Los personajes no me pertenecen… ni tampoco a ti :P así que ignoraremos esta parte y continuaremos con nuestra vida. Y la historia. :)

Hana

IV

Los días pasan rápidamente cuando uno tiene las veinticuatro horas ocupadas. Entre entrenamientos y encuentros con Ino y algunos pocos con los Uchiha casi ni tenía tiempo para sentirme extraña y pensar en "mierda, este sueño parece no tener fin" o algo por el estilo.

Mebuki me formaba cuatro veces a la semana y poco a poco comenzaba a incrementar la dificultad en las katas. Katsuki me traída armas de vez en cuando y yo hacía mi mejor esfuerzo para mejorar mi puntería. Ino seguía como siempre y aunque nunca lo diría en voz alta era algo linda cuando no estaba hablando del mocoso de cabello de pato.

La relación con la familia Uchiha era un poco… complicada. Las madres se llevaban bien y a menudo hablaban en el mercado mientras los hombres casi nunca se veían, después de todo Katsuki trabaja en el banco en el sector civil y Fugaku era un líder del clan por lo que tendría cosas que hacer. Mientras yo intentaba mantener en frío el contacto con los niños, lo que era un poco difícil con Sasuke molestándome y la acechante mirada de Itachi.

Nunca entenderé que les ven. Enserio. Son de miedo. Y Sasuke es un mocoso malcriado que no está acostumbrado al "no" de alguien femenino. Tampoco a ser ignorado, al igual que Itachi, aunque él parece más agradecido por este hecho. A nadie le gustan los acosadores y creo que el pobre niño ya tiene suficiente con su club de fans.

Pese a que obviamente no somos del agrado del otro, Mebuki y Mikoto no han dejado de lanzarse miradas cómplices y murmurar sobre nosotros cuando creen que no estoy escuchando. O quizás no les importa, no lo sé.

Mientras no intenten comprometernos o algo así…

¿Te lo imaginas? ¡Comprometidas con un sexy Uchiha! Itachi-kun no está nada mal de igual forma.

Te olvidas del pequeño detalle de que dentro de un par de años se convertirá en el asesino de su clan.

No si puedes evitarlo.

Descansando en el patio de la casa Haruno yo me burlé silenciosamente. Haberlo dicho antes. Sólo tienes que esperar un momento que voy a cambiarme y luego pasaré por el complejo Uchiha a decirle a Fugaku que si sigue empujando los botones su primer hijo terminará matándolo a él y a toda su familia. Enseguida dejará de ser un cabrón y le dará al niño una vida libre de presiones, e incluso puede que deje sus planes, ¿no?

No hace falta que seas tan extensas en tus comentarios, ya capté la idea en el principio. Estoy en tu cabeza, ¿recuerdas? Interior refunfuñó.

Sí, lo que hace que me pregunte en qué demonios estás pensando ahora. ¿Aún en tu plan "salvemos al mundo"?

¡Por supuesto! ¿O es que no recuerdas nuestra idea de ir por Naruto? Has estado tan ocupada en tus asuntos que no has siquiera pensando en eso.

Está bien, lo acepto. ¿Pero porque no me lo dijiste antes? Mi ceño se frunció mientras caminaba hacia mi habitación, dejando el palo de bambú que usaba para practicar los movimientos de espada a un lado.

Te veías feliz con todo esto y no quise arruinártelo hasta ahora.

Claro. Rodé los ojos y me dirigí directamente al armario, sacando un juego limpio de ropa para ponerme luego del baño. Tú también lo olvidaste. Luego de esa noche de helado estuviste toda la semana jodiéndome sobre la "profunda mirada de Itachi" y "lo estúpida que era por levantar sospechas en los adultos": Ja.

¡Oye! Encogiéndome de hombros me encaminé hacia el baño. La ducha fue rápida y eficiente, y pronto estuve dispuesta a un pequeño paseo por la Aldea. Hey, ¿qué haces? Katsuki llegará dentro de dos horas y no podemos salir aún.

Estoy cansada de depender de ellos. Sé que soy una niña ahora pero no me acostumbro a tener a alguien pegado a mí cada vez que quiero ir a algún lado. Repliqué, pensando en que en mi otra vida yo había sido una de las muchas chicas que vivían a su manera, algo que no había elegido pero en lo que no tenía otra opción. Además, podemos ir hasta al parque y echar una ojeada por si Naruto está por allí.

Está bien. Sólo espero que nadie nos atrape.

Como dijiste antes "papá" está trabajando y "mamá" regresa mañana por la noche. La mujer que nos viene a ver está enferma así que no hay problemas. Relájate, ¿vale?

Está bien, pero que sepas que estoy culpándote a ti por cualquier cosa.

Bufé. Como si algo más hiciese la diferencia.

Ella no contestó más, y yo agradecí el bienvenido silencio instalado en lo que alguna vez había sido mi santuario privado. Como se ve, una no sabe lo que tiene hasta lo que pierde.

Salir de la casa no fue difícil. Sólo tomé las llaves y abrí la puerta para luego cerrarla bien. Luego me dispuse a caminar por la calle con tranquilidad, manejando mí lenguaje corporal con lo aprendido hace bastante con un mensaje claro: no hay nada interesante por aquí, sigue tu camino. No sabía si funcionaría debido a mi tamaño y a mi cabello pero como nadie se acercó a preguntarme donde estaba mi mamá podría decir que fue un éxito.

Observé las tiendas, notando que a pesar de encontrarme en un área donde la mayoría de las personas no eran ninjas existían varias donde se vendían todo tipo de artículos correspondientes a los no civiles. Bueno, al menos no tendría que caminar mucho si necesitaba algo.

No fui hacia el mercado con el temor de encontrarme a alguna de las amigas de Mebuki sino que dirigí mis pasos por el lado contrario hasta el parque de las Flores Danzantes. Muchos niños corrían y se agolpaban en los juegos mientras los padres conversaban amenamente a varios metros de allí. No había nadie similar a quien buscaba así que caminé por detrás de la hilera de árboles y escudriñé el lugar.

¿Crees que podríamos encontrarlo aquí? Interior inquirió, algo curiosa. Porque en realidad no sabemos dónde vive él, quizás esté en la otra punta de Konoha o en algún orfanato. Es sólo un niño, ¿no? Y aunque lo quiera no creo que el Hokage pueda cuidarlo, tiene que lidiar con un pueblo y eso.

Sí, lo sé, pero no está de más comprobar. Quizás deba regresar. Dándome media vuelta volví por donde había venido y entré a mi "hogar". Dejé las llaves en donde debían estar y arrastré mis pies hasta mi cuarto, echándome en la cama con un suspiro hastiado. ¿Cómo se supone que lo encontraré? No puede recorrer todos los sitios de recreo de los niños ni preguntarle a alguien sobre él. Ni siquiera debería de conocer su existencia después de todo.

Ya se nos ocurrirá algo.

Sí, bueno… me voy a dormir. Y eso fue todo. Luego me acomodé bajo las mantas y me sumergí en un largo sueño.

Cuando desperté ya estaba anocheciendo y se oían ruidos provenientes desde la parte de abajo. Katsuki ya debe haber llegado, pensé ausentemente estirándome como un gato. Refregándome los ojos, salí de mi cómoda guarida y avancé por el pasillo hacia las escaleras y luego hasta la cocina. La visión familiar del hombre cocinando me recibió.

— Papá—saludé, con voz amodorrada. Él se volteó y sonrió abiertamente, alzándome entre sus brazos.

— Buenos días, florecita—él bromeó alborotándome el cabello— ¿qué tal el día de hoy?

— Bien—contesté, soltando un bostezo— ¿y el tuyo? —pregunté, espiando sobre su hombro los alimentos sobre la mesada.

— Bueno, fue algo ajetreado pero nada malo—dejándome sobre una silla, hizo un gesto hacia la comida— ¿qué te parece? Guiso de arroz con berenjenas, rábanos y huevo. Haré algo de pescado frito para acompañar también.

— Delicioso—se me hacía agua la boca de tan solo imaginarlo.

Katsuki sonrió un poco extraño antes de preguntarme si quería ayudarlo. Yo puse la mesa y cuando él terminó, me hallé sentada frente a él con un silencio incómodo alrededor nuestro. ¿Me lo estaré imaginando? Me cuestioné, probando el arroz. No entiendo como he podido vivir sin su comida.

— ¿Cómo va tu entrenamiento, princesa?

Yo parpadeé, tomándome el tiempo para masticar y tragar— Bien. Mamá me ha dicho que pronto iremos a visitar a la abuela para que supervise mi formación. —Asintió a mis palabras pero a través de mi flequillo percibí lo rígido que se estaba— ¿qué está mal, papá?

Pareció sorprendido durante un instante pero luego me envió una mirada sospechosa y súbitamente me interrogó— ¿Por qué quieres ser un ninja, Sakura-chan?

Fruncí el ceño ante el tono grave. ¿No le dije esto alguna vez? — Para ser fuerte y proteger a mamá y a papá—dejé algo de espacio— y a Ino y a sus padres, Uchiha-san, Mikoto-san e Itachi-san—rascándome la mejilla sonreí un poco— y supongo que a Sasuke también.

— Eso suena bien—murmuró, sin añadir nada más. Después comimos en tranquilidad falsa.

Hasta que finalmente habló.

— Dentro de dos semanas será la visita a tu abuela. Ella no está sola sino que se queda por el momento junto a tú tía Suzume y su hija, Umeko…—empezó, sin ser capaz de disimular el ceño fruncido al mencionar a la hermana de su esposa y su sobrina. Tomó aire— ellas no son muy… amables, cielo, no me gustaría que te hiciesen sentir mal—suspiró, mirándome con preocupación.

Deben ser un par de mujeres desagradables, pero no entiendo… Asentí, cuestionando— ¿Cuál es el problema real, papá?

Él sonrió y estiró su mano para despeinarme un poco— Tu mamá tiene un pequeño problema con tu tía. Siendo la mayor y heredera debía casarse con un rico comerciante…—sacudió su cabeza— pero se negó porque estábamos enamorados y la responsabilidad terminó cayendo en Suzume, lo que la ha vuelto algo resentida. Ella ha... —hizo una mueca— instruido a su hija para que te supere en todo lo que sea… es un asunto algo más complicado, florecita… solo no quiero que lo pases mal allí.

— Lo entiendo, papá—murmuré, intentando tranquilizarlo— prometo no arrastrar el piso con ella—terminé con una sonrisa falsamente tímida.

Él lo notó enseguida. Riéndose, pellizcó mi mejilla— ¡Dios! ¿Desde cuándo mi pequeña flor de cereza es tan confiada? —su expresión se borró lentamente hasta ponerse serio— a veces pareces ser mucho mayor y yo no sé dónde está quedando el tiempo perdido.

¡Una abertura! —Podemos ir mañana a perderlo al parque—sugerí, abriendo inocente y grandemente los ojos— hasta si quieres, lo gastamos en un helado, ¿qué te parece?

Volvió a reír— Está bien, está bien—dejó escapar el aire con una curvatura divertida en sus labios— no sé si tengo que preocuparme por ti o por ellas—susurró, negando levemente.

¡Por ellas, cha! Asentí a Interior. Por supuesto. Los perros tendrían escamas el día que dejase que alguien pisase mi cabeza sin haber peleado primero.

— Ne, ¿y si me vamos a comprar dulces, papá? —pregunté, cortando el silencio.

Las cejas igualmente rosadas se alzaron.

— Sólo decía—musité, haciendo un puchero.

Minutos más tarde, sonó— Vamos. Guardaremos a tu madre algunos.

En mi mente, sonreí victoriosamente. Ino tenía razón. Esa mueca siempre conseguía algo.

¯\ (^-^)/¯*¯\ (^-^)/¯*¯\ (^-^)/¯*¯\ (^-^)/¯*¯\ (^-^)/¯*¯\ (^-^)/¯

Estaba cansada, realmente agotada. Lo que se esperaría después de horas de entrenamiento.

¡Ya era hora que pararas! Interior refunfuñó, molesta por haberse pasado un buen tiempo chillando para descansar. Has estado así desde la mañana. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Un mal sueño?

Podría decirse,contesté, cepillando suavemente la hierba bajo mis dedos. Agradecí que ella no pudiese ver mis sueños, lo que quería decir que tenía un límite, que mis memorias y pesadillas estaban bajo llave.

Sabes que cuentas conmigo, ¿verdad? Vamos… puedes decirse lo que tiene así… tan estresada. No habrá sido la charla de ayer, ¿ne?

Por supuesto que no, contesté sin interés, algo fastidiada de que pensase algo como eso. Sólo recordé algo que no quería… nada en especial. Ya déjalo, ¿quieres?

Interior suspiró. Okey. Cambió de tema. ¿No dijo Mebuki que hablaría de algo importante con nosotras hoy?

Sí, lo hizo, me giré hacia la puerta. Escucha, ya está en casa, probablemente hable después. Me encogí de hombros sabiendo de que probablemente se trataría la charla. Casi hace de sienta curiosidad cual es el problema, me burlé.

Ambas sabemos que si te importa, y que estas ansiosa por patearle el trasero a esa mocosa.

Si creer en eso te ayuda a dormir por las noches…

Cualquier respuesta por parte de ella fue invalidada cuando Mebuki apareció, dirigiéndose tranquilamente hacia mí. Noté que aún llevaba su uniforme jounin. Tal vez tendría que salir a otra misión.

— Sakura-chan—me sonrió, tomando asiento frente a mí. Yo me incorporé hasta quedarme cómodamente recostada contra el árbol— creo que es hora de que te cuente de que va el asunto entre tu tía Suzume y yo. Tu padre te contó algo ayer—asentí—, bueno, entonces, déjame añadir algunos detalles más, ¿de acuerdo?

— Claro, mamá.

— Después de Suzume se casará con el hombre que madre había elegido para mí, ella…—exhaló con suavidad— cambió notablemente. Comenzó a despreciar el apellido Soma y eso fue peor para tu abuela que mi elección de desobedecerla por el amor a tu padre. Como castigo, decidió que ninguna de nosotras tuviésemos derecho al título de líder del clan—hizo una mueca— sino que nuestros hijos lo harían. Tu prima, Hanako, ha sido enseñada desde pequeña para vencerte y reclamar la posición. No te lleva mucha ventaja—reconoció— pero yo no quiero que te sientas obligada a seguir sólo por esto…

Lo entendí. En el fondo, a pesar que ella verdaderamente quería vencer a su hermana prefería mi felicidad por encima de sus propios sentimientos. Reflexioné. Si la otra chica ganaba, Mebuki quedaría en vergüenza… y si su madre despreciaba la familia no me imaginaba que la hija pensase de otra forma. ¿Pero entonces porque quería el liderazgo?

Ah, ella quiere el poder. Es muy obvio. Tendría que averiguar qué tan importante era el clan Soma. Bueno, no es como si fuese a abandonar justo ahora. Sonreí a la mujer— No te preocupes, mamá, seguiré entrenando y si tengo que enfrentarme a ella lo haré pero no avaricia sino por responsabilidad—y porque nunca rechazo una buena pelea— no puedo dejar que vean a la familia Haruno como un nido de cobardes, ¿verdad?

Mebuki resopló y luego sonrió, tirándome en un abrazo— Esa es mi hija. Te quiero mucho, Sakura-chan.

Y estoy segura que ella también lo hace. Esté donde esté su verdadera alma o lo que sea, suspiré interiormente. Estos momentos ñoños eran menos incómodos con ella al menos.

Ella suspiró— Sabes… a veces me pregunto dónde ha quedado mi niñita—apretó el agarre.

No dije nada. Yo tampoco lo sabía.

Gracias por leer. Sus comentarios son la tinta y el pan.

Muchas gracias a:

Tsuki-chan-Uchiha: A mí también me agrada y me alegra no ser la única xD no sé, pensé que a nadie le gustaría. Ah. Eres mi primer comentario, me haces muy feliz :D

Anónima: Sí, es divertida… y molesta xD Ya veremos cómo hace para encontrarlo. Quizás el próximo sea él… o alguien más ;) Yo no lo odio… no mucho xD Espero que te guste la continuación.

Rosangelytah: Gracias, supongo xD Sé que es extraña pero bueno, es algo original según mi punto de vista. No he encontrada una sin chicas maravilla que escupen arcoíris que hacen bueno hasta Orochimaru .-. xD

Además, muchas gracias por los favs. Si tienen algo que decir no lo duden, estoy abierta para todo. –Okey, ignoren esta última parte, no puedo dejar de pensar que suena un poco mal D: -

Revisión y edición. Aquí realmente se nota el cambio. Con algo más de historia de la familia Haruno… ellos ya harán su participación. ;)