitación.
—Bueno entonces vamos te invito a comer un pastel —dijo el chico con un tic en el ojo.
—No tengo ganas de ir —dijo recuperando sus postura amable.
—*Paciencia, Paciencia* —se repetía mentalmente el chico.
—Mejor los traes tú y yo mientras preparo algo de comer.
—Está bien, de que y cuantos quieres —dijo un poco más calmado.
—Quiero uno de chocolate con cajeta, unas fresas, con miel y nueces al revendedor —decía sonriente la chica.
—En verdad, no crees que es demasiado dulce —dijo el chico completamente asqueado.
—Claro, ya sabes cómo es esto del embarazo —dijo sonriendo dulcemente.
—Está bien ahora vengo.
Salió de la casa a toda velocidad y recordó entonces que se le había olvidado preguntarle donde estaba la dichosa pastelería, genial ahora andaría vagando por los alrededores buscando ese lugar, pasaron varios minutos y no la veía por ningún lado además de que su orgullo no le permitía preguntarle a nadie así que continuo su camino y así paso una hora, estaba a punto de darse por vencido cuando encontró la dichosa pastelería, no era muy grande por eso no la pudo encontrar, entro al pequeño local, el aroma era dulce agradable para cualquier persona que le gustara el pastel, él no era uno de ellos, pero tampoco era como si el aroma le desagradara, se acercó al mostrador que era atendido por una mujer de avanzada edad.
—Buenas tardes Joven —saludo la mujer.
—Buenas tardes, vengo a comprar un pastel.
—Si dígame como lo quiere —dijo la mujer sacando una libreta para anotar.
—Que sea de chocolate con fresas, cajeta, miel y nuez —dijo con desagrado.
—No creo que tenga algo parecido así que tal vez pueda demorar un poco —dijo entrado a la cocina.
No le quedo de otra más que esperar a que la mujer regresara, observo alrededor y a pesar de que era un local pequeño había gente disfrutando de unos pasteles, además de que el lugar estaba muy bien decorado, lo que le recordó que no había visto a Tsunade cuando regreso a la casa, tal vez había ido a comprar unas cosas para segur decorando el cuarto del bebé ya que desde que divulgo al noticia en la aldea se había quedado a vivir con ellos con el pretexto de que tenía que " cuidar" a Sakura, ciertamente le había molestado mucho al principio pero después se dio cuenta de que le hacía falta ya que había salido mucho de misión en estos últimos días y por lo menos la dejaba segura, pero aun así la rubia era muy entrometida en sus cosas y eso le desagradaba.
Entre esos pensamientos paso media hora y salió la mujer con una caja en manos, lamo al chico y se la entrego, cuando el Uchiha ya se sidonia a irse le dijo "que si comía mucho dulce podría hacerle daño". Prefirió ignorar el comentario de la señora y se apresuró a llegar a su casa, ya había tardado demasiado y Sakura lo mataría. Entro directamente hacia la cocina y vio que Sakura lavaba lo trastos.
—Llegue —se anunció a lo que Sakura no le prestó atención y siguió con lo suyo —Aquí está tu pastel —dijo poniéndoselo frente a su cara.
—Ya lo vi ¿Y? —respondió.
—Cómo que ¿Y?, no lo vas a comerlo.
—Te tardaste demasiado, Tsunade-sama me trajo un postre ya comí ya no lo quiero —dijo Sakura acomodando los trastos.
—Esa vieja —murmuro Sasuke.
— ¿Dijiste algo?
—Sí, pase por mucho para poder traértelo.
— ¿Y eso qué? Tardaste mucho y ya no lo quiero.
—Pero entonces que le vamos a hacer.
—Déjalo por allí para que se lo como Tsunade-sama.
—Valla uno no sabe para quién trabaja —dijo molesto el chico— Bien y a qué hora comeremos muero de hambre.
—Nosotras ya comimos, te esperamos pero como no llegabas pues entonces nos adelantamos, siquiera comer calienta tu comida —dijo quitándose el mandil y caminando hacia la salida.
— ¿Adónde vas? —dijo recargándose en el marco de la puerta.
—Surgió un emergencia en el hospital y me necesitan, Tsunade-sama ya está allá, tal vez tarde, te veo al rato dijo dándole un pequeño beso en los labios.
Y así quedo solo en la casa muriéndose de hambre y sin saber cómo alimentarse.
¿Sakura fue mala con sasuke? o se lo merece ¿Qué opinan?
