Disclaimer: El universo Potterico por desgracia no me pertenece, es propiedad de Rowling y yo solo lo tome prestado para esta retorcida historia.
El mayor dilema de Fred
Fred siguió contemplando el techo, pensando, furioso consigo mismo. Debía haberlo supuesto antes, era claro que a Hermione solo le interesaba hablar de Ron. Era realmente estúpido si Fred creía que ella algún día podría fijarse en él, pero es que… ¡Vamos!, Él era Fred Weasley, si fuera famoso ¡ya habría ganado más de cinco veces consecutivas el premio a la sonrisa más encantadora, otorgado por la revista corazón de bruja!
¿Qué era lo que ella tanto veía en Ron? Era más bajo que Fred y en su opinión un tarado que no servía para nada.
Pensó que si tan solo se hubiera figado en ella desde antes, quizás las cosas habrían sido diferentes pero desecho la idea. Hermione siempre había querido a Ron, eso lo sabían todos. Aunque viendo el lado positivo Fred tenía las de ganar ahora ya que él se iría de viaje con ella en busca de sus padres, podría conquistarla. Era bien sabido que en un viaje podrían pasar muchas cosas.
Miro a Hermione, estaba recostada en el sillón leyendo ese libro. Ella era tan imposible en ese sentido, supuso que los tres días anteriores estuvo ocupada haciendo Merlín sabe que cosas con Ron. Y al recordar la escena de la habitación de hermano, Fred sintió que la sangre le hervía, quería gritar y golpear algo ¿Cómo era posible que su hermano haya tenido la dicha de recorrer el cuerpo de la mujer más bella del planeta? ¿De besar esos labios hermosos que lo volvían loco con solo mirarlos?
Hermione sintió la vista de Fred sobre ella y dejo de leer, sintiéndose nerviosa. Levanto la vista nuevamente y esos ojos color miel la asaltaron de improviso, tiro el libro en un arranque de nervios y se sintió completamente estúpida.
– ¿Siempre tiras los libros? –le pregunto Fred mientras se apresuraba a recoger el volumen antes que ella.
– Tenía un… un animal –mintió la chica tomando el libro y abrazándolo contra su pecho. Fred miro el suelo, no había ningún animal.
– Así que ahora vez animales invisibles –aseguro el chico riendo-. Eso es nuevo ¿eh? ¿Acaso puedes ver los nargles?
– Eso no existe –dijo Hermione de inmediato, mostrando, como de costumbre, su poca capacidad para creer en cosas no comprobadas–. No hay pruebas, no están en ningún libro.
Ahí iba de nuevo a los libros, siempre tenía que sacar algo de los libros. Fred se dio cuenta de que ella era muy diferente a él más de lo que era para Ron, Pero bien decían que los polos opuestos se atraen ¿no? Aun así ¿Por qué se tenía que enamorar de ella? "En el amor no se manda" pensó "bien dicho muggle, quien sea que haya inventado esa frase".
Volvió a ocupar su lugar en el sillón de enfrente y se dedicó a mirar a Hermione mientras leía, ella parecía nerviosa ante este hecho pero no se dejó vencer. Finalmente, después de un rato, la chica no soporto más el insistente acoso mediante miradas, cerró su libro, se levantó y estiro.
– Iré hoy a comprar el móvil –informo Hermione subiendo las escaleras, sin mirar a Fred–. Tengo una cuenta en el banco muggle, iré a sacar dinero y luego regresare, nos vemos más tarde.
– Claro que no, iré contigo –declaro Fred con seguridad, Hermione se dignó a mirarlo con los ojos abiertos debido a la sorpresa. Eso no se lo esperaba.
– ¿Vendrás? –pregunto algo nerviosa.
– Sí, ¿Por qué no? No me gustaría quedarme aquí solo, ¿sabes? Me aburriré – Fred disfruto el efecto de sus palabras: Hermione lo miro confusa y luego asintió una sola vez.
– ¿Puedo saber porque te ofreciste a acompañarme a buscar a mis padres? –Pregunto la castaña cuando llegaron al centro de Londres, esa pregunta no dejaba de darle vueltas en la cabeza, quería saber que era lo que tramaba–. No me parece muy propio de ti.
– ¿Y porque no? ¿Cómo sabes que no me preocupo por tu bienestar? –respondió Fred con inocencia, aunque en realidad se sentía algo ofendido por el hecho de que ella insinuara de que no era importante para él.
Hermione soltó una risa seca.
– No lo haces –afirmo ella. Fred se quedó pasmado ¿Qué no se preocupaba por ella? Si supiera que en los últimos días, el pelirrojo no hacia otra cosa más que pensar en ella.
– No estés tan segura –le contradijo–. Puede que mi pasatiempo favorito sea pensar en ti.
– Así que ¿soy un pasatiempo? –pregunto enojada y ofendida, ¿Pasatiempo? Miro a Fred con indignación–. ¿Eso soy para ti? –Fred no paso por algo que eso sonaba a una reclamación y no pudo evitar que su mente divagara en imágenes en las que tenían una discusión, como toda pareja normal. Por su parte, Hermione se había sentido algo desilusionada al oír 'pasatiempo' y estaba pensando que esas atenciones por parte de Fred no eran más que una distracción.
– No quise decir eso –se apresuró él a decir–. No, solo que me gusta pensar en ti –confeso. Hermione sintió que una ola de alivio le recorría pero no dijo nada, siguió caminando ajena al hecho de que Fred la miraba de reojo.
¿Qué significaba exactamente eso de 'me gusta pensar en ti'? No quiso hacerse falsas ideas, pero las pruebas estaban ahí, pareciera como si Fred…
– No sé si comprarlo con funciones especiales o solo con las que son indispensables. –comento abruptamente deteniéndose en una tienda, viendo los móviles que había en el mostrador. 'Bien, cambia el tema' pensó tratando de calmarse y de olvidar la palabra con E.
– Lo que tú prefieras, linda –le dijo Fred, la verdad era que no entendía la tecnología muggle pero entro a la tienda detrás de ella. Había una chica detrás del mostrador principal y Fred no pudo evitar notar que era bastante guapa. Ella sonrió estúpidamente cuando el gemelo le guiño el ojo. No podía evitarlo la verdad, la coquetería era parte de él. Pero se hizo nota mental de detener eso si quería que Hermione lo tomara en serio.
– ¿En qué te puedo ayudar guapo? –pregunto ella, sin ver a Hermione, centrando su atención únicamente en Fred, él miro a Hermione y la chica miro a la vendedora. Levanto una ceja y a Fred le dio la impresión de que quería tronarle los dedos frente a la cara de la vendedora para que se ubicara.
– Solo estoy viendo, gracias –respondió con cierta frialdad, sin dejar su cara de evidente disgusto y continuo viendo los móviles, la chica detrás del mostrador no dejaba de ver a Fred, él dio la espalda y siguió a Hermione– vamos a otra tienda –dijo, no podía evitar estar molesta, tomo a Fred de la mano y salió.
La vendedora le había hecho enojarse demaciado, sus insistentes miradas a Fred no le gustaban nada había parecido como si lo desnudara con los ojos sin pena alguna. Estaba tan molesta que no se dio cuenta de que aún seguía tomando la mano de Fred hasta que él comenzó a entrelazar sus dedos, entonces lo soltó y lo miro algo asustada.
– ¿Te sucede algo? –le pregunto Fred inocentemente.
– No –respondió Hermione volviendo a fijar la vista en las tiendas, quería apartar esos pensamientos y el extraño y ligero cosquilleo que sentía cuando estaba cerca de Fred. El pelirrojo paso su brazo alrededor de sus hombros y ella no se desprendió del abrazo, el joven sonrió abierta y felizmente y continuo caminando junto con ella –ven entremos aquí.
Era un local bastante grande, las paredes parecían tapizadas con móviles, y había un letrero que rezaba:
"¿Buscan un teléfono móvil?
Tenemos el ideal para ti
Solo dinos que es lo que ocupas
Y nosotros nos haremos cargo del resto"
Un muggle de no más de 30 años salió por detrás de un mostrador y los con una sincera sonrisa.
– ¿Puedo ayudarles en algo?
– Si –respondió Hermione–. Busco un móvil, pero no estoy muy segura de cual…
– Bueno, les puedo ofrecer el paquete de dos móviles –le interrumpió el vendedor hablando rápidamente–, con llamadas ilimitadas y mensajes gratis a 2 números… –Fred se quedó pasmado, no comprendía absolutamente nada de lo que decía. Hermione por supuesto que entendía, pero no encontraba la forma de parar la alegata del muggle– o bien, puedo venderles estos dos…
– Solo quiero uno –corrijo Hermione por fin.
– ¿Uno? –Se extrañó el vendedor, mirándolos a los–. Vaya, querida mía, ustedes se ven tan jóvenes y creí que se iban de vacaciones a algún lado –murmuro en voz baja–. Te puedo ofrecer este, tiene cámara de 10 megapíxeles. Para que tomes fotos con tu novio.
Fred intento ahogar una risa.
– No somos novios –le dijo al vendedor–. Aun no se decide –añadió sonriendo.
El muggle se rio.
– Vaya, vaya… vamos jovencita, hacen muy bonita pareja –Hermione miro a Fred entrecerrando los ojos.
– Yo ya… tengo novio –le informo Hermione, aunque no tenía por qué darle esa información al vendedor, sinceramente ¿A el que le importaba? Luego señalo a Fred–. Solo es mi cuñado.
¿Solo? Por segunda vez en el día, Fred se sintió hecho a un lado. Se sentía con ganas de preguntarle '¿Eso soy para ti?' pero no lo hizo, las palabras de Hermione se repetían en su mente una y otra vez "solo es mi cuñado" hiriéndolo de forma considerable.
Hermione continuo haciendo el trato con el vendedor y Fred se quedó perdido en sus pensamientos, no tenía ninguna oportunidad con ella… En verdad quería a Ron ¿Por qué? ¿Por qué no se podía fijar en él? Fred que durante años había podido tener a cualquiera en la que pusiera el ojo encima, sin embargo, todos esos años parecían quedar atrás… ¿Hermione poseía algún escudo contra Fred? ¿O cómo es que se ha podido resistir a él?
Tan pensativo estaba, como no muchas veces sucedía y mucho menos en público, que no se dio cuenta de que Hermione había comprado ya el móvil y le estaba hablando, hasta que le sacudió el brazo.
– ¿Fred? ¿Me oyes?
– Este… sí. ¿Ya compraste eso? –pregunto, todavía aturdido por el regreso a la cruel realidad.
– ¡Ya! ¡Hace como cinco minutos te estoy hablando y no me haces caso!
– Eso es imposible –replico Fred refiriéndose a otra cosa– ¡Gracias! –Añadió al vendedor muggle antes de salir a la abarrotada calle–. Te hago mas caso del que puedas imaginar, más caso que del que debería hacerte, de hecho.
Hermione no dijo nada, pero esta vez no cambio de tema, ni siquiera hablo durante todo el camino, aunque Fred intento hacerla hablar, pero no conseguía nada mas que palabras como 'si' 'no' y 'está bien' y en cuanto llegaron a la madriguera subió de inmediato al cuarto de Ginny.
Se sentía como un idiota ¿En qué demonios estaba pensando al enamorarse de Hermione? Ella nunca dejaría a Ron. Pero la estúpida esperanza ahí estaba, quería tenerla con él, amarla y ser correspondido. Maldijo en voz alta, a buena hora se le ocurrió sentir amor.
[N/A] Personalmente, este es uno de mis capítulos favoritos, por la reacción de Hermione en el primer local de celulares xD bueno, gracias por leer :)
