CAPÍTULO 4

Después de esa última conversación la relación entre las dos chicas seguía igual que antes de la primera llamada de la morena, se ignoraban completamente. Las dos estaban centradas grabando los dos siguientes capítulos de la sexta temporada de Glee, en los cuales también participaba Dianna. La única conexión que hubo entre las dos fue en alguna escena en que debían permanecer al lado de la otra, o incluso darse un pequeño abrazo. Aun que la relación fuera casi inexistente las dos sabían que no debían volver a cruzar el límite y que desembocara en una nueva discusión, donde se pudieran decir cosas más hirientes.

Por un lado Dianna todavía le daba vueltas a la última discusión con Lea, no entendía que la había llevado a buscarla y empezar una conversación que sabía que terminaría mal. Quizá aún no se daba cuenta que necesitaba cualquier tipo de contacto con la morena, esa tarde junto a ella en la colina de detrás de los estudios le había afectado más de lo que creía. Volver a tener contacto con Lea, después de tanto tiempo creando mil versiones sobre las razones que la llevaron a actuar de esa manera, le hizo sentir toda una serie de sentimientos contradictorios que desembocaron en una situación de la que todavía se arrepentía.

Y luego estaba Lea, que tenía miedo de volver a enfrentarse Dianna y crear un nuevo conflicto del que podría salir peor parda. Sabía que la rubia tenía suficientes motivos para recriminarle sus acciones y que tarde o temprano le debería una explicación, pero todavía no estaba preparada para explicar algo que ni ella misma sabía. La noche que fue a su apartamento no pensó, estaba harta de dar explicaciones por cada movimiento que hacía cuando se trataba de Dianna, no podía hacer absolutamente nada con ella sin involucrar a terceras personas y este hecho poco a poco desgastó la relación. Así que se dejó llevar por los impulsos, sin tener en cuenta que hacía semanas que lo habían dejado tras una discusión larga y dura, y mucho menos sin tener en cuenta que pasaría a la mañana siguiente. Cuando el sol empezó a salir después de una noche amando a la mujer de su vida, tomó una decisión de la que todavía se arrepentía, decidió marcharse e intentar olvidar a Dianna para dejar que fuera feliz con otra persona que pudiera darle todo lo que ella no podía a causa de sus miedos, los cuales ahora le parecían insuficientes.

Dándole vueltas a todas estas cosas, Lea fue en dirección a su trabajo, dónde hoy le tocaba grabar en exteriores. Una vez allí se dio cuenta de que a parte de ella y Chord, también grababan Naya, Hemo, Kevin y Dianna en otra escena totalmente distinta. Cuando llegó pudo ver des de lejos el trabajo de sus compañeros, que en este momento se encargaban de interpretar una canción de Ariana Grande. Estuvo un buen rato observando cómo bailaban, fijándose inconscientemente en su rubia, la cual se veía feliz bailando y cantando con sus amigos, hecho que no podía evitar sacar una sonrisa a Lea, la cual se derretía con una Dianna distendida haciendo payasadas y riendo sin pensar en ningún problema.

Al cabo de un rato se fue a cambiar y maquillar para convertirse en Rachel Berry, para después ir a la zona dónde había cafés y cosas de comer. Cuando estaba decidiendo que comería notó que se acercaban Naya y Dianna en busca de algo que llevarse a la boca ellas también.

-¡Ey Lea! No te había visto- saludó Naya dándole un corto abrazo a la morena- ¿Grabas ahora?

-Sí, con Chord y uno de los nuevos- le contestó sonriendo, sin atreverse a saludar a Dianna- ¿Qué tal el numero?

-Muy bien, aun que Dianna no puede decir lo mismo- dijo Naya dejando desconcertadas a las otras dos chicas- ya no se acordaba como se trabaja aquí, mañana tendrá muchas agujetas- acabó de explicarse soltando una carcajada y haciendo sonreír a las demás.

- Cállate Nay, aún sin práctica te doy cien vueltas- le contestó la rubia a tono de broma.

- Más quisieras rubia- dijo Naya mientras cogía una pasta y empezaba a dirigirse hacia la salida- chicas voy a buscar a Hemo, luego nos vemos- se despidió con una sonrisa, dejándolas solas.

Fue un momento un poco incomodo para las dos, ya que aun que siempre habían estado juntas en conversaciones de grupo como aquellas donde no se hablaban directamente, esta vez se quedaron completamente solas sin saber cómo reaccionar ante la otra.

Tras un primer momento de indecisión, las dos se giraron hacia las mesas preparadas con comida, buscando algo para saciar el hambre. Lea estaba bastante nerviosa, tenía ganas de hablar con la rubia pero no sabía cómo iniciar esa conversación y si sería contestada por Dianna o la ignoraría como venía haciendo hasta ahora. Tras unos segundos de debate interno, finalmente Lea se giró hacia la rubia diciendo lo primero que se le vino por la cabeza:

-¿Hace calor no?- preguntó Lea maldiciéndose internamente por soltar tremenda estupidez.

Dianna la miró con sorpresa al ver que se dirigía hacia ella, pensando que quizá lo hacía por educación, ya que hacía poco ella misma le había recriminado no tener.

-Sí… es lo que tiene Los Ángeles en verano

-Sí, ya…-empezó Lea moviendo las manos nerviosamente- ¿echabas de menos esto? Digo, estar en Glee y tal…

- La verdad es que sí, ya sabes que adoro estar aquí, aun que ya no sea lo mismo- comentó Dianna, no solamente refiriéndose a la escasa relación que tenía con Lea, que no se parecía en nada a cómo eran al principio, sino a la situación que se generó a raíz de su relación y los enfrentamientos con Ryan y los productores.

- Ya…- Lea no sabía que más decir, se sintió totalmente aludida con esa frase y pensó que era mejor abandonar la sala y dejar a la rubia elegir tranquilamente. Cuando ya se disponía a salir de allí, volvió a escuchar la voz de Dianna:

- ¿Estas mejor?- Lea se giró mirándola con cierta confusión, por eso decidió añadir- por lo de Sheila digo

-Oh, sí supongo, es difícil por qué son muchos años pero estoy mejor

-Me alegro- contestó Dianna dedicándole una pequeña sonrisa

-Creo que me ayudó mucho llevarla a la colina, gracias por eso- le dijo Lea sinceramente.

Dianna simplemente dejó escapar media sonrisa y le apretó levemente el brazo al pasar por su lado cuando ya se dirigía hacia la salida, dispuesta a seguir grabando el número musical. Lea se quedó parada en la sala sin saber cómo reaccionar, le costaba creer que habían podido mantener una conversación normal, aun que fuera corta.

La jornada pasó sin accidentes y los actores y el equipo ya se preparaba para salir e ir hacia sus casas. Lea se encontraba fumando un cigarro cerca del aparcamiento mientras charlaba de cosas banales con Chord, cuando vieron que se acercaban sus compañeros que también habían terminado, entre los cuales estaba Dianna, que se encontraba muy entretenida con el móvil.

-¿Habéis acabado chicos?- preguntó Chord dirigiéndose hacia el grupo que ya se encaminaba hacia ellos.

- Sí, ya era hora porque estoy agotado, ha hecho mucho calor hoy- comentaba Kevin.

Lea lo miró sintiéndose mejor consigo misma al ver que tampoco era tan raro hablar del tiempo.

-Pues guarda energía para mañana- dijo Chord sonriendo y ahora hablando hacia todos- antes he estado hablando con Mark por teléfono, hemos pensado que podríamos cenar todos si os parece bien.

-¿Habéis cambiado las fiestas por cenas? Estáis madurando- dijo Dianna dejando el móvil un momento para reírse de su amigo.

-Estoy cambiando para conseguir robarte el corazón Dianna- dijo Chord sonriendo y pasando su mano por el hombro de la rubia, mientras ésta soltaba una carcajada- Entonces, ¿Qué decís?

- Me parece perfecto, creo que me podré combinar para poder ir- comentó Hemo pensando en su hijo.

-Por mi también, os echaba de menos a todos- dijo Naya sonriendo- ¿Kevin tu vienes no?- preguntó viendo como el chico asentía con la cabeza con una sonrisa en la cara.

-¿Y vosotras?- preguntó Chord dubitativo mirando a Dianna que aun estaba abrazada a él, sabiendo que quizá era incomodo para las chicas.
- Yo ya te confirmaré mañana rubio, en teoría había quedado, pero intentaré venir- le contestó Dianna.

-¿Con "preciosa"?-preguntó Kevin sin darse cuenta de la incomodidad que se hizo presente en Lea, que tenía en cuenta que ya había reaccionado mal una vez al oír los comentarios tontos de sus amigos refiriéndose a los ligues de su ex novia, y no podía volver a repetirse.

-Yo sí que podré ir Chord- se adelantó Lea ignorando la pregunta dirigida hacia Dianna, deseando que se olvidara de contestar ya que no quería saber la respuesta.

-¡Perfecto! –Exclamó Chord rápidamente, viendo las intenciones de la morena- cuento con vosotros, y contigo Di, no valen excusas- le dijo a Dianna revolviéndole el pelo- avisaré a los demás, ya os pasaré la dirección del restaurante.

Con los planes para el día siguiente hablados, cada uno de los chicos se dirigió hacia su coche para dar por finalizada su jornada laboral.

El día siguiente llegó para Dianna, que se encontraba conduciendo hacia casa de "preciosa", mote que ya había sido adjudicado por sus compañeros de Glee, hecho que no le molestaba sino que le causaba gracia. Era al mediodía y ella ya no tenía que volver a los estudios hasta el lunes, ya que era viernes, así que decidió presentarse a casa de su amiga sorprendiéndola con comida para llevar, ya que finalmente había decidido ir a la cena de Chord esa noche y cancelar su plan original.

Llegó a casa de Molly, la cual se sorprendió como ya imaginaba Dianna, dejándola pasar encantada para poder disfrutar de la comida en compañía. Molly se había convertido poco a poco en una persona importante para ella, le había ayudado mucho a cambiar el estado anímico que le había dejado la separación con Lea. Su relación empezó con una bonita y loca amistad que con el tiempo derivó a una más intima, donde las dos se daban el cariño que les hacía falta sin llegar a ser una pareja oficial.

-¿Así que me cambias por una cena con los de Glee, eh?- le dijo Molly en tono de broma a Dianna mientras comían.

-Sabes que no, sólo cambio una cena por una comida- le contestó la rubia con una sonrisa radiante en la cara, se sentía muy cómoda y feliz cuando estaba con su amiga.

-Pues siento comunicarte que te quedas sin postre, de aquí una hora tengo que ir a trabajar cielo- le contestó la otra rubia con una mirada picara.

- ¿Qué te hace pensar que he venido solamente por esa clase de postre?- le dijo Dianna fingiendo estar indignada.

-¿Y a ti te que hace pensar que hablaba de ese "postre"? Tú no has traído y yo no tengo- le dijo riéndose dejando a Dianna totalmente roja al ver que su intento fallido de broma la había dejado en evidencia.

Terminaron de comer siguiendo con sus bromas y una vez acabaron Dianna ayudó a su amiga a recoger los platos ya que ésta se tenía que ir tal y como le había comentado antes.

-Oye Di- dijo Molly llamando la atención de Dianna que se encontraba guardando la vajilla en su lugar- ya podrás ignorar a Lea toda la noche?

-Hoy me ha hablado- dejó escapar Dianna soltando un suspiro mientras se apoyaba en la encimera y miraba a su amiga, que ya había terminado sus quehaceres y la interrogaba con la mirada- para hablarme del tiempo.

-¿Del tiempo? Que original

-Lo sé- dijo Dianna sonriendo- estaba muy nerviosa, es como si quisiera hablar conmigo pero no sabía cómo hacerlo.

-Supongo que es normal, pero eso es una buena señal Di, que quiera hablar contigo
- Ahora no me sirve que quiera hablar conmigo Molly
- dijo Dianna adoptando una posición más seria, una seriedad que siempre la acompañaba cuando hablaba de ese tema.

- ¿Si no te sirve por qué le contestas?- preguntó con toda la intención de hacerle ver a Dianna que con ella no podía hablar des de el orgullo.

- Por qué hace poco discutí con ella, me pasé de la ralla y creo que ahora mismo ignorar un comentario suyo dirigido hacia mí no es la mejor opción, sabes que no soy así.

-Lo sé, y también sé que dejarías de tener ese rencor acumulado en ti si hablaras con ella, sobre todo lo que pasó- le dijo Molly acercándose a ella para acariciar el rostro de Dianna.

Ésta se giró observando a Molly e ignorando su consejo se acercó para depositar un beso en ella.

-¿No te tenías que ir?- le susurró una vez terminado el beso.

-¿Ya me echas?- le contestó Molly sonriendo.

Dianna le contestó mediante otro beso, este un poco más intenso, dejando a Molly entre la encimera y su cuerpo, intensificando los movimientos. Su amiga le respondió colocando los brazos alrededor de su cuello para poder acercar más a la chica, entendiendo que Dianna no quería hablar más sobre Lea.

-Cariño…-dijo Molly separándose un poco de su amiga- me encantaría seguir pero me tengo que ir.

-Mmm bueno te perdono, pero me debes un postre- le dijo Dianna con una sonrisa traviesa en la cara, ganándose otro beso de la chica mientras ya iban hacia la salida de la casa para acabar de afrontar el día por separado.