Hola a todos!
Gracias por comentar. Este capítulo sinceramente no tiene MaBill, pero es una explicación a capítulos anteriores y una teoría que creé acerca del Raromagedón. Es la primer parte, la siguiente espero publicarla ya sea el Martes o el Miércoles (mañana no, de plano no puedo) y la siguiente sí tendrá un poco de MaBill. Pensaba publicarlo todo hoy pero es algo largo y aparte le quise dar emoción.
Espero les guste el capítulo.
Les contesto sus comentarios:
Azukarita Kawaii: Jajaja. No te preocupes, a todos nos pasa que cuando leemos algo que nos gusta la emoción nos gana. Me alegra que te gustara el final. Este capítulo es más de aventura que romance, pero explico algunas cosas que dejé de referencia en capítulos anteriores.
Yuno: Tomaré en cuenta lo del fic que me pides. Pero si lo hago sería en unas... dos o tres semanas, porque estoy terminando unos proyectos pero sirve que con calma veo la historia y me llega la inspiración. Gracias por decirme que tú eras quien me dio los alias XD. ¡Sí! ¡Mañana se estrena Raromagedón parte 2! De hecho, esta es una teoría que tengo del final de la serie (le agregaré MaBill al final). Quise publicarlo antes del final a ver si de casualidad le atino a algo XD.
Ya saben, Gravity Falls NO me pertenece.
Capítulo IV: Una nueva vida (1° parte)
Dipper y Mabel iban en auto a la cabaña del misterio. Gideon miraba de reojo a la niña y en su cara se formaba una pequeña sonrisa. El que ella estuviese bien le quitaba el dolor de sus heridas y hacía que todo valiera la pena. Seguiría buscando una oportunidad con ella pero quizá siendo un poco más discreto.
Mabel sólo miraba el camino, en parte sentía culpa por todo pero al mismo tiempo no entendía nada. Wendy y Soos también miraban con determinación el camino. No sabían el plan de Dipper, pero confiaban en él.
Al llegar a la cabaña, los cuatro bajaron y corrieron deprisa al interior de ésta, pero antes de que Mabel entrara, sintió que alguien tomaba su mano. Volteó y vio a Gideon algo lloroso y mirando al piso, como si no se atreviese a mirarla.
-Mabel... perdóname... yo te quise forzar a algo que quizá tú no sientes y...
Mabel sonrió compasivamente y abrazó cariñosamente a Gideon, éste se sorprendió y por eso no pudo corresponder.
-Dipper me lo contó todo. Gracias. -Ella le regaló una sincera sonrisa y Gideon sonrió levemente también. -Tal vez podamos comenzar de nuevo... como amigos.
El chico amplió más su sonrisa y abrazó a Mabel de vuelta. Ella se separó poco después y entró en la cabaña. Gideon sacó de su chaqueta la foto del periódico de él y Mabel y aunque aún se sentía algo rechazado, sabía que por lo menos ahora era real para ambos el sentimiento de amistad.
Cuando la castaña entró a la cabaña vio a Wendy ponerse una chaqueta que había dejado olvidada y a Soos tomando algunas de sus herramientas y acomodándolas en un cinturón.
-¿Dónde está Dipper?
Preguntó ella mientras volteaba a los lados para ver si localizaba a su hermano.
-Dijo que tiene un plan, pero no quiere decirnos por temor a que Bill pueda enterarse. Según entendimos, tiene en su poder un pelo de unicornio que bloquea sus pensamientos de Bill, pero ninguno de nosotros no. Dijo que la cabaña está protegida pero saliendo de aquí somos vulnerables a Bill, por eso no nos dijo nada desde que llegamos.
Informó Wendy. Mabel no sabía qué hacer, no tenía entrenamiento como Wendy, no sabía manejar herramientas como Soos y no era tan inteligente como Dipper. Se frustró.
-¿Y qué hago yo?
Preguntó con timidez.
-Te quedas. -Dijo Dipper saliendo del pasillo con nada más que un suéter encima de su camisa roja. No tenía armas, ni los diarios ni ninguno de los inventos locos de Ford. -No pienso perderte de nuevo. Estás a salvo y eso es suficiente para mí.
La niña se acercó a Dipper suplicante.
-Por favor, Dipper. Yo también quiero vengarme de Bill. ¡Me engañó!
-¡No, Mabel! -Dijo el chico serio. -¡Esto no es por vengarme! ¡El mundo se está destruyendo! ¡Si sales puede capturarte de nuevo y no sabré si podré salvarte esa vez! ¡Apenas pudimos escapar! -Dipper la tomó de los hombros. -Quédate. -Dijo ahora en un tono más suave. Mabel lo miró entre enojada y triste y salió corriendo.
Dipper miró hacia donde ella se fue con culpa, luego miró a Wendy y a Soos.
-Era algo necesario. No quiero que le pase nada.
Ambos no dijeron nada.
Lo que no supieron es que Mabel no se fue a llorar a su cuarto, sino que salió por la parte de atrás y fue a buscar a Gideon. Al decirle que Dipper intentaba protegerla pero ella debía enfrentar a Bill, el chico con sus dudas aceptó esconderla en el trayecto hacia el palacio del triángulo. Esto lo hizo Gideon porque recordaba que en el diario 2 estaban diez símbolos alrededor de Bill y uno era una Estrella Fugaz, igual a la que Mabel tenía en su suéter en ese momento, quizá tenía algo que ver, y si en todo caso estaba equivocado, estaba dispuesto a sacrificarse por ella.
Dipper, Wendy y Soos subieron a los autos de Gideon para ir en busca de Bill. El triángulo ya veía eso venir y no parecía preocupado en lo absoluto, es más, sabía el plan de Pino.
Cuando todos llegaron, los autos comenzaron a elevarse y a entrar al castillo, todos sabían que Bill advirtió su llegada y se preocuparon, incluso Dipper.
Al llegar al salón principal de Bill, éste puso cara de felicidad y levantó los brazos como si los hubiese estado esperando. Sus amigos dejaron el camino frente al triángulo para que los humanos pasaran y se limitaron a mirar, sería interesante.
-¡Pino! ¡Signo de pregunta! ¡Hielo! ¡Estrella con un ojo! ¡Estrella Fugaz! ¡Han llegado a la fiesta! ¡Y con Seis dedos son justamente seis! ¡Qué coincidencia! -Bill rió algo escalofriantemente. -Bueno, realmente no. Yo ya sabía que esto pasaría.
-¿Estrella Fugaz? -Preguntó Dipper sin entender. -¡¿Y qué quieres decir con eso de que somos seis?!
-¡Oh! No recordaba que era un secreto. -Mintió Bill con descaro. Luego chascó sus dedos y Mabel fue forzada a salir de su escondite poniéndose al lado de su hermano gracias a la energía de Bill que la levitaba.
-¡¿Mabel?! -Preguntó Dipper sin creérselo. -¿Qué haces aquí?
Preguntó en tono de reproche. Mabel miró al piso algo apenada.
-No quise dejarte solo en esto.
-¡No! ¡Te dije que no intervinieras!
Bill rió ante la tonta discusión de gemelos en un momento que se supone debía ser importante e interrumpió a los chicos.
-Vaya, vaya, vaya. Bueno, podemos hacer tiempo en lo que Media Luna, Corazón Cicatrizado, Llama y Lentes vienen aquí. -Se acomodó en el aire como si estuviese en un sillón. -Vamos, sigan peleando, es entretenido verlos pelear por cosas tontas.
Dipper y Mabel se callaron por un momento mirando a Bill con temor. Luego Dipper dio unos pasos adelante con la cara gacha.
-La verdad es... que venimos a rendirnos.
-¡¿QUÉ?!
Preguntaron todos, incluidos los monstruos, menos Bill.
Gideon y Wendy comenzaron a reclamarle a Dipper desde su lugar mientras Soos murmuraba cosas para sí y Mabel no lo podía creer. "¿Para eso nos trajiste?" "¡Traidor!" "¿Qué pasó con lo de salvar al mundo?" y "De saber esto me quedo del lado de Bill" eran algunas cosas que se escuchaban.
Bill se enderezó un poco.
-Ya sabía eso, Pino. Eres muy predecible para mí.
-Sé que no puedo vencerte. Por eso, quiero hacer un trato contigo.
-Ya no me interesan los tratos.
Dijo Bill fingiendo que se miraba las uñas con desinterés.
-Quizá éste te interese. -Bill lo miró, quería darle suspenso al asunto. Dipper interpretó esto como que lo escuchaba. -Podrás hacer lo que quieras con el mundo, sólo mantén a salvo a mis seres queridos.
-¿Y a mí en qué me beneficia?
Dipper suspiró con derrota.
-Haré lo que quieras. Ambos sabemos que soy inteligente... o que por lo menos tengo potencial, hasta el tío Ford lo dijo. Haré los trabajos que me pidas como él lo hizo.
-¡Dipper! ¡¿ESTÁS LOCO O QUÉ?!
Preguntó Wendy, pero el castaño la ignoró.
-¡¿Y YO QUÉ?!
Preguntó ahora Gideon algo rojo del enojo.
Bill lo pensó un poco con un dedo en su "barbilla".
-Bueno, quizá me conviene. Ya tendría un rascador y un nerd trabajando para mí al mismo tiempo.
Dipper bajó más la cabeza tragándose el coraje. Se frotó el brazo derecho con su mano izquierda y se quejó un poco.
-¡Hay! ¡¿En serio aún te duelen esos golpes?! -Preguntó Bill con una muy fingida preocupación. -¡Mis amigos sólo estaban jugando!
-Sí... algo.
-Bien no perdamos el tiempo.
La mano de Bill sacó fuego azul la acercó a Dipper. Éste sin pensarlo tomó la mano de Bill y la estrecharon, pero en ese momento hubo un resplandor blanco y ambos cayeron de espaldas.
Nadie supo qué había pasado. Según Mabel, Gideon y Soos recordaban, al hacer un trato con Bill sólo el fuego azul se propagaba hasta medio brazo de la otra parte.
El gemelo se sentó en el piso algo desorientado y cuando miró sus manos no lo pudo creer.
-¡¿QUÉ RAYOS?! ¡¿QUÉ HICISTE?!
Su voz... era igual a la de...
-¡EXACTO! -El triángulo lo señaló. -¡YO TE ENGAÑÉ!
Ahora la voz que tenía Bill era la de Dipper.
Bill y Dipper habían cambiado de cuerpo.
-¡¿CÓMO LO HICISTE?!
Bill se levantó del piso muy enojado.
-Revisa bajo el suéter.
La voz de Dipper sonaba algo robótica, lo cual asustó a los símbolos presentes. Bill se quitó la chaqueta y pudo ver un pedazo de alfombra enrollado en su brazo derecho. Sus pupilas disminuyeron su tamaño por la sorpresa. No recordaba la patética alfombra de Seis Dedos que cambiaba las mentes. Antes no era posible porque no tenía un cuerpo físico, pero ahora que sí lo tenía, ese cambio fue posible. Pero esa no era su pregunta mayor, la pregunta más grande era: ¿CÓMO NO HABÍA PODIDO PREVENIRLO?
Dipper leyó los pensamientos de Bill pero sólo por sus expresiones.
-Mira en la bolsa del pantalón.
Bill metió la mano en el bolsillo sacando un pequeñito mechón de pelo de unicornio unidos por una liga.
-¡¿ESTA COSA?!
Era verdad. Le habían tomando el pelo de Bill de una manera ingeniosa, pues con el pelo de unicornio no leyó los pensamientos de Pino, seguramente él ponía el pelo en otro lado para que Bill leyera lo que él quería que viera (su derrota y el trato) y esto le hizo posible crear su plan y llevarlo a cabo. Pero, un momento... si aún tenía la alfombra en su brazo quizá le sería posible llevar el mismo proceso. Corrió hacia Pino e iba a frotar su brazo con la alfombra.
-¡Wendy! ¡Soos! ¡Sosténgalo y quítenle la alfombra y el pelo de unicornio!
Los mencionados corrieron hacia Bill y se arrojaron sobre éste tratando de quitarle con brusquedad lo que Dipper les ordenó. Al ser dos y una de fuerza bruta y el otro muy grandote, Bill se vio en problemas. Miró hacia sus amigos.
-¡¿Y USTEDES QUÉ MIRAN?! ¡ATRAPEN A PINO!
Los monstruos reaccionaron y se acercaron a Dipper, éste se puso nervioso, sabía que tenía los poderes de Bill, pero, ¿Cómo debía usarlos?
