El moyashi y el jardinero
Por Katou Yuu
ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, misticismo y breatharianismo.
DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece, es de Katsura Hoshino.
En cuanto arrancaron el niño miraba por la ventana con mucha curiosidad, preguntaba sobre todo pero poco a poco se fue debilitando hasta quedarse dormido, por un momento Kanda pensó que estaba muerto. Trató de despertarlo pero no podía, su piel estaba fría. Le movió la cabeza y vio que su cabello estaba seco, las puntas se ponían cafés y los labios del niño se partían. Algo consternado siguió el camino, probablemente estaba imaginando cosas. Sin embargo, lo dejó en la camioneta mientras dejaba las verduras y al regresar se encontró con que la piel del niño había oscurecido.
La anciana de la tienda donde había entregado el último pedido se acercó ante su consternación, era una mujer ciega, madre de la dueña y siempre estaba sentada en una silla en la entrada.
-Es un lindo moyashi el que has cultivado - dijo la señora. Kanda ahora si creyó que se había vuelto loco. La vieja debí fingir la ceguera pero llamarlo "Moyashi" era demasiado, debía estar en cámara escondida.
- Es muy pequeño, tu responsabilidad es hacerlo crecer sano, por qué lo sacaste de su jardín? aún no es tan fuerte - dijo y le sonrió.
El niño a penas respiraba, tocó su cabello y las puntas se desmoronaron. "Sacarlo del jardín", subió a la camioneta repitiéndose a si mismo que era una locura pensar en devolverlo a su casa.
Estaría loco por lo que iba a hacer pero aceleró volviendo a su casa casi ni prestando atención a los molestos baches en el camino, entonces lo noto, mientras cada vez estuviera mas cerca la piel del mocoso se aclaraba y las puntas secas de sus cabellos se reparaban, algo de locos, cuando llego finalmente a casa el niño aun seguía dormido al menos su aspecto ya era mas sano tal como al principio. Entonces ese mocoso era un vegetal de su huerto? se declaro loco al tener que aceptar eso, le llamo pero seguía dormido, decidió entonces bajarlo de la camioneta llevándole hacia la casa reparo en dejarle un momento en el suelo viendo la manguera que parecía ser la solución, abrió la llave y mojó al albino que no tardo en reaccionar algo adormilado.
- Me he quedado dormido, ¿ya llegamos al pueblo? - pregunto viendo a su alrededor pero reconoció perfectamente que era la propiedad de Kanda.
A Kanda le volvió el aire viendo que el mocoso estaba despierto.
- ¿Por qué no me has dicho que te estabas secando? - pregunto mientras arreglaba la manguera tratando de no hacer contacto visual o ese mocoso se daría cuenta de que se preocupo.
- ¿Me estaba secando? - murmuro para sí mismo - No lo recuerdo solo que tenía mucho sueño. Kanda decidió mejor no seguir preguntando ya que el mocoso ni era consciente de lo que había pasado.
Ya pronto anochecería se fijo viendo señales del atardecer, dejo al moyashi entrar a la casa diciéndole que no se moviera de la sala mientras iba a darse un baño.
No se movería, era como un sueño estar ahí. El dios de los vegetales eran el dios más bueno que existía.
Kanda se dio un baño largo, pensándolo bien, si el chico se escapaba o se iba podría quitarse ese problema de encima... por más que intentaba buscar una explicación lógica no la encontraba. Sus ojos no lo habían engañado, había visto a ese niño casi volverse hierba seca, incluso la forma en la que olía correspondió a ese estado.
Salió de su habitación y se encontró con el niño luchando por no quedarse dormido. Había estado inconsciente por más de tres horas y ahora quería dormir. El niño dejaba caer su cabeza hacia delante o hacia atrás y cuando sentía que estaba por dormirse abría los ojos y se frotaba la cara tratando de despejarse.
- Tengo sueño - dijo bostezando y levantándose - buenas noches - dijo y comenzó a caminar hacia afuera de la casa.
Kanda lo siguió con la mirada, probablemente ya se iba a casa, suspiró con alivio. Casi se va de espaldas cuando el niño comenzó a quitarse la ropa y trató de subirse en la mesa de cultivo para dormir con los brotes. Tuvo que acudir a pararlo, lo hizo vestir y tras muchas maldiciones lo metió a la casa.
- Duerme aquí- dijo poniéndole sábanas y un cobertor al sofá, le entregó la almohada y fue a la cocina a hacerse la cena.
El día había terminado y era lógico que un moyashi se fuera a dormir con el atardecer.
Lógico.
Cuando volvió a la sala a ver cómo marchaba el asunto, vio que el pequeño se había desnudado y acostado en el sofá abrazando la almohada pero con la cabeza chueca. Lo tapó con las sábanas (ya no tenía ganas de vestir a nadie) y se dejó caer en el sillón opuesto.
Era un humano. Todas las veces que lo había visto desnudo lo probaban, pero aquellos momentos en la camioneta... la vieja que se había puesto mística...
Todo aquello le confundía. Se levantó para marcarle a Lavi, él más que nada estaba loco pero también había visto al mocoso hacer cosas que ni el mismo se explicaba, pero necesitaba otra opinión al respecto.
" Mañana a primera hora te quiero aquí"
Fue su mensaje, ni le dejo hablar o responder al respecto porque sabía que el conejo se guindaría a hacer preguntas molestas y ya suficiente tenía por el día de hoy.
Se fue a acostar a su cama viendo de reojo al mocoso, no tendría porque mostrar lastima alguna, ha sido el quien ha decidido quedarse y se debía atener a las consecuencias.
Se echó en el colchón haciéndole rechinar. No quería pensar más en lo del día de hoy, cerró sus ojos pues tenía que madrugar.
Su mente comenzó a hacerle soñar incoherencias al respecto, se había levantado a ver su huerta de la noche a la mañana ya no habían plantas sino cuerpos desnudos en la tierra que reaccionaron a su presencia, todos como aquel moyashi, le veían fijamente mientras decían sin cesar su nombre mientras se acercaban.
Con la respiración agitada y sudando se levantó a mitad de la noche. Maldición que sueño más ridículo y también aterrador era ese. Seria estúpido que todas sus plantas decidieran ser humanos y entonces ese puto dios de los vegetales fuera capaz de concedérselo. Volvió a intentar dormir no tenía cabeza para estar pensando burradas.
A la mañana siguiente Lavi llegó como había esperado.
- Eres cruel en colgarme sin darme detalles - bufó ante su queja melodramática y le hizo pasar, dentro Lavi se fijó nuevamente en la presencia del albino. - Pensé que contactarías a la policía.
- No es tan sencillo - dijo con algo de cansancio. El albino les miraba atentamente con curiosidad, Lavi le saludó y este no dudó en hacerlo.
- ¿ Entonces?
- Creo que me llamaras loco pero algo de cierto debe haber en su historia.
- ¿Quién lo iba a pensar? - dijo Lavi burlándose - ¿Cómo te convenció? ¿multiplicó las zanahorias?
Kanda lo miró con los ojos entrecerrados. Hizo que el pequeño, que apenas estaba despertando, y Lavi subieran a la camioneta. Condujo casi al límite del pueblo, sólo para que Lavi viera lo que le ocurría al niño.
El niño estaba desmayado y su piel estaba cada vez más oscura.
- ¿Lo ves? - dijo Kanda con voz severa.
- ¡Sí! ¿qué le pasa? - dijo Lavi tratando de despertar al niño pero sólo consiguiendo que un poco de su piel se raspara como si fuera una pared vieja.
- ¡Se está secando! - gritó Lavi mirándose las manos.
Kanda dio la vuelta y aceleró para volver a la huerta. Lavi vio como poco a poco el niño volvía a tomar su color.
Al llegar, Kanda lo tomó en brazos y lo dejó en la tierra del huerto y volvió a mojarlo con al manguera tal como el día anterior. El niño despertó.
Ambos ayudaron al niño a secarse, les preguntaba qué había ocurrido pero ninguno de los dos podía pronunciar palabra, era demasiado, se miraban tratando de comprobar que el otro había visto lo mismo ¿Podría calificar de alucinación colectiva? Kanda dejó al niño en la sala con ropa limpia, mientras investigaba como ponérsela tendría tiempo de charlar con Lavi.
- Estamos locos - dijo Lavi suspirando y bebiendo café.
- Iré a ver a la vieja - dijo Kanda.
- Bueno Yuu, es una tontería pero ¿por qué no hablas con él? si de verdad es un moyashi convertido en humano debe tener algún propósito para estar aquí.
- ¡Moyashi! - llamó Kanda y el niño acudió con los vaqueros desabrochados y la camiseta con un brazo fuera y otro dentro. Lavi lo ayudó a terminar de vestirse.
- Moyashi ¿por qué te... hiciste humano? - dijo Lavi sonriéndole.
- Yo... - el niño los miró - Tengo muchas cosas que decirle a Kanda - dijo mirando al piso.
- ¿Tienes un mensaje del mundo vegetal? - dijo Lavi un poco en burla y le acarició la cabeza - ¿Qué tienes que decirle?
El niño abrió la boca, Kanda lo miraba fijamente. No, no podía decirle todo lo que sentía ahora, se iría... Trató de dar las gracias, al menos eso sería suficiente, pero no pudo, algo oprimía su estómago y su corazón se ponía como loco. Ambos incrédulos vieron enrojecer al niño y salir corriendo hacía el huerto como si estuviera avergonzado.
Lavi sonrió... estaba imaginando cosas entre el moyashi y Kanda.
Kanda suspiró, no entendía a ese mocoso quería decirle algo pero cuando estaba dispuesto a escucharle se quedaba mudo. Lavi le dijo que le siguieran después de todo no tenía cosas que explicarle.
El moyashi estaba allí en cuclillas de espalda hablándole a los pequeños brotes.
- ¿Qué haré no puedo decírselo aún? - se quedó un rato callado como si esperara respuesta. Kanda iba a intervenir pero Lavi le interrumpió diciéndole que mejor observaban su comportamiento.
- No es tan fácil hacerlo, si lo hago no podré estar aquí.
Lavi parpadeó escuchándolo.
- Oye Moyashi - le llamó y el otro se tensó girándose lentamente a verle.
- ¿Desde cuándo están allí? no me di cuenta, y mis hermanos no me avisaron - dijo viendo de vuelta a los brotes.
- Disculpa que escucháramos sin tu permiso, pero nos puedes explicar eso que dices.
Las mejillas del albino se coloraron un poco y comenzó a juntar sus dedos índices.
- Pues... Jerry, digo el dios de los vegetales ofreció cumplir mi deseo y me dio un cuerpo humano pero... una vez cumpla mi deseo deberé volver a ser un brote - explicó algo afligido.
- Entonces no le quieres decir eso importante a Yuu porque temes desaparecer - meditó - Yuu ¿no crees que es lindo? - se ganó un buen golpe.
- ¿Es importante tu "mensaje"? - dijo con al ceja levantada, suspicaz .
- ¡Claro que sí! - dijo ofendido.
- Entonces dímelo - dijo Kanda ya fastidiado de todo este show.
- Si se lo digo volveré a mi forma original - se quedó callado y miró a Kanda, su cara de enojo lo asustaba - Entiendo... quiere que me vaya - dijo sintiendo dolor en el pecho - Me he equivocado con usted. Ya no tengo nada que decirle.
El moyashi sonrió y comenzó a caminar hacia la entrada del huerto. No sabía a dónde podía ir pero no quería causarle problemas a Kanda con sus absurdos sentimientos.
Se había enamorado de sus cuidados, de su canto, del empeño que ponía para hacerlo crecer, sin embargo no imaginó como sería fuera del huerto. Tal vez sólo le había dado ese cariño porque era un brote, ahora que era humano, ya no quería cuidar de él.
Lavi se asomó y vio la reja cerrarse, el niño desaparecía por el camino.
Notas: ¡Aquí otro emocionante capitulo está orgánica y saludable historia! espero que les haya gustado, comenzamos a descubrir cosas del joven moyashi, la vida no es tan simple para él con todas las limitaciones que llevan su transformación a humano-planta.
Y por supuesto, creo que debo dar mi punto de vista respecto al review de Makie Karin (lo hubiera contestado por PM pero al no entrar con su cuenta no puedo) respecto a la impresión que tiene de Kanda. La verdad es que estoy en desacuerdo, Kanda no me parece frío o "muy violento". ¿Por qué? Porque Kanda ha demostrado que su personalidad se extiende más allá de esas dos ideas y que puede tener matices. Frío y violento podría considerarse pero ¿en qué situaciones? Durante la batalla, tal vez, pero aunque rechace la interacción social en muchas ocasiones, no es ajeno a sus compañeros. Kanda es visceral, impulsivo, pero si consideramos sólo las partes donde se enfrenta a Allen para calificar su relación sólo estamos viéndolo parcialmente. Tiene una relación singular con Lenalee y no es sólo por ser mujer. Con Marie también y es su compañero. Kanda puede entablar distintos tipos de relación con las personas, tal como nosotros lo hacemos en la realidad lo cual lo hace un personaje complejo. Con Allen podría parecer diferente, pero el arco de Alma Karma y los últimos capítulos demuestran que no está ignorando las problemáticas del moyashi y que sabe cuándo pedir una mano. Para mí, la razón por la cual se enfrentan constantemente es porque ambos son parecidos pero Kanda reconoce que la forma en la que Allen actúa no es de su agrado. No podemos encasillarlo simplemente como "tsundere" o como alguien cruel, violento y sin corazón sólo para que los fics funcionen, sean fáciles de escribir y el estereotipo determine el rumbo de la historia. No porque los arquetipos existan los personajes tienen que caber en ellos sí o sí.
Espero haber explicado mi punto y si alguien tiene otra opinión al respecto, me encantará saberla pues parte de estar en un fandom es eso, contrastar ideas. Saludos a todos ;D.
Y ya saben Review o el Moyashi se secara de la tristeza D;
