Disclaimer: no soy dueña ni de Bleach ni de esta serie de drabbles, las cuales pertenecen a Estella May
Nota: ya traduje el capítulo cuarto. Debo decir que estos dos drabbles son de mis favoritos, con su toque humrístico que hace reír. Gracias por continuar leyendo estos drabbles. ¡Espero que les gusten!
DarkJazzCasper: jaja Rukia, sake y Rangiku NUNCA son una buena combinación xD. Jaja, a mí también me molesta su "Kurosaki-kun", pero como ya no lo he leído tan seguido en el manga ya no me molesta tanto jeje. ¡Gracias por el review!
ana-p118: ¡gracias por el review y por leer! Como ves, ya subo el cuarto capi.
Cherry Baudelaire: jeje gracias por leer! ¿verdad que están hermosos? jeje, aquí el nuevo capi.
Kiyone y Sentarou
La Gran y Hermosa Felicidad de la Amistad
"¡Buenas tardes, Teniente!"
Rukia levantó la vista de su escritorio y reprimió un pequeño grito. "¿Qué…qué están haciendo ustedes dos?" ella jadeó.
"¡Soy Kaien-dono!" Kiyone dijo, señalando sus muy mal pintados mechones cubiertos de gel. "Y él es Miyako-dono", ella añadió, señalando a su compañero, cuya cabeza estaba casi escondida debajo de una peluca ridículamente larga. "¡Estamos aquí para animarte!"
La mandíbula de Rukia se cayó. "Umm, gracias, ¿creo?"
Sentarou sonrió y dijo, "Ves, ¡te dije que funcionaría!"
"Por supuesto que funcionó. Fue mi idea después de todo", Kiyone le espetó.
"¿Qué? ¡Esa fue mi idea!"
"Yo fui la que mencionó lo triste que la Teniente Kuchiki lucía y que, si tan solo Kaien-dono estuviera aquí, entonces él sabría precisamente qué hacer."
"¡Y yo fui el que tuve la idea de que, si nos disfrazáramos como Kaien-dono, entonces también pensaríamos como él!"
"Umm, disculpen," Rukia los interrumpió, "pero…"
"¡Oh, es cierto!", Kiyone exclamó. "Este bufón me hizo olvidar completamente la razón por la que estamos aquí." Ella entonces se irguió e infló su pecho. "¡Kuchiki!" su voz resonó en una extrañamente grave voz. "¡Este no es el tiempo para caras tristes! Si tú estás triste, entonces el Capitán también está triste, y entonces Kiyone también va a estar triste, y…"
"No, lo estás haciendo mal," Sentarou dijo. "Kaien-dono diría algo mucho más cursi, ¡cómo esto! '¡Kuchiki!, Si cargas con una gran tristeza, entonces déjala en nuestros senos y todos nosotros compartiremos tu tristeza y será cambiada por la gran y hermosa felicidad de la amistad, ¡que es por lo que nuestro glorioso Treceavo Escuadrón es reconocido!' "
"No, tú estás todavía más equivocado," Kiyone replicó. "Kaien-dono diría algo mucho más específico y práctico como, '¡Kuchiki! Sé que estás triste porque tu novio está temporalmente fuera de comisión, pero debido a que me veo exactamente como él, ¡te dejaré abrazarme y llamarme Cariño si tú quieres!' "
Rukia de pronto salió de su aturdimiento. "¿Qué acabas de decir?"
"No creo que a Miyako-dono le guste eso," Sentarou dijo, cruzando sus brazos e ignorándola.
La replicación de Kiyone se vio acortada por la entrada del Capitán Ukitake, quien había ido a ver de qué se trataba todo ese escándalo. Tan solo un vistazo, sin embargo, fue suficiente para que se desmayara nuevamente.
"¡Capitán!" Los tres exclamaron al mismo tiempo.
Karin
Familia
"Está aquí otra vez."
"¿Otra vez? ¿Nos está observando?"
"Por supuesto que lo está haciendo."
"Es aterrador."
"¿Qué tanto están mascullando?" Karin preguntó mientras caminaba hacia sus amigos, su pelota de fútbol en su estopa.
"Tú hermano está de regreso," uno dijo, señalando una de las bancas cerca del campo.
"¡No señales!" otro siseó. "Es grosero señalar."
"Y tal vez lo hagas enojar," un tercero añadió con temor.
Karin apretó sus dientes. Ella ya había tenido suficiente de esto. Esto iba a acabar hoy, de una manera u otra. Ella avanzó hacia donde su hermano estaba sentado en soledad y se plantó enfrente de él. "¡Oi, Ichi-nii!, ¿Qué estás haciendo aquí?" ella preguntó.
"Pensando", contestó.
"¿Sobre qué?"
"Cosas."
Se estaba empezando a irritar. "¿Qué cosas? ¿Las nubes? ¿Los pájaros? ¿Tus clases? O ¿Rukia-chan?"
Eso pudo obtener una reacción. Sus ojos instantáneamente se oscurecieron y le espetó, "¿Por qué estaría pensando en Rukia?"
"Oh, para empezar, sé que ella alguna vez vivió en tu armario."
"¿Qué? ¿Cómo supiste eso?"
"Urahara-san le dijo a Yoruichi-san, quien le dijo a Ururu-chan, quien le dijo a Jinta-kun, quien le dijo a Yuzu, quien me dijo a mí."
"¿Mi vida personal es ahora tema de cotilleo del vecindario?"
Sus gritos estaban empezando a atraer una pequeña multitud para entonces, pero a Karin no le importó, y sospechaba que a su hermano tampoco le importaba. "Con el número de acosadores dedicados que aparentemente tienes, encuentro interesante que aun pienses que tienes vida personal. Pero, que, ¿acaso consideras a Rukia-chan parte de tu vida personal?"
"Solo di a qué te refieres," bufó.
"Bien. Han pasado seis meses. Ella no ha regresado. Ella claramente ya siguió adelante, y tal vez tú también deberías. Digo, solo mira a tus amigos. Orihime-chan trabaja en una pastelería ahora. Ishida-san está trabajando para ese comerciante desaliñado. Sado-kun tiene un trabajo dos pueblos adelante. Y tú te estás abatiendo en una banca del parque y asustando a mis amigos. ¡Tal vez deberías hacernos a todos un favor y conseguir un trabajo o encontrar algo productivo que hacer!"
Ella podía ver como una vena o dos iban apareciendo arriba de la ceja de su hermano. "¡Bien!" Se levantó y señaló a los capitanes de dos o tres equipos de fútbol quienes se habían parado a observar. "Todos ustedes me han estado molestando para que me una a sus equipos por dos meses. Bien, ahora estoy interesado. Entonces, ¿cuánto me van a pagar?"
"¡Demonios, Ichi-nii!" Karin gritó mientras la guerra de las ofertas instantáneamente comenzó. "¡A eso no me refería!"
