Herida
La batalla se escuchó hasta el campo médico, los disparos lejanos llegaban como fantasmas del infierno que estaba teniendo lugar. Fluttershy solo podía observar desde la lejanía, por una pequeña ventanita en el campamento médico.
Lo único que distrajo a Fluttershy de aquello fue un quejido seguido de su nombre dicho con apenas fuerza. La pegaso se dio la vuelta descubriendo que Rainbow acababa de despertar.
-¿Fluttershy? ¿Dónde… dónde estoy? – preguntó la desorientada pegaso
-Estas en un campamento médico militar Rainbow, fuiste herida en batalla.
-¿he… herida? – cuestionó Rainbow antes de que su memoria comenzara a volver, lo cual no tardo en pasar
Empezó a recordar la escena, se recordó volando por ese cielo gris, proyectiles pasando cerca de su unidad, pegasos cayendo muertos en el intento fallido de ataque aéreo… hasta que recordó el cruel momento en el que cayó al suelo herida.
Fue entonces que recordó su herida… en sus pensamientos comenzó a intentar engañarse, diciéndose que había sido un mal sueño que probablemente su herida verdadera no era tan grabe. Tal vez su recuerdo era una mezcla de lo que en verdad paso con pura fantasía sacada de una abominable pesadilla.
Además, Rainbow podía sentir ambas alas, esto significaba que ambas seguían ahí ¿verdad? Si una le faltara, sería incapaz de sentirla. ¿Qué sentido tenia sentir algo que no estaba ahí?
La pegaso dudosa entonces decidió preguntarle a su amiga:
-Fl…Fluttershy… ¿Qué me paso?
-Rainbow… yo… lo… lo lamento mucho enserió… - respondió dificultosamente la tímida pegaso
-p… ¿Por qué? – cuestionó la pegaso sintiendo que el corazón se le iba a partir en mil pedazos, sintiendo como si todo su mundo fuera a colapsar
-Cuando estabas en combate… fuiste alcanzada en vuelo por una ametralladora…. Las balas penetraron en una de tus piernas, algunas rozaron tu torso, una incluso lo suficiente para hacer un corte en tu costado a lo largo de tu cutie mark… pero… - se detuvo Fluttershy se detuvo, sin saber realmente como manejar lo que tenía que decirle a Rainbow… sin saber cómo lograría consolarla al básicamente decirle que su razón de vivir se había ido.
-P… ¿Pero? – preguntó Dash, más nerviosa y asustada de lo que había estado en toda su vida.
-La ráfaga de… ametralladora, cercenó tu ala izquierda… no pudimos recuperarla… la retirada fue casi inmediata y la batalla, completamente perdida… lo… lo lamento Rainbow… en verdad…
El mundo de Rainbow Dash colapso completamente, comenzó a mover la cabeza en signo de negación, no quería creer lo que escuchaba, no quería, ni siquiera echar un vistazo.
-No… No, no, eso…. Eso es imposible… yo, yo aún la siento… está ahí… ¡Esta ahí! – sentenció Rainbow apenas resistiendo el llanto.
-Rainbow…
-¡No! ¡No! ¡Fue solo una pesadilla, no perdí un ala! ¡No perdí un ala! – gritó en desesperación, negando la verdad que se le presentaba.
-¡Rainbow Dash! – Gritó Fluttershy sosteniéndola a la vez de los hombros - ¡Rainbow, tu ala ya no está! ¡Ya no puedes volar!
-¡No! No… estas… estas mintiendo, no – respondió Rainbow cubriéndose la cara con sus cascos, negándose a ver, negándose a escuchar.
-Velo tu misma Rainbow.
La pegaso, sin embargo, no lo hizo, no quería, seguía esperando despertar en cualquier momento, prefería pensar que todo lo que había vivido era solo un mal sueño, prefería esa bella mentira antes de aceptar que lo que más amaba, lo que era su razón de vivir se había ido.
Después de un momento de silenció, percatándose de que por más que lo deseaba no despertaba, movió sus alas, las dos, hacia delante (o al menos era lo que ella sentía) para poder verlas. Lentamente, Dash apartó sus cascos de su rostro y se encontró con lo que menos quería, solo vio una de sus alas, esto la hizo observar su costado inmediatamente encontrando solo un gran vendaje que cubría el lugar donde había estado su ala, el vendaje estaba enrollado alrededor de su pecho sin estorbarle a su única ala.
En el momento que la pegaso vio eso su corazón se quebró, su voluntad se quebró… Su desesperación y negación de hace un momento se volvieron en una profunda desolación y dolor que jamás había sentido. Rainbow rompió en llanto de una manera que jamás en su vida entera lo había hecho, un llanto inconsolable, un llanto que penetraba en el alma de quien escuchara por lo desesperanzador y dolido que era.
Fluttershy al ver esto a primer momento no supo que hacer, nunca pensó que vería a la pegaso más valiente que había conocido romperse de esa manera. Shy comenzó a sentir la necesidad de llorar también, conocía a Rainbow desde que eran potrillas, habían sido las mejores amigas, no podía recordar cuantas veces Rainbow la había protegido y ahora yacía frente a ella, quebrada.
-…Rainbow… - fue lo único que logró decir Fluttershy antes de cubrirse la boca con un casco, intentando contener su propio llanto, intentando ser fuerte por su amiga, después de todo lo que había hecho por ella
Rainbow observó a shy, dándole lo que probablemente fue la mirada más triste que jamás haya visto, una mirada que buscaba un consuelo imposible de obtener. Fluttershy lo único en lo que pudo pensar fue en abrir sus cascos en señal de un abrazo. Rainbow casi instintivamente se levantó y caminó un poco solo para dejarse caer en los cascos de Shy. Fluttershy abrazó a su amiga sintiendo ahora su pesado respirar, sintiendo las lágrimas de Dash caer en su pelaje.
-Aun la ciento Fluttershy… aun puedo sentir mi ala… como si siguiera ahí ¡¿Por qué aun la siento si ya no está ahí?! – dijo la pegaso cian con la voz completamente quebrada.
Esto fue el golpe que Shy ya no pudo soportar, abrazó a su amiga con más fuerza, extendió sus alas para cubrirla con la misma, como si la protegiera y lloro, lloro en silenció, dejando que su amiga se desahogara.
-Ya era una wonderbolt…. Ya había entrado a sus reservas... – continuó lamentándose la pegaso.
Así permanecieron hasta que eventualmente Rainbow dejó de llorar, simplemente porque no podía llorar más, no tenía fuerza para hacerlo, se sentía débil, derrotada… No le gustaba sentirse a sí, pero no podía hacer nada para cambiarlo, estaba rota espiritual y físicamente.
Cuando sintió que se calmó Fluttershy la ayudo a regresar a la cama, Rainbow volvió a acostarse ahora solo sufriendo en silenció, su mente estaba inundada de pensamientos, de recuerdos, todo lo que había vivido, lo que había volado, lo que se había ido para siempre.
Fluttershy sabía que Rainbow estaba destrozada, pero no podía hacer nada para curar ese dolor, una herida que permanecería con Dash para siempre, de manera literal. Por otro lado Dash no era la única, Shy pensó en cuantos ponis en ese solo lugar había con situaciones similares o todavía peores, pensó en todos los que no volvieron de aquel infierno. Sin embargo ¿volvía esto más afortunada a Dash? No era un consuelo, de ninguna manera era un consuelo justo de hacer.
En las trincheras las hermanas Pie se encontraban sentadas una junto a la otra, Maud, Limestone con su pierna vendada y la herida cosida y Pinkie. Quien hubiera visto a la poni rosa en ese momento no la hubiera reconocido, su mirada estaba perdida en la infinidad, aun afectada por lo que paso ese día, su crin se había alaciado completamente e incluso parecía como si su pelaje se hubiera oscurecido.
Limestone por su lado solo se lamentaba, no podía creer que había dejado que la hirieran, que se había dejado llevar por su temperamento, se sentía como una carga. Maud por otro lado solo estaba ahí sentada observando las estrellas mientras comía un pequeño bocadillo, que había sobrevivido en su bolsillo toda la batalla.
-Tengo otro par si gustan – dijo Maud
Para ella, mientras tuviera a todas sus hermanas con vida, todo estaba bien y estaba decidida a que eso se quedara así.
En cuanto a RedHeart, atendió a los heridos que pudo junto a Marble antes de regresar hasta el carromato medico donde ambas se sentaron. La enfermera aún tenía en su mente aquel momento donde casi había sido asesinada, ella misma había sido herida ese día, solo que en una forma distinta. Había estado en dos batallas y ya quería que todo se terminara, tanta muerte en tan poco tiempo, era aterrador.
-Marble… ¿crees que sobrevivamos a esto? – preguntó RedHeart sin esperar realmente una respuesta, pues sabía que su compañera no tenía la respuesta tampoco.
