NOTA: GRACIAS A TODOS POR SUS COMENTARIOS, HAN SIDO MUY AMABLES Y DEBIDO A QUE A MI TAMBIÉN ME GUSTA ESO DE LAS ACTUALIZACIONES RÁPIDAS TRATARÉ DE ACTUALIZAR RÁPIDO, CLARO QUE NO LO GARANTIZO SIEMPRE, YA SABEN TRABAJO, ESCUELA….

Capitulo 4 " permíteme cuidar de ti"

¿Qué hacía allí? No lo sabía, se había dejado llevar por las locuras de su primo, la insistencia de Sango y la necesidad de ver a Inuyasha sonriendo de traje en una fiesta de ciudad. No se sentía cómoda para nada, Sango iba deslumbrante con un vestido negro y un peinado sofisticado, Miroku iba de traje gris y camisa negra, se veía muy bien e Inuyasha con traje negro y camisa blanca desabrochada, se veía como todo un galán de películas. En cambio ella iba con unos jeans algo ajustados que le había recomendado Sango, una blusa de encaje con un escote ligero de color rosa y su habitual cabello suelto. Veía A todos los demás invitados, todos altos y sofisticados, bastante hábiles en sus habilidades sociales, paseándose con copas en las manos por todo el salón, platicando, saludando a otros invitados… y ella ahí sentada como ostra, sin hablar más que con Sango y Miroku…

- ¿Cómo te la estas pasando Aome? – preguntó Sango sonriente, se veía realmente divertida

- genial! – respondió Aome fingiendo una sonrisa

- que bien! ¡sabía que te gustaría! – le dijo Sango sonriendo volviendo la mirada hacía Miroku

- bueno prima, Sango y yo vamos a dar una vuelta a la pista – dijo Miroku jalando a Sango a la pista de baile dejando sola a Aome.

Se preguntaba donde estaba Inuyasha, había ido por bebidas pero ya se había demorado, seguramente se había encontrado a alguien conocido, o peor aún, estaba coqueteando con alguien más… es decir sabía que era gay pero eso era diferente a verlo en acción con otro chico. Decidió pasearse por el salón, lo mejor era ver quien estaba en la fiesta, fingir quizás un poco de diversión y marcharse con la excusa de un dolor de cabeza después de no haber conocido a nadie.

Así que con una copa en mano que se tomo de un solo sorbo comenzó a caminar alrededor de las diferentes salas y la gente que había acudido a la fiesta. Vio a chicos guapos, la verdad es que no podía negar que la verdad si había jóvenes guapos… quizás si se mostraba interesante podría conocer a alguien…

- ¡Aome! – gritó alguien, Aome volteo y vio a Erica, la nieta de su jefa.

- ah hola Eri – la saludo sonriente – te ves bien.

- gracias, tu también y dime ¿funciono la ropa que te compraste?

- eh…se comporto raro pero no estoy segura si funciono – contestó Aome

- ¿vino a la fiesta?

- si pero no se donde esta

- bien, entonces tengo otra técnica que te va a funcionar – dijo emocionada la chica que sin hacer caso a Aome llamo a otro chico – Lance!!! – y un chico alto rubio, de aspecto galante se acerco, tenía las mejillas algo sonrojadas, seguramente estaba tomado…

- hola Eri… ¿Quién es esta linda jovencita? – preguntó sonriendo al ver a Aome

- se llama Aome y esta un poquito sola ¿ no podrías sacarla a bailar una pieza? – le pregunto y el chico sonrió, le extendió la mano que Aome tomo dudando un poco.

El tal chico Lance estaba algo tomado pero Aome tenía que aceptar que era un buen bailarín, se relajo un poco, seguramente el tipo solo quería bailar, si tenía que ser eso. Se dejo llevar por los hábiles pies de su compañero de baile, la música no era nada comprometedora y lo estaba pasando bien, realmente bien. Dentro del salón notó entonces a Inuyasha hablando con un hombre, este era alto, quizás tanto como Inuyasha, vestía formal, y parecía atractivo ¿un amigo? Aome entonces vio como el hombre le tomaba del brazo a Inuyasha, y si no se equivocaba estaba coqueteándole a Inuyasha! Dios tenía que dejar de verlo, estaba en todo su derecho de hacer eso solo que no estaba preparada para verlo de esta manera.

- ¿desde cuanto eres amiga de Eri? – le preguntó Lance

- unos días – le contestó Aome concentrándose para estar con Lance y no en la imagen de Inuyasha.

- eres linda, las amigas de Eri siempre son lindas – le dijo Lance sonriendo y Aome se sonrojo un poco pero siguió viendo de reojo a Inuyasha que parecía no estar interesado en el hombre o podía equivocarse…

- gracias, tu también estas bien – le dijo Aome como compromiso. Tuvo que voltear la mirada ya que Inuyasha había volteado un par de veces hacía donde ella estaba.

- ¿ah si? – le preguntó Lance sonriendo

- si claro – le contestó Aome mirando a Inuyasha y el hombre…que cada vez se mostraba más insistente

- entonces podemos ir a un lugar mas privado – le susurro y Aome pensó que las cosas estaban fuera de control o a punto de salirse de control. Puso una distancia entre ellos con los brazos

- por el momento no quiero nada gracias – le contestó segura pero Lance parecía mas insistente que el hombre que hablaba con Inuyasha. Así que la tomo de la cintura y la empujo levemente fuera de la bola de gente

- te vas a divertir ya verás – le dijo en el oído muy seguro de que Aome quería ir con el y que su negativa solo era una especie de juego.

- ya te dije que no – le dijo firmemente Aome pero cada vez estaba más lejos de la gente, de sus posibilidades de escape…

- Aome… - le dijo el intentando besarla cuando ella le pateo en la espinilla, esto le dio tiempo para regresar al salón.

- te dije que no quería nada – le dijo al irse.

Entró al salón algo alterada, busco un vaso con cualquier bebida que pudiera tomar y se la empino de un solo trago sin saber que era. Se dio cuenta que era algo fuerte cuando su garganta se quemaba y sentía mareos. No le importo, seguramente ya se le pasaría, iba a tomar otro vaso de lo mismo cuando una mano en su hombro la detuvo.

- ¿Qué te sucede? Eso es alcohol – le dijo Inuyasha que la veía extraño

- ah… - alcanzó a decir cuando vio a Lance entrar de nuevo en el salón algo desubicado y molesto. Aome se aferro del vaso y se dio la media vuelta – tengo que irme.

- ¿A dónde vas? – le preguntó Inuyasha desconcertado

- eh tu! – le gritó Lance - ¡¿Cómo te atreves a patearme?! – le preguntó haciendo caso omiso a los murmuros de los invitados, la señalo con el dedo y todos la voltearon a ver.

- no me dejabas en paz – dijo Aome como defensa estando ya roja como un tomate

- tu también lo querías perra – le dijo Lance acercándose a ella. Inuyasha se interpuso entre el y Aome.

- será mejor que no sea lo que estoy pensando – le dijo al hombre el cual le vio sorprendido

- quítate del camino para quienes si quieren devorar el platillo principal – le dijo hirientemente a Inuyasha, paso a un lado de el y jalo a Aome del brazo – vamos a arreglar esto tu y yo dulzura

- será mejor que no le pongas un dedo encima – le dijo Inuyasha le dijo dándole un fuerte golpe en el brazo que le hizo soltar a Aome

- ¿quieres pelear bien por mi no hay problema? – le dijo el hombre poniéndose de pie

- Aome vete ahora te alcanzo – le dijo Inuyasha a la sorprendida Aome

- ¡esto no vale la pena! – le gritó

- ¿Qué sucede? – entró preguntando Miroku

- llévate a Aome de aquí – le dijo Inuyasha sonriendo de forma maliciosa

- ¿no estarás pensando en pelearte de nuevo verdad? – preguntó Miroku viendo al otro tipo – vamos Inuyasha sea lo que te haya hecho estoy seguro que no…

- quiso abusar de Aome – le respondió Inuyasha serio – no lo dejaré así – le dijo viéndolo a los ojos. Miroku volteo a ver a Aome y entonces la tomo de los hombros.

- Sango llévatela – le dijo a Sango que se quedo sorprendida – Inuyasha y yo nos encargaremos de estos tipos – le dijo al ver a otros dos chicos amigos de Lance

- ¿tu también? – preguntó la desconcertada Aome

- vamos Aome, los esperaremos afuera – le aconsejo Sango.

Salieron del lugar escuchando gritos, golpes, cosas romperse, veían a gente salir del lugar corriendo, otros caminaban disgustados con los que se peleaban. Aome no podía creer que todo esto hubiera sido por su culpa, quizás si hubiera sido más discreta, si tan solo …

- no te preocupes – le dijo Sango – Inuyasha tiene muy mal temperamento, tu te has convertido en una amiga para el y que te hayan hecho daño le enfureció

- debí ser más discreta

- no…la verdad es que…- comenzaba a explicar Sango cuando Inuyasha y Miroku salieron corriendo por la puerta principal. Aome los vio rápidamente y pudo ver que ninguno estaba gravemente herido.

- vamos la policía viene en camino – gritó Miroku cogiendo a Sango de la mano.

- vamos – le dijo Inuyasha imitando a Miroku, tomo a Aome de la mano y salieron caminando, casi corriendo apurados hasta llegar al coche de Inuyasha y arrancar lo más pronto posible.

Aome se quedo ya un poco más tranquila, llegaron al departamento y Miroku y Sango parecían ya estar cansados así que inmediatamente se fueron a dormir y Aome se quedo pensando en si podría dormir después de tanto alboroto, así que decidió tomar un vaso de leche antes de hacerlo. Vio a Inuyasha, estaba quitándose la camisa y bostezaba, estaba exhausto, espero que le dirigiera algunas palabras pero nada, simplemente se metió en su habitación y cerró la puerta.

- bien, creo que así podré tomar el vaso en paz – dijo en voz baja sin siquiera creerlo ella misma. Sacó la leche, el vaso y lo sirvió .

Demonios, donde vivía nunca le habían tratado de aprovecharse, tenía que ser muy ingenua para no darse cuenta. Ahora que se daba cuenta estaba muy molesta consigo misma, no podría dormir, no esa noche. Así que se fue a cambiar por su ropa de trabajo, un overol y una vieja camisa y sacó un lienzo sin terminar y algunas pinturas.

Comenzó a realizar algunos trazos mezclando algunos colores, se dejo llevar por como se sentía en esos momentos, decían que la mejor obra de arte estaba hecha cuando menos lo pensabas, cuando solo estabas sintiendo y no pensando. Así que como ella se sentía ahora podía decir que era una situación perfecta.

- Dios espero que la pintura no refleje como te sientes – dijo alguien detrás de ella. Se asusto por lo concentrada que estaba pero después reconoció la voz de Inuyasha. Decidió no voltear, solo admiro el cuadro, estaba bastante oscuro con trazos rudos…nunca antes había hecho algo así.

- no , claro que no – dijo antes de que Inuyasha sacará sus propias conclusiones

- ¿Por qué me parece que estas mintiendo? – le preguntó mientras se recargaba en la pared. Aome se enfado ¿Quién demonios pensaba que era? Primero no le decía nada y ahora estaba tratando de analizarla…

- ideas tuyas – le respondió aún sin verlo mientras limpiaba un pincel.

- Aome – le llamó Inuyasha - ¿Por qué estas despierta a estas horas de la madrugada?

- insomnio- contestó ella guardando todo su equipo - ¿y tu?

- creí escuchar algo y vine – explico el

- ah lo siento, seguramente te desperté – le dijo ella algo ruda

- ¿Qué te hizo el tipo de la fiesta? – le preguntó de repente.

- solo me molesto eso es todo – le dijo Aome tratando de evitar el tema – me voy a dormir – le dijo dejando el lienzo de lado.

- ¿Qué tan lejos fue? – le preguntó molesto. Aome no quiso contestar, ahora que lo pensaba quizás había sido muy infantil hacer tanto lío por nada.

- necesito saber – dijo el casi como una orden. Aome paso de largo junto a el sin verle

- no es necesario, puedo cuidarme sola – le dijo molesta

- es obvio que no – le respondió el

- bueno no es tu obligación cuidarme – le dijo ella cada vez más fuera de si.

- intento saber como estas mujer! – le dijo el un poco más alto haciéndola voltear y entonces vio la furiosa mirada de Aome

- estoy perfecta gracias! – le dijo ella soltándose

- esto pasa sabes – le dijo el – solo tienes que aprender a …

- si no hubiera sido tan ingenua nada hubiera pasado! – el dijo ella mostrando por fin que su molestia era consigo misma

- Aome – dijo Inuyasha sonriendo relajado – ese es uno de tus encantos – y entonces la atrajo hacía el abrazándola

- pero eso me hace vulnerable, odio ser vulnerable – le aclaro ella ofendida

- yo te enseñaré entonces – dijo el y Aome sonrió

-¿tu? ¿Cómo? – preguntó casi burlándose

- he vivido toda mi vida en la ciudad, créeme que te puedo enseñar un par de cosas – le espetó el con el ceño fruncido

- bien, estoy dispuesta – le respondió Aome sonriendo

- deja que te cuide – le dijo el tiernamente atrayéndola hasta poder besarle la frente. Aome se sonrojo, trato de recordar que el era gay, que solo era un interés como amiga pero su corazón se negaba a escuchar nada más que las palabras de Inuyasha, de sentir su beso cálido en su frente y sus brazos en su antebrazo haciéndole leves caricias intentando calentarla.

- c…claro – logró responder ella dando gracias por que la oscuridad tapara sus mejillas

- ahora a dormir – le dijo el sonriendo.

¿Qué demonios le había sucedido? Las palabras habían salido solas de su boca, sin pensarlo, claro que quería cuidarla, era ingenua y vulnerable pero nada más, era su amiga y eso era lo que le importaba ¿cierto? Y si así era ¿Por qué su corazón latía tan deprisa? ¿Por qué había salido de su habitación aún sabiendo que se la encontraría fuera? No, el era gay, solo sentía un cariño especial por ella. Un podía enamorarse de ella, por que había jurado no hacerlo nunca más.