Hiker: Estuve en la búsqueda de un cuento que parodiar. Ya saben. En fin. Ehm… Por favor lean las notas del final: Se informará de algo muy importante.
Roy: ¡INICIEMOS!
COMENCEMOS!
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Grimmjow pateó violentamente la silla y luego se sentó en ella abriendo el libro de la mitología griega.
—Hoy les contare: …— Pero sin embargo fue interrumpido por todas las espadas de los shinigamis de allí. — ¡Hey! ¡Respeten mi cuento! —Rugió el pobre joven pantera.
— ¿Cómo sabemos que no estás aquí para dominar al mundo? —Ichigo Kurosaki, alías: Fresa, había hablado.
—Porque no traje a… ¿Pinky? —El de cabello azul sudaba el frío.
En seguida ya no había espadas sobre él.
—Funciona para mí. —Dijo Yoruichi mientras todos leían una revista que de seguro les cayó del cielo.
—Bueno, el día de hoy contare… "Rapunzel"…
En seguida todos miraron a Grimmjow interesados de lo que contaría.
Bien pequeñas ratas shinigamis; el día de hoy el cuento será acerca de Rapunzel. La joven humilde sin haber visto nunca el otro mundo en la superficie.
Hace muchos años (Pero muchísimos) existió una joven que vivía dentro de una torre infelizmente, luego de terminar de trapear y barrer miraba la ventana ¡Con la esperanza de salir!
Pero este cuento no tiene final feliz así se va a joder.
En fin.
El punto es que está joven no tenía el pelo largo, para nada, ella tenía otro cierto problema que le impedía salir afuera.
Estamos hablando de Matsumoto Rangiku. Se van a reír cuando les cuente esto:
—Ella no podía salir porque no encontraba en ninguna tienda un brasier de su talla.
—Eso es sumamente cierto. ¿Sabían que tienen que mandárselos a hacer? —Toshiro.
—Grimmjow cámbiale al cuento que tengo miedo de tú integridad física—Ichigo.
¿Por qué?
—Rangiku fue a buscar sus cadenas y dijo algo de salón de torturas. —Yoruichi.
¡NO! Uhum. El narrador se aclaró la garganta y el cuento volvió a iniciar.
Ranpunzel.
Arriba, en la división cero, se encontraba un joven que con mucho esfuerzo logró subir de rango: Juunshiro Ukitake.
El albino, que por cierto estaba más enfermo que cualquier persona que haya conocido ¡Eso de que siga enfermo luego de un siglo –creo- y no le pase nada a pesar de escupir sangre está bien enfermo!
Bueno. Juunshiro Ukitake quería bajar a un lugar al cual nunca pudo ver por sus propios ojos ¡El mundo de los humanos! ¡Cuánto anhelo aquello! Pero como no había mucho presupuesto el volver a bajarlo estaba muy canijo.
— ¿Por qué todos hacen sufrir a los dos albinos aquí presentes? ¿Tienen un problema con los de cabello blanco o que madres? —Kyouraku.
Elementalmente Kyouraku Shuunsui sólo hay una respuesta: ¡Son los favoritos por la autora! Y sólo por ello se les muestra tanto.
En fin. Todos estamos locos: ¡Sigamos!
Ukitake Juunshiro era descrito y fácil de reconocer por su largo cabello blanco, al que todos envidiaban.
Un día el señorito decidió que quería escaparse de la división cero por motivo de su cumpleaños. Mira que rebelde ¡Esto ya se puso peor que la Rosa de Guadalupe! ¿Qué? ¡Ahora me van decir que también fue a la fiesta anual de Donas Krispy –claramente escapándose- porque no lo dejaron ¿No?!
Esto no es de Jesús, ya no puedo seguir viendo esto. En mis tiempos esto no existía. Vándalos jóvenes nutriéndose del libertinaje.
—Este ya se le subió el alcohol. —Urahara.
—Por eso no deben beber ¡Nunca beban! —Renji.
—Las personas como yo sólo tomamos vino por eso. —Adivinen quién lo dijo.
— ¿Por qué en el Seiterei sólo hay señoritos de clase? —Renji.
— ¡Hey! ¡No le digas eso a mí Onii-sama! —Rukia.
Ejem. Por favor, vamos a seguir con mí cuento ¡Es mí momento de brillar! Esto ya parece cómo el catálogo de Scotiabank.
El punto es que Juunshiro sólo quería ser libre, no es que se sintiera Elsa pero algo así, quería ir hasta a los barrios donde obviamente NUNCA te iban a asaltar.
Pero un día llegó el Capitán Yamamoto para negarle sus deseos.
—Juunshiro, ¡Tú nunca iras al mundo de los vivos ¿Para qué te entrene?! —Inquirió saber el Supremo Shinigami.
—Para enlistarme al ejercito Shinigami y acabar con todos los que quieran destruir la paz en el Gotei 13. Pero me enferme y tuve que permanecer peor que la Virgen María. — ¡Esto es la adolescencia! —Pero no soy adolescente. —Hasta me contradice ¡Este mundo de pubertos tercos no era para ti!
Uhum. Entonces Yamamoto, enojado por la forma de contestar de su más leal capitán, mando a cerrar todas y cada una de las puertas dejando sin escape al pobre Juunshiro.
Ahora que lo pienso ¿No Rukia también estuvo en esa torre dentro del Seiterei para ser ejecutada? Podía haberlo utilizado.
—Pero el cabello de Rukia es más corto que el de Yukio. Eso es mucho decir. —Ichigo.
—Pude haber usado extensiones, no sé. —Rukia.
Dejaremos el tema para después de comerciales [Inserte sonrisa Aiden aquí].
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Rapunzel se sintió desfallecer cuando supo de su encarcelamiento, se sentía como un criminal iniciando su cadena perpetua. Porque el partido verde, si cumple [¿Qué carajo?].
No pudo entretenerse con nada más que ver por su portal lo que nunca podría vivir.
Pero un día –muy común como otros, ya saben horneando galletas y cociendo vestidos- de su portal alguien cayó en su casa.
Ukitake lo miraba como si fuera un espada.
— ¡Oh dios mío!
En seguida fue por un aerosol contra cucarachas y se lo roció en la cara.
— ¡Esto es allanamiento de morada! ¡Largo! ¡LARGO! —Dicho esto fue por un bat y le golpeó dejando al pobre individuo medio irreconocible.
—Siento que sé de quién habla. Es una suposición.
— ¡Cálmate! ¡Ya basta! ¡No soy Aiden! —Chillaba el tipo con voz de adolescente ocultándose detrás de las cortinas.
Ukitake bajo la sierra que tenía en la mano y suspiro aliviado, tirando por la ventana el instrumento -¿Alguien oyó ese grito?-, encarándolo de nuevo.
—Soy Ichigo Kurosaki.
—Tanta maldad es por algo… Que recuerdos. —Ichigo.
Ukitake escuchó su nombre sin reconocerlo, tal vez…
— ¿Eres un humano?
Ichigo asintió, esperando no ser matado a golpes {de nuevo}.
—Entonces ¡Llévame al mundo humano!
Claramente el fresa no tenía idea de lo iba su propuesta, ¿Mundo de los humanos? Su hámster dejó de correr en ese momento.
—Ah… Ya me cayó el 20… ¡Bien! ¡Te llevaré a mi mundo! —Dicho y hecho Kurosaki agarro al albino y pasaron el arcoíris para llegar a ¿Ikebukuro?
— ¡Izaya! ¡Vuelve aquí!
—Puta madre, nos equivocamos de lugar… —Nooooo ¡Yo pensé que está era otra Galaxia! —"¡Yo pensé que está era otra Galaxia! ¡Soy Grimmjow y soy travesti! Ñañam" Mi culo. — ¡Ya! ¡Me vale!
Volviendo a Karakura, donde vivía Ichigo, Ukitake miraba todo como si fuera el WiU que tanto se desea hoy en día.
—Ichigo, esto es… Omg… Es Aiden. —Así es, la razón de su vida de criminal estaba allí caminando como toda Next Top Model pasiva y pareciera que buscaba algo.
— ¿Quién?
—Aiden Sousuke, el más temible shinigami que llevó el mundo donde vivo al caos. —Lo volteó a ver serio. —Él es peor que Regina George. PEOR.
En ese momento supo que debían correr.
—Dime Grimmjow ¿Has pensado ser escritor? Digo, porque estás diciendo un fic. —Matsumoto.
— ¿Cuál sería su nombre? —Yoruichi.
—El oso Grizzly. Como en el shampoo ese. —Yukio.
— ¿Qué ese no es ricitos de oro bebé? —…
¡Respeten mi autoridad y escúchenme! Pero en ese momento vi lo que me hizo gritar como niña.
—No Grimmjow, tú escúchame a mí. Yo continuaré este cuento a mi manera. —Decía…
Continuara….
— ¿Es en serio? —Uryuu.
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Hiker: A que no adivinan quién era. Uhuhuhuhu.
Roy: Te apuesto 10 a que lo adivinan.
Hiker: 20 y es un trato.
Roy: Va.
Marth: -Suspirando- ¡Y aquí termina el capítulo!
NOTA IMPORTANTE: Propósito de año nuevo cumplido (Actualizar fics necesarios) ¡Feliz Navidad! El aviso era que "Rukicienta" se acerca y con ello el fin de este fic. Así que si quieren agregar algún cuento ¡Es su oportunidad! Tal vez con una pareja específica (No GrimmIchi ni UlquiHime, tampoco nada de Aizen, Urahara o Uryuu con Ichigo). Se elegirán únicamente 3 cuentos [A la que eres cruel Hiker] y pues… ¡Ustedes verán los resultados!
Flik-Hastaotra!
