Personajes: Harry, Ron, Hermione, Ginny y Luna.

En el tiempo: de vuelta en Hogwarts para su último año.


Epílogo 4. Oh, capitán, mi capitán.

Ron tuvo que pasarse la mano por los ojos otra vez. La lluvia caía con fuerza aquella tarde y su pelo mojado caía directamente sobre su frente y goteaba. Ginny observó como su hermano temblaba de pies a cabeza y sujetaba la escoba en su mano derecha como podía. Entrecerró los ojos y vio al resto del equipo en las mismas condiciones. Los golpeadores del último equipo que había capitaneado Harry en sexto, Jimmy Peakes y Ritchie Coote y los otros dos cazadores, John Whity y la veterana Demelza Robins.

- ¡Arg¡Si perdemos contra Hufflepuff os juro que os echaré a todos la peor maldición que podais imaginar!

Ahí estaba el capitán del equipo y buscador estrella, Harry Potter, gritándoles en el tiempo muerto. Porque aunque iban ganando por cincuenta puntos, en los últimos minutos Hufflepuff había logrado acortar la distancia. Ginny pensó que la tormenta que estaba cayendo no ayudaba a que los reflejos de Ron fuesen los mejores en ese momento y no podía culparle por ello. En cambio Harry, parecía que se le llevaban los demonios.

- ¡Quiero ver los bludgers machacar a esos cazadores¡¿Entendido¡Me da igual si McGonagall nos tortura con todo un año de detenciones después¡Si cree que vamos a ganar este partido siendo honrados y educados, que suba ella ahí arriba!

Ginny pensó en McGonagall subida en una escoba y lanzando una quaffle y rió. Harry la miró con el ceño fruncido.

- ¿Qué es tan gracioso, Weasley?

Por algún motivo, había optado por llamarlos a todos por sus apellidos de manera que según él, no había distinción ni favoritismo. Una idea absurda para ella.

- Harry Potter, el capitán del equipo de Gryffindor parece gritarles a sus jugadores sobre las tácticas que deben llevar a cabo cuando se reanude el juego. Gryffindor gana con 150 puntos hasta ahora y Hufflepuff ha logrado 100 –anunció la voz de Luna Lovegood.- Ron Weasley, guardián de Gryffindor, está jugando mejor que nunca, pero es una lástima que la lluvia le esté empezando a afectar. Creo que estamos ante el fenómeno conocido como "lluvia del perdedor", la cual provoca "la fiebre del perdedor" si no se ponen medios para impedir su contagio... Oh, Potter vuelve a gritar a sus jugadores, pero desde aquí no puedo oír lo que les dice.

- ¡¿De qué demonios hablas¡Ron no tiene ninguna fiebre del perdedor! –gritó Harry a Luna desde el otro lado del campo.

- Pero con esta lluvia, si que tendré fiebre –puntualizó Ron entre dientes.

- Eso no te matará –le dijo Harry fulminándole con la mirada.

El silbato de la señora Hooch sonó y Harry se puso más tenso, si es que aquello era posible. Ginny alzó la cabeza hacia arriba esperando que dejase de llover.

- ¡Concentraos! Weasley, si dejas que la quaffle pase por los aros te comerás esa maldita corona.

Ron se fue hacia los aros boquiabierto y moviendo la cabeza de un lado a otro. Ella no esperó ninguna instrucción por parte de Harry y voló hacia su posición junto a Demelza. Al principio nadie había imaginado que Harry pudiese ser tan autoritario y casi superar las paranoias de Oliver Wood, pero con el tiempo se habían acostumbrado. Ginny pensaba que ahora que ya no había ninguna guerra en el futuro ni ningún mago maligno al que matar, Harry centraba todas sus energías en el equipo.

Durante los veinte siguientes minutos siguió lloviendo. Harry estaba demasiado concentrado buscando la snitch para seguir gritando a los jugadores. Por suerte, Ron había parado todos los lanzamientos de los cazadores de Hufflepuff y Demelza, Ginny y John habían logrado cuarenta puntos más a favor de Gryffindor. Poco después el tiempo les dio un respiro y dejó de llover. Ahora solo les preocupaba el frío y que Harry viese de un momento a otro la snitch. Cuánto antes mejor.

- Parece que Harry Potter por fin ha visto la snitch. El buscador de Hufflepuff, Angersin-

- ¡Emerson! –gritó McGonagall al lado de Luna.

- Emerson, se ha dado cuenta demasiado tarde y anda persiguiendo a Potter. Pero el capitán de Gryffindor es demasiado rápido para él.

El agudo silbato de la señora Hooch sonó en cuanto Harry rodeó con su mano derecha la snitch a casi un metro de distancia del suelo. Las gradas de Gryffindor aplaudieron y gritaron con alegría.

- ¡Harry Potter ha cogido la snitch! –informó Luna.- 350 a 100. Gryffindor gana el partido. Hasta el próximo encuentro entre Slytherin y Ravenclaw. Y no olvidéis que en dos semanas será Navidades, cuidado con los nargles.

Ginny rió divertida el último comentario de Luna y bajó hasta el campo con su hermano a su lado. Contenta de poner los pies en el suelo por fin se fijó con preocupación que Ron estaba más pálido que en el tiempo muerto.

- Está loca –dijo divertido.

- Tienes mala cara, Ron.

- ¡Ron!

Hermione corría hacia ellos con su abrigo completamente abrochado y la bufanda con los colores de Gryffindor alrededor de su cuello. Se abalanzó sobre Ron y le abrazó.

- Weasley es nuestro rey –dijo Hermione con tono jovial al oído de su novio.

Ginny rodó los ojos y miró hacia sus pies.

- Buen partido, Weasley –dijo Harry dándole un golpe a su mejor amigo en el hombro.

Harry fue hacia los vestuarios y Ginny espero a Demelza para ir juntas. Agradeció la ducha caliente y la ropa seca después de dos horas bajo una lluvia torrencial. Se peinó frente al espejo y se tocó las mejillas con ambas manos observando su reflejo. Ella tendría más suerte que su hermano y no caería enferma. Esperaba que Hermione le hubiese acompañado a la enfermería a tomar un remedio antes de que fuese tarde.

Salió del pequeño vestuario de chicas y le vio apoyado en la pared con los brazos cruzados y la vista fija en la pared de en frente. No dijo nada y pasó a su lado caminando. Harry cogió su mano y la hizo girar sobre si misma para que le mirase a la cara. Ginny hizo un mohín con los labios y él la besó.

- Has estado fantástica, Weasley –susurró antes de besarla de nuevo.

Fin.