Sin ti mi vida no era nada

Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.

El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.


Capitulo 4: Verdad o reto

No recuerdo haberme dormido, y menos aun haber soñado algo específico, pues en realidad lo que me hizo darme cuenta que me había quedado dormida fue su voz en mi oído susurrando que debíamos irnos.

-vamos bombón, ya acabo la película- dijo

Yo abrí mis ojos y pestañeé un par de veces para adecuar mi vista a la luz que ahora había en la sala- te quedaste dormida- dijo algo divertido.

-perdón- dije e incorporándome, puesto que estaba casi recostada sobre el.

-está bien- dijo dándome un beso en la frente.- no importa

Yo me pare de un salto y tras tomarlo del brazo salimos de la sala.

Fuimos por una pizza y luego me llevó a casa. No podía permitirme llegar muy tarde, y con suerte Jasper todavía estar con Emmett y esos benditos documentos.

James aparcó su coche frente a mi casa y luego de abrirme la puerta para bajar rodeo el vehiculo conmigo y me ayudo a subirme sobre el capo.

-¿Qué haces?- dije viendo como me soltaba

-te ayudo a ponerte mas comoda- me dijo con esa sonrisa tan peculiar en el y avanzando hacia mi. Me beso en los labios y yo le respondí con fervor.

Puse mis manso detrás de su cuello en tanto el bajaba sus manos por mi cintura.

Él había empezado a jugar con su lengua dentro de mi boca cuando escuché el ruido de llaves provenientes de la casa.

Que no sea Jasper. Rogué para mi misma y al volver la vista me di cuenta de que era Emmett… genial.

Le di un beso corto a James y me separé de él de golpe. Me puse de pie y cambie de lugar con el de modo que él no me viera la cara.

-gracias por traerme, amor- dijo aunque lo ultimo en voz mas baja- pero creo que ya debes irte- dije mirándolo algo mas seria.

Él me observó con el ceño fruncido y luego miro hacia donde se suponía que estaba Emmett. Su cara empeoro.

-¿estás segura?- me dijo todavía sin dejar de mirarlo- porque podemos quedarnos un rato más afuera- dijo y volvió a besarme.

Yo le respondí pero luego volví a apartarlo.

-de verdad, ya es tarde- le insistí. Dios, si era terco cuando quería. Además... ¿Por qué miraba mal a Emmett? Ellos nunca se habían visto ¿o si?

- de acuerdo- dijo y tras un último beso, se dio la vuelta al coche, se subió y se fue.

Genial, había logrado ponerlo de mal humor, justo lo que me faltaba.

Caminé en dirección a Emmett que aun seguía parado en el mismo sitio y me detuve a penas a unos pasos de él.

-se supone que no deberías haber visto eso- le dije con una sonrisa y alisando mi cabello

- por el lugar en donde estabas, debo decirte que no era el único que podía ver lo que estaban haciendo- entonces si había mirando. Bueno, no parecía demasiado contento al respecto. ¿Acaso le molestaría que yo besara a otros?

- vamos Emmett- le dije con una sonrisita- no iras a decirle a mi hermano ¿o si? Solo fue un beso de despedida.

- ¿es tu novio?- pregunto como si le interesara de verdad. Yo casi no contengo la risa.- digo, al que le estabas dando el beso de despedida.- agregó de ultimo

-algo así….- dije- James y yo, tenemos una relación bastante abierta que digamos.

Es que en realidad no necesitaba aclararle eso, bueno ya lo había hecho. Uno nunca sabe. Tal vez dejarle las cosas bien claras lo ayudaba a decidirse sobre mí.

-aún no llegamos a eso de formalizar, tu sabes, ser novios, y todo eso, preferimos no atarnos a ningún compromiso-agregué al ver que el no decía nada. Bueno en realidad James era mi novio, pero cuide mis palabras en tanto hablaba con el. Continúo sin responder – ¿Estás cansado?- pregunté

- algo- dijo pasándose los dedos por el cabello- tu hermano me dio bastante trabajo, pero ya terminamos de solucionar todo- hizo una pausa- veo que tu también te la pasaste bien- yo me reía al notar el doble sentido de su afirmación- aunque nunca te escuche salir

- si….- no iba a explicarle mi huida de casa- Fuimos al cine y luego por algo de comer, nada especial- le dije y era la verdad. No había sido nada del otro mundo. Bueno tampoco iba decirle que había tenido sexo con el en la sala del cine- tampoco puedo pedir demasiado, James yo tenemos la misma edad, nada comparado con lo que te podría dar un hombre de verdad.- dije lo ultimo refiriéndome hacia el y mirándolo como si fuera algo comestible. Sabía que esa mirada le gustaba mucho a los hombres y el no era la excepción.

-bien- dijo moviendo las llaves de su auto entre las manos algo inquieto- será mejor que me vaya.

- muy bien te veré otro día supongo- dije mordiéndome el labio inferior- y espero no así

-si…- pareció dudoso- que tengas buenas noches Rose

- y que tu sueñes con los angelitos Emmett- dije casi infantil y dándole un beso en la mejilla, aunque en verdad deseaba hacerlo en los labios.

El me miró una última vez y luego se fue a su sheep en tanto yo iba camino a la puerta.

Con un ligero movimiento gire las llaves y la cerradura cedió. La verdad no tenia caso volver a entrar por el garaje, no si Jasper ya estaba solo y probablemente esperándome.

Para mi suerte no hizo mucho berrinche por que me había ido sin avisar, pues la verdad cuando entre el acababa de ver mi nota. Le pregunté que tal le había ido con sus papeles y aliviado me respondió que si.

-¿Qué tal te fue con Victoria?

-bien, fue una tarde entretenida- y así había sido, salvo por que mi amiga no había estado presente.

-¿ya cenaste?- dijo abriendo la nevera.

- si- dije- ¿que tal tu?

-algo, si- dijo dudoso y volviendo a cerrar la puerta luego de tomar una botella de agua.- en fin, me iré a acostar un rato. Si me necesitas estaré en mi habitación

Me dio un beso en la frente de despedida y tras desearme buenas noches se fue a su alcoba.

Ese viernes Jasper fue a casa de Edward para mirar un partido de los Lakers. ¿Es que no podían venir a casa? Bueno así iba a ser más fácil continuar con mi plan para tener a Emmett, pero que va, no podía ir con mi hermano, sería demasiado raro… así que tendría que buscar otra oportunidad.

El instituto siguió tranquilo la siguiente semana excepto por mi examen de matemáticas, en el cual además de sacar una F, mi querido profesor me dio un trabajo con el que conseguiría créditos extra para aprobar su materia. Bien, otro problema del que ocuparse, conseguir un tutor; pues no solo era un desastre con los números, sino que Jasper no podía enterarse de que me iba mal o no me dejara volver a salir.

Fui hasta la oficina principal y busque en la pizarra algunos números de tutores, Dios, solo esperaba que no me tocaran uno de esos cerebritos con los que me volviera loca. ¿Es que no había chicos lindos y también inteligentes? Con suerte habría uno solo en todo el instituto, pero yo iba a encontrarlo.

Estuve un buen rato llamando a los números que había conseguido en tanto miraba mi anuario para identificar de quien se trataba hasta que encontré a alguien que me interesaba. Riley Burnes. Alto, moreno y bastante lindo, y para mi suerte era tutor de varias cosas y entre ellas matemáticas. Arregle una cita con el para el siguiente lunes en al biblioteca de la escuela y me sentí feliz la ver que el sabia quien era yo.

Por otro lado, mi relación con James no parecía ir hacia ningún lado. Bueno, seguíamos saliendo, teniendo sexo, pero yo empezaba a no sentir nada. ¿Cómo es que el podía gustarme tanto y de pronto comenzar a no hacerlo mas?

Necesitaba distraerme, necesitaba algo que no me hiciera pensar en eso, y tampoco en que mis padres volverían dentro de unas semanas. Así que decidí hacer una noche de chicas en mi casa para el viernes, cosa a la que Jasper no podía rehusarse.

Cerca de las ocho las chicas empezaron a llegar y yo las hice subir a mi habitación, después de todo Jasper acababa de avisarme que Edward y Emmett vendrían a casa a ver el partido de los Lakers ¿es que no podía avisarme antes?

Y en definitiva no iba a dejar expuestos a esos tres a mis queridas amigas, las porristas y bueno, conocidas que sabía que en cuanto los vieran se tirarían encima de ellos como perros hambrientos.

Jasper había ido por algo de cervezas a la tienda y luego había pedido unas pizzas para mas tarde e incluso había preparado palomitas. Se lo veía tan emocionado cada vez que se veía con sus amigos, casi como si fuera un adolescente otra vez. Edward llegó a eso de las ocho y media y me saludo con un calido abrazo como siempre y tras el llegó Tanya, una de mis amigas que lo vi mientras entraba y no pudo obviar uno de sus típicos comentarios.

-Dios, Rose, ¿quien ese bombón?

- amigo de mi hermano, y mejor te olvidas de el porque se va a casar- le dije mientras la hacía pasar y me dirigía a las escaleras.

-tu sabes que eso tiene solución, además aun no esta casado, de modo que es mas fácil que acceda.

-Tanya- me quejé y le di un codazo. Ella se rió

-ya, ya entendí-dijo- pero eso no le quita el que sea lindo- yo hice una mueca.- en fin, ¿Qué es lo que traes puesto?

Yo me miré y entonces me di cuenta lo que decía, bueno la verdad ese no era mi mejor pijama, y considerando que además de estar en mí casa y mis amigas había creído que a nadie le importaría, no pensé en alguien que se fijaría en eso.

-lo se, tienes razón, mejor me cambio- dije y ella me sonrió.

Fuimos hasta mi habitación y allí estaban casi todas las chicas, bueno faltaban dos pero había avisado que no iban a poder ir, allá ellas.

Fui a mi armario y rebusque entre mi ropa desesperada por encontrar algo sexy, pero no demasiado y que pudiera pasar como un pijama.

Al final encontré unos shorts, bueno más que shorts eran, por que la verdad no me tapaba casi nada, en color morado y los combine con una remera de tirantes blanca.

Me cambié y se los enseñé a mis amigas antes de bajar a la sala esperando que Emmett no hubiera llegado aun o que en tal caso me viera.

-¿Qué dicen?- pregunte dándome una vuelta y caminando cual modelo de pasarela.

- bien, eso esta mejor- dijo Tanya- pero el rubio es mío.

Yo puse los ojos en blanco.

-yo creo… que si te quitas el sostén se le van a caer los ojos de las orbitas- me dijo Victoria refiriéndose claramente a Emmett.

-bien-dije e hice lo que ella me dijo- en un rato vuelvo, iré a ordenar algo de comer

Salí de mi alcoba y baje a la sala. Edward y Jasper ya estaban tirados en el sofá frente al televisor mirándolo como si no existiera nada más en el mundo. Estaba por dirigirme a la cocina cuando el timbre sonó.

-yo voy- grité y como nadie dijo nada lo tomé como una afirmación.

Giré la llave y abrí la puerta con una sonrisa.

-hola Emmett- dije al verlo parado en el umbral con su traje azul, el cual yo el había ayudado a comprar.

-¿Cómo estas Rose?- dijo viéndome de arriba abajo rápidamente, pero no lo suficiente como para que yo no me diera cuenta. Bien, eso había funcionado, especialmente la idea de Victoria, pues vi como los ojos se le abrían al detenerse en mis pechos-¿ya te vas a la cama?- dijo desviando la vista rápidamente y volviendo a verme a los ojos.

-en realidad mis amigas y yo organizamos una pijamada- dije. En realidad no era tan así, pero si iban a quedarse a dormir.

-¿no crees que estas algo grande para una pijamada?

-bueno… te invitaría- dije juguetona - …de no ser porque Edward y Jas te esperan en la sala para ver el partido. Nos la pasaríamos en grande contigo- y pase mi manos por sobre la solapa de su saco, y demostrándole obviamente lo que quería

El sonrió con inocencia y no dijo nada.

-tal vez en otra ocasión- dije arqueando una ceja.

-si… en…otra ocasión.- contestó algo nervioso - esto... ¿puedo, pasar?

- claro, claro- dijo abriendo del todo la puerta y haciéndose a un lado- pasa, ya conoces la casa…. Y si necesitas algo, ya sabes donde está mi habitación.- le dije y con eso cerré al puerta y me volví hacia la sala. Caminé contorneando las caderas a propósito y seguí así hasta las escaleras. Tomé el teléfono que estaba a un lado y subí a mi habitación.

Le marqué a la pizzería antes de entrar a mi alcoba y pedí cuatro pizzas grandes.

Las chicas estaban sentadas en círculo jugando verdad o reto cuando yo entré y ya todas traían sus pijamas puestas.

-entonces, Angela, ¿verdad o reto?

-verdad- dijo ella

-¿estuviste con Eric Yorkie en la fiesta de Mike?

-si-dijo y mas roja no se pudo poner mientras las demás se echaban a reír. Es que Eric, era un completo nerd, y bueno eso la verdad no la ayudaba en nada.

-bien Tanya, es tu turno- le dijo Victoria en tanto yo me sentaba frente a ella, incorporándome al circulo- ¿que eliges, verdad o reto?

-reto- dijo con una sonrisa.

-bien… mmm… ¿qué será?

- que beses a Félix el lunes en medio del partido, frente a tu novio

-bien, considéralo hecho-aceptó, esa perra no tenia cara.- ahora… Rose, sigues tú

-verdad-dije, pues conocía bien los retos que ellas eran capaces de hacerme hacer.

-¿es verdad que te acostaste en los vestidores de hombres con Alec, el defensa de fútbol?

-y con mucho orgullo- dije divertida, dejando a varias boquiabiertas. Bien, sabia que estaba con James, aunque no debían de saber con quienes me acostaba mientras estaba con él. Ni que tanto me importara la verdad. Ellas eran mis amigas y eso era un estupido juego. Yo misma sabia cosas mucho peores de ellas que lo que acababa de contarles.

Así seguimos por otro largo rato, revelando secretos y demás cosas entre todas hasta que fue mi turno una vez más.

-solo te queda reto- me dijo Angela

-bien, ¿entonces?

- que de aquí a un mes, como máximo, te acuestes con Emmett- dijo Victoria.

-encantada- dije- si quieres voy ya mismo- Ella se echo a reír.

-¿y Emmett es...?- preguntaron varias.

- el amigo de su hermano que le encanta. El lindo abogado de ojos verdes que esta abajo mirando tele- respondió mi amiga.

Varias de las otras cuchichearon en respuesta a eso. Pude ver como Maggie y Heidi decían que eso seria imposible, que no lo lograría, mientras Kate e Irina, la prima de Tanya empezaban a idear mi castigo si no cumplía con el reto.

- tienes un mes- me dijo Victoria- sino…

- tendrás que hacer un trío conmigo y tu novio- sentenció Tanya. Si, ya quisiera eso ella.

-bien, en un mes hablamos- le dije, aunque estaba bastante segura de poder conseguirlo un poco antes. Ya estaba dicho, si bien antes me moría de ganas por conseguirlo, ahora iba a hacerlo de una forma u otra, pues ni loca iba a estar en la misma cama con Tanya Y James. Ni que lo soñara. Era una de mis "amigas", si así se le puede decir, pero la verdad había días en que no la soportaba. Si yo era engreída como muchas me decían, ella me ganaba por lejos y ni hablar de lo histérica que era.

Salí de mi alcoba para ir por bebidas a la cocina y cuando estaba por pasar la puerta del baño, Emmett salió de allí y se tropezó conmigo haciéndome perder el equilibrio y tirándome al suelo con él.

-lo siento- dijo- no te vi en el pasillo.

Yo le sonreí y lo mire a los ojos con deseo, en verdad no podía tener tanta suerte, bueno si fuera por mí tendría sexo con él ahí mismo, el problema era que mi hermano estaba abajo, pues mis amigas la verdad no suponían de ningún problema.

Me mordí los labios y suspiré sobre su boca. Lo sentí removerse debajo de mí y como su respiración se agitaba. En serio, no podía ser yo la que le provocara todo eso. Bueno sabía que podía provocar cuando quisiera a un chico, pero no a un hombre como él.

Sin resistirme puse mis dedos sobre su boca y delineé sus labios, esos labios que me moría por probar, para luego hacer lo mismo con sus mejillas.

Me acerqué más hacia él y cuando estuve a punto de besarlo Victoria apareció torciendo de un modo por completo fingido.

-escuche un ruido en el pasillo y decidí venir a ver de que se trataba-

- me caí- le dije yo ¿para que mentirle, si ya sabía lo que yo quería con él?- no te preocupes Victoria, estoy bien, ahora vuelve a la habitación. Enseguida las alcanzo.

- bien- me dijo y tras mirarme algo divertida volvió a la habitación y cerró la puerta

-¿en que estábamos?- le dije volviendo mis ojos hacia el

- en que te ayudaba a pararte y yo volvía abajo a ver el partido- dijo intentando parecer serio, pero la verdad, a mi no me convencía.

- ¿en serio quieres que me pare? Estoy muy comoda aquí- le dije rozando su pierna a lo largo con uno de mis pies.

-si- contestó nervioso.

- muy bien, como tu quieras- aseguré y me senté sobre él, rozándolo adrede para luego ponerme de pie. Casi no puedo creer la cara que puso cuando me sintió justo en su entrepierna, y bien yo sabia que sensible era esa zona en los hombres. -¿vas a quedarte ahí?- dije casi molesta la ver que aun seguía en el piso- ¿es para eso que me pediste que me parara?

El bufó y luego se paró. Me miró y al ver que yo no pensaba cambiar de actitud se giró y volvió a la sala. Dios santo ¿es que no entendía todavía lo que yo quería?

¿De que otra forma tendría que demostrarle que lo deseaba?

Me acomodé el cabello hacia atrás y luego fui a la cocina por las bebidas. Evite mirar a toda costa hacia la sala, pero no lo conseguí. Ahí estaban los tres frente a la tele por completo atrapados por ese tonto partido y bien, él no se había percatado de mi presencia. Seguí mi camino hasta el refrigerador y tras tomar dos botellas de soda y unos cuantos vasos de la alacena volví a mi habitación.

-Ya era hora- dijeron casi al unísono

- ¿y las pizzas?

- en un rato ya deben de estar por llegar- dije tirándome en la cama y viendo como las chicas continuaban con sus juegos.

Le había prometido a James llamarlo esa noche y cuando comencé a buscar mi celular me di cuenta de que no aparece por ningún lugar; incluso con la ayuda de mis amigas no lograba dar a parar con el. Opté por ir a revisar el resto de la casa.

Jasper mi vio la bajar las escaleras y me preguntó que ocurría. Yo le dije que no podía encontrar por ningún lugar mi celular y el me prometió revisar la sala en cuanto el partido terminara.

Estaba por ir a la cocina a revisar por si me lo había dejado en algún lado, cuando el timbre sonó.

- debe ser la pizza- dijo Edward, con los ojos clavado en la pantalla del televisor.

-si-dijo Jasper, pero sin ninguna intención de pararse.

-iré yo- dije yendo hacia la puerta- ya vemos que ninguno piensa abrirle al pobre chico que les trae su comida.

- no seas así hermanita- me dijo Jasper- es que ya… el partido… termina.

Si, otra ves el comenzaba a hablar como un bobo y todo cortado por estar mirando la tv.

Abrí la puerta y evidentemente el muchacho que entregaba las pizzas estaba allí.

-tengo dos ordenes a nombre de Jasper Hale- me dijo alzando los ojos de las cajas que traía en la mano.

No estaba mal, bueno, no para repartir pizzas. Pero no era mi tipo, demasiado bajo y el cabello despeinado adrede. Definitivamente no era el tipo de chicos con el que yo saldría.

-si, si- dije buscando el dinero sobre la mesa a un lado de la puerta.- ¿Cuánto es?

- 20 dólares- dijo ahora mirándome de arriba abajo. Bien, había olvidado que aun traía ese pijama y lo peor es que a le parecía no importarle un bledo que yo me diera cuenta de que me estaba comiendo con los ojos. ¿Es que Emmett no podía mirarme así?

Le pagué y luego de tomar la pizza, él me deseo las buenas noches y tras mirarme una vez más, yo cerré la puerta.

Dejé las pizzas sobre la mesa de la sala y les fui a buscar algo de beber. La verdad no tenia porqué hacerlo, pero que va, estaba aburrida, y no perdía nada con demostrar ser una buena hermana, claro y seguir provocando a Emmett.

Les serví algo de soda a cada uno tratando de que él me observara. Definitivamente agacharme lo suficiente como para que el viera como la ropa que traía le permitía ver mi cuerpo hizo que sus ojos se volviera. Yo le sonreí como bien sabia hacerlo y él dejó de mirarme. ¿Es que podía ser más fácil?

Les pregunté si podía tomar una porción de su pizza, pues las nuestras aun no habían llegado. Sabia que Jasper iba a decirme que no, el amaba la pizza y Edward, por su parte, también podía negarse. Emmett sin embargo aceptó.

- muy bien, Emmett ya descuéntate una porción para ti – le dijo Edward. Él le puso mala cara.- no me mires así, tu le dijiste a Rose que sí.

- se llama cortesía- dijo el excusándose.

- por supuesto, es que siempre eres tan cortés.- el indicó el otro y yo contuve una risita. No podía creer que se estuvieran peleando por eso.

-gracias Emmett- le dije antes de que pudiera contestarle con un insulto- supongo que me dio hambre antes de que nuestras pizzas llegaran. En tal caso, siguieres más, guardaré algunas para ti arriba.- dije de lo más inocente. Aunque él sabia que aquello no tenia nada de inocente.

Le sonreí una última vez y me fui otra vez a mi alcoba.

La noche fue larga y bastante divertida. Estuvimos prácticamente todo el tiempo jugando a bobos juegos con las chicas y contando secretos que solo nosotras íbamos a saber. Llamé a James des de mi teléfono, el cual había terminado sin saber porque debajo de mi cama. Sin embargo el no atendió, probablemente estuviera durmiendo.

Le deje un mensaje deseándole bunas noches y luego colgué.

Jasper me llevó las pizzas a mi habitación cuando estas llegaron y me dijo que se iría a dormir. Los chicos ya se había dormido y el tenia algunos documentos en lo que debía de trabajar mañana. Me deseo las buenas noches y se fue.

Ya pasaban de las dos de la madrugada cuando nos dispusimos a dormir. Cada una de las chicas se acomodó en los colchones extra que había puesto en mi alcoba para que ellas durmieran, mientras yo, y Victoria compartíamos mi cama. La verdad no me molestaba, después de todo éramos amigas, y solíamos dormir más de dos o tres en una cama cada vez que hacíamos una pijamada.

Apagué las luces y me metí debajo de las sabanas. Estaba exhausta, y lo único que deseaba era dejarme arrastrar por el sueño y despertar cuando este hubiera desaparecido.

Esa, fue la primera noche que soñé con él.


Aquí les dejo chicas un nuevo capitulo. Lamento haberme tardado tanto, en serio, pero juro que no pudo escribir, o al menos no tanto como yo quiero. Es como si el tiempo se me escapara de las manos.

Y demás mañana se estrena Eclipse, ¡que emoción! Hace mucho espero para verla y no puedo creer que mañana ya sea el día,

En fin, ojala les guste y me dejen sus reviews

Saludos s todas y que tengan una linda semana

Bella McCartney Darcy