Capitulo 4: Golpe casi perfecto

NEAL

Corrimos con Peter y el resto del equipo para ver lo que estaba pasando. Había guardias tirados aquí y allá, al parecer los habían drogado. Estábamos casi en el pasillo cuando Diana gritó:

-¡Ahí!- señalando a una figura negra que corría hacia una de las cabinas de mando.

-¡Equipo 1, síganlo!- Ordenó Peter. Yo quise correr pero él me agarró del brazo.-Tu no, Neal. Te necesito aquí-

-¿Por qué?- Pregunté confundido. Peter señaló a una de las paredes, el Degas estaba allí, donde se supone que no tendría que estar.- ¿pero qué hace el Degas aquí?- Pregunté aun más confundido- ¿No se supone que estaría en el Guggenheim?-

-Sí, eso se suponía- Me contestó Peter.- Incluso estaba en las cámaras de seguridad.-

-Tal vez lo trajeron aquí mientras las cámaras no funcionaban.-

-No habrían tenido tiempo. Además, ¿Para que querrían traer el Degas de vuelta aquí?, no tiene sentido.- Dijo Peter frunciendo el seño desconcertado. Yo me sentía igual – Tal vez hackearon las cámaras para que pensáramos que la pintura estaba allá en vez de aquí. Por suerte no se la llevaron. Será mejor que llame a la seguridad del Guggenheim-

-Ponlo en altavoz.- Pedí, Peter lo puso.

-¿Hola? ¿Cabina del Guggenheim?-

-Hola, mi nombre es Peter Burke, agente del FBI. Encontramos el Degas aquí, ¿No les habían dicho que trasladaran el Degas a su museo?- Preguntó Peter.

- ha, si si. –Contestó una voz extraña. Hice señas a Peter: Acento sureño. - Pero hubo cambios de último minuto y decidieron que la pintura se quedaría en el Metropolitan. ¿Pasó algo en el Metropolitan que deba saber?- Luego se escuchó un ruido como si alguien exhalara seguido de un ruido seco. Peter y yo nos miramos interrogantes.

- Al parecer un intento de robo, pero no pudimos atrapar a los delincuentes. Al parecer eran menores de edad- Dijo Peter impasible.

-¡Con todos los guardias que había allí! ¿Cómo es posible que se les haya escapado de las manos a tan competentes agentes? ¿Y unos simples niños?- Esta vez estuvimos seguros de escuchar unos ruidos raros de fondo. Esperamos unos segundos pero no pudimos distinguir nada.

- No lo sé, pero mejor que envíe a unos agentes allí, por si acaso.- Dijo Peter y yo sabía que estaba tratando de probarlo.

- No, no. No se preocupe agente Burke. No hace falta- contestó rápidamente nuestro interlocutor. Miré a Peter significativamente y el asintió en respuesta.

-de acuerdo, avísenme si algo pasa.- Dijo antes de cortar.

-Eso ha sido extraño- Dije yo

-¿Quién luego de saber que un museo ha sido atracado a pocas calles de distancia no quiere que envíe refuerzos por si acaso?-

-No lo sé. Pero siento que hay algo que se me está escapando- Miré a mi alrededor, y mis ojos se posaron en la pintura. Me acerqué a ella. Tal vez no lo hubiera notado si no hubiera tenido la pintura en mis manos tantas veces y si no la hubiera falsificado también, pero podría jurar que…

-Es falsa- Afirmé

-¿Qué? ¿De qué estás hablando?-

- Esta pintura. No es el Degas. Es una falsificación, y muy buena por cierto.-

-¿Estás seguro?- Miré a Peter como diciendo "¿No confías en mi habilidades de falsificador?" – De acuerdo, de acuerdo. ¿Pero por qué habrían de dejar una falsificación luego de robar la original?

-No se han robado la original, Peter.- Dije sonriendo mientras iba descubriendo el plan maestro. Peter me miro interrogante.- ¿No lo entiendes? Las cámaras no se hackearon, estaban bien. La original esta en el Guggenheim. Ellos quisieron hacernos creer que no pudieron robar la pintura y que sigue aquí, por eso pusieron una falsificación. Quieren ganar tiempo para…-

-Robar la original, en el Guggenheim- Terminó Peter, entendiendo todo.- El tipo de seguridad que nos atendió el teléfono…-

-No era de seguridad, estaba dentro.-

-Tengo que llamar al equipo.- Sacó su radio y habló –Hola…si…Necesito a unos agentes que vayan al museo Guggenheim…aquí hay una falsificación…Es largo de explicar, pero la pintura esta por ser robada allí… ¿A quién?... ¿Y hacia donde se dirigía?...Entiendo…No no, tráiganlo para aquí…está bien.- Y cortó.

-¿Qué pasa?

-Atraparon a uno de ellos, es un chico entre unos 17 y 20 años. Estaba por subirse a una camioneta negra con Marcus Helman, pero al parecer al ver que se acercaba la policía lo dejaron fuera. También siguieron a una persona vestida de negro corriendo por los techos, pero se dirigía al sur, no al Guggenheim, y no lograron atraparle-

-Puede haber más de ellos- le dije

-Lo sé, pedí que trajeran al chico aquí, para interrogarlo.-

Cinco minutos después, cuatro agentes trajeron a un chico esposado que luchaba con todas sus fuerzas por liberarse, era bastante fuerte a decir verdad. Lo sentaron en una silla y lo esposaron a ella de pies y manos. Peter se acercó y el siguió luchando, solo cuando yo me acerqué dejo de hacerlo. Se me quedó mirándome atentamente unos segundos y luego dirigió su mirada a Peter.

-Escucha, chico. Acabas de ser atrapado entrando a un museo y tratando de robar una pintura muy valiosa. Te caerán muchos años por ello, pero si colaboras, tal vez pueda hacer un trato para que reduzcan tu sentencia.- Es chico lo miró unos segundos con los ojos entrecerrados-¿Cuál es tu nombre y tu edad?- El chico no contestó, Peter continuó.- ¿Quiénes te ayudaron a robar la pintura? ¿Sabían que estaría en el Guggenheim? ¿Tú hiciste la falsificación? ¿Trabajas para el Padrino?- Pude ver sus ojos brillar un poco ante la mención del padrino, pero su expresión se mantuvo impasible.- Vamos chico, habla.- Pero no hablaba, y no habló por los siguientes 10 minutos.

Alguien llamó al teléfono de Peter y él se fue aparte para contestar, cuando cortó, me llamó.

-Mis agentes ya fueron al Guggenheim. La pintura no está. Se la han llevado. Al parecer, alguien ha hackeado las cámaras, ha drogado a los guardias, ha pasado los láseres de seguridad y se ha llevado la pintura. –Me informó – ¡Maldita sea!- Estaba muy enojado, había planeado esto a la perfección para que unos niños robaran frente a sus narices.

-Peter, será mejor ir a casa, hoy no hay mucho más que puedas hacer- Le aconsejé tratando de calmarlo.

-No, ve tú si quieres, yo me quedaré aquí un poco mas- Sabía que era imposible hacerlo cambiar de opinión, así que me fui a casa a descansar un poco.

JADE

El plan era reunirnos con Amber, Mike Y Christian en casa apenas escapáramos y entregar el Degas a las 7 am en el mismo muelle que la otra vez. Pero cuando Chris y yo llegamos a casa solo encontramos a Amber.

-¿Dónde está Mike?- Le pregunté apenas entré.

-No lo sé, no ha llegado todavía, se supone que vendría en la camioneta hasta aquí- Me dijo ella, pude ver por la arruga que se había formado en su entrecejo que estaba preocupada.

-No pasa nada, seguramente tuvieron que distraer a la policía antes de venir hacia aquí- Dijo Chris tratando de sonar indiferente. Amber se relajó un poco y se sacó su gorro. De repente, como si recordara algo, preguntó:

-¿Tienen la pintura?-

Chris y yo sonreímos y saqué el Degas del tubo que tenía colgado en la espalda.

-Wow, es hermoso.- Exclamo al verlo de cerca.

-y es igual al que hizo Jade.- Dijo Chris mirándome con orgullo. No es normal en mí sonrojarme, pero en ese momento sentí mis mejillas calientes.

Comenzamos a preocuparnos en serio cuando eran las 4 am y Mike no aparecía. Pensamos que a lo mejor se había quedado con Marcus y que irían directamente al muelle, pero ninguno pudo tranquilizarse lo suficiente para dormir esa noche. A la 7 am nos pusimos todos en una azotea, me sentía más segura mirando todo desde arriba que desde el suelo. Los tres al mismo tiempo divisamos la camioneta doblando en la esquina y deteniéndose más abajo.

-Allí están.-Dijo Amber, impaciente por ver a su hermano. Pero se desconcertó al ver a Marcus, al conductor y al mismísimo padrino bajando de la camioneta, sin rastros de Mike. El padrino nos divisó y sonrió.

-¡Muchachos! Eh escuchado que el robo ha sido casi perfecto y que tienen la pintura, ¡Los felicito! Sabía que podía confiar en ustedes.- Gritó con voz ronca en nuestra dirección "¿Casi?" Pensé

-¿Dónde está Mike?- Le gritó Amber en respuesta

-Ha habido un par de complicaciones, al parecer Mike no fue lo suficientemente rápido y tuvimos que dejarlo en el camino, es una pena- Dudé mucho que el padrino pudiera sentir pena por alguien y sentí la ira ir aumentando en mi pecho.

-¿Cómo que en el camino? ¿Qué pasó con él?- Preguntó furioso Chris, era raro verlo furioso.

- Los federales lo alcanzaron. Un hecho lamentable. Pero todos sabían en lo que se estaban metiendo al hacer este trabajo y sabían que había un riesgo de que pasara algo como esto. Ahora, si me dan la pintura, les daré el dinero y podremos seguir con esto. –Dijo el padrino

-¡No queremos el dinero! ¡Queremos a Mike de vuelta! –gritó Amber que se le estaban por caer un par de lagrimas.

- Mike esta donde merece estar, no es nuestro trabajo sacarlo de chirona.- Pude sentir que se le estaba acabando la paciencia, pero me importó un comino.

-Pero pueden hacerlo- Dije yo.- Eres un tipo poderoso y con contactos. Seguro puedes hacer algo para sacarlo-

-Ya he dicho que ese no es mi trabajo. No pienso ayudar a su amigo- Sentí mis manos temblar de impotencia

Miré a Chris y a Amber, igual o más furiosos que yo. Los tres sabíamos que no fue culpa de Mike que lo atraparan. El era un experto, esto era culpa de Marcus y el padrino, por dejarlo atrás. Pude ver en los ojos de ambos que estaban pensando en lo mismo que yo. Miré al padrino y grité a todo pulmón:

-¡Pues entonces olvídate de tu pintura!-

-¡Corran!-Gritó Chris y los tres comenzamos a correr. Habíamos corrido juntos tantas veces que teníamos una coordinación perfecta. Si había un muro que sabía que no llegaría, Chris me ayudaba con un empujoncito o volvía a darme una mano. Éramos veloces y pude ver como dejábamos al padrino atrás en pocos segundos. Chris iba al frente y vi que se dirigía a su casa. El vivía con otros chicos como él, pero el padrino conocía la ubicación de mi escondite y del de Mike, así que era el único lugar seguro. Era un edificio abandonado de varios pisos. Nos fuimos al piso de Chris y entramos. Chris agarró una almohada y la golpeó con la pared.

-¡Demonios! ¡Maldita sea! ¿Y ahora que haremos?- Preguntó hecho una furia

-Primero tranquilízate ¿sí?- Le pedí. Amber se había sentado en el sofá con la cara entre las manos. Me senté junto a ella.- ¿Estás bien?- Ella inhaló, como tratando de controlar sus emociones, levantó su cabeza hacía mi y asintió. – De acuerdo, primero que nada, necesitamos un plan.- Miré a Christian – Necesito que escondas el Degas donde el padrino no pueda encontrarlo, ya sabes dónde-. Mi mejor amigo asintió- Luego tenemos que sacar a Mike.-

-¿y cómo haremos eso?- Preguntó Amber, ahora un poco mas esperanzada.

- Con un intercambio- contesté

-¿Y qué intercambiaremos?- Preguntó Chris.

- A mi- contesté. Ellos de quedaron mirándome en blanco. Traté de explicarme –Le diré al FBI que si liberan a un sospechoso de intento de robo, le daré a la persona que sí robó la pintura.-

-¡¿Estás loca?! ¡¿Quieres que te metan en prisión?!- Me preguntó Chris

-Es la única forma. Si voy yo en vez de Mike, podremos trazar un plan para sacarme. Soy menor de edad, si me arrestan me enviaran a un reformatorio, pero si descubren la identidad de Mike y saben que tiene más de 18, lo enviaran a una cárcel de máxima seguridad y nadie podrá sacarlo de allí.- Dije duramente.

- Creo que es una buena idea.- Dijo Amber

-¡No es una buena idea! ¡Es una pésima idea! ¡No pienso arriesgarme a que te metan en prisión, Jade! ¿Sabes lo que les hacen a los chicos como nosotros en el reformatorio?-

-Puedo cuidarme sola, Chris- Le dije enojada.- y me será mucho mas fácil escaparme que a Mike. ¿Prefieres que el quede en chirona por 20 años?- El se quedó mirándome unos segundos, pude ver que la idea no le hacía ninguna gracia, pero no tenía otra opción.

-De acuerdo, está bien. Pero Jade, ten…-

-…Mucho cuidado- Le interrumpí -lo sé, te prometo que lo tendré. Ahora ve a esconder la pintura.- El tomó la pintura, pero lo llamé antes de que se fuera- ah, y necesito que me consigas el numero de la casa del agente Peter Burke.-