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***Capítulo 4 Acercamiento***
Era jueves por la mañana, Draco se encontraba frente a su espejo de cuerpo completo arreglándose, últimamente ponía mucho empeño en lucir bien, quería deslumbrar a cierta castaña (aunque jamás lo admitiría), contento con su reflejo se dispuso a alcanzar a Jeremi en la cafetería del ala norte, desde que supo que "Jane" desayunaba ahí le pidió a Jeremi desayunar ahí también, para su sorpresa este no lo interrogó del porqué. Llegó a la cafetería con su andar usual, elegante y seductor, regalaba una que otra sonrisa a las chicas que lo miraban embelesadas.
—Jeremi — saludó mientras tomaba asiento frente al pelirrojo, dio una mirada rápida por la cafetería.
— Aun no llega — contestó el chico sin apartar la mirada del profeta.
— ¿Quien? — disimulo ignorancia el rubio.
Jeremi levanto la vista hacia Draco, y le dedico una de sus típicas miradas que dicen "no juegues conmigo"
— Jejejeje no se te escapa nada ¿verdad? — contesto el rubio en medio de una sonrisa mientras miraba el menú del día.
— Te dije que pierdes tu tiempo — hablo el pelirrojo.
— Todas las chicas caen — dijo muy seguro.
—Jean es diferente — doblo su periódico y leyó el menú.
— Es como todas, tiene su punto débil — refuto Draco, como buen conquistador sabía que ninguna mujer era imposible.
— Con los fénix, no funciona así, ellos escogen — le indico.
— Are que me escoja — dijo como si nada, no le veía el problema.
— Nunca lo ara, a menos que logres entrar en su círculo — le explico mientras bebía de su café.
— Ninguna mujer se me ha resistido Jeremi, ella no será la acepción — Draco apenas tenía 2 semanas en la academia y ya había tenido a cuatro chicas bajo sus sabanas.
— Pues será un placer verte derrotado por primera vez en el arte de la seducción — le dijo entre risas mientras levantaba la vista a la entrada de la cafetería.
Draco siguió su mirada, ya sabía que Jeremi no dedicaba interés en nada, por lo cual cuando lo hacía a él le parecía curioso, pero no fue el único que miró, se dio cuenta como la mayoría entre chicos y chicas dejaban de hacer lo que estaban haciendo por mirar al par de mujeres que entraban en esos segundos a la cafetería, Draco ya se había dado cuenta del impacto que generaban Cat y Hermione cada que entraban a un lugar y ese día no era la excepción, aun le costaba digerir que Hermione y Jean fueran la misma persona, las chicas se dirigieron a su mesa habitual pasando a lado de los chicos.
— ¡Jean, Cat, buen día! - hablo Jeremi.
— ¡Buen día! - contestaron las chicas, pero solo Cat volteó a ver al pelirrojo.
— Granger — saludó Draco, pero Hermione lo ignoro como las últimas 20 veces que el la había saludado.
Jeremi negó con la cabeza mientras sonreía, su amigo no quitaba el dedo del renglón, pero a Draco poco le importaba esas groserías de Hermione, después de todo a él no era el único al que ella ignoraba y él le había hecho cosas peores en Hogwarts.
Las chicas llegaron hasta su mesa y pidieron su desayuno habitual bajo en calorías pero nutritivo, en esta ya estaban sus típicos amigos, Draco no le quitaba la vista de encima a la castaña, el hecho de que lo ignorara y se tratara de Hermione se le hacía más divertido.
Jeremi tomo sus cosas y se levantó, el entraba media hora antes a clases que el rubio, miro a Draco — ella va todas las noches a las 8 pm a la biblioteca, sola — y sin más se marchó a su clase.
— Si no fuera porque no me gustan rubios — dijo soñadoramente Cat.
— Te gustan pelirrojos — contesto Hermione entre risas.
— Dicen que es muy listo — dijo Albert mientras bebía jugo y seguía la mirada de Cat.
— ¿Posición? — pregunto Simut que estaba obsesionado con Jean.
— 29 — dijo sin más Cat viendo de reojo a Jean.
— ¡¿Tan pronto ya está entre los 30?! - se asombró Albert.
Hermione desayunaba sin hablar, pero estaba al tanto de la plática y de la mirada gris que no la perdía de vista.
— ¿Tu que opinas Jean? — pregunto Simut que observaba como Draco miraba siempre a Hermione.
— Normal, viene de Hogwarts — contesto con cierta frialdad.
— Vamos debes saber más, son de la misma generación — hablo una chica que llegaba a su mesa en ese momento y se sentaba sobre las piernas de Albert, era de cabello negro, largo hasta la cadera y muy bonita.
— ¡Alison! — saludaron todos a la chica a excepción de Hermione.
— Eso no quiere decir que lo conozca bien — contesto muy arrogante la castaña y algo tensa.
— Escuche que no se llevaban bien — le dijo con malicia, todos comenzaron a ver de una a otra a las dos chicas.
— Pues si ya tanto sabes, ¿por que no nos cuentas en vez de hacer preguntas tontas? — contesto la castaña poniendo sus brazos cruzados sobre su abdomen y mirando fríamente a la chica.
— Mmm "sangre sucia" ¿te suena? - le dijo Alison mirándola con triunfo.
Hermione se tensó, pero no quito la mirada de su rostro — si — contesto simplemente, todos en la mesa se tensaron, sabían que Hermione era hija de muggles.
— Yo creo él te conoce muy bien — se puso de pie y beso a Albert en la boca y se marchó, todos estaban en silencio intentando no mirar a Hermione a la cara, todos habían crecido con ideologías parecidas a las de Draco, sobre que los de linaje puro eran superiores a los demás.
— ¿Cuantas materias adelantaras este semestre? — le pregunto Cat rompiendo el silencio incomodo.
— Cuatro ¿y tú? — contesto simulando alegría Hermione, todos la giraron a ver asombrados.
— Solo una - informo Cat — no todos fuimos bendecidos con tu cerebro — le dijo risueña la chica.
Hermione le dedico una mirada de agradecimiento, Cat siempre que alguien quería hacer mención de su sangre sacaba a relucir lo lista que era la castaña, desde el principio había estado a su lado.
Tomaron sus cosas y partieron a su clase de pociones, como siempre Ian se comía con la mirada a la castaña y este le coqueteaba disimuladamente, pero Draco que era un experto en la seducción se daba cuenta de la conducta de los dos, no le causaban celos (eso decía el) pero no los perdía de vista y no podía evitar fruncir el ceño cada que los cachaba.
La hora de la comida llego y Draco ya tenía su plan.
— ¿Quien es la chica de cabello negro en la mesa plateada? - pregunto Draco, se había dado cuenta por los gestos que habían hecho todos en el desayuno cuando esa chica se había sentado sobre las pierna de Albert que no se llevaba bien con todos ellos.
— Ella es Alison, posición 6 o7 en la pizarra — le informo Franc.
— Cursa el 5 semestre - le indico Eleonor.
— Hace un semestre se sentaba con los fénix.
A Draco les encantaba lo informantes que eran sus compañeros de mesa, a excepción de Jeremi, este no era chismoso — no se lleva muy bien con ellos ¿verdad? —- puntualizo.
— Claro que si, es de las pocas que es bien recibida en su mesa — dijo Liu.
— Es la novia de Albert — explico Franc.
— Hace un semestre era parte de los fénix — le indico Liu.
— ¿Y que paso? - les pregunto disimulando desinterés.
— Llego Jean — contesto como si nada Eleonor — le quito su puesto y en respuesta Alison le quito el novio — dijo sin mas.
Jeremi cambio de tema y los chicos pronto olvidaron el teme de Jean, pero no Draco, así que si Albert era ahora el novio de Alison, eso quería decir que Albert había sido el novio de Hermione hace meses, Draco miro a la mesa de los fénix, Jean reía felizmente con Albert y Cat mientras que Alison la fulminaba con la mirada desde una mesa de alado, en ese momento Draco sintió como un retorcijón en la panza, asumió que algo de la comida le había caído mal.
Sus clases por la tarde habían transcurrido muy interesante, estudiar en la academia para Draco estaba resultando muy fácil y emotivo, ya tenía una gran fama entre las chicas, Liu la otra tarde le había comentado que perfila en entre los 5 chicos más guapos del colegio, que seguramente podría tener a cualquier chica, claro está a excepción de las que perfilaban en la lista de las 10 más inteligentes.
Así continuo la tarde hasta que dieron las 8 de la noche, Draco salió de su habitación luciendo guapo y se dirigió a la biblioteca, al llegar la busco con la mirada, ahí estaba ella, sentada casi en el fondo de la biblioteca en una mesa para una sola persona, tenía un libro sostenido con su mano izquierda casi a la altura de su pecho, estaba cruzada de piernas, lucía un vestido en color ámbar, así de piernas cruzadas le llegaba unos cuantos dedos sobre las rodillas, su cabello estaba recogido en una coleta completa, su maquillaje era sencillo pero resaltaba sus facciones, lucia muy concentrada, ajena a todo lo que pasaba a su alrededor.
Draco fue y tomo un gran ejemplar de criaturas mágicas y se dirigió a la mesa de Hermione, tomo la silla de la mesa vacía de a lado y se sentó en la misma mesita de Hermione frente a ella — Sabelotodo — le dijo en forma de saludo pero cortésmente, y se dispuso a leer.
Hermione se tensó pero no quito la vista de su libro, todos sus instintos de supervivencia se encendieron y mentalmente recordó que su varita estaba dentro de su bolso que colgaba de un perchero a lado de ella, un aroma a menta le dio de golpe en su cara, "Sabelotodo" le escucho decir, pero no de la forma fría y burlona como lo había escuchado durante 7 años, sino de una forma fraternal, como si llevaran una excelente relación, espero unos segundos por si Draco quería comenzar a discutir, al no haber más palabras intento proseguir con su lectura.
Lo intento pero no tuvo éxito, se dio cuenta de las miradas de las chicas que estaban en la biblioteca, se comían con la mirada a Draco, vaya ni se molestaban en disimular, miro de reojo a Draco, estaba de lo más tranquilo con su rostro recargado sobre su mano izquierda leyendo el libro que este había colocado sobre la mesita, se veía sereno y concentrado, lo medio admitía, el chico tenia lo suyo, suspiro largamente, ¿Qué rayos hacia Draco en su mesa? Se preguntaba, el chico no la miro ni le dirigió otra palabra, le molestaba que Draco estuviera en su mesa, pero no se cambiaría de mesa, después de todo era su mesa desde hace 8 meses, que se fuera él, pero tampoco comenzaría una discusión ella, así que sin más, leyó por unos 20 minutos más y se marchó, sin mirar al chico o despedirse.
Draco sonrió ampliamente cuando la castaña se marchó, él esperaba que en cuanto él se sentara ella lo corriera o se marchara de inmediato, pero no, esta solo lo ignoro el tiempo que pudo y se retiró, el rubio aspiro el perfume que aun persistía en el aire, vainilla, así era como olía la chica, leyó por unos 40 minutos más y se fue a cenar.
Hermione iba llegando a cenar al comedor cuando en el camino se encontró con Cat que lucía feliz.
— ¿Qué pasa? - le pregunto.
— Nada — contesto la castaña.
— Dime, a esta hora deberías estar en la biblioteca - le contesto la rubia.
Hermione se paró en seco y se giró hacia Cat — se sentó en mi mesa — le soltó muy molesta.
— Jajajaja ¿y porque no lo corriste? - a Cat le parecía muy graciosa la actitud de Jean, parecía una niña de 5 años dándole una queja a su mamá.
— No quería discutir - dijo recuperando la postura y comenzó a caminar de nuevo.
Cat la tomo de la mano y la jalo hacia los jardines para sentarse sobre una banquita — relájate, ¿que te dijo? - le pregunto.
Hermione suspiro - sabelotodo - le informo.
Cat se tensó de inmediato, Hermione el fin de semana le había relatado como fue la convivencia con Draco durante su larga estadía en Hogwarts, le había dicho todo, después de todos esos meses las chicas eran grandes amigas y se platicaban absolutamente todo — ¿en que forma lo dijo? — le pregunto algo molesta, ella no permitiría que el rubio por sexi que fuera se metiera con su amiga.
Hermione pensó por algunos segundos y finalmente contesto — como saludo — miro la duda en la cara de Cat — no como insulto — le platico todo lo que paso.
Cat medito un momento — sabes, creo que le gustas - dijo finalmente.
— Jajajajaja — ahora era Hermione la que se reía, vaya que su amiga sabía hacer bromas — ni en una dimensión alterna Cat.
— ¿Por que no? ya no eres la misma de antes — recordó a la Jean que había entrado hace 8 meses, tímida, flacucha y fácil presa de intimidación — ahora eres la chica más guapa y respetada de la academia.
— Esa es Alison — le corto la castaña.
— Jajajaja vamos ¿esa?, Solo es físico, como persona es un espanto, es orgullosa, frívola, déspota, grosera, altanera, hostigosa, creída, molest…
— Yo soy muchas de esas cosas — le interrumpió Hermione bajando la vista.
Cat le levanto la cara — no Jean, tu solo hiciste lo necesario para ser respetada — le dejo muy claro.
Hermione recordó por unos segundos como fue que conoció a Cat…
Hermione tan solo llevaba unos días en la academia y ya quería salir corriendo de ahí, todos la miraban mal, le insultaban, hasta uno que otro maestro la hacía menos en las clases, esa tarde se dirigía a la biblioteca cuando se topó con el grupo de Alison.
— Pero miren que tenemos aquí, es nada más y nada menos que la mascota de la academia — Alison le hablaba con mucha frialdad — ¿que me miras estúpida muggle? - le reto la chica.
— Soy bruja — contesto Hermione tímidamente a punto de llorar.
— Impura yo diría, no sé cómo permiten que pises el mismo suelo que nosotros cuando más bien deberías estarlo besando — todas las demás chicas comenzaron a reírse escandalosamente mientras que Hermione corrió hacia el baño, entro y se encerró en un cubículo y comenzó a llorar, unos minutos después se secó sus lágrimas y salió para lavarse las manos cuando miro a una rubia que la miraba muy seria.
—Llorando no vas a ganar nada — le dijo molesta — soy Catherine Spins — le tendió la mano.
— Yo soy Her… — Intentaba decir lo que sentía pero su llanto se lo impedía.
—Hermione Jean Granger, mejor estudiante en cien años de Hogwarts, heroína mágica, primer orden de Merlín, hija de padres muggles — Hermione la miraba asombrada de que supiera tanto — todos sabemos quiénes son todos aquí, es parte de conocer la competencia, pero tú eres famosa en el mundo por pertenecer al trio de oro.
Hermione la miro absorta — o—- fue todo lo que dijo.
— ¿Quieres sobrevivir? Pues entonces se peor que ellos, tú ya eres alguien aquí y eso les da miedo, tu nombre tiene peso - le informo la rubia cruzada de brazos.
— Pero a mí no me gusta ser así — se defendió la castaña.
— ¿Quieres aprender todo lo que la academia tiene para ti? — la castaña asintió — pues entonces hazte respetar — le ordeno — vamos lávate la cara y vamos a comer — le dijo ya más risueña.
— Tienes razón Cat, ya no soy la chica que Malfoy acostumbraba intimidar — se levantó con la cara altiva y se dirigieron a cenar, Hermione creía que esta era la nueva forma de molestar de Draco, invadiendo su espacio personal, si, porque eso era para Hermione esa mesita en la biblioteca, desde Hogwarts para ella la biblioteca representaba el lugar donde podía estar sin sentirse sola pero cómoda por la tranquilidad y silencio que inspiraba el lugar, era como su guarida, su escape de la realidad, su encuentro con ella misma, su lugar para meditar, su espacio personal y Malfoy se había metido con lo más sagrado que tenía la chica.
Así pasaron los días y Draco repetía la misma rutina todas las noches, sabía que la castaña llegaba puntualmente a la biblioteca a las 8 pm, él llegaba a las 8:5, la miraba 5 minutos desde la distancia y procedía a sentarse con ella.
Viernes — Insufrible — ese fue su saludo, ella no lo miro, se marchó 20 minutos después.
Sábado — Come libros — ese fue su saludo, ella no lo miro, se marchó 25 minutos después.
Domingo — Doña perfecta — ese fue su saludo, ella no lo miro, se marchó 25 minutos después.
Lunes — Ratita de biblioteca — ese fue su saludo, deposito un café para ella, ella no lo miro ni tomo el café, se marchó 35 minutos después.
Martes — Sabelotodo — ese fue su saludo, deposito un café para ella, ella no lo miro ni tomo el café, se marchó 45 minutos después.
Así transcurrieron 30 días más, hasta que el día 31….
Jueves — Granger — ese fue su saludo, deposito un café para ella.
Ella no lo miro ni tomo el café, 1 hora después se puso de pie, no lo miro pero hablo — Solo me gusta el moka blanco — le informo.
Draco sonrió, ya se le había hecho una costumbre ir todas las noches a la biblioteca, le gustaba mirarla a la distancia, embriagarse de su perfume, mirarla de vez en cuando disimuladamente sin que ella lo notara, disfrutar de su compañía en silencio, de la paz que irradiaba la chica, siempre que la veía en algún pasillo o en la clase de pociones la saludaba pero ella siempre lo ignoraba como al resto de los chicos que deseaban abordarla, y por fin ese día ella le había dedicado unas palabras, se sentía muy feliz, quiso creer que era por que pronto la tendría bajo sus sabanas y entonces empezaría la caza con alguien más.
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Gracias por sus lecturas y comentarios, como se darán cuenta estoy editando la historia para corregir mis faltas de ortografía y redacción. Así que si en los siguientes capítulos sangran sus ojos, es porque aún no corrijo esos, voy lenta, pero segura.
XOXOX DLM
