Lo prometido es deuda, aquí está el cuarto capítulo, subiré en siguiente entre mañana y el jueves, gracias por sus reviews. No olviden dejar uno… XD

PROPUESTA O TRAMPA

Hermione

No sé qué exactamente tenga en mente la profesora, algo que pudiera interesarme, si me dice que puedo agarrar mi miseria y largarme de aquí, lo haría sin dudarlo, cosa que no creo que suceda, buscando una segunda opción si me ofrece a alguna de las criaturas de Hagrid puede que llegara a agradecérselo, llegó al despacho y tocó la puerta, la directora me pide que pase, agarro el valor de no sé dónde y entró con la cabeza baja.

"Buenos días profesora dig…" – se me fueron las malditas palabras cuando vi parado al profesor Snape-.

"Granger, creí que la poción ya se la había tomado, ¿perdió de nuevo la voz o los modales?" – me dijo el profesor sin moverse. Pensé que después de seis años de tenerle como profesor terminaría acostumbrarme a su sarcasmo pero últimamente me asqueaba su forma de ser.

"A… perdón, buenos días a los dos, no pensé que fuera a estar ocupada profesora, vuelvo más tarde entonces" – intento retirarme.

"No se vaya señorita Granger, el profesor Snape tiene mucho que ver en la propuesta que tengo que hacerle.

Oh Dios esto no suena bien, Snape y una idea loca… genial, lo único que me faltaba para a completar mi miserable existencia, permanezco callada, tratando de ser lo más educada posible, cosa que no se si lograré.

"Hermione podrías hacer magia para mí por favor, el hechizo más sencillo que quieras"– me dice la profesora.

"Yo… vera… mmm no tengo varita, creo que la deje en la casa de…" – mi voz empieza a quebrarse y me controlo.

"Tranquila, la tengo yo, aquí tienes, que te parece y comenzamos con un Aguamenti" – me da la varita.

Oh genial, tranquila Hermione solo tienes que aparecer agua y te dejaran tranquila, vale sólo agua. Respiro profundamente me relajo cosa que no puedo hacer con tranquilidad con los ojos negros y penetrantes de Snape, aun no se qué carajos hace aquí. Levanto la varita. "Aguamenti"… nada, no paso nada, parecía broma muggle, levante la vista y vi como Snape y Mcgonagall se observaban entre ellos.

"Bueno, dejemos tu problema con la magia en paréntesis, dime Hermione ¿si te dijera que puedes irte en este momento que me dirías?"

"Obvio profesora que gracias por su ayuda y me iría a… Londres, tengo algo de dinero que podría usar de aquí a que consigo un trabajo y empezar de nuevo" – espero que el profesor Snape no esté leyendo mi mente porque vera un letrero enorme de: mentirosa.

"¿Sabes el riesgo que corres? Con los mortifagos sueltos, Sin magia, fuera de Howarts, ni siquiera te has planteado recuperar las enseñanzas del colegio, no me esperaba eso de ti Hermione, y más estando en mi casa, se que sabes que a los héroes de guerra se les permitió de lleno ingresar a perfeccionar sus estudios, pero antes de irte a Australia me dijiste que querías cursar séptimo año, ¿qué pasó con tus sueños?

"Se fueron profesora".

"Ya veo… no puedes irte Hermione, tienes dos opciones: quedarte en el colegio ayudando en algo mientras empieza el siguiente año, ya que este lo has perdido, o puedes irte a vivir con los Wesley, la cuestión es que sin magia en tus manos, yo no puedo dejarte ir, sería una irresponsabilidad".

Joder, sabía que algo así pasaría, irme con Molly, Ron, Ginny, ver sus caras de lastima hacia mí, era algo que no quería ver, ¿ayudar aquí? ¿En qué? En limpiar los ficheros de Filch? "Profesora, estaré bien lo prometo".

"Te di opciones Hermione, escoge una, se que eres mayor de edad pero por tu condición y varios testigos puedo retenerte aquí hasta que considere que puedes estar bien afuera o bien, vete a la Madriguera" – no tenía salida, lo sabía, al menos en el colegio en momentos podía estar sola pero con los Wesley iba a tenerlos todo el tiempo al pendiente de mi. La voz de Snape rompió mis pensamientos.

"Minerva, creo que es mejor dejarla ir, esta niña quiere morir, si la obligas a estar aquí lo hará a la manera muggle, arrojándose de la torre de astronomía, perdiéndose en el bosque prohibido, ingiriendo un veneno, yo que sé, es débil, no será la primera vez que el Sombrero Seleccionador se equivoca" – dijo el profesor Snape mirándome con toda la frialdad que lo caracterizaba.

"Snape, ella hará lo correcto, aún creo que es la más inteligente de mis alumnas".

"Yo me quedare aquí profesora" - ¿acaso tenía opción?, claro que no, pero ni modo, y ese insensible del profesor, no entendía porque me lastimaba tanto, porque si se supone que no era el desgraciado que todos creíamos, era un bastardo estúpido.

"Has elegido bien Hermione, buscamos algo que pudieras hacer y auxiliaras a un maestro, debido a que no puedes usar la varita hay dos materias en las que puedes desempeñarte y ayudar a los grados menores: Herbología y Pociones, podría decirte que Aritmancia o quizá Runas Antiguas pero ya que son materias opcionales no puedo, deben ser las básicas, pero hay un inconveniente Neville está practicando ya con la profesora Sprout, así que me gustaría que auxiliaras al profesor Snape con los alumnos de primero, segundo y tercer año, en su materia casi no tendrás que utilizar la varita y cuando necesites magia podrás corregir ensayos y preparar ingredientes de acuerdo?".

Joder, joder y más joder, me he quedado sin voz de nuevo, ni siquiera deseo ver la cara que tengo en estos momentos, Snape y yo trabajando en las mazmorras, ni loca, no después de lo que el muy capullo me dijo. "Profesora no tengo magia, y no creo que al profesor Snape le agrade tener a alguien incapacitada en sus aulas, además el nunca ha necesitado ayuda, a él no le gustan las personas incompetentes, terminare más estorbándole que sirviéndole de algo" – por Dios que funcione esta excusa porque no tengo otra.

"Granger, no crea que yo estoy contento de tenerla en mi despacho, dada su situación preferiría tener a Longbottom y eso es decir demasiado, pero ni usted ni yo tenemos la suerte de negarnos, bueno usted si, váyase con la familia de Ron Wesley y recupérese ahí, quizá convivir con tantos Gryffindor le ayude a recuperar la valentía y la inteligencia" – me ha despertado el muy capullo, sonreí, algo que hubiera querido ver en mi misma, se arrepentiría de haberlo dicho. Ese cabrón de mierda, me estaba diciendo cobarde, incapacitada, idiota, una estúpida squib, esperaba que bajara la cabeza, llorara y terminara en la Madriguera, se que al muy imbécil le gustaría verme a kilómetros del colegio y de sus frías mazmorras, no me tolera… mi sonrisa permanece en mi rostro…

"Acepto profesores, me quedare y auxiliare al profesor de pociones en lo que pueda".

"Has hecho lo correcto señorita Granger, estoy seguro que la magia regresara a ti, y Snape te ayudara en todo lo que pueda, serán un gran equipo" – dijo un cuadro con un hombre de una larga barba plateada.

"Gracias profesor Dumbledore".

"La espero después de la comida en mi despacho Granger" – dijo Snape dejando el despacho de la directora… podía ver su enojo en sus ojos, sus pasos y su capa que luchaba por alcanzarle.

Ahora sí que estaba metida en un lío, no sabía si iba a poder más conmigo la furia que sentía por Snape por haberme hablado así, por haberme inmovilizado, por meterse con mi dolor, o quizá gane él, tener a su ex sabelotodo casi todo el día en su despacho lo había enfurecido. No quiero que llegue la hora de la comida.

Severus Snape

Esa tonta niña no se negó y tendré que soportarla de aquí a que se termine este curso, no sé que es peor tenerla que aguantar con sus preguntas como la sabelotodo que es o tener que verle la cara de sufrida y aguantar sus pensamientos de culpabilidad, pero sé que hay algo que me une a ella, me recuerda a mi mismo cuando mataron a Lyli, la culpa me carcomió por años hasta que logre ayudar a su hijo, mi cuenta se saldó con ella, sentía algo por la pena de Granger pero no entendía muy bien que era, quizá deseos de que recuperará su vida y no se convirtiera en lo que soy ahora, pero yo no era un sentimentalista era Severus Snape y sólo debía concretarme a que la magia regresará a ella y así librarme de su presencia.

Llegué al gran comedor, esperando que el tiempo pasara rápido y así poder torturarla hasta que decidiera irse a la Madriguera, la vi entrando e inclinándose para sentarse en la mesa de los Gryffindor con su misma ropa muggle, cuando la directora la llamó para que se acercara.

"Señorita Granger usted por el momento no estará cursando así que cómo será asistente del profesor se sentará en la mesa de profesores como el señor Longbottom, su nuevo uniforme estará en su recamara, junto con el horario del profesor Snape" – que pensaba esa mujer, ¿pasarla a dormir en mis aposentos? Que carajos tenía que hacer ella aquí, sólo solté un gruñido para que las dos captaran el tono de mi molestia.

"Está bien profesora" – se sentó y comenzó a comer en silencio, yo comí rápidamente y por momentos la observaba, la muchacha no trataba de interactuar con nadie, sólo permanecía ahí obligada. Decidí irme y esperarla en mi despacho.

En el camino me encontré a una Ravenclaw y un Gryffindor besuqueándose y descargue mi frustración con ellos quitándoles 40 puntos a cada uno, me senté en mi despacho corrigiendo los ensayos de los ineptos que tenía por alumnos, cuando escuche los pasos lentos de la que de seguro iba a ser Granger. Y dudo por un momento hasta que se decidió a tocar la puerta, maldije a Minerva más de una vez, no la quería en mi despacho y la niña no quería estar en el colegio…

"Adelante".