Gracias todos aquellos que me dejaron un comentarios respecto a fic, lamento no pdoer responderlos individualmente ahora mismo, pero me alegra mucho que les guste :D .
En éste fic, Rukia por la condición de modelo que puse para ella, es mál alta de como la conocemos en Bleach. Podiamos pensar en un 1.68-1.70
Y bueno paso también a actualizar el fic n.n aunque quiero hacer unas aclaraciones.
- Ganju y Kaien no tienen ningún parentesco en el fic, no son familia en resumen.
- Habrá lemmon xDD
Es todo los dejo con el capítulo IV, espero les guste y de antemano agradezco sus comentarios.
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Capítulo IV
"Pasión y… problemas"
Después de una deliciosa cena y del espumoso vino, prefirieron ir directo a la recámara, no precisamente a descansar, en un interminable juego de miradas, y tras los ojos de cada uno se descifraba lo que su alma abatida percibía, rememorando el amor que sentían el uno por el otro.
La ojiazul tomó la mano de Ichigo, entrelazando sus delgados dedos, y con delicadeza se adentraron a la oscura habitación, en medio de la penumbra esos labios volvieron a unirse, y aquellas manos descubrían la anatomía del otro, sin ninguna desesperación.
El roce de sus labios iba a ser interminable, sin tomarle tanta importancia poco a poco se fueron desplazando por la habitación, deseosos de compartir juntos una noche más antes de regresar a Tokio. Los cuerpos de ambos caían en vilo sobre el cómodo colchón, sin abandonar los jugosos labios, sin pausar las caricias, serenamente entregándose.
Acarició el cuerpo de la morena con paciencia, los besos que dejó en sus labios pasaron a desperdigarse por su cuello, el sonido de sus gemidos lo emocionaban aún más; la ropa empezaba a ser un gran estorbo, y conciente de ello fue deshaciéndose de ella, ante cada parte desnuda fue sembrando caricias y besos tibios, no había rastro de pudor ante sus ya cuerpos totalmente desnudos, sus miradas volvieron a chocar, y ambos sentían demasiada alegría y conmoción en esos momentos, se sonrieron ligeramente y una vez sus presencias quedaron unidas en un fugaz beso… Un beso que descendió de forma paulatina por los pechos de la morena, dejando a su paso un rastro húmedo, deteniéndose en los rosados pezones y capturándolos, mordiendo ligero cada uno y escuchar una vez más el quejido del placer que Rukia empezaba a sentir.
Su camino por ese hermoso cuerpo esculpido le entregó la mayor de las dichas, descubría nuevamente esa zona que provocaba un revuelvo no sólo en la morena, también en él. Sus labios llegaron hasta el vientre, donde se entretuvo al ver como la espalda de ella se arqueaba y destilaban ahogados gemidos, tan estentóreos y excitantes…
Los dedos de la morena se enredaron en la naranja cabellera de su amante cuando su intimidad se vio atendida por la boca del chico ojos miel, acariciando despacio, entregando besos, aumentando todavía más el placer, consecutivos jadeos de la chica, sintiendo una descarga eléctrica por todo su cuerpo, esas sensaciones eran irremplazables, y le fascinaban, pero más aún que toda ellas las produjera el hombre de su vida.
Después volvió a recibir gustosa los labios del pelinaranja, fundiéndose en besos vehementes y cargados de amor… Ichigo una vez más volvió a mirarla, encauzó toda su atención en el perfecto y bello rostro de su novia, ver su pecho subir y bajar, el carmín en sus mejillas, los apetitosos labios y sus ojos azulinos que le observaban tranquilos.
Ichigo acarició los muslos de la morena tranquilamente, con sutileza se acomodó entre sus piernas, adentrando su hombría en la hendidura femenina, la reacción instantánea de su amante fue una mueca de dolor en conjunto con sus manos apretando las sábanas, esa sensación la estremecía y su respiración aumentaba… El chico de ojos miel le miraba con un dejo de preocupación, no quería lastimarla después de todo.
Sin embargo bastaron segundos para que la morena se acoplara… El pelinaranja inició con movimientos lentos, unos que conforme a su paso, empezaban a causar estragos en sus respiraciones y sus cuerpos, se vio alentado por la morena cuando le escuchó gemir, sus caderas se movieron aún más rápido, ambos sintieron como si mil emociones estallaran por completo, el sudor bañaba sus cuerpos y los gemidos los invitaban a ir por más, Ichigo se inclinó hasta su novia para robarle varios besos más y el vaivén de sus caderas se incrementó, sus respiraciones y jadeos ahogados se hicieron uno solo hasta que todo fue descendiendo… dejándolos a ambos exhaustos y satisfechos, sellando su amor con un tierno beso y un par de palabras bien sabidas por ambos.
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No sólo la luz del nuevo día y su claridad la orillaron a abrir los ojos, también ese testarudo timbre del celular que ya llevaba tiempo acosándola, con mucha pereza la morena estiró el brazo hasta llegar al buró, de donde tomó su teléfono móvil y contesto a tan impaciente llamado.
-"Hasta que por fin contestas... tengo malas noticias..."- Era Matsumoto y si no fuera por ese par de palabras 'malas noticias' le hubiera colgado para seguir bajo el dominio de los sueños, pues de oírla recuperó la vitalidad al instante.
-"¿Cómo que malas noticias?"- Inquirió la morena completamente sorprendida, esperaba que no fuera nada grave.
-"Nos cayó la prensa… lo bueno de todo esto es que hay especulaciones…"- Continuaba explicándole la pelinaranja.
-"¡¡¿Qué!!! ¡¡No, no esto no puede estarme pasando!!"- Rukia se alteró, de lo que se había estando cuidado desde que salió de Tokio hasta Okinawa y durante la estadía ahí, ahora resultaba que la prensa se las arregló para seguirle los pasos, ¿Qué como lo hicieron?, nadie lo sabía pero la información ya estaba circulando.
Con tanto alboroto Ichigo terminó despertándose, encontrándose con su exaltada novia… y ahí iba de nuevo… las vacaciones estaban al borde de ser arruinadas.
-"Lo sé, lo sé… pero tranquila, estoy en el aeropuerto de Okinawa… Corrígeme si me equivoco pero estás hospedada en el ¿Tokyo Dai-ichi Hotel Okinawa?..."- Matsumoto a sabiendas del caos en el que Rukia se iba a envolver, viajó por anticipado hasta allá, si la parte de la prensa ya era suficiente para tenerla alterada, aún faltaba por comentarle sobre su hermano.
-"Sí..."-
-"Esperame ahí… Llego en unos minutos…"- Así finalizó la llamada, dejando a una Rukia anonadada, era oficial, las vacaciones ya estaban estropeadas.
-"Por la cara que tienes… supongo que…"- Musitó Ichigo al observarla, dándole a entender que las cosas a final de cuentas de no pudieron salir bien, era de lamentarse.
-"Hay que cambiarnos, mi agente viene para acá y no creo que sea muy agradable para ella encontrarnos así…"- Sugirió la morena, yendo rápido a ponerse una bata mientras recogía la ropa del suelo, Ichigo le imitó, sin tener la menor idea de lo que les esperaba.
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Rangiku aún dudaba en decírselo, pero valía más exponérselo por anticipado que llegar a Tokio y la sorpresa le cayera del cielo cuando su hermano le pidiera verla, así que tomó aire y se atrevió.
-"Gracias a la prensa… tu hermano…"- Lo primero lo dijo con cierta sátira, pero ahora venía la parte complicada.
-"Ohh no, no me digas que lo sabe…"- Desde que mencionó la palabra hermano ya presentía lo peor, como si el mundo se le viniera encima.
-"Lo sabe a medias gracias a las especulaciones… Para estar seguro te preguntará cuando llegues a Tokio… pero por ahora hay que enfocarnos que hacer con tus 'amigos' los periodistas… Están abarrotados a fuera del hotel y no se diga en el aeropuerto… Lamento decírtelo pero hasta aquí llegaron tus vacaciones"- Fueron las palabras de Matsumoto, quien ya tenía más o menos previsto un plan de emergencia para sacar del tumulto a la morena, pero primero tenía que aprobarlo.
-"Sí lo sé… Lo mejor será irnos… a escondidas pero irnos…"- Comentó Ichigo a sabiendas de la situación, si bien él no corría ninguna clase de peligro pero su novia, estaba en problemas y no quería causarle más.
-"Tu novio tiene razón… me encargaré de pagar la cuenta del hotel, mientras ustedes empaquen…"- Dijo la chica de cabellera naranja, para después salir con rumbo a recepción donde costearía los gastos realizados en la corta estancia de su protegida y el novio de ésta.
Cuando se aseguraron de estar a solas, Rukia sintió esa gran necesidad de disculparse, sabía que la culpa de todo eso era suya, había sido precipitado y ridículo a la vez pensar que se libraría de la prensa tan fácilmente, las noticias recientes mostraban lo contrario.
-"En verdad lo lamento…"- Musitó la pelinegra mientras guardaba en las valijas parte de su indumentaria.
-"No te preocupes, entiendo como son las cosas… Además la pasamos bastante bien ¿no?, ya habrá otras ocasiones…"- Aunque le mortificaba que esos asuntos ejercieran un efectos negativo en sus vidas y específicamente en sus vacaciones, tuvo que resignarse y comprenderlo.
Rukia le sonrió, a lo que Ichigo le correspondió el gesto; muy a pesar de todo existía confianza y comprensión por cada parte, esa era una razón más por la cual aún seguían juntos.
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Le podía llamar aprovechado pero tenía una muy buena excusa: estaba cargo del negocio y de él dependía que durante la cortísima temporada que lo tendría a cargo, tuviera éxito era por eso que también se había 'mudado temporalmente' al remolque del pelinaranja. Sin embargo era martes por la tarde, las peleas en sí eran ya entrada la noche así que fructificaría su tiempo libre para ver televisión tumbado en el sofá, comer y alguna otra cosa que rindiera culto al ocio.
-"¡¡Ahí tienes!!"- Gritó Ganju, entregándole de mala gana las botanas que le había ordenado ir a comprar.
-"¡¡Soy tu jefe y tienes que tratarme bonito!!"- Le espetó exaltado, mira que ese moreno no estaba respetando su autoridad temporal.
-"¡¡Tú no eres mi jefe, sólo estás a cargo por 2 días!!"- Contestó Ganju enfadado, ese maldito pelirrojo abusaba de su poderío, siendo el boxeador estrella merecía un trato digno.
-"¡¡Pero mientras Ichigo no esté soy tu jefe!!"- Los ánimos se estaban calentando, una batalla de palabras y gritos continuaba y si no fuera por el pequeño Hanatarou eso se hubiera elevado hasta los golpes.
-"¡¡Ichigo salió en una revista!!"- Gritó el menor, haciendo su entrada triunfal al remolque con la revista en manos. Pronto sus palabras resonaron con eco en los oídos de aquel par de testarudos, abandonando por completo su riña para enterarse.
Los tres observaron anonadados la portada de la revista de espectáculos donde se podía divisar a la joven pareja besándose a mitad de la playa, añadiéndole un titular sensacionalista: "¡¡Sorprendimos a la modelo, Kuchiki Rukia, besándose con un pelinaranja en sus vacaciones por Okinawa!!".
Añadiéndole el ruido nacido de la televisión y que en un descuido Ganju pudo entrever que la noticia de su jefe y su novia modelo ya había llegado hasta los programas de espectáculos. Nuevamente el trío fijo su atención en la pantalla, observando como la reportera se daba paso entre tumultos de gente y de reporteros para lograr mínimo una palabras por parte de la morena, quien difícilmente intentaba caminar mientras algunos guaruras y su agente alejaban a la muchedumbre.
-"Desafortunadamente Kuchiki Rukia no quiso dar entrevistas, abordó su vehículo con probable destino hacia su casa. No sabemos que fue del hombre con el que se le vio en la playa pero se rumora de que se trataba del actor Shiba Kaien, quien según amistades, dicen que también se fue de vacaciones a Okinawa"- Dijo la reportera sin más.
-"¿Acaso la gente es estúpida?... Como pueden creer que sea Shiba Kaien si claramente se ve que es un pelinaranja, Kaien tiene el cabello negro…"- Comentó Renji, y es que no podía creer que a su amigo y jefe le confundieran con el actor, aceptaba que tenían un gran parecido, pero el cabello, nada mas por el bendito cabello se distinguían.
-"Sí pero igual Kaien se ha tenido que teñir el cabello para hacer personajes, quizás de ahí parte la suposición de que sea él con quien la novia del jefe estuvo de vacaciones, aunque nosotros sabemos perfectamente que no es así…"- Exclamó el moreno boxeador, teniendo toda la razón en sus palabras, realmente no tenían mucho que hacer al respecto, simplemente esperar a que Ichigo hiciera acto de presencia.
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Finalmente podía estar más tranquila entre las paredes de su hogar, estaba tan fatigada por tremenda trifulca en la que se vio envuelta no sólo al tratar de salir de incógnito por el hotel en Okinawa, también en el aeropuerto y de ahí hasta casa, se vio rodeada de ciento de reporteros, camarógrafos y flashes de fotógrafos, afortunadamente tenía a su agente y a miembros de seguridad custodiándola.
-"Señorita Rukia, que bueno que ya está aquí…"- Le recibió efusivamente una de las sirvientas con la que tenía amistad –"su hermano quiere verla en su despacho ahora mismo"-
-"Gracias por el recado… ahh y por favor pídele a alguien que suba mis maletas a mi habitación"- Dijo algo preocupada, era evidente en su rostro pero debía mantener la calma.
-"Claro Señorita y suerte"- Le dijo la mujer, y vaya que la necesitaría, conociendo a su hermano no iba a parar hasta tener la veracidad del asunto.
La morena se dirigió por los pasillos de la casa, con su sigilo y cautela los recorrió, llena de nerviosismo y preocupación, hasta que divisó aquella puerta, se detuvo en seco frente a ella y dio un largo suspiro antes de entrar, como si tomara valor para enfrentar las quejas y el interrogatorio de su hermano.
Tocó quedamente, teniendo como respuesta el permiso para acceder.
-"Toma asiento"- Dijo Byakuya seriamente, sin quitarle la mirada de encima.
-"¿Serías tan amable de explicarme que significa todo esto?"- Preguntó el mayor, dejando caer en la superficie de la escribanía varias revistas de espectáculos cuyo tema de enfoque principal era un beso en el que estaba atañida su hermana y un sujeto de cabellera naranja en las playas de Okinawa.
Rukia observó las diversas portadas, estaba conciente de lo que había hecho más nunca pensó que la situación llegara a tal grado. La morena levantó la mirada y la enfocó en su hermano, quien rígidamente esperaba sus explanaciones.
-"No tengo porqué mentirte… me fui de vacaciones con mi novio… es todo"- Sería muy descarado de su parte negarlo, a fin que todas esas imágenes decían y explicaban más que mil palabras.
-"¿Quién es el sujeto?"- Inquirió fríamente, no le molestaba en lo absoluto que saliera con chicos o tuviera un novio, el problema en sí radicaba en quién, si era una persona de buena familia no había problemas.
No le dijo nada, estaba dudando mucho en confesárselo, y es que cuando le dijera su nombre completo, haría hasta lo imposible por conocer datos específicos de él y realmente Ichigo no era una persona con un magnífico historial, sería escandaloso para Byakuya si supiera que se dedica a promover boxeo clandestino.
-"Te hice una pregunta…"- Dictaminó al verla sumida en el mutismo, algo le hacía creer que no era nadie digno.
Si le decía la verdad las cosas se iban a complicar más de lo que ya estaban, conociendo a Byakuya sabía que era de lo más moralista y justo, seguramente tendría a Ichigo bajo investigación, le mandaría a la cárcel por infringir la ley y no… no, no, no tenía que pensar en algo… Si bien los rumores apuntaban a que se trataba de Kaien cuyo parecido con Ichigo rondaba en un 95% y a sabiendas de que tanto ella como su hermano tenían con el actor una bonita relación amistosa, quizás podría usarle aunque eso dificultaría más la situación pero de eso a ver a su amado sumido en la cárcel, prefería correr el riesgo.
-"Es… K…Ka… Kaien"- Aunque incluso sus labios no estaban a favor de la mentira, pero al final se vieron forzados a declararlo.
-"¿Ahh sí? Y como explicas su colorida cabellera…"- Otra pregunta bomba, y es que Byakuya no era hombre de fiarse mucho de las palabras de su hermana, aunque fuera su familiar tenía más confianza en otras personas antes que ella.
-"Pues… se tiñó el cabello… lo que pasa es que no queríamos que la prensa nos descubriera y se hiciera todo un escándalo entonces por eso lo hizo y yo traté de disfrazarme pero…"- Ni la misma Rukia sabía de donde sacaba tantos argumentos extraños, es más ni entendía los mismos pero si eso le valía quedar librada entonces había que usarlos a su favor.
-"Bien… y…. ¿Cuándo tiempo llevan saliendo?"- Preguntó de nuevo, casi convencido por la explicación, aunque después lo verificaría con el mismo Kaien y allegados.
-"Pues… meses… como dos o tres…"- Se sacó de la nada el tiempo, con una falsa sonrisa.
-"Me parece bien… Aunque es varios años mayor que tú, Kaien es un buen hombre…"- Hasta ella se sorprendió de escucharlo pero bueno no todos los días su inalterable hermano opinaba sobre esa clase de temas.
-"Que bueno, me alegro que… lo aceptes… ¿Ya me puedo ir?"- Dijo con una sonrisa nerviosa.
-"Sí"-
Tratando de no proyectar la incomodidad y nerviosismo, salió con cierta tranquilidad del despacho, una vez estando a fuera y algo alejada del área, sacó de su escondite el teléfono móvil, era de suma urgencia realizar un par de llamadas que seguramente ayudarían de mucho.
-"Hola…"- Saludó primero antes de soltar todo el problema.
-"Hola, tenía tiempo que no me llamabas"- Dijo alegremente el pelinegro.
-"Necesito pedirte un favor"- Dijo la morena sin más.
-"Es mi imaginación o tiene algo que ver con aquel asunto tuyo, que te vieron en Okinawa con un sujeto casi idéntico a mi y que se rumora era yo"- Kaien también estaba al tanto de la situación, pues a penas y su agente se enteró le contactaron para confirmar y/o negar tal información, con eso de que también estuvo de vacaciones ahí, daba a pensarse.
-"Sí…"-
-"Te escucho…"-
-"Si te llama mi hermano y te pregunta si estamos saliendo dile que sí, tenemos entre 2 ó 3 meses saliendo ¿de acuerdo?"- Soltó de golpe, tenía que asegurar que Kaien también fuera su cómplice.
-"Se lo diré pero con una condición"- Propuso el pelinegro, con una sonrisa pícara adornando sus labios, mira que tenía un plan.
-"Mientras la pueda cumplir…"-
-"Tendrás una cita conmigo…"- Soltó sin chistar.
-"¿Te haz vuelto loco?... No, eso no… por favor"- Se alteró Rukia, claro no iba a salir con él, no quería acarrearse más problemas de los por si ya acumulados.
-"Anda… nos conviene a ambos y lo sabes…"- Pero claro que le convenía pero más a su persona, pues aunque tenía 27 años y seguían soltero, desde que conoció a la morena le gustó, aunque de las veces que intentó conquistarla ella siempre le mando por un tubo, ésta era, probablemente, la única oportunidad en presentársele.
Rukia lo meditó por unos momentos, sin importar de que modo lo viera todo implicaba riesgos y problemas aunque en menor cantidad si lo aceptaba, así que tomó una decisión.
-"Está bien, saldremos como amigos…"-
-"Sí como una cita"- A Kaien No le gustaba eso de la palabra amigos, bueno al menos no con ella, por eso prefería darle otro giro.
-"Ahh como lo quieras llamar pero para mi no deja de ser algo amistoso"- Sus sentimientos hacia Ichigo estaban muy firmes, por eso enfatizaba en la palabras "amigos y/o "amistad", para no confundir las cosas.
-"Entonces queda listo, yo te llamo para quedar en algún lugar…"- Dijo animado, había logrado su cometido.
-"Sí… pero por favor, si te cae la prensa no confirmes ni niegues nada… ya veremos como arreglarlo. Nos vemos"- Así finalizó la llamada, y es que por la forma tan alegre de ser de su amigo pelinegro y por lo lengua suelta que era, había que advertirle.
Por el momento mantendrían todo ese acuerdo en un secreto de dos, envuelto en suspenso mientras ideaba como zafarse del enredo en el que ella solita se había metido.
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