Hola de nuevo.Wooow, vuestros comentarios del fic han sido alucinantes. Y me encanta que leshaya gustado. Muchas gracias:) Y gracias Lucyyh por el consejo, yo también lo hago así. Así no me pierdo y más o menos ya sé por donde va la cosa.
Bueno, ahí va el siguiente capítulo. Espero que les guste. Abrazos.
Capítulo 5: La primera batalla
… el momento llegó, y nuestro primer encuentro con el verdadero y despiadado John tuvo lugar. Una pobre chica de 19 años, esta vez, y su hermana secuestrada, otro cómplice…
El escenario horrorizaría incluso a Stephen King. Cuando llegamos junto al sheriff y su ayudante descubrió el cuerpo ante Jane no hubo duda. Se trataba de Red John. Yo intenté convencerle de que no era más que coincidencia pero ni yo me lo creía. ¿El modus operandi? El mismo; ¿su objetivo? Jane, volver para atormentarlo.
Parecía como si todo el propósito de Red John en la vida fuera atormentar a Jane. Ya ni siquiera mataba por placer, o por lo que quiera que fuera que mataba. Mataba por Jane. Cada movimiento que hacía, lo hacía para Jane, para torturarlo, para burlarse, para retarlo… Era macabro.
El cadáver de la chica, Emma, estaba semi desnudo en medio del parque, mutilado, la garganta cortada y, lo peor de todo, como guiño hacia Jane, como una forma de llamar su atención las uñas de los pies pintadas con su propia sangre. Igual que la última vez que lo hizo, la única vez que lo hizo. Igual que al la mujer de Jane.
Aún estaba tratando de convencer a Jane de que no se precipitara en sus conclusiones cuando un ruido nos llamó la atención a todos. Un avión. Un avión al que vimos hacer piruetas en el aire dejando una estela de humo a su paso que dibujaba a la perfección la sonriente y siniestra cara, el símbolo de John el Rojo, la ultima prueba de que aquello, lejos de ser un imitador, se trataba del genuino asesino en serie que nuevamente decidía sorprender a Patrick Jane retándolo a atraparlo. Y él, obviamente, aceptaba el desafío porque, al igual que Red John se dedicaba a perturbar a Jane de las formas más macabras, Jane había destinado su existencia a atraparlo y aquella espiral sin control en la que ambos se veían envueltos no pararía hasta que algunos de los dos acabara muerto o en la cárcel.
Mientras más lo pensaba menos posibilidades encontraba. Cárcel o muerte, era su destino. Un destino que yo haría todo lo posible por evitar. Pero cada cosa relacionada con el asesino ponía a Jane ante un inmenso abismo de frialdad e ira que le imposibilitaba buscar otra salida que la de lanzarse de lleno, sin importar consecuencias, su vida, o incluso la vida de otros.
Se trataba de John El Rojo nuevamente y yo me sentía más presionada que nunca, más que en ningún otro caso, para ser franca. Tenía que encontrar a una chica, la cuenta atrás ya había empezado y no sabíamos gran cosa, ni siquiera si seguía con vida; encima era Red John, de modo que todas las miradas tanto de la opinión pública como de los jefes estaban puestas sobre el equipo; la familia que esperaba ansiosamente que la única hija que ahora les quedaba siguiera con vida y nosotros pudiéramos llevársela sana y salva a casa.
Y luego estaba, cómo no, la presión añadida de Jane…Jane que me rebatía cada cosa, cada detalle, que saltaba por encima de mí, cuyo único objetivo en la vida era RJ. Comprendo cómo se sentía, es totalmente normal, pero en casos RJ él se guiaba más por corazonadas, por ira, que por las pistas que íbamos consiguiendo. Sí, nos guió, y juntos conseguimos averiguar la verdad, y salvar a la chica, pero por alguna razón inexplicable yo estaba irracionalmente asustada por Jane. Tenía el temor de que hiciera una locura.
Había dejado claras un par de cosas: Conseguir a RJ estaba por encima de cualquier cosa en el mundo; prefería estar muerto si con ello nos daba una ventaja sobre el asesino; quería matarle, no detenerle… Y decía estas cosas con tanta normalidad y tanta determinación que me asustaba, porque sabía que eran ciertas y que algún día haría algo que conseguiría matarlo, o matar a alguien del equipo, o que le haría acabar entre rejas rodeado de criminales y lo peor es que sería yo quien le pondría las esposas mientras él sonreía con satisfacción casi de manera siniestra mientras lo metía en el coche, pues habría obtenido el que él creía que era su destino, su tesoro más preciado ahora que nada le quedaba en la vida, su venganza. Y eso era de un tremendo egoísmo porque yo no quería tener que ser la persona que cerrara su celda y tirara la llave, yo no quería tener ese cargo de conciencia de por vida, no quería tener que visitarlo cada semana en la cárcel y mirarlo demacrado y sin su sonrisa radiante y escucharlo decir que no importaba porque había valido la pena. Me pregunto si realmente hubiera valido la pena. (Resoplo) Aún hoy sé que no habría valido la pena. La vida de un hombre bueno que podría hacer grandes cosas, que había hecho y hacía grandes cosas, por la de un asesino…Sin duda no merecía la pena al menos no para mí. Pero Jane estaba tan obcecado que aún entre rejas habría dicho lo contrario. Sí, se habría puesto estoico y habría dicho "Lisbon, estoy bien. No tienes que seguir viniendo a verme". Pero yo habría seguido yendo hasta el mismo día de mi muerte y ¿sabes por qué? Porque era mi amigo, porque me preocupaba por él y me hubiera sentido en la obligación de seguir cuidando de él aunque estuviera en la cárcel. Y eso era algo que él no podía entender. No podía o no quería entender que había gente que lo quería y se preocupaba por él y que habría hecho cualquier cosa por verlo feliz. Era un capullo egoísta.
En aquella ocasión en que ayudamos a un tipo inocente a salir de la cárcel, cosa en la que Jane se había empeñado no sólo porque era inocente sino porque decía tener información acerca de John el Rojo, cosa que era cierta pero que no nos contó y al final acabó asesinado por su "amigo" en un motel de México junto a una prostituta, yo le había dicho que confiara en mí, que lo trincaríamos. Y no era una manera de tranquilizarlo. Era la verdad. Yo quería cogerlo, tenía que hacerlo. Por las víctimas, por Jane…y estaba determinada a hacerlo, pero necesitaba que no se precipitara, que confiara en mí. ¿Tan difícil era confiar en que yo podía hacerlo? ¿En que mi equipo era perfectamente capaz de coger al asesino de su mujer y su hija sin que él tuviera que ponerse como cebo?
"Clavos, tierra…"
"Es John el Rojo"
"Sin orden lo cogeríamos y se escaparía"
"Si cogemos a John el Rojo no irá a ninguna parte. Es mío"
"Si sigues con esas locuras no puedo dejarte participar en el caso"
"La locura es pensar que puedes detenerme. Es mío. Y te aseguro que si intentas detenerme te arrepentirás"
"¿Me estás amenazando?"
"No. Sólo digo que si intentas impedírmelo…"
"Ya basta de cháchara egoísta. Para ti no es cuestión de justicia, es sólo orgullo herido"…
"Si intentas detenerme te arrepentirás" Son las palabras que con tanta furia Jane me espetó delante de Hardy antes de ir a por John el Rojo. Claro que todo era fingido, una patraña, una actuación. ¿Pero cuánto tenía de actuación? Estaba claro que era la verdad. Por un momento sentí verdadera rabia en su voz. Sentí sus palabras como una premonición azotando mi cuerpo. Era cierto, me iba a arrepentir. Ni él ni yo lo sabíamos entonces pero así sería. Lo difícil era escuchar la convicción en su voz y pensar que tenía razón, que me arrepentiría, que nos arrepentiríamos. Algún día ocurriría…
Después de obtener pistas, pocas pero necesarias, después de escarbar, después de descartar a varios sospechosos, de resolver anagramas, dimos con la verdad.
Cuando lo hicimos Jane y yo le tendimos una trampa a Hardy, en la que cayó redondo. Se suponía que yo debía esperar un rato más pero mientras me encontraba en mi coche con la mente fría, conduciendo hasta la vieja granja de la familia Hardy en la que se suponía que hallaríamos a John el Rojo sabía por algún motivo que debía acelerar, llegar más rápido, porque si Jane se equivocaba debido a su falta de juicio acabaría con un tiro de escopeta en medio del pecho. Se suponía que debía llegar en el momento justo en que el asesino en serie iba a presentarse ante Jane, yo lo arrestaría pero ¿a qué precio? ¿La vida de Jane? ¿Debía llegar y encontrar a Jane ensangrentado en el suelo y mirar a otro lado y decir "John el Rojo quedas detenido"? No sé lo que habría ocurrido y ahora nunca lo sabremos pero yo no podía permitir que una persona (por más que él quisiera) se sacrificara para que yo pudiera trincar a su asesino. No me lo hubiera perdonado.
De modo que entré en aquel sótano pistola en mano y después de un forcejeo con Hardy conseguí reducirlo. Los chicos llegaron en el momento justo. Pedimos ambulancias, sacaron al tipo y un momento después a una aterrorizada Maya, la hermana gemela de la chica asesinada. Y para mí era suficiente haber salvado una vida e impedir que otra, la del consultor más irritante y pesado que nunca he visto, fuera arrebatada. Y saber que la chica estaba bien, que pronto estaría con sus padres sana y salva intentando superar el dolor y el trauma de lo ocurrido, era satisfacción suficiente.
Me quedé un poco rezagada para hablar con él. Estaba aún en la casa observando la cámara con el piloto rojo encendido, lo cual indicaba que había estado allí, observándolo todo. Y Jane comenzó a reprocharme que hubiera llegado antes de lo previsto. "Ha estado aquí".
"Le hemos salvado la vida a una chica"
"Tenías que haber esperado"
"¿Y si hardy te hubiera matado?"
"Te habría llevado directamente hasta John el Rojo"
"Pero estarías muerto"
"Pero tendrías a John el Rojo"
"No sabes lo que dices. Yo creo que preferirías estar vivo"
"Te equivocas"
"No, tú te equivocas. Escúchame bien, hay gente que se preocupa por ti y empiezo a estar harta de ese rollo infantil y egoísta que te traes"
"Siento serlo, pero hay cosas que no se pueden cambiar"
"Oye, le cogeremos. Tenemos a Hardy, él nos dirá lo que necesitamos saber. Además, hemos salvado una vida"
"Sí. Qué buenos somos"
Yo intentaba ser positiva y explicarle la situación pero igual que yo estaba convencida de que la vida de una chica y la suya valía perder a John el Rojo, él estaba convencido de que su muerte valía la pena si así lo cogíamos. Salí de aquella oscura y tenebrosa sala dejando a Jane con su sarcasmo y su autocompasión y su enfado y su sentimiento de que yo lo había traicionado.
Aún tenía que hacer algo importante: devolver a una asustada chica a sus padres. Y pese a que nada podía cambiar el hecho de lo que habían vivido y de que habían perdido a una de sus hijas, volver a tener entre sus brazos a su otra hija era el mayor regalo que podían recibir ahora. Y yo esperaba que sus sonrisas y sus sollozos de alegría al poder volver a abrazarse llenos de esperanzas renovadas, pudieran reconfortarme a mí también.
Estaba oscuro cuando salí.
Aún me sorprende la actuación de Jane y lo rápido que pasaron los acontecimientos.
Estaba consolando a la chica y prometiéndole que todo aquello pasaría y que íbamos a llevarla a casa y de pronto, un disparo, alguien grita "arma", me doy la vuelta y ahí está. Hardy apuntándome con la pistola, dispuesto a dispararme. Puse la mano en la funda de mi arma, pero ni siquiera tuve tiempo a sacarla. Un segundo más y el tipo cae al suelo herido de muerte por una escopeta que al instante cae de manos de Jane. Me quedo con cara de idiota, los ojos como platos y la boca abierta sin poder creer lo que está pasando; entonces doy unos pasos hacia delante pestañeando pasmada, aún sin atreverme casi ni a respirar. Se acerca al moribundo que por lo que puedo saber se ríe de él, hasta el final del lado de John El Rojo. Y con un último aliento muere entre risotadas y de la misma manera se desvanece la única posibilidad que Patrick tenía para alcanzar al asesino de una vez por todas.
El tiempo se congeló ese día durante minutos.
Finalmente, llevamos a Maya a casa. Y podría jurar que al igual que yo, Jane se sintió orgulloso cuando la vio abrazarse a sus padres y a su hermano mayor.
Después, no le vi más.
Qué tal?
Bueno, después en el siguiente capítulo pondré la continuación. Un poco más tarde.
Ya tengo algunos capítulos más escritos. Pero es que son un poco Jisbon. Me gusta escribir lo más pegado a la serie que pueda pero en el fondo (para lo que es fics y eso...) soy pro-jisbon. Y como me han dicho que les gusta la línea que tiene el fic...me pregunto si causaría un gran trauma si los capítulos de más adelante fueran un poco más Jisbon, y luego un poco más, y más... Es que, en realidad, desde que tuve la idea de este fic y comencé a escribirlo lo imaginé así. Tragedia y drama pero con Jisbon :S También espero que pueda tener un toque divertido. Que no todo va a ser llorar...En fin, sólo quería decirles que espero que les siga gustando para entonces.
Espero que continúen los reviews, como escritoras de fics ya me imagino que sabrán lo mucho que me animan a seguir escribiendo.
Saludos.
