Muchas gracias por todos los reviews... Pues si maté a Akane buajajajaja.. De hecho tengo otro fic de eso, tengo que editarlo para publicarlo
Mousse… ¿en qué estás pensando?- Se dijo el pato deteniéndose –Todo tiene una explicación lógica, Shampoo estaba muy emocionada porque se estaba probando su vestido de novia y por eso sus ojos brillaban, también lo estaban haciendo cuando salió de los bastidores que ni siquiera había reparado en mí… Soy un tonto… no debo pensar por todo que está enamorada de mí… NO LE GUSTO, ¿CUÁNDO LO VOY A ENTENDER?... SOY UN TONTO… ¿Por qué me enamoré así?... Se devolvió y esperó pacientemente al lado de la entrada de la tienda, hasta que salió la chinita quien se sorprendió al verlo ahí.
-¡Mousse!, creí que ibas al Neko Hanten-
-No… bueno… sí, pero decidí que no quería dejarte sola, no entré porque no quería que pensaran que estoy loco-
-Tarde para eso- Dijo Shampoo con una sonrisa pícara –Eres el loco-pato-Mousse-
Él ensombreció la mirada y no pronunció palabra en todo el camino, cuando doblaron la esquina que daba al restaurante, el pato la miró seriamente – ¿De verdad crees que estoy loco?-
-Sí, pero no como un loco peligroso, sino más bien… un loco lindo- Dijo guiñándole un ojo.
Su compañero se sonrojó por completo – ¿Lindo?...- Alcanzó a decir desubicado
No debo pensar que le gusto, no debo pensar que le gusto, no debo pensar que le gusto…
Shampoo afirma con la cabeza y entran al Neko Hanten. Ahí estaban Ranma, Cologne y Jung platicando.
-¡Airen!- Dijo la chinita y corrió a abrazarse de su cuello, el pato bajó la mirada.
-Oye Mousse!- Le dijo Ranma cuando se separó de su prometida, él lo miró –¡Qué bonita prometida!, ¡qué escondida te la tenías!- Le dijo sonriente
-Gracias…- Le dijo Mousse entre dientes y fue a abrazar a Jung –Debo preguntarte algo- Le dijo en el oído a su prometida, quien se ruborizó.
Ranma les lanza una sonrisa –Hacen muy bonita pareja- Shampoo asiente con la mirada perdida en los ojos del chico-chica –Shampoo, quería salir contigo, pero tu abuela me dijo que tienes que trabajar…-
- ¿Salir… conmigo?...- Preguntó la chinita desconcertada Somos prometidos…
Ya sé que debe ser normal salir con él… pero… nunca hemos salido… nos vemos aquí o en el apartamento que está alquilando su padre…
Sus ojos estaban iluminados, viendo a los ojos grises de su prometido.
-No te preocupes, yo te cubro…- Le dijo Mousse separándose de su prometida.
-¡Gracias Mousse-sama!- Le dijo la chinita de cabello morado abrazándolo, él se sonrojó por completo.
¿Mousse-sama?... no me decía así desde… creo que nunca…
Shampoo se separa y se va con su prometido –¡Zâo!- Dijo antes de desaparecer tras la puerta.
Aunque… recuerdo un día… cuando teníamos cinco años…
—FLASHBACK—Una chica de unos doce años estaba "apaleando" a una pequeña Shampoo, ésta estaba indefensa y sangrando. – ¿Qué te pasa niña?... ¿no eres la nieta de la gran Cologne?- Le dijo la abusadora jovencita golpeándola con sus bomboris.
Algo evitó que la chiquilla diera un golpe más –Sabes que esta pelea es injusta- Dijo Mousse interponiéndose, ambos se pusieron en pose de pelea. Iba a usar sus bomboris cuando el sacó una cadena de su manga y la ató fuertemente –Déjame…- Le dijo la chica casi sin respiración.
-Vete y deja de molestar a Shampoo-chan- Le dijo el chico soltándola, la joven se fue deprisa.
El pato se acercó a Shampoo – ¿Estás bien?...-
-Gracias Mousse-sama…- Dijo la chinita con los ojos vidriosos afirmando con la cabeza –Ella… me tomó por sorpresa…-
-Sí, de otra forma… ya la habrías vencido… eres la niña más fuerte… y bonita-
La pequeña Shampoo frunció el ceño –No te aproveches- Dijo lanzándole un bombori a la cara.
-Dis… cúlpame… Shampoo…- Ella sonrió y perdió el conocimiento, Mousse la tomó entre sus brazos y se la llevó. —FLASHBACKFINISH—
Yo le decía Shampoo-chan, pero como ella siempre me golpeaba creía que era porque no le gustaba que le dijera así, entonces la llamé por su nombre de nuevo.
-¡Mousse!- Lo llamó Jung molesta, él la miró saliendo de su ensimismamiento
- ¿Qué… qué pasó?…-
-Te quedaste ido… luego de que… Shampoo te abrazó…- Dijo bajando la mirada – ¿Fue por eso?...- Preguntó triste
-Lo… lo siento…- Al verla se enterneció –Jung…- Se acercaron un poco más. Estaban sonrojados, la amazona se abrazó a su cuello y lo besó, él la separó con delicadeza –Jung… ¿yo… te gusto?- Preguntó Mousse desconcertado
Ella bajó la mirada –Es… imposible… no sentir algo por ti… eres el chico que toda chica desea…- Dijo a punto de llorar y fue a la habitación del pato, él la iba a seguir, pero Cologne lo llamó. –¡Atiende a los clientes, pato ciego!-
Fue a trabajar con la mirada baja.
En la noche cuando se estaba cerrando el Neko Hanten, llegaron Ranma y Shampoo, se despidieron con un largo beso, para su pesar, Mousse lo presenció, puesto que Cologne lo había enviado a él a cerrar el local.
¿Por qué me siento así?...ya lo sabía…
Pensó bajando la mirada el chico-pato. Fue con la cabeza gacha a su habitación, en donde había una persona tal vez más triste que él. Al entrar la vio, ella estaba sentada en la orilla de la cama con la mirada perdida.
-Dis… discúlpame…- Dijo Mousse apenado
-No tienes por qué sentirte así…- Dijo ella intentando sonreír –Me lo imaginaba… a pesar de todo… tú estás enamorado de Shampoo…-
-Si… te sientes incómoda sería mejor… anular el compromiso-
-No… yo esto lo hago para ayudarte, no me siento mal porque ya sabía cuales eran tus sentimientos hacia Shampoo- Dijo Jung subiendo la mirada hasta esos ojos azules que le encantaban –Y dime… ¿tú por qué te sientes triste?- Dijo ruborizada
-Por… lo de siempre…- Dijo Mousse sin mencionar el nombre de la chinita que le hacía tanto daño.
-Ya vinieron Shampoo y su prometido… ¿eh?- Se levanta y lo abraza –Ay Mousse… desde que te conozco sufres por ella, es mi amiga, pero lo único que hace es usarte y luego lastimarte…-
-Pero… me voy a casar contigo y esto necesariamente tiene que cambiar- Dijo tristemente y correspondió al abrazo de su prometida.
Shampoo entró en la habitación y al verlos bajó la mirada. Mousse sintió su presencia y se separó de Jung, volvió a ver a Shampoo sonrojado.
-Yo… eh… yo…- Dijo nervioso
- ¿Van a cenar?... disculpen por no tocar la puerta, pero no estoy acostumbrada a hacerlo en este cuarto- Le lanzó una mirada pícara a Mousse y él la respondió con un sonrojo.
-Gracias Shampoo… ya vamos- Dijo la pelirroja entre dientes. La chinita se fue y Jung le lanzó un gruñido de desaprobación a Mousse. –Con que no está acostumbrada a tocar esta puerta…-
-No… Jung… mira… eh…-
-No vas a cambiar Mousse- Dijo su prometida con resignación
-Lo… lo siento…- Dice cabizbajo, ella le sonríe, lo toma de la mano y se lo lleva consigo al comedor.
Fue una cena demasiado silenciosa, tanto que resultó incómoda. Todos "huyeron" lo más rápido que pudieron. Mousse estaba lavando los platos, Shampoo llegó y lo ayudó secándolos y guardándolos.
-Gra… gracias…- Dijo nervioso tratando de concentrarse en su labor –Shampoo-chan…-
A la chinita le brillaron los ojos –Hace mucho que no me decías así…-
-Creí que no te gustaba…-
-No me molesta…- Dijo yéndose.
El pato se ruborizó, ya había terminado su labor así que se quitó los guantes de hule y fue a su habitación, al llegar ya su prometida estaba en "pijama", una bata de color azul con tirantes, que de largo le llegaba un poco más alto de la mitad del muslo –Espero que no te moleste… que duerma así… es un poco… atrevido- Dijo sonrojada
-No, está bien, Shampoo tiene una un poco más corta y con dos aberturas a los lados, estilo chino…- Dijo sonrojándose hasta que Jung lo silencia con el dedo índice.
-Eres medio ciego… pero no con Shampoo… ¿verdad?-
-No… no es cierto-
-Bien… ¿de qué color eran hoy sus zapatos?-
-Rojos- Dijo sin pensarlo un segundo
-¿Y mis ojos?...- Preguntó cerrando estos
-Eh… ¿verdes?…- Dijo el pato después de meditarlo bien
- ¿Lo ves?- Dijo mirándolo detractoramente
-No… puedo evitarlo…- Dice apenado, toma una camisa y un pantalón del cajón en su armario y se va con la mirada baja, iba a abrir una puerta, pero antes sale Shampoo
-Mousse… te equivocaste de nuevo, esta es mi habitación, el cuarto de baño está al lado-
*Ya se había llevado muchos golpes por esta confusión de lugares.
El hombre-pato se pone los lentes y se ruboriza al verla, tenía puesta la bata que él ya había descrito.
-Dis… discúlpame- Entró rápidamente al baño, salió con un pantalón celeste y una camisa un poco más ajustada de la que suele usar.
Me siento un poco incómodo, pero… si no la uso siento que estoy rechazando un regalo de mi mamá…
Se encogió de hombros y fue a su habitación.
-Linda camisa…- Le dijo Jung en un tono un poco burlón, examinándolo con la vista
-No molestes, me la obsequió mi… madre- Dijo frunciendo el ceño
-Bueno… realmente no se te ve mal… al contrario- Se acerca a él, desliza la mano desde el pectoral al abdomen del chico que no estaba para nada en mala forma –No se te ve nada mal- Dijo en tono seductor.
Él se ruboriza y se aleja un poco –Bueno… ya… ya tenemos que ir a… dormir…- Dijo nervioso.
-Sí…- Asintió su prometida aún más ruborizada
-No te preocupes, va a ser como en nuestra infancia, cuando Shampoo y yo dormíamos en tu casa-
-Sí, lo recuerdo… tú siempre querías dormir al lado de ella, pero como Shampoo no te dejaba, dormías conmigo- Dijo triste
-Sólo un día me acosté con ella porque tú estabas enferma, recuerdo que no dormí en toda la noche, tampoco me moví, no quería roncar o hacer algo extraño que la molestara, estuve todo el tiempo contemplando su cabello, amanecí con la mitad del cuerpo dormido…- Se acostaron al lado –Fue doloroso…- Dijo ruborizado
-Sí, ¿y qué me decías cada vez que te lo recordaba?- Le dijo con tono de desaprobación la chinita.
-El amor duele…- Dijo entristeciendo la mirada –Me lo decía siempre que me preguntaba: "¿por qué sigo tras ella, si lo único que hace es herirme?"-
Ella le da un beso en la mejilla –Buenas noches airen-
-Buenas noches- Se quedó meditando, mirando al techo, tiempo después escuchó una puerta abrirse y cerrarse, sabía que era de la habitación de Shampoo. De seguro fue a tomar agua…Se dijo intentando dormir.
