100 Temas de la Estrella y el Vagabundo
N.A: Siento mucho haber tenido esta historia tan abandonada... Intentaré actualizar más a menudo, pero no sé si podré. Gracias a Mirely Houndoom, Shinkyoku Gakushi y JuliLawliet por comentar; espero que os guste este capítulo :)
Luna
-Es hermosa, ¿verdad?
Renji, Rukia y sus amigos estaban sentados en el techo de la choza que compartían con otros huérfanos de Inuzuri. Sobre ellos, el cielo nocturno estaba tachonado de estrellas, y una enorme luna llena parecía sonreírles desde las alturas. Los días de verano en los suburbios eran asfixiantes, pero por las noches la temperatura bajaba y una agradable brisa soplaba desde el río, y los chicos pasaban horas contemplando el cielo nocturno.
-Sí, lo es- asintió uno de los chicos. Renji no dijo nada, pero observó de soslayo a Rukia. La luz de la luna y las estrellas se reflejaba en sus ojos, tan azules como el cielo de aquella noche de verano. De pronto la chica se volvió hacia él.
-¿Qué opinas tú, Renji? ¿Alguna vez has visto una luna tan hermosa?
El chico enrojeció levemente.
-No, esta es la más bonita que he visto en mi vida.
Rukia sonrió más y volvió la vista de nuevo a las alturas. No se dio cuenta de que Renji no se refería a la luna del cielo.
Habían pasado muchos años desde aquello. Sus amigos habían muerto, ya no era un niño, y no estaba en el Inuzuri. Se encontraba en el jardín de la sexta división, cuando vio en el cielo la luna llena y recordó aquel momento. Ichigo y sus amigos habían vuelto al mundo humano ese mismo día y tras cincuenta años separados, Rukia y él volvían a ser amigos, pero en el fondo de su corazón tenía miedo de que no pudieran recuperar la cercanía que habían tenido de pequeños.
Un reiatsu familiar lo hizo volverse. A unos pocos metros de él, Byakuya Kuchiki lo observaba con ojos inexpresivos.
-Capitán... -Renji se frotó el cuello, nervioso. Había pasado muy poco tiempo desde que se enfrentaran, antes de la ejecución de Rukia, y aún le resultaba incómodo estar en su presencia. Aunque nunca se había sentido del todo cómodo con su capitán, a decir verdad.
-Renji- dijo Byakuya a modo de saludo. Entonces ladeó la cabeza levemente para mirar el cielo y añadió:- Es hermosa, ¿verdad?
Renji se sobresaltó.
-¿Eh? Ah, sí, sí que lo es.
Su capitán volvió a mirarlo fijamente. Renji intentó aguantarle la mirada, pero no fue capaz.
-¿Recuerdas lo que te dije cuando nos enfrentamos?
Renji asintió. ¿Cómo podría olvidarlo? Recordaba perfectamente el dolor lacerante que le recorría cuepo, casi reducido a jirones de carne informe, y la voz de Byakuya Kuchiki hablándole desde las alturas: "El mono intentó alcanzar la luna, y se ahogó".
-Parece ser que estaba equivocado.
Sin añadir una palabra más, el capitán de la sexta división dio media vuelta y dejó a Renji allí solo, con la luna llena como única compañía.
