Capítulo IV: Acercamientos.
Primavera-
Apenas había sido un mes desde la llegada del héroe al castillo. Link siempre cuidando de Zelda, llevándola a donde quisiera. Ya fuese al pueblo o en las praderas
Zelda aun seguía melancólica y deprimida.
-A donde desea ir hoy, su majestad – pregunto Link cortes mente.
-Quizá… a las praderas, si es que no hay ningún inconveniente.
Rato después de que ambos se dirigieron a las praderas del sur, la joven doncella se recostó en el pasto, mientras miraba el cielo azul y el extenso mar de nubes que se movían con el viento.
-Héroe – llamo al joven rubio.
-¿Si? – respondió al llamado y le miro directo a los ojos.
-¿Habrá algo más allá del cielo?
-Sí que lo hay. ¿Quiere saber que hay allá arriba?
-Si no fuera molestia, quiero despejar mi mente.
-Bien…
-Arriba en los cielos hay islas que aun quedaron como vestigio de la antigüedad, pequeñas fracciones de tierra que se quedaron en el cielo tienen muchos misterios.
Zelda le miraba atentamente.
-Tales como el origen de esta tierra, un ave gigante protectora la cual me ha dicho en mensajes que es lo que debía hacer en mis viajes… Muchas cosas interesantes como viejas casas en el mismo cielo… son muy antiguas.
-El cielo realmente guarda grandes misterios.
-Lo hacen… pero el más grande misterio en esta tierra es la trifuerza. Un poder que podría concebir uno de nuestros deseos más profundos del corazón… misterioso pero… realmente interesante.
Verano-
Despertaron ambos jóvenes, Zelda tenía su cabeza recargada en la del joven, este se quedo quieto al despertar, podría provocarle algún mal, una torcedura o simplemente lastimarle.
Se quedo quieto unos momento, de reojo podía obsérvala, pero lo que más le gustaba era escuchar la respiración de la doncella.
Link sabía que la princesa tenía el sueño pesado y decidió decir algo mientras ella dormía.
-Sabes… no sabía por qué estaba tan empeñado en ver tu sonrisa… Bueno, volver a soñar a la princesa del pasado… me tranquilizo tanto aquello en un momento donde estaba muy nervioso y también casi perdido. Todavía puedo recordar esas palabras.
-"Algún día nos volveremos a ver… algún día donde el sol brillara nuevamente y nuestras almas quedaran impregnadas en un nuevo destino…. Juro por las diosas que nos encontraremos nuevamente y sonreiré ante ti otra vez. Por ahora, debe ser un hasta luego…" – Sonríe la princesa castaña quien tenía ya una edad avanzada.
-Sí… esa promesa fue cierta… la has cumplido. Pero aun te falta obsequiarme una sonrisa sincera como esa, Zelda…
El joven se tranquiliza antes de ponerse más nervioso – Esperare paciente y te ayudare hasta que logres regalarme una – Por mientras cantare… ese arrullo...
Link prepara su voz y comienza a cantar.
-Escucha con atención… "No hay de qué preocuparse, estaré siempre junto a ti… Tranquila debes descansar… Ya no llores más… Tu llanto cesara, juro que va a sanar… sueños tranquilos tu tendrás"
Link la miro otra vez – Esa media se llama la canción de cuna de la familia real de Hyrule… originalmente conocido como el arrullo de la diosa de los cielos… la aprendí cuando fui al territorio de los antiguos… y creo que habla sobre ti, ¿verdad?
Ella siguió placenteramente dormida – es una canción realmente acogedora y curiosamente me es familiar… no es casualidad… pero aun así… en fin. Dulces sueños, diosa de los cielos, Hylia – besa su frente delicadamente y vuelve a dormir.
Otoño-
Una tarde del inicio del otoño es todo lo que necesitaba para pensar con claridad que era lo que realmente sentía por la doncella castaña.
Al menos no había sentido tanto desorden en su mente hasta aquel sueño en donde se encontró con la sonriente joven de aquella época. Nuevamente enloqueció su pensamiento al ver a la nueva doncella, la princesa a la cual protegía y por la cual daba su vida entera con tal de verla a salvo.
-Zelda… – En esos momentos, el joven se encontraba en lo más alto del tejado de una de las cuatro torres del castillo. Pensando y pensando en ese sentir hacia la princesa que era inexplicable.
-¡Link! – Grito Zelda buscando a Link por los pasillos del castillo – ¿Sabe dónde se encuentra Link? – pregunto a una de las sirvientas, esta le respondió con cortesía que no le había visto desde un buen rato.
-¿Dónde se habrá metido? – se pregunto la joven.
Camino hasta donde había un puente el cual tenía grandes pilares un espacios entre ellos, algo rustico y gótico.
El joven se escondió tras de uno de los pilares del puente y cuando Zelda iba pasando por ahí este le dijo "Me llamaba" – Sorprendiéndola de sobremanera.
-¡No es gracioso! – Dice haciendo un ligero puchero – estuve buscándote desde hace una media hora, no aparecías ni en el pueblo, pregunte si habías salido a las pradera pero nada…
-Lo siento, me encontraba rondando en los techos – dijo sonriente.
-Típico de un gato, pero no de un humano y mucho menos comportamiento de un héroe – poso sus manos sobre su cintura.
-Mmm, apuesto a que la princesa esta celosa de no poder subir al techo como yo, con total libertad… a no ser que tenga miedo a las alturas – merodeo alrededor de ella.
-¡No es así! – enfadada subió en uno de los espacios que había de pilar en pilar al borde del puente.
-Eh – al mirarla sintió algo de pánico, que no demostró – entonces ¿quiere subir como un gato al techo?
-Así es – cruzo sus brazos – ¿Qué tiene?
-¿No decía usted que era un comportamiento inadecuado? Es más, conociendo a la realeza diría que… usted luciría mucho peor haciendo esto que yo – esbozo una sonrisa juguetona al tiempo que la princesa se enojaba.
-¡Serás! – la doncella trato de golpearlo, pero al hacer esto resbalo y termino por casi caer, de no ser porque se llevo a Link consigo.
-H-HEY – Grito el héroe luego de caer.
Tenían suerte de que bajo el puente hubiese un estanque de una buena profundidad para una caída de aproximadamente tres metros.
El escándalo llego hasta oídos del rey, el cual se había preocupado por su pequeña hija.
Ambos salieron del agua a flote. Link comenzó a reír – Uff, que bueno que hay agua aquí – miro a Zelda, ambos se encontraban empapados – Link… no es gracioso – pero al tiempo en que ella decía eso también comenzó a reír.
Todos sus súbditos quedaron sumamente sorprendidos al notar aquello, era la primera vez en mucho tiempo que volvieron a escuchar la hermosa risa de la dulce princesa Zelda.
El rey estaba tan feliz que comenzó a sollozar un poco, al calmarse llamo la atención de ambos, pidiéndoles más cuidado al hacer alguna locura.
Más tarde ambos se encontraban frente a una chimenea. Link solo tenía un pantaloncillo blanco. No tenía puesta su túnica, botas o gorro.
El cabello del joven era color rubio dorado, sus ojos azul turquesa resplandecían con fulgor de fuego acogedor de la chimenea principal. Link miro intensamente las llamas, ambos sentados muy cerca de ellas.
Zelda tenía una toalla sobre su cuerpo, cubriendo como si fuese una sábana.
Debajo tenía un blusón que era para dormir. Miro al joven que se encontraba pensativo. Luego observo su pecho el cual tenía una gran cortada en diagonal.
-Link – Zelda le llamo al rubio.
Saliendo de su trance miro a Zelda - ¿Qué sucede, majestad?
-Esa línea en tu pecho… - ella señalo la marca con su mano izquierda.
Link miro su pecho y toco la marca luego su semblante se obscureció – Esto… es un "regalo" de la encarnación de Demise.
Zelda quedo en silencio – Eso no puede ser más que una burla – dijo molesta – no entiendo porque Hyrule está sometida a una lucha eterna para dejar marcas tal como esa – Mira al suelo algo triste.
-No pasa, nada. Yo también le di un buen regalo al idiota – Link volvió a sonreír aunque con menos fuerza.
-Ya veo – Dijo la princesa algo preocupada por su reacción.
-Curiosa estamos hoy, ¿verdad?- Pregunto mirándole directo a los ojos.
La princesa se quedo mirando a los ojos del joven, su cabello desordenado, su pecho descubierto y esa mirada provocadora le dejaban casi hechizada.
-Por supuesto que no – dijo ella mirando hacia otro lugar.
Link sonrió hacia la chimenea – sí, claro que nunca esta curiosa. Fue a preguntarle a medio mundo donde estaba, ¿cierto?
Zelda abrió más sus ojos de la sorpresa – ¿Qué dices? ¿A-Acaso crees que yo iría s-sólo a preguntar dónde estabas? ¡Sueñas!
-Primero fue la armería… luego fue al comedor, la biblioteca, el establo. Salió en mi búsqueda rumbo a la ciudadela, preguntó al panadero, en la cafetería, en el mercado, fue a la capilla, a los jardines, plaza central, la taberna y al final llegó a la salida sur… ah, y pasó una gran vergüenza por que pensaron que bebería en la taberna, ¿no? – Link dejo a Zelda algo sonrojada, molesta y nerviosa – Debe apreciarme con mucha intensidad mi señora, hasta diría que me quiere.
-¡No, es obvio que te detesto! – cruzo sus brazos y luego miro a otro lado algo nerviosa pero sonrojada.
-Auch – expreso Link con algo de risas – Eso dolió mucho, Zelda – Link se equivoco y en lugar de decirle su majestad expreso "Zelda" – Lo siento… princesa.
Zelda se quedo mirando al joven – Con tal rivalidad diría que no tendrías que tratarme con gran respeto… e-es mejor que me llames por mi nombre.
Link no pensó que eso pasaría, pero gustoso la llamo por su nombre – Bien… Zelda.
Invierno-
La mañana lleno de gracia la cama donde dormían a gusto los dos jóvenes elegidos.
Zelda despertó antes de que el joven volviese a levantarse. Tímidamente acaricio el pecho de su amado y luego lo miro con curiosidad, típico de ella.
-Link – acomodo su cabeza en el pecho del joven con mucha calidez.
Link sintió el movimiento – Mmm – abrió los ojos lentamente para encontrarse con los de ella – Buenos días, mi amada doncella – dijo Link sonriendo.
-Buen día, mi querido héroe – dijo juguetona mientras se apegaba más a Link.
Link no se resistió y de inmediato decidió juntar sus labios con los de ella.
-Siento sí esto te incomoda – comento sumamente avergonzado – tan sólo… quería probar de nuevo el dulce de tus labios.
Zelda negó con la cabeza – No me incomoda en absoluto, leíste mi mente y captaste correctamente mi deseo matutino.
Link se sonrojo de inmediato – Supongo que ya no podre se mas juguetón y absurdamente molesto contigo – dijo el sonriendo – Me gustaba cuando hacías ese ligero puchero, cruzabas los hombros y me replicabas… pero más aun amo cuando tu sonrisa salía después de mis tonterías.
-Era porque sentía divertido el hecho de que fueses así conmigo. Me hacías sonreír, ver el lado bueno de las cosas… algo que no había hecho. Es gracias a ti que el mal no se presentó, que el reino este en paz y que mi enfermedad haya sanado, Link.
-Te dije una vez… que para mí la prioridad más grande era que estuvieses feliz de nueva cuenta. También te dije que no me perdería ver tu sonrisa… estoy más que satisfecho por el resultado de este viaje y el casi el año que hemos estado juntos…
-No podría pedir algo mejor que esto… agradezco a las diosas por poner en mi camino a un hombre como ti, alguien dispuesto a todo, a quien me amase de verdad… un compañero de posiblemente una eternidad.
Continuara.
Hola, bueno, esta vez se me ocurrió hacer una serie de fragmentos con mucha intensidad ligados uno con el otro. Estoy muy feliz con los resultados, siento mucha pasión al hacer este fic, sus comentarios (aunque sean pocos) son muy positivos y agradables y pues creo que es lo que realmente está impulsando a que siga escribiendo son: el hecho de que son unas críticas muy amables y que la historia me está apasionando como ninguna otra.
Por cierto, SakuraXD tus reviews si me llegan, no te preocupes.
Seguiré escribiendo, posiblemente extienda a más capítulos debido a que son cortos peor bueno.
N/A: La parte donde Link comienza a cantar es una letra original que yo escribí (No es mucho en realidad, pero al escribirla me agrado.) La canción de la que me inspire fue obviamente la nana de Zelda (Zelda's Lullaby) pedo de un cover muy hermoso. (La canción se puede escuchar en Youtube/ Zelda's Lullaby (Extended Piano Cover) de Trailaiday) Por si querían saber.
Nos leemos después.
