EPOV
Cap 4
La mujer de mi vida
Estaba más que feliz de haber recibido el llamado de Bella, esa muchacha que me cautivo el día que me la tope en el bar, fue como si todo el mundo se congelara y me permitiera contemplarla y me sentí una gran frustración y como m i corazón se acongojaba al no poder quedarme y tratar de averiguar algo sobre ella en ese momento, porque justo acababa de recibir un llamado de emergencia del hospital, así que se me ocurrió darle a la linda chica una tarjeta con mi nombre y número rogando que no pensara mal de mi y que por favor me llamara, si eso no pasaba no descansaría hasta encontrarla y poder hablar con ella y aunque no lo conocía mi mayor desea era tenerla en mi vida para siempre.
Mi nombre es Edward Masen, tengo 28 años, soltero, soy un cirujano pediátrico y me crié aquí en Phoenix con mis tíos Carlisle y Esme Cullen y con mis adorados primos Emmett y Alice. Yo nací en Inglaterra rodeado del amor de mis padres pero lamentablemente ellos murieron en una explosión de un avión cuando yo apenas tenia 3 años de edad y en ese momento Esme y Carlisle se lanzaron a mi rescate y me llevaron a vivir con ellos siendo mi única familia y me criaron como uno de sus hijos así que los considero mis padres. Con ellos tuve una vida muy tranquilla y llena de amor, ellos me mostraron que son incondicionales y me apoyan en todo, son geniales y mis primos no se quedan atrás.
Emmett a pesar de ser 3 años mayor que yo se comporta como un niño de 5,él también es médico, es muy cariñoso y chistoso, no dejo de reírme cuando compartimos tiempo juntos aun que a veces sea molesto y Alice adora las compras, tiene una compañía de diseño y le gusta hacer de casamentera, es la niña de mis ojos ya que ella es menor que yo y la amo mucho.
Siempre he sido tenido claro lo que quiero de la vida y me encanta la idea de poder salvar vidas de niños todos los días por los amo así que estoy muy satisfecho con mi profesión pero ojala pudiera decir lo mismo de mi vida personal y sentimental. En lo que llevo de vida solo he tenido muchos revolcones, dos relaciones informales y una novia, su nombre es Tanya y estudiamos juntos en el instituto donde solo fuimos amigos, luego asistimos a la misma universidad y allí se prendieron las cosas he iniciamos una relación, después de 7 meses juntos decimos empezar a vivir juntos y luego de graduarme le pedí matrimonio y ella acepto, yo era el hombre más feliz del mundo en esos momentos pensando que tenia una excelente mujer, una linda familia he iba a dedicar mi vida a la medicina, pero todo eso se vino abajo cuando encontré a Tanya revolcándose con Mike Newton, el seguridad del edificio donde vivíamos en mi auto. Se me vino el mundo encima en ese momento, renuncie al amor para concentrarme en mi carrera, queme mi precioso Asthon Martin ahora tengo mi precioso y flamante Volvo y a petición de Esme regrese a vivir a la casa de mis tíos porque ella dice que no es saludable estar siempre solo, pero de todas maneras tengo un apartamento para cuando no tengo ganas de estar rodeado de gente y eso pasa la mayoría del tiempo y me trato de ahogarme en trabajo siempre para ignorar mi soledad.
Por Alice y Emmett conocí a los gemelos Hale y ellos son muy simpáticos, en verdad me agradan ellos cuatro siempre me presionan para que salga con ellos, pero siempre estoy muy ocupado pero una noche Emmett me dijo que quería proponerme algo y me invito a un bar, sonaba bastante serio cuando me llamo por lo que no lo rechacé y esa noche fue cuando vi a Bella, al final no pude hablar con Emmett porque no teníamos ni tres minutos en el bar cuando nos llamaron del hospital.
Días después estaba muy ansioso de saber si recibiría el llamado de Bella y tuve mi charla con Emmett, él quería convencerme de una idea descabellada.
-Hola hermano, dijo Emmett con una sonrisa.
-Hola, como estas?, le dije invitándolo a pasar en mi consultorio.
-Bien gracias, voy a ir directo al grano hermano, dijo
-¿Qué se te ofrece Emmett?, dije dudoso preocupado por la expresión de Emmett.
-Primero que nada escucha sin interrumpir todo lo que tengo que decir y después me gritas y me pegas OK.-Suspiro - Bueno la cuestión es que Alice, Rose, Jasper y yo tenemos una amiga que además es paciente de papá.
-Si, Alice ha intentado presentármela varias veces pero no estoy interesado en conocer a ninguna mujer en estos momentos.
-Te dije que no interrumpieras, guarda silencio por favor, dijo algo alterado yo solo asentí.
-Como te iba diciendo ella es una buena amiga de la familia y quiere ser madre, pero ha tenido una vida un poco difícil y le cuesta confiar en los hombres por lo que no tiene pareja y no quiere hacerse una inseminación artificial, ella quiere concebir a su bebe de la manera tradicional y Rosie y Alice la alentaron a comenzar a salir a buscar a alguien que le pueda hacer el favor y papá y yo no estamos muy de acuerdo de que ella se vaya a la cama con cualquiera, por lo que me preguntaba si tu estabas dispuesto a hacernos ese favor. No tendrías que hacerte cargo del bebe ni nada, solo necesitamos que tengas relaciones con ella, la dejes embarazada y listo como si nada hubiese pasado. Además ella es muy sana y fértil por lo que uno o dos encuentros en sus días de ovulación serán suficientes. ¿Qué me dices?, pregunto dudoso y con una mirada de suplica.
-Te has vuelto loco, yo no voy a dejar hijos regados por este mundo, no seria capaz de vivir con mi conciencia tranquila, no puedo actuar como si nada ha pasado sabiendo que deje a una mujer embarazada y tu mejor que nadie sabe que yo me tomo estas clase de cosas como tener hijos y el matrimonio con mucha seriedad.
-OH vamos no me digas que ahora te estas guardando para tu esposa,si la última vez que pregunte había una fila de mujeres pasando por tu cama tómalo como un revolcón más, dijo Emmett – será casi igual a lo que haces casi todos los fines de semana con Jessica Stanley o cualquier otra dos piernas y una vagina.
-No voy a tener un revolcón que termine en embarazo, esta mujer esta loca la inseminación artificial es lo más sencillo, es completamente absurdo el plan que lleva a cabo. Es una manera descabellada de buscar quedar embarazada.
-¿Qué me escondes Eddie?
-No me llames Eddie y no te escondo nada, le dije receloso y eso me delato.
-OH vamos te conozco como la palma de mi mano y para que no aceptes mi oferta algo te paso, escúpelo.
-Esta bien, conocí a una chica y de verdad me gusta, me voy a ver con ella hoy por eso no me quiero revolcar con tu amiga, siento que eso arruinaría lo que podría tener con ella, aunque solo sea para que quede embarazada y no la vea nunca más y debo agregar que aunque mi cita no estuviera rondando, no lo haría.
-Entonces si te guardas para una chica ¡que tierno de tu parte !, Me alegro por ti hombre, ya era hora que empezaras a retomar tu vida, no insisto mas por tu cita, debe ser una chica extraordinaria para causar este cambio en ti.
-Lo es hermano, simplemente sorpréndete y gracias por entender y no me acuesto con cualquiera mujer, hay una lista selecta que puedo hacer tengo que descargarme, soy hombre y la masturbación para mi no cuenta.
-Te entiendo, solo que yo tengo a mi preciosa Rose y no me molesta tocarme, dijo Emmett sonriendo.
-Demasiada información, me voy tengo que prepararme para mi cita, le dije
-Chao, suerte y mañana espero un informe completo de tu cita, me dijo Emmett. Yo solo bufé.
-Chao y gracias, le dije y me fui.
Emmett esta loco como se le ocurre que yo me prestaria para algo así, reconozco que soy un poco promiscuo pero no dejo hijos regados por este mundo. Conduje hasta mi departamento y me arregle y me encamine hacia la cafetería en la que quedamos vernos para mi cita con Bella, esto va a ser genial, algo en mi interior me dice que ella es la mujer de mi vida. Llegue en pocos minutos y me senté en una mesa a esperar y a los pocos minutos ella cruzo la puerta de lugar, lucia deslumbrante con sus rulos chocolates cayendo por su espalda, tenia un leve sonrojo, lucia un precioso vestido veraniego azul y me taladraba con esos ojos chocolates preciosos. Ella me vio y yo me puse de pie para recibirla.
-Hola, como estas?, le pregunte con una voz muy serena aunque saltaba de alegría por dentro porque Dios me permitía verla de nuevo.
-Muy bien gracia y tu?, me dije sonrojada.
-Bien, complacido de verte y debo decir que luces hermosa. Se sonrojo mas y agacho la mirando privándome de ver sus ojos.
-Muchas gracias. La invite a sentarse y luego se nos acerco una camarera para pedir nuestra orden. Me sentía el hombre mas feliz del mundo al estar en la presencia de Bella, mi ángel.
