- ¡no por favor!, ¡se los ruego!, ¡díganles la verdad, ¡díganles que me conocen!

Gritaba desesperadamente, la multitud le abucheaba a medida que avanza hacia la orca.

-¡no soy una bruja!-

El padre miraba con odio a la hermosa mujer. Uno de los soldados le ponía la soga al cuello mientras ella seguía inútilmente con el forcejeo, lloraba impotente, todo lo que decía era en vano.

-se le ha encontrado culpable de brujería, y de tener tratos con el diablo… para salvar tu alma de la perdición, arrepiéntete ahora y confianza tus pecados…

El hombre se había acercado lo suficiente para que solo lo escuchara ella.

-..O tienes otra opción…tu hija a cambio de libertad-

Ante aquellas palabras profanas, abrió los ojos como platos y de un momento a otro dejo su actitud cobarde. El sacerdote había puesto distancia para verle a la cara.

-así que era eso…- el tono de su voz era parco y profundo.-Sacerdote, arderás en el fuego eterno- lo miraba fijamente, sin ningún tipo de expresión.

Sentía como el miedo se colaba en su ser, la miro con repulsión y dio ordenes para que le arrojaran del puente.

Risei Kotomine despertó sobre saltado, aturdido por aquel recuerdo latente en su memoria.

-¿padre te encuentras bien?

-si, solo he tenido un mal sueño

-creo que últimamente no haz descansado bien

-tonterías, mi alma esta en paz con dios

Kirei lo miraba fríamente – el día de ayer conocí a la mujer de la que tanto hablaba Gilles de Rais y debo admitir que es muy bella-

-conoces muy bien tu posición

-solo estoy diciendo lo que vi.

-guárdate ese tipo de comentarios, si alguien te escucha podría perjudicarte

- si, estoy conciente de ello


De solo recordar lo sucedido el día anterior sentía una terrible vergüenza, había actuado como una cualquiera, se sentía de mil colores, las mejillas le ardían; ¿como había permitido aquel acercamiento?… ¿Y si alguien los había visto?, de algo estaba segura, Gilles de Rais la mataría, pero él había sido tan dulce…era una locura decir eso, había quebrantado las reglas del decoro…

Sentada en la sala tomaba una taza de té, aquel apuesto joven monopolizaba sus pensamientos.


Quería buscarla, pedirle perdón por el acto tan atroz que había cometido, ¿Que debía hacer?, algo no andaba bien, sentía como la sangre le hervía, la necesidad crecía dentro de él, la necesidad de verla sonreír tan calidamente, estar a su lado, de amarla… una fuerza sobrehumana lo ataba a esa chica.

Nunca había sentido algo similar, era cierto que de vez en cuando coqueteaba con alguna jovencita, por supuesto nunca había deshonrado a una, pero con Arturia sus más profundos deseos salían a flote.


Gilles de Rais miraba atento el anillo que tenia entre sus manos, no había podido sorprender a su amada pues había tenido que arreglar unas cuantas negociaciones.

Su mayor anhelo había sido pedírselo frente a todos pero las circunstancias no lo permitieron.

Se paro de la enorme silla y salio de su estudio, caminaba con paso firme hacia la sala.

-Jeanne… hoy es el día

Arturia dejo la taza sobre la mesa de centro y lo miro seriamente. Él por su parte se acerco y se arrodillo ante ella.

-Cásate conmigo- dijo él, con sus dientes podridos y su mal aliento, mostrándole el anillo de oro.

Sus hermosos ojos se abrieron en señal de sorpresa, al ver que el noble tomaría su mano ella inmediatamente la aparto.

- me niego.- sus palabras habían sido claras

El aristócrata la miro pasmado, pronto sintió un vacío en su pecho.

-p-pero Jeanne…

-ya le he pedido que no me llame así- el tono seco de su voz era aun mas notorio

- tendrás todo, hermosos vestidos, joyas como esta, perfumes de los mas finos… la fortuna será también tuya

-no quiero su fortuna, ni nada que venga de usted…- sin decir mas se paro y camino hacia las escaleras.

El hombre se quedo ahí arrodillado y mirando a la nada.


Bueno pues después de tanto he aquí una actualización, muy corta pero en fin espero que les guste. :)

Agradezco a:

Marce' Otaku

Minami Tomoeda

Miss choco-chips

katiusca

SuwabeKoto-chan

ViOlEtALoVeFaNfIcS

Alphard Queen

Silverke

kona kana lee

que sin ustedes esto no existiría :D