Sesshomaru x Rin
Los personajes no me pertenecen, tomo prestados para darle vida a esta historia alerta lemon si son sensibles al tema abstenerse.
Mafia y amor
Magnífico trabajo Rin, - Sesshomaru por segunda vez elogiaba su trabajo, en dos semanas, no solo habían logrado firmar el contrato con Onigumo, si no también logro sacar las armas y a Onigumo en el mismo vuelo.
Sin previo aviso estampo sus labios con los suyos, como lo hiciera en la fiesta de Koga, su beso fue pasional, el cuerpo de Sesshomaru reacciono al contacto y no se alejó, cruzo sus brazos alrededor de la cintura de Rin, mientras profundizo el beso hasta que la escucho gemir.
Si esta es tu manera de dar gracias, me esforzare, para que me des las des a diario – sonrió mientras Sesshomaru se apartó un poco, no podía, ni quería negar el deseo animal que ella despertaba en él, mas con ese pantalón de piel negro ajustado como una segunda piel, el arma 9 milímetros atada a su cintura le hacía ver peligrosa y excitante.
No te acostumbres – dijo sin más, subieron al auto, el vuelo privado a la ciudad de Yokohama sería la última parada necesaria antes de volver a Tokio.
El Taisho Yokohama Grand nos espera – Rin se acomodó, en la parte trasera, debía darle espacio a Sesshomaru después de todo cuando llegaran al hotel no pensaba alejarse fácilmente.
El viaje fue en silencio, lo que sorprendió un poco al Albino, aunque debía admitir que Rin podría estar cansada, la jugada de Onigumo y distraer al agente Ingles fue realmente desgastante para ella, quien asumió la misión de manera profesional, no podía negarle el lugar que ella le pedía en la organización, ahora menos que nunca, su padre había dado luz verde para no retardar ese momento, sin embargo muy a su pesar deseaba que ese día no llegara, luego del aterrizaje, el auto los esperaba para trasladarlos al Hotel.
Hemos llegado – la voz tranquila y suave de Rin, lo saco de sus pensamientos, bajaron del auto, Jaken pidió a uno de sus hombres hacerse cargo del equipaje, una maleta de viaje nada que mostrara que estuvieron fuera de Tokio por más de un día.
Sabes que desde hace unas semanas, las reservaciones incrementaron en un 40% debido al implemento de nueva tecnología, los clientes están complacidos, les ahorramos tiempo, solo deben verificar sus datos y automáticamente el código de acceso a la Habitación les llega al móvil.
Rin no paraba de hablar, se dirigieron al Ático el cual estaba en el último nivel del gran Hotel de los Taisho, sus negocios se expandían, como gasolina, lo que les convertía en el enemigo a batir.
El ático, era una construcción de vidrio las cortinas eran lo único que les brindaba privacidad aunque contando la altura del hotel uno de los más altos de la ciudad no seria necesario.
Las habitaciones estaban separadas por finas paredes de color blanco, contrastando con el oscuro vidrio, las cortinas color cerezo, la sala de un inmaculado blanco.
Sesshomaru, esperaba salir airoso de aquella noche, no habían estado solos desde la noche hace más de cuatro semanas, sus hombres se alojaban en cuartos de la planta baja por seguridad y Jaken el hombre más cercano a la pareja solo estaba un nivel debajo de ellos.
Vio a Rin acercarse con dos copas y una botella de su Whisky favorito, coloco las copas en la mesita del centro, sirvió el Escoses.
Estas celebrando – tomo la que ella le ofrecía rozando sus manos, el beso en la pista hace unas horas lo había dejado excitado, se sentó junto a él y sonrió
Hay motivos, para celebrar hoy nuestro nuevo socio ha dejado el país con éxito, nuestro cargamento entrara a tierras americanas y será entregada con satisfacción nuestro nombre se mantendrá respetable – te parece un buen motivo de celebración.
Eres una mujer muy inteligente y hermosa Rin – sin querer contenerse un instante más, Rin beso su boca, el beso fue ardiente, como lo era ella, por sus venas corrió lava, cuando ella mordió su labio inferior y luego paso su lengua en el lugar dañado, la respiración agitada de Rin, el suave roce de su cálido aliento.
Rin, esto que haces no es correcto – trato de salir del abrazo de la joven
No eres mi hermano de sangre, - dijo caminando a su alrededor para quedar frente a él, buscando su boca, poso sus labios sobre los suyos, Sesshomaru gimió de placer, los labios de Rin eran una tentación en la que estaba seguro caería más de una vez
Rin, pego su cuerpo mientras acariciaba la espalda del hombre, sus manos subieron al cabello atado en una coleta para luego dejarlo libre sobre la espalda de este, el beso fue intenso, Sesshomaru dejo sus labios y busco su cuello logrando despertar el cuerpo de Rin más allá de lo imaginable.
Rin me vuelves loco, contigo mi razón se escapa, no quiero hacer esto, pero no puedo detenerme, la tomo en brazos y se dirigió a su recamara, la deposito con cuidado sobre la cama, la seda negra de la cama se arrugo, poco importo, Sesshomaru le quito la ropa lentamente dejando pequeños besos por donde su piel quedaba al descubierto, sin dejar de observar las emociones que pasaban por el rostro de Rin.
No te detengas, quiero sentirte de nuevo, quiero sentir el calor de cuerpo junto al mío, sentir como explotas dentro de mi cuerpo, no sé cuánto este pecando por desearte de esta manera, pero estoy dispuesta a todo por tenerte una vez más, bésame, hazme tuya, márcame Sesshomaru.
Las llamas ardieron dentro de Sesshomaru al escuchar la petición de la joven, recorrió con sus labios el cuerpo de Rin, sus suaves pechos, los beso, se alimentó de ellos hasta dejarlos rojos mientras escuchaba como gemía de placer sus dedos buscaron su centro donde se dedicó a excitarla mientras con sus besos adoraba el cuerpo de la chica,
Rin sintió sus jugos correr entre las piernas, los dedos de Sesshomaru estaban por darle un orgasmo, sin duda eran mejores de lo que ella sola podía brindarse, gimió una vez más cuando uno de los dedos entro en su cuerpo, se apretó en contorno a aquella intromisión, pero no era suficiente aún se sentía vacía.
Sesshomaru disfrutaba de los gemidos que lograba sacar de Rin, sus jugos ya mojaban sus dedos, viéndola directamente a los ojos, saco el dedo de su cuerpo y lo dirigió a su boca donde chupo Néctar de Rin, se colocó sobre su cuerpo y de una sola embestida entro en ella, ambos gimieron de placer al estar unidos nuevamente después de varias semanas Rin se sentía cerca de cielo con cada embestida que Sesshomaru le daba, su cuerpo quemaba producto de la pasión, las embestidas se fueron haciendo más intensas, Rin abrió más las piernas para dejarle entrar más profundamente, enrosco sus piernas en la cintura del albino y con los talones sobre sus glúteos lo incitó a penetrarla más, el vaivén de sus cuerpos al moverse al unísono, los gemidos de placer que salían de ambas bocas, las caricias, los besos, Sesshomaru sintió el momento que Rin apretó su miembro ella estaba a punto de conseguir un orgasmo y él pensaba seguirla, entro y salió de su cuerpo con mayor rapidez, sus paredes vaginales se contraían cada vez era más apretada y con una embestida más se vacío dentro de su cuerpo, Rin grito su nombre Sesshomaru gimió mordiendo su cuello.
Su cuerpo estaba laxo, después de alcanzar el orgasmo, se abrazó fuertemente al cuerpo masculino temiendo que él la dejara sola de nuevo, para su sorpresa Sesshomaru no se apartó y esa noche hicieron el amor hasta el amanecer, Sesshomaru se rindió no solo al deseo de la carne, su corazón estaba inclinándose a amar como mujer a quien siempre vio como hermana.
Necesito que termines el trabajo, lo has pospuesto demasiado tiempo, no importa lo que cueste, Sesshomaru Taisho no debe regresar vivo a Tokio – la orden de Juromaru fue directa, había logrado infiltrarse en el personal de Sesshomaru hace algunos meses, esperaba que su hombre no fallara, estaba dispuesto a pagar millones por quitarse de encima al Albino y ganarse el respeto y la posición de su padre Naraku.
Como ordene señor – la voz del traidor no dudo, estaba decidido a cumplir no solo por el dinero que le ofrecían, sino también como venganza personal contra Taisho.
La luz de la mañana alumbro dos cuerpos desnudos entrelazados, Sesshomaru acariciaba la espalda de la joven entre sus brazos, habían hecho el amor al despertarse, si era correcto o no, poco le importaba quería vivir el momento, quería disfrutar de lo que Rin le ofrecía, su corazón estaba sintiendo calidez cada vez que entraba en el cuerpo de su ahora mujer.
