Bien. Aquí el próximo capítulo. No creo que dure mucho mas, quizá uno o dos caps mas. Nos vemos!

Apenas llegamos y me dejo en el suelo, lo mire de mala manera y estaba a punto de derretirlo, si no fuera por la larga reprimida que me darían si lo hiciera. Era O-D-I-O-S-O, de todas las formas en que lo miraras. Pero en fin, lo importante es que habíamos logrado llegar sin que el Doctor Luz hubiera podido escapar.

No sabía cuánto tiempo nos quedaríamos ahí, plasmados, ni si al final y al cabo servirían de algo. Es que, quizá, los demás derrotaban a El Doctor Luz antes de que quiera escapar, y todos volverían a la torre, pedirían pizza y le dirían a "Flashito" Que podía quedarse cuanto tiempo quisiera. Menudo asco y ganas de vomitar, me daban de solo pensarlo.

Pero para mi suerte o desgracia, los demás no pudieron detenerlo, y el "Hombre luz" salió por la puerta trasera, pensando que nadie se había dado cuenta de que existía ese espacio para escaparse. Era más que obvio que lo que no era, precisamente, este doctorcito, era un hombre de muchas luces.

Es que yo me supongo que por algo somos los titanes, ¿no? Sabemos lo suficiente e incluso más, de lo que tenga que ver con villanos, y sus "grandiosas" ideas de conquistar el mundo. Era más que obvio, que se nos había ocurrido vigilar la parte trasera de la fábrica, no somos tan tontos. En fin, el punto es que el Doctor salió por la puerta trasera, llevándose una gran sorpresa, al encontrar a dos titanes esperándolo. Luego solo sonrió y trato de derrotarnos con un rayo de luz. Agh, es que la verdad, los villanos nunca cambian. Yo utilice mi escudo para cubrirme, mientras Chico Flash corría y se postulaba detrás de él.

Tan concentrado estaba en tratar de derribar mi escudo con su rayo que ni cuenta se dio de que le faltaba uno por derrotar. Flash lo derribo con una patada, y yo usando mi poder hice una especie de cadena de magia que lo mantendría atado y quieto. Al rato se nos unieron los demás titanes y la policía mucho después. Le quite la cadena de poder, mientras un policía le ponía las esposas. Luego lo pusieron en una camioneta, mientras el pronunciaba cosas tales como: Volveré No se libraran de mi, Titanes Ya van a ver, mi venganza será peor Lo que sonó realmente irónico, ya que esto que acabó de suceder no fue para nada considerable como una batalla verdadera.

Como yo ya sabía y había previsto, llegamos, pidieron pizza y dejaron que Kid se quedara cuanto quisiera, a lo que el acepto gustoso. La verdad, la cosa no podía ir peor. Yo no tenía ni ganas de comer, así que me fui a mi habitación. Necesitaba urgente meditar. Las cosas no iban para nada bien, tenía mucho en mi mente. Pero apenas había llevado unos minutos levitando, cuando sonó mi comunicador. Pero no el de los Titanes, si no otro muy diferente, negro y con una cruz roja en el medio. Fui a ver de qué se trataba y conteste.

—¿Se puede saber a dónde te metiste?—Me pregunto un muy enojado Jason.

—¿De qué hablas? Yo estaba con los Titán…..—Pero me interrumpió bruscamente.

—Te llame 5 veces y no contestaste. Yo pensé que había quedado muy claro que quería que fueras mi secuas

¿Secuas? ¿Enserio? Aquella palabra me cayo pésimo, como si el solo me quisiera por que tenia magia. Me sorprendí a mi misma con mis pensamientos. ¿Desde cuando a mi me importaba de qué forma me quisiera Red x? El era un ladronzuelo y yo una Titán. El es una coca light y yo una pastilla mentos* No congeniábamos, ¿cómo podía pensar en quererlo? Agh, Raven, estas echa un lio de los grandes, quien diría que te gustaría un villano. Y Si, tenía toda la razón del mundo. Menudo lio se me iba a armar si los demás se enteraban.

—Raven, ¿sigues ahí?—Pregunto el ladronzuelo del otro lado del aparato. Al parecer me había quedado muy enganchada con mis pensamientos, que me olvide de él.

—Sí, sigo aquí—Dije media desconcertada.

—Bueno, emm. Te necesito en mi departamento ¡Ya!—Ordeno, para luego dejar la pantalla en negro.

Decidí que apenas legara ajustaría cuentas con él. Por ahora solo Salí de mi habitación y me dirigí al Lobby, donde se celebrara, al parecer una fiesta. Apenas entre todos callaron y me vieron.

—Raven…..quieres formar parte de la celebración—me invito Robin. ¡Robin! O diablos, acababa de darme cuenta de que me gusta un ladrón, sin ni siquiera pensar en mi novio. Tenía que hablar con él, no era justo estar con alguien si no sientes algo por él. Aunque yo si lo sentía, pero también por Jason. Agh, que problema.

—No. Solo venía a decirles que me voy. —Dije mirándolos. Luego mire a mi novio—Robin, luego tengo que hablar contigo. —Y diciendo esto, me tele transporte delante de ellos en dirección del departamento de Jason.

Llegue y lo primero que hice fue apagar el comunicador, para que no pudieran rastrearme. No había rastros de Jason en la sala. Me senté en el sillón y espere a que apareciera. Minutos después, se presento en el portal que dirigía a su habitación.

—Veo que acatas muy bien las ordenes—No se veía enojado, más bien pensativo. —Tengo que contarte algo Rachel.

Algo dentro de mí se revolvió. Hacía años que nadie me llamaba así. Muchos. Yo solo lo mire, como para que siguiera hablando. El se acerco y se sentó junto a mí en el sillón.

—Pues….La verdad…..hace algún tiempo que estoy experimentando un sentimiento. Por eso es que te dije de ser mi amiga. Raven, tú me gustas. —Confeso al final. Me miro a los ojos, se lo veía serio, como demostrándome que era verdad lo que decía.

No supe que decir. Me descoloco. Solo atine a abrir mucho los ojos en señal de sorpresa. Me pare del sillón y lo mire. No había palabras que decirle. No podía confesarle que a mi también me gustaba, porque estaba Robin. Solo dije que tenía asuntos pendientes, y me tele transporte de nuevo a la torre. Estaba dispuesta a hablar con Robin. Tenía que hacerlo, no podía quedarme de brazos cruzados diputando por dos chicos, y estando con alguien mientras amaba a otra persona. Mientras pensaba en esto me fui acercando al lobby. Al parecer la fiesta había terminado, porque ya no se escuchaba ese ruido de antes. Entre y lo que vi me descoloco y me partió el corazón.

¡MI NOVIO SE ESTABA BESANDO CON MI MEJOR AMIGA!

Mis ojos se inundaron de lágrimas. El pecho me dolía. La rabia me carcomía. Impotencia. Algo exploto, y fue lo que hizo que ellos se dieran cuenta de mi presencia, y de paso, dejaran de besarse.

—Raven no….— Excusas, excusas y más excusas. Dolor, se filtraba en mi corazón. Cada palabra suya, era como un puñal en mi corazón. Ya casi ni lo escuchaba, solo oía un murmullo lejano. Las lagrimas que cubrían mis ojos, impidiéndome la visión. Mis sentidos iban disminuyendo. No sé cuando, pero de pronto solo sentí como mis piernas me fallaron y antes de que pudiera llegar al suelo, mi vista se volvió negra.

*Al menos aca, si juntas coca light con una pastilla mentos hace erupción.