Capítulo I Parte IV
- N
Sentía la mirada de Sasuke sobre mí, sentí como mis mejillas ardían al recordar cuando me vio, además por lo celosos que debía de estar.
Comimos hasta hartarnos, bueno por lo menos Naruto y Rizel, digo, no es que sean tragones, pero se acabaron hasta la última migaja; comían tanto y tan rápido que en un segundo se acabaron el plato de ramen.
Cuando nos dimos cuenta ya era de noche, es que no tenía caso atravesar el desierto con este calor, esa fue la gran excusa de Kakashi-sensei.
Al comenzar a dormir, los ronquidos e Naruto no se hicieron esperar, aquellos ronquidos no me dejaban dormir, así que decidí ir a la cascada a observar la luna.
Era un paisaje poético, el agua cristalina se había tornado azulina luna llena, justo encima de la cascada y el rocío estaba presente en cada fragmento de vegetación, millones de estrellas adornaban el maravilloso manto negro de la noche.
Un paisaje que parecía sacado de un sueño, lo único que faltaba era el chico perfecto junto a la protagonista de tal fantasía.
Lamentablemente, yo no tenía a ese ser amado, al chico perfecto, lástima hoy no era mi noche ¿O, si?
Pero de repente alguien me tomó de la cintura de espaldas, me atraía hacia su cálido cuerpo; estaba tan cerca que podía sentir su aliento en mi oído.
-¿Por qué tan sola, señorita?-al escuchar esa voz fría y seductora me sonrojé, mis ojos se cerraron y mi cuerpo se estremeció.
-Sa-Sasuke-kun.-suspiré, acurrucándome en sus brazos, apoyando mi cabeza en uno de sus hombros y así nos quedamos, admirando la noche.- ¡Ja! ¡Mira, luciérnagas!-dije de lo más emocionada.
Cientos de luciérnagas volaban alrededor de nosotros, haciéndolo un paraíso terrenal.
Sentí como comenzaba a darme dulces y rápidos besos en mis mejillas sonrosadas provocando que mis ojos se cristalizaran, una pregunta rondaba por mi mente y no me dejaba de atormentar, ni disfrutar de aquellos besos llenos de amor.
-Sasuke-kun, yo…-decía no muy convencida de si preguntarle o no.
-Dime, Nadeshiko.-me contestó tan dulcemente que quisieron brotar aquellas lágrimas que contenía por no confiar en él.
-Yo, bueno…Es que…
-¿Sí?
-¡Oigan, tórtolos!-dijo una voz, ¡Demonios, Kakashi!-¡Vénganse para acá!
- S
Tenía que ser Kakashi, ¡Diablos!, que se meta en sus propios asuntos, siempre aparece en el momento menos indicado.
Cuando llegamos donde el Sensei…
-Miren, les recuerdo que estamos en una misión, la de entregarle el pergamino al Kazekage, no estamos aquí para sus conquistas, problemas amorosos o perversiones, esa va por ti, Sasuke.-me sonrojé como nunca en mi vida ¿Qué pensaría Nadeshiko de mí? Tendría una mala imagen de mí.
-¿Qué? ¿Perversiones?-pensó en voz alta.- ¿Qué clase de perversiones?-me vio feo, sentí como el mundo se me venía encima.
-N-No es lo que tú crees.-por primera vez se me veía expresando alguna emoción.
-Aja, me voy a dormir.-dijo no muy convencida.
-Nadeshiko, espera.-pero Kakashi me detuvo.
-Concéntrate en la misión, Sasuke.-no me quedó de otra más que aceptar.
A la mañana siguiente seguimos nuestro camino.
Todo estaba tranquilo…Demasiado…
En un instante nos atacaron dos ninjas de la aldea de la hierba.
-Dennos el pergamino.-dijo uno de ellos.
En un parpadeo nos atacaron con shuriken y kunai pero logramos evadirlos…A penas…
Así comenzó la batalla.
Esos dos eran muy rápidos, por más que lanzaba shuriken no podía ni rozarlos.
Empecé a hacer sellos…
-¡Estilo de fuego, jutsu bola de fuego!-de mi boca salieron varias llamaradas directo hacia los ninjas.
-¿Crees que puedes derrotarnos con eso, niñito tonto?-dijo burlón al mismo tiempo que alzaba una pared de arbustos.
-¿A quién le dijiste tonto?-dije tras él.
Pateé su cabeza, haciendo que se lleve al otro y ambos cayeran al suelo inconscientes.
-Buen trabajo, Sasuke.-me elogió Kakashi.-
-Hmp…
-Teme, presumido.-murmuró Naruto molesto y con los brazos cruzados.
-¡Mi héroe, Sasuke-kun!-dijo Sakura colgándose de mi brazo.
Ni siquiera contesté; me quedé viendo fijamente a Nadeshiko, al sentir que la miraba volteó a verme y me dedicó una hermosa y dulce sonrisa.
Kakashi y Naruto ataron a esos dos ninjas y seguimos nuestro camino.
Al poco tiempo entramos en las calientes arenas del desierto. Parecía interminable, ya habíamos caminado varias horas, hacía tanto calor, que era insoportable.
-¡Hace demasiado calor!-dijo Nadeshiko cayendo de rodillas.
-¡Ay, que problemática eres!-le dijo Rizel.
-Es cierto es la primera vez que vienes al desierto.-dijo Kakashi.- ¿Quieres descansar?
-No, si paramos nos atrasaremos por mi culpa.-dijo jadeando por el calor y el cansancio.-No quiero ser una carga.-se apoyó en Rizel, como quisiera estar en su lugar.
-No es bueno para ti.-insistió Kakashi.
-Estoy bien, sigamos.
Estaba anocheciendo, comenzaba a hacer frío, cuando al fin llegamos a la aldea.
El Kazekage nos recibió formalmente, con una cena y nos prepararon cuartos para quedarnos en la noche.
Era una noche fría, ideal para darle calor a una persona especial…
Aunque sabía que Kakashi me había prohibido ir a ver a Nadeshiko, iba a romper las reglas.
Es que tenía tantas ganas de verla, besarla, tocarla, abrazarla, necesitaba hablar con ella, aunque solo fuera un minuto, necesitaba explicarle que Kakashi había metido la pata bien metida. Quería decirle que era mentira… ¡Yo no era un pervertido!
Todo lo tenía planeado, después de la cena iría a su habitación…
Llegó la hora de la cena y estuvo bastante tranquila, si a eso se le llama tranquilidad.
El Kazekage mandó a traer una botella de sake, total que él y Kakashi estuvieron, tomando hasta emborracharse. Cantaban y reían sin parar.
Kakashi nos obligó a tomar un poco pero nosotros no perdimos el juicio.
El Kazekage y Kakashi se quedaron en el comedor bebiendo y riendo…
Mientras fui a mi habitación a cambiarme ya que, en una de sus bromitas, Kakashi me derramó sake.
Además estaba tan borracho que a los meseros los veía como chicas…
(Flash Back) Narrador
-Sus chicas son hermosas, Kazekage-sama.-decía feliz Kakashi, cuando se tropieza con los pies de la mesa.
Le tiró el vaso entero de sake a Sasuke, estaba empapado de la cabeza a los pies.
-¡Kakashi!-gritó cabreado.
-Perdóname, Sakuse, dijo Sa…Sa...-se quedó pensativo un instante.- ¿Cómo te llamabas?- todos caída tipo anime.
-Soy Sasuke.-
-¡Ah!, sí, sí, Sabuza.
-¡Sasuke!
-¡Claro, Francisco!
-¡Sasuke!-gritaron todos al mismo tiempo.
-Como digas, Hermenegildo.
-¡Que soy Sasuke!
(Fin Flash Back)
- S
Comenzaba a cambiarme, me había quitado la camisa cuando alguien tocó a la puerta…
-¿Qué haces aquí?-le pregunté extrañado.-Nadeshiko…
Cuando me di cuenta la tenía en mis brazos y la estaba besando.
-Aprovechando que Kakashi-sensei no está en su juicio.-dijo seductora.
-No hay que perder la oportunidad.-no sé si fue el efecto del sake pero…
