ATENCIÓN:

HISTORIA ADAPTADA AL LIBRO "JUGAR CON FUEGO" DE CATHY HOPKINS.

TODOS LOS PERSONAJES PERTENECEN A J.K ROWLING.

NADA ME PERTENECE, SOLO POR DIVERSIÓN, NO GANO NADA HACIÉNDOLO.

(AU SIN MAGIA).


Capítulo 3: Proyecto Escolar.

-¡Pero no puedes irte!-protestó Ginny mientras nos formábamos para entrar a clase el lunes por la mañana-. Ron quedó destruido anoche, cuando se lo dijiste.

El viernes había ido a conocer Devon, con mis padres, el lugar donde se celebraría la boda de Marie, pero a ellos se les había ocurrido otra idea mejor. Mudarnos allí, lo cual yo no estaba para nada de acuerdo, había arruinado completamente el día de hoy, mi cumpleaños.

Guardé en mi mochila las tarjetas y los regalos de cumpleaños que acababan de darme. De Ginny, jabón y gel para baño, de Luna, un esmalte para uñas con brillo; de Izzie, una vela aromática. Además, Ginny me había traído una tarjeta y un regalo de Ronald: una colección de CDs con las mejores canciones de amor de la última década. Los obsequios empeoraban más aún el hecho que quizá tendría que mudarme. Aunque eran regalos de cumpleaños, los sentía como regalos de despedida.

-Ron no importa-dijo Cho, entrelazando su brazo con el mío-. Yo estoy destruida. Te extrañaríamos mucho.

-Tal vez podrías venir los fines de semana-sugirió Ginny-. Puedes quedarte conmigo en mi habitación.

-Y nosotras iríamos a visitarte en las vacaciones-agregó Luna-. Me gusta Devon.

-A mí también-respondí, mientras que nos poníamos en la fila de nuestra clase-. Pero eso no significa que quiera vivir allá.

Estaba muy triste. Bonito cumpleaños, pensé. Quince años, y me sentía como si mi vida se hubiese acabado. En Devon no conocería a nadie.

Sería horrible empezar una nueva escuela, como volver a vivir lo que pasó cuando Harry se mudó al exterior. Y, aunque ahora tiene amigos, sé por lo qué paso al llegar a Sudáfrica. Yo no quería hacer nuevas amistades. No quería repetir esa experiencia. No. Mamá y papá no podían hablar en serio. Era una locura.

-Siempre te queda la posibilidad de fugarte-me susurró Ginny, al oído- Nosotras te alcanzaríamos comida y todo eso…

-Silencio, el fondo-dijo la señora McGonagall , mirando hacia donde estábamos.

Luego de los anuncios aburridos de siempre, la profesora esbozó una gran sonrisa.

-Bien, hoy tengo algo especial que comunicarles. El alcalde de Londres está por lanzar un proyecto magnífico que creo que a muchos de ustedes les va a interesr…

Ginny se volvió hacía mí y simuló un bostezo.

-El objetivo del proyecto es realizar un libro que detalle el patrimonio histórico de nuestra ciudad-prosiguió la señora Allen-, que haya sido escrito y desarrollado por los estudiantes de Londres. La versión final se pondrá en venta en el Museo Británico. Este trabajo está abierto a todos los alumnos que deseen formar parte a partir del décimo año. Los participantes deben investigar cómo es Londres hoy y cómo era en el pasado. Temas tales como su historia, lugares y edificios más famosos, la vestimenta en las distintas épocas, los aportes de sus habitantes, artistas, escritores, arquitectos… y la lista continúa. Se han elegido escuelas de las cuatro áreas de la ciudad: norte, sur, este y oeste. La nuestra ha tenido la suerte de ser seleccionada, junto con otras, para representar a la zona norte. Cada institución, dentro de cada área, obviamente se concentrará en su zona en particular…

Genial, pensé. Me encantaría participar, pero probablemente estaré viviendo en el último confín, en algún pueblito olvidado, con gente que ni siquiera ha estado nunca en Londres.

-Habrá una participación inicial justo antes de Navidad, de modo que tenemos sólo hasta el fin del trimestre-prosiguió la profesora-. Así que debemos poner manos a la obra de inmediato. La primera reunión de la zona norte de Londres, para las que deseen participar, será mañana por la tarde en el Instituto de Ciencias de la Plaza Pond en Highgate. Tomen nota las aspirantes a periodistas, historiadoras y artistas presentes. Todos los profesores de las escuelas participantes estaremos en la reunión y vamos a designar un alumno para supervisar el trabajo con la ayuda de varios profesores. Pero, esencialmente, el proyecto es de ustedes y espero que afronten el reto y enorgullezcan a esta escuela con su participación. Al final del trimestre, habrá una exposición para mostrar el trabajo hecho hasta entonces, y van a concurrir el director de la escuela, Albus Dumbledore, y Viktor Krum, el famoso y joven periodista, a quien creo que algunas de ustedes conocieron cuando nos visitó el año pasado. Verán los detalles en la cartelera del vestíbulo.

Perfecto, pensé, mientras la señora McGonagall seguía hablando. Si bien era posible que nos mudáramos a Devon antes de que el proyecto estuviera terminado, mamá dijo que quizá pase mucho tiempo hasta que encuentre la casa apropiada, de modo que tengo por lo menos un trimestre más aquí, y además aún tienen que vender nuestra casa. Al menos tendría tiempo para participar en las etapas iniciales.

-Que no cuenten conmigo-dijo Ginny mientras nos dirigíamos a la primera clase-. Ya tenemos suficiente tarea escolar.

-Tal vez sea divertido-dijo Cho-. Voy a ofrecerme. Podría investigar la indumentaria a través del tiempo. Será una buena excusa para ir a ver lugares como el Museo Victoria and Albert. Hace muchísimo que quiero ir, y nunca se sabe: podría inspirarme para hacer mis propios diseños.

-¿Y tú, Hermione?-preguntó Luna- ¿Vas a participar?

-Creo que sí-contesté-. Me gustaría hacer algo sobre las casas antiguas de Hampstead y Highgate. Ya saben, como Kenwood House. Además, hay muchos otros lugares a los que desearía ir. Como dijo Cho, es una buena excusa para hacerlo, y podría ser mi última oportunidad si nos mudamos.

-Y tú podrías hacer algo sobre el aspecto espiritual de Londres-sugirió Cho, volviéndose a Luna.

-Quizás-respondió-.Sí. Lo pensaré.

Ginny hizo "pucheros".

-Las odio a todas. Ahora me siente excluida, o al menos así me sentiré si todas participan y yo no.

-Pues elige algo que te interesé –sugerí-.

Ginny no parecía convencida.

-Supongo que sí-murmuró-. Además, la señora McGonagall dijo que nos darían tiempo libre para hacerlo. Así que puede ser. No pierdo nada con ir a la exposición al final del trimestre. Ese Viktor Krum era un bombón. No me molestaría volver a verlo.

Reí. Típico de Ginny, pensé, mientras Luna, Cho y yo anotábamos nuestros nombres en el pizarrón y los temas que nos interesaban.


El martes por la tarde nos reunimos en casa de Cho, cerca de Highgate para cambiarnos de ropa.

-Ya decidí que no voy a participar-anunció Ginny-No es lo mío.

-Entonces, ¿para qué vienes?-le pregunté.

-Draco estará allá. Su escuela también fue elegida.

-La de Ron, también-dije-. Me llamó hoy. Quiere investigar sobre fotografía.

-¿Y Neville?-preguntó Cho.

Luna se echó a reír.

-No le interesa. Dijo que era demasiado trabajo.


Cuando llegamos al Instituto, el salón ya estaba lleno y Ginny divisó a Draco del otro lado, en el frente. Nos saludó con un gesto amable y observé que Ginny llegaba hasta allá, él la rodeaba con un brazo y la conducía a un asiento. Estaba buenmocísimo, con un abrigo grande y una bufanda verde al cuello. Busqué a Ron, pero no logré divisarlo entre la multitud.

Pronto empezó la reunión, presidida por una profesora de una escuela de Cricklewood.

-Soy la señorita Bacca-dijo, y de inmediato observé que los hombros de Luna, que estaba delante de mí, empezaban a sacudirse. No hace falta mucho para hacer reír a Luna; el único problema es que es contagioso. Especialmente en un lugar donde uno no debería reírse. Luego empezaron a sacudirse los hombros de Cho, y mientras me esforzaba por no reír, me perdí las categorías que estaba leyendo la señorita Bacca. Pero sí alcancé a oír el final. Cada una de las áreas de interés tendría su propio coordinador, a quien reportaríamos.

Cho tomó nota de quién estaba a cargo de vestimenta y quien estaba en su grupo. A Ron lo pusieron a cargo de la fotografía con un equipo de otros tres alumnos, y a Luna la pusieron con un chico.

-Y ahora tenemos el tema de los habitantes y casas históricas del norte de Londres. Draco Malfoy coordinará esta cuestión junto con-hizo una pausa y echó un vistazo a su lista-. Hermione Granger, Pansy Parkinson y Lavender Brown.

Ginny se volvió y me hizó una seña con el pulgar levantado. Le sonreí. Aunque, era su novio, y tengo que admitir que yo estaba entusiasmada con la idea de tener que trabajar juntos..

Decidí callar a mi mente y actuar con suma lógica.

Todo el mundo empezó a formar grupos, y Ginny me alcanzó mientras iba a encontrarme con Draco, Pansy y Lavender.

-Qué bueno, vas a trabajar con Draco-dijo-. Ya que estás, puedes vigilar a esas otras dos chicas. Ya vi cómo lo mira la de pelo oscuro. Seguro que le gusta.

Me puse nerviosa, sin sabe porque…

-No creo que tengas nada de qué preocuparte-repuse, mientras echaba un vistazo y Draco me hacía señas de que fuera con ellos-. Ella no te hace sombra.

-Bueno, avísame si ves algo raro, ¿sí?

-Claro que sí –respondí-.