Virgin Crisis.
Aclaraciones:Primero los personajes del fic no me pertenecen le pertenecen ha masashi kishimoto sempai n.n
Segundo el ficc es una adaptación de Mayu Shinjo tercero esta es una adaptación de Sweet soul black quien asu vez me permitió la adaptación de este grandioso ficc sayo las dejo leer
Capitulo 4: Promesa demoníaca
Volvió a tallarse los ojos cuando el sol le pego de lleno en el rostro, entre la calidez de los rayos solares sobre su cuerpo y que prácticamente había pasado toda la noche sin poder conciliar el sueño, no estaba con sus cinco sentidos despiertos.
Bostezo tapando su boca con una de las manos al tiempo que se asomaba por la ventana del salón de clases. Se podía tener una buena y agradable vista de todo el jardín que había en la institución desde aquel salón donde cursaba. No pudo evitar mirar con mayor atención cuando una figura, de aquellas dos que se acercaban, apareció en su campo visual.
-Siempre esta rodeado de mujeres, prima - Comento la voz alegre de un niño a su lado al tiempo que se cruzaba de brazos sobre el marco de la ventana y observaba lo que aquella humana a su lado también veía.
-¿Qué haces aquí? - Pregunto sakura de forma tajante al pequeño Souta que giraba su rostro y le sonreía como aquel sol en lo alto. ¿Es que no podía tener dos segundos de paz y tranquilidad? Hasta hace unos días atrás era solo una chica de 17 años enamorada de un joven totalmente inalcanzable; y ahora tenia de la nada una familia y por sobre todas las cosas un pacto con el demonio.
La persona que estaba en ese momento al alcance de su vista junto a una chica de un curso más elevado que el suyo. Si solo esa joven supiera con la persona que estaba tratando…Movió la cabeza en negativa, como la compadecía.
-Como también estoy en receso vine a ver como es que estabas - Respondió el pequeño mientras volvía a aquel circo, como él mismo había autodenominado, donde participaban su señor y otra humana - Además soy el encargado de cuidarte y avisarle a Sasuke cualquier cosa que te pase.
Sakura lo miro de re-ojo dibujando una media sonrisa, el pequeño no tenia por que recibir su ira acumulada, además no podía esos ojos avellana le causaban una ternura desmesurada. Pero tampoco le permitirá a Sasuke que la tratara como objeto de su propiedad ¿Quién se creía que era?... "El demonio" pensó mientras respondía aquella pregunta que ella logro formular para sus adentros. El maldito desgraciado ahora la mandaba a seguir, era lo último que le faltaba.
-Lo hace para protegerte - Comento suavemente Souta al notar el semblante serio de la que ahora era su prima. Sakura siguió con su vista a la pareja que se había detenido justo debajo de la ventana, quería escuchar que era lo que Satán y aquella chica estaba hablando, la verdad era que le interesaba mucho.
Las palabras de su "primito" detonaron en su mente como una bomba recién estallada ¿Protegerla?, él no quería protegerla, lo único que quería es proteger su interés…Ella se había convertido, para su pesar, en el interés del demonio. Era como una persona que defendía un patrimonio robado, o alguna cosa que tenía algún significado.
Ella era oficialmente el patrimonio del demonio.
-Que hermoso es tu primo menor Sakura - Hablo Hinata cuando se poso ella también al lado de la ventana para ver la escena que se desataba haya abajo, desde hacia un par de días era lo mismo. El primo mayor de su amiga se convirtió en un chico igual de popular que Sai y por consiguiente estaba rodeado de mujeres desesperadas por tener una cita con él - Siempre las rechaza de forma cruel, pero al parecer eso es lo que mas le gusta a sus seguidoras - Cambio rotundamente de tema al tiempo que sus ojos no perdían detalles de aquella pareja. Sakura la miro con atención.
-¿Esto ya paso ante? - Pregunto en tono de sorpresa cuando sus ojos se concentraron ahora en Sasuke y en aquella sonrisa arrogante que parecía estar siempre a la orden del día.
-Si pero al aparecer la única que no se a dado cuanta has sido tú - Fue la rápida respuesta de Hinata al dar por sentado que toda la escuela sabia la forma que Sasuke rechazaba a cualquier mujer que se le acercaba. Pero con su amiga parecía tierno… bueno compartían la misma sangre.
-¿Prima a donde vas? - Grito Souta al voltearse y ver como la humana tenía medio cuerpo fuera de aquel salón.
-A tomar un poco de aire, te aconsejo que vallas a tu salón o podrían castigarte - Respondió sin ni siquiera voltear a verlo, pero es que algo en ella no estaba bien y mas luego de ver aquella escena.
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Ni en las sagradas escrituras escritas por los seguidores de quien en su tiempo fue su señor o amo podía aparecer aquello. Él pisando el templo de Dios otra vez.
Un lugar sagrado para que la gente orara por los pecados cometidos o pidiera al todo poderoso su más ferviente anhelo. Eso le causaba nauseas.
Pero si estaba en aquel lugar era solo por una razón, para llevar a cabo su plan hasta el final. Tendría el virginal, puro e inmaculado cuerpo de Sakura Haruno costase lo que costase, él lo obtendría por que así lo dispuso. Por que al igual que el gran señor de los cielos lo que él decía se hacia por que era su voluntad. Esa mocosa seria de él y nada más que de él.
-Gracias por venir Sasuke- Comento Sai cuando llego frente a él vestido con aquella sotana, que parecía mas cura que monaguillo ante los ojos de Satán - Es sobre tu prima, ah estado comportándose extraña últimamente.
El rey de los infiernos levanto una ceja, Sai lo había citado en aquella capilla para hablar sobre algo extremadamente serio y tal como pensó Sakura seria el centro de la discusión o dialogo, pero aquella sospecha o confesión por su parte le parecía irrelevante.
-Veo que a ti también te sorprende - Continuo hablando al ver la reacción en el rostro de Sasuke - Conozco muy poco a Sakura y mucho menos como es su comportamiento cuando esta frente a ti, pero puedo decir por lo poco que la conozco que se comporta como si hubiera…
-¿Hecho un pacto con el demonio? - Pregunto pero más que preguntar afirmo enfrentando la mirada azabache sorprendida de sai. La palabra "demonio" para un santurrón como aquel sujeto era un pecado, uno de los más caros - Sabes algo - Se cruzo de brazos cerrando por un momento los ojos, ya no soportaba ni un segundos mas seguir viendo aquel lugar plagado de santos - El cuerpo de mi prima no conoce el tacto de un hombre.
Sai retrocedió algunos pasos hacia atrás sin dejar de ver con suma sorpresa a ese hombre totalmente relajado en todo sentido. Hablaba como si sintiera un cariño mas haya que familiar por su prima. Eso no podía ser cierto. Su espalda choco contra el altar de madera que había en aquella capilla institucional. Sasuke volvió abrir los ojos y posarlos sobre el semblante perturbado del hombre.
-¿Niégame que nunca se te movió un solo pelo cuando estuvo en tus brazos o tan cerca? - Se acerco un paso hasta él - ¿Qué nunca la deseaste? - Sonrió de medio lado - Ella virgen y tú casi un santo, es justo para ti.
Seco con una de sus manos su rostro, estaba mojado con agua vendita. Sai en un afán desesperado por hacerlo callar le arrojo agua vendita. Una terrible ironía del destino. El demonio recibiendo agua vendita, con esa absurda pequeñez no conseguiría nada.
-Los sujetos como tu - Lo agarro de aquella sotana, golpeándolo contra uno de las paredes de la capilla - Son solamente…
Lo soltó de improvisto fijando toda su atención en las puertas de madera de aquel templo, se giró sobre sus talones sin antes darle una última mirada a ese prototipo de hombre, como detestaba a ese idiota.
-Sasuke acaso tú a Sakura…-Le grito para llamar su atención mientras se levanta del piso, pero este solo se digno a mirarlo de forma fiera antes de perderse pasando esas puertas.
Tenia que alejar a Sakura de Sasuke lo antes posible, ese sujeto a primera vista le había causado una mala sensación y ahora confirmaba esas sospechas.
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-Señor por favor espere - Grito el pequeño Souta desesperado corriendo hasta donde sus piernas le permitían para alcanzar el paso de su amo - Por favor señor.
-No me llamas así - Ahora grito Sasuke parando su paso y ladeando el rostro para fijar sus azabaches ojos de humano en los avellana de su supuesto hermano.
-¿Pero… señor? - Se quejo con dificultad tratando de recuperar el aire por la corrida - Me dijo que valla en busca de Sai para que parara lo que le estaban haciendo a Sakura, de esa manera el confesaría su amor por ella.
Sasuke permaneció en silencio fijando esas ahora llamas rojizas en un punto indefinido del suelo, era cierto, momentos antes le había encomendado que buscara a Sai para que fuera al rescate de la humana, mientras él solo la vigilaría sin entrometerse. Pero algo ajeno a él lo hizo cambiar de opinión.
Aquella humana antes de desmayarse había gritado ante ese grupo de mujeres seguidoras de Sai lo mucho que lo amaba, y eso lo cegó definitivamente. Esa mujer despertaba en él sentimientos que nunca pensó tener, odiaba que un entupido como Sai tuviera el corazón de Sakura; ese sujeto no se la merecía en lo absoluto.
Por eso actuó, por eso aprovecho el desmayo de ella para golpearlas de la misma manera que ellas lo habían echo con Sakura e inevitablemente cuando Souta llego en ayuda de su prima junto con Sai, una recién despertada Sakura frente a esas mujeres todas golpeadas quedaba justo como la victimaria de todo el echo. Encajaba como las piezas de un rompecabezas.
No dejaría que el corazón de Sakura sea de sai eso nunca, antes prefería matar a ese maldito.
-Cambie de planes - Respondió al fin apretando los puños y volvió a retomar el paso que antes llevaba. No estaba bien que siendo Satán sintiera ese cúmulo de emociones que sentía por una simple humana, pero eso por ahora no le importaba. Estaba decidido el corazón de Sakura Haruno nunca seria de Sai, a pesar de que el corazón de él si sea de ella.
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Callo de rodillas mientras las lágrimas mojaban su rostro pálido tratando de comprender la sucia jugada de ese hombre, si es que se le podía llamar hombre. No sabia donde ir, era el centro de todas las miradas y de murmullos a su alrededor, solo necesitaba huir por unos momentos buscando algo de paz, buscando poder sentirse sola y a gusto con toda su alma.
Por eso había recurrido a esa capilla, por eso había recurrido a Dios.
Tal vez estaba absolutamente mal recurrir a Dios nada más cuando lo necesitaba y no siempre como realmente tenía que ser. No, ella no era muy devota como lo era Sai.
Sai, el hombre que hacia que su corazón dejara de latir por unos segundos cada ves que lo veía y ahora ni siquiera le dirigía la palabra. Una cosa es que no sintiera nada por ella pero otra muy diferente es que la detestara. Pero las marcas que su cuerpo ahora tenia se lo había ganado por ese hombre, por defender el amor por ese hombre.
Pero Sai también la había engañado cuando le había dicho que se paso todo el día velando por ella en la enfermería, eso no era cierto. La persona que había velado por ella no fue otra que Sasuke, así se lo había dicho la misma enfermera cuando salió a tomar un poco de aire. Esa mano cálida y aquella voz que confundió con la del chico de sus sueños, no era otra que la del propio demonio. Por eso luego de saber ese descubrimiento quería buscarlo para escuchar de sus labios la verdad, necesariamente quería escuchar que todo lo que la enfermería le había dicho era mentira.
¿Por qué? Por la simple razón que se resignaba a pensar que tal y como Souta esa mañana le había dicho, el demonio quería protegerla o cuidarla. Ella quería dejar de sentir esas sensaciones cuando Sasuke se encontraba cerca de ella y más ahora que vivían bajo el mismo techo.
Por eso se había topado con Ayame y compañía en el trayecto de su carrera, y termino todo de la peor manera posible. Sai creyendo en las palabras de ellas, creyendo que ella les había golpeado cuando fue todo lo contrario. Y todo por culpa de Sasuke, lo sabía, no necesitaba que él se lo afirmara para nada. Como de la nada esas chicas aparecían con serios golpes en el rostro y otras partes de su cuerpo cuando ella estaba inconsciente. Sasuke no les había golpeado directamente pero si usando sus poderes.
Todavía no entendía aquella reacción en él, tendría que haber sido todo lo contrario él tendría que ayudarla para que Sai le declare su amor no para que la odiara. Pero ahora mas que nunca necesitaba lo poderes de él para que dejara de odiarla.
Estaba perdida y a merced del demonio.
Tapo su rostro con ambas manos mientras mas lagrimas caían por el, perdiéndose en ese suelo tan pulcro y bien cuidado. Unos brazos rodearon su cuerpo y la atrajeron hacia ese pecho protector que pudo sentir fácilmente…Esa sensación de calidez de extendió por todo su cuerpo y poco a poco su llanto ceso.
-No llores pequeña - Susurro de forma conciliadora Sasuke en el oído de la humana sintiendo como poco a poco todo el cuerpo de este se relajaba y dejaba que la abrazara a gusto, dejándola que prácticamente la cuidara - Prometo protegerte de cualquier cosa.
Sakura salió de su escondite fijando sus doloridos ojos esmeralda tan brillantes por las lágrimas en aquellos azabaches tan profundos y oscuros. Esos ojos que parecían desnudarle el alma.
Se alejo un poco de él sin salir de esos brazos protectores y cálidos, esos brazos que la hacían sentir en casa a pesar de ser los del demonio. Alas, Sasuke tenia alas negras, como la primera noche que lo vio en su habitación, solo que estaba vez a pesar de sus alas seguía teniendo la apariencia de un humano.
-Sakura- La llamo en un susurro que logro erizarle a la chica todos los cabellos - Pero promete delante de Dios que me entregaras tu virginidad.
Las palabras pronunciadas por Sasuke sentenciaban su alma, el amor de Sai estaba en sus manos, que la amara o la odiara dependía de él. Lo necesitaba aunque no quería, pero ahora más que nunca lo necesitaba para que le jurara su amor. Las pupilas de Sasuke se concentraron en las suyas como buscando la respuesta en sus ojos, aquella sensación volvió a envolverla, se estaba perdiendo en los brazos del demonio, en esa sensación cálida y reconfortante que ponía a su cuerpo a dormir y llevarlo a un confort absoluto.
No sabia si estaba bien o estaba mal lo que hacia, si era lo correcto o no, si podía tomar otro camino o si simplemente esta era la salida, tal vez por que era la mas rápida. Era esa forma que tenia de mirarla lo que lograban que se quedara totalmente en blanco y solo él ocupara su cabeza. Y no solo su cabeza sino también sus sentidos
-Lo prometo Sasuke…
No supo cuando pero sus labios formularon esa promesa que noches atrás se juraba a si misma nunca pronunciar, que nunca caería en los brazos del demonio, que nunca se dejaría seducir por él y por el mar de sensaciones que en su cuerpo despertaba.
Pero ahí estaba al fin el producto de aquel pacto echo, le había vendido su alma al diablo y muy pronto le vendería su cuerpo para que él sea el primer hombre que la tocara, el primer hombre que se llevaría aquello que solo quería compartir con la persona amaba.
Sasuke sonrió pero esa sonrisa no era arrogante, tenía un matiz muy diferente a las anteriores al igual que la calidez que sus ojos ahora proyectaban, como si realmente fuere un hombre diferente.
-Prometo protegerte de la tristeza, del dolor y todo lo que pueda lastimarte - Pronuncio alzando la barbilla de esta con una de sus manos mientras la seguía abrazando. Ella ahora definitivamente era de él.
Sakura dejo que toda la fuerza de Sasuke la envolviera sin poder evitar por ningún momento esos ojos tan ¿Puros? Se juntaran con los suyos.
Por primera vez sus labios sintieron la tibieza y calidez de otros sobre los suyos, cubriéndolos por completo, en un beso tierno pero a al vez efímero. Muriendo una parte de ella cuando aquel contacta nuevo para Sakura era cortado, su corazón latió de prisa ante ese encuentro mágico y se oprimió cuando esa sensación de vació inundo su ser.
Cuando logro salir de aquel letargo fue solo para ver la espalda de Sasuke perderse por esas enormes puertas, abandonándola, dejándola sola tal y como ella quería.
Su primer beso…Y había sido con el demonio
Pero aun así no podía entender por que la había besado ¿Por qué? Rozo con la yema de sus dedos sus labios, aun estaban tibios y todo gracias a Sasuke.
"¿Por qué?" Formulo su mente en un pedido desesperado…
Continuara.
O.o jajaja tiene uno que otro errocito pero no puede evitarlo
Tengo cosas que hacer en serio me disculpo
Por no adelantar las demás historias pero mi vida se volvió un embrollo
Y aparte de eso mi amado ordenador se quemo y no me da tiempo de ir ciber
Jeje no es escusa pero les prometo que terminare sayonara
