"La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio". (Cicerón)

Jacob era el siguiente al turno del bat. Seth se encontraba detrás impaciente y Edward hacía un esfuerzo por controlarlo. Nessie era quien lanzaría la bola. Leah quería irse de ahí a como dé lugar, pero había prometido a Jacob esperarlo para irse juntos a la reserva.

-¿Por qué lo miras de esa manera?- le preguntó Jasper que sigilosamente se había ido a situar a su lado, había sido el bateador anterior y ahora parecía dispuesto a arruinarle el día

-Apestas- le dijo Leah sin intención de ser grosera pero sí cortante

Jasper rió. Leah seguía mirando cómo si no pasara nada.

-He visto la manera en lo observas- le dijo al oído- Y todo lo que haces por él, incluso venir a buscarlo a nuestro hogar cuando eso claramente te revuelve el estómago

-No sé de que hablas- dijo Leah sin inmutarse, sabía que Jasper era bueno al sentir las emociones y cualquier cosa que sintiera se malinterpretaría, incluso sus ganas de quererle arrancar la cabeza debían de ser reprimidas.

-De Jacob, te interesa

-No- se apresuró a mentir Leah y reprimió una vez más lo que sentía, pero no por Jasper sino porque no se podía permitir lo que sentía.

Ya una vez se había enamorado. Supo que se había enamorado no porque se sintiera en las nubes o todas esas sensaciones cursis que los libros insisten en describir. No, Leah Clearwater se había dado cuenta que estaba enamorada cuando le rompieron el corazón, cuando la decepcionaron y la dejaron caer al fondo del abismo; se quedó sin su novio, sin amigos, sin familia, sin ilusiones, únicamente le quedaba su amargura y un lugar en el espacio en dónde no sientes que pase el tiempo. Se había quedado estancada en la nada, y durante mucho tiempo sin importar que dijera o pensara se sentía a morir y le dolía todo el ser.

Ya una vez se había enamorado y para ella había sido más que suficiente. No quería volver a sentir ese dolor incrustado y constante que no te deja ni dormida ni despierta. Ese dolor que hace que veas tu vida como un enorme desperdicio. Ni siquiera quería recordarlo.

Así que sólo podía seguirse mintiendo a ella misma, así evitaría que le volviera a doler tanto, sino es que ya comenzaba a lastimarle ese sentimiento.

Debía seguirse mintiendo.

Pasaron unos segundos en silencio, Nessie lanzó su tiro y Jacob bateó lejos.

-¿Lo quieres?- le preguntó Jasper por lo bajo con un dejo de curiosidad

Leah sintió como sin quererlo los ojos se le llenaban de lágrimas, miró a Jasper, le quiso contestar pero no pudo, prefirió guardar silencio y observar cómo Jacob se reunía con Nessie para festejar la carrera que los hacía ganar el juego.