Feliz snoggletog

Capítulo 4

Solo faltaba un día para la fiesta del Snoggletog y ya tenían todo casi listo. Astrid contaba las ovejas y que necesitarían para la carrera de dragones y parecía que ya las tenía todas. Incluso la oveja negra. La oveja que les daba 10 puntos y era la oveja que les daba la victoria al ganador.

Había estado entrenando con Stormfly para intentar ganar a Hiccup. La verdad que su amigo era muy bueno junto a Toothless pero en las carreras de dragones, no siempre las ganaba él. Aunque la mayoría si salía como vencedor.

-¿Ya está todo listo?-preguntó Heather desde fuera del corral de las ovejas.

-Si. Ya tenemos todas las ovejas. Estas ovejas de aquí mañana serán las que nos den la gloria -exageró la rubia haciendo reír a su amiga.

La rubia salió del corral y dejó a las ovejas. Al día siguiente por la mañana deberían ir a pintarlas y así diferenciar las ovejas de la carrera de las demás ovejas de Berk.

-Perfecto. Entonces podemos tomarnos un rato para nosotras dos -la morena le pasó un brazo por los hombros de su amiga.

-¿Qué quieres hacer? -le preguntó y le pasó el brazo por la cintura.

-Quiero que hablemos de chicos -las dos comenzaron a andar con calma detrás de ellas sus dragonas las seguían.

-¿Otra vez?

-¿Por qué no? ¡Es divertido!

-Porque siempre me preguntas por Hiccup... Y no, ahora te toca a ti hablarme ¿Al final tuviste algo con el chico ese que conociste?

-¿Cuál?

-El moreno de brazos fuertes y los ojos que te volvían loca -le sonrió la rubia algo pícara al recordar las palabras de su amiga.

-¡Ah! ese chico. No pasó gran cosa. Era un idiota como todos los demás que he conocido -respondió algo apenada -pero dime ¿Cómo vas con Hiccup?

-Bueno... es Hiccup y es muy lento ya que parece que solo presta atención a los misterios de los dragones.

-¿Pero hay algo más? -le insistió.

-Bueno puede que haya intentado besarme -Heather la miró ilusionada -pero Gobber apareció y nos interrumpió... y no lo ha vuelto a intentar. Aunque no hemos tenido ocasión de estar a solas.

-¡Pero ha dado el paso Astrid! ¡Ya estáis muy cerca! -exclamó emocionada y feliz por su amiga. Desde que los había conocido se había dado cuenta de que entre los dos había algo especial, pero una por cabezota y el otro por despistado no habían acabado antes juntos.

-Quiero que él dé el primer paso. Ya que siempre soy yo la que intenta algo con él.

-Es un chico y es Hiccup. No es un idiota, pero es un chico al fin y al cabo y todos los chicos tienen algo de idiotas.

Las dos rieron por lo que acababa de decir la morena. Pero callaron cuando escucharon que alguien se acercaban. Enseguida escucharon la voz de Snotlout.

-Oh no Snotlout. Está últimamente muy pesado conmigo -se maldijo la rubia y cogió la mano de su amiga y la llevó hasta un grupo de árboles, aprovecharon que estaban en el bosque para ocultarse.

Las chicas llamaron a sus dragonas para que se ocultaran al igual que ellas. Solo esperaban que esos dos no fueran muy observadores porque sus dragonas por mucho que se ocultaran eran algo visibles.

-¿Terminaste la pancarta? -ppreguntó Snotlout al rubio.

-¡Pues claro! ¿Por quién me tomás? -se hizo el ofendido Tuffnut.

-Quiero que esté todo preparado y listo.

-¿Y crees que ella aceptará? -preguntó Tuffnut.

-¡Por supuesto! en cuanto Astrid escuche mi proposición de matrimonio, no podrá negarse a todo esto -se señaló Snotlout hinchando su pecho -estoy deseando que llegue la noche de Snoggletog y pedirle matrimonio en el gran salón.

Los dos chicos se alejaron. Heather se asustó un poco, ya que parecía que su amiga se había quedado congelada con lo que acababa de escuchar.

-¿Astrid estás bien? -preguntó y zarandeo un poco a su amiga.

-No, no estoy bien. Heather esto está muy mal -Astrid se acercó a hasta su dragona y alzó el vuelo.

-¡Astrid! ¿Qué te ocurre? -Heather montó a su dragona y fue detrás de su amiga -dile que no una vez más y ya está.

-No es tan sencillo Heather. Snotlout, aunque es un idiota está bien posicionado en la isla, ya que su familia es de las importantes aquí y puede ser mal visto que lo rechace.

-¡Eso es una idiotez! -se quejó Heather.

-Ya ha pasado. Cuando yo era pequeña un hombre se quedó viudo y le hizo una gran proposición a una chica de la isla. ¡Era una cría y el un viejo asqueroso! Ella lo rechazó y comenzaron a tratarla mal ¡ya que había sido muy desconsiderada por no casarse con un viejo asqueroso! -la chica alzó un poco la voz enfadada -y un día la chica desapareció. Nunca supimos qué fue de ella. No quiero acabar así.

La chica animó a su dragona para que aumentara su velocidad, ya que deseaba llegar cuanto antes al gran salón donde seguramente estaría su amigo ayudando a su padre con los preparativos para el Snoggletog.

Al llegar descendió y subió corriendo las escaleras, detrás de ella Heather la seguía. Al entrar había mucha gente ya que estaban ayudando con los preparativos para la fiesta de mañana. No sabía donde estaba su amigo y lo necesitaba. Pero Toothless al verla entrar fue corriendo hasta ella y le dió un cabezazo para que esta lo acariciara.

-¿Dónde está Hiccup? -le preguntó al dragón y este la llevó hasta el interior del salón hasta que finalmente pudo ver a su mejor amigo junto a su padre.

-¡Hiccup! -la chica se acercó corriendo hasta él.

-¿Pasa algo Astrid?

-Necesito tu ayuda.

-Estoy algo ocupado ayudando a mi padre ¿Puedes esperar...

-Es urgente, muy urgente -Astrid tomó a Hiccup de la mano. En él era el único en quien confiaba tanto como para saber que haría cualquier cosa por ella.

-Vale -el chico volteo a mirar a su padre sin soltar la mano de su amiga -papa en cuanto pueda vuelvo.

Astrid iba a tirar de Hiccup, pero Heather la paró haciendo que ambos chocaran.

-Astrid creo que el jefe puede ser de una mayor ayuda. Te puede guiar mejor en tu problema.

Stoick escuchó lo que decía Heather. Él realmente apreciaba mucho a Astrid y no solo porque la quisiera por su futura nuera, si no porque era una guerrera de fuerte corazón.

-¿Qué ha ocurrido? -preguntó Stoick y vió como Astrid bajó su mirada y agarraba con fuerza la mano de su hijo, gesto que le hizo sonreír -puedes confiar en mi Astrid .el hombre tomó del mentón a la chica y le hizo alzar su mirada nuevamente - Así mejor. Astrid soy el jefe y mi deber es proteger a todos.

-Esta bien.

Aunque con Hiccup era más fácil hablar con él de casi cualquier tema. Pero él padre de su amigo siempre le había impuesto respeto, era un hombre serio y estricto, aunque no era la primera vez que cuando tenía un problema el jefe le había ayudado dándole buenos consejos.

-Volvíamos Heather y yo de revisar a las ovejas para la carrera de mañana cuando escuchamos que venían Snotlout y Tuffnut. Como Snotlout está muy pesado conmigo, nos escondimos y escuchamos de lo que iban hablando... -Astrid suspiró, sentía todas las miradas puestas en ella y en su pequeño relato -Snotlout quiere pedirme matrimonio, delante de todo Berk. Tendría que haberlo amenazado con mi hacha, pero me quedé petrificada por la noticia. -Astrid esperó algún tipo de reacción por parte de ellos, pero no dijeron nada, solo se miraron padre e hijo.

-No lo amenaces con tu hacha o será peor Astrid -le aconsejó el jefe.

-¿Cuándo? -preguntó Hiccup.

-¿Lo sabíais? -preguntó algo molesta.

-¿Habéis escuchado cuándo va a hacerlo? -volvió a preguntar Hiccup.

-En la fiesta del gran salón mañana por la noche -respondió Heather.

-¿Lo sabías y no me dijiste nada Hiccup? -volvió a preguntar.

-Si, lo sabía. No quería preocuparte. Solo quería enterarme de cuándo pensaba hacerlo, para intentar que Snotlout cambiara de idea... a parte de que tu quieras realmente ... -el chico no era capaz de terminar con la frase.

-¿Qué? ¿Yo con Snotlout? ¿Estás loco?

El chico suspiró aliviado a modo de respuesta. Cosa que no pasó desapercibida para las chicas. Astrid sintió un leve apretón en su mano por parte del castaño.

-Bueno si se da el caso de que lo haga, como ya todos sabemos que Snotlout es especialmente cabezota, puedes rechazar su proposición.

-Si, es lo que haría... pero recuerdo lo que pasó con Daisy. Ella también rechazó una propuesta de matrimonio. No quiero que me pasé lo mismo que a ella.

Todos recordaban ese incidente y más aún el jefe, que intentó por todos los medios que dejarán a la chica, pero él hombre que le pidió matrimonio era alguien importante dentro de la aldea y fue mayor su despecho que el portarse como un buen hombre. Se alegró mucho cuando este dejó Berk tras la desaparición de la chica, ya que era algo problemático y este optó por marcharse debido a los rumores de que él mismo había matado a la chica, cosa que nunca se supo. Era una trágica historia que no pensaba que se volviera a repetir algo como eso en Berk.

-No permitiré que algo como eso ocurra nuevamente Astrid. Además de que eres alguien muy importante para Berk, eres una gran jinete y soportas a mi hijo. No permitiremos que nada malo te ocurra ¿Verdad hijo?

-Por supuesto que no -Hiccup tomó con ambas manos la mano de Astrid -No lo permitiré.

Astrid se sonrojó ante la muestra de afecto por parte de Hiccup.

-Quédate tranquila. Voy a hacer todo lo posible para que Snotlout no haga esa propuesta de matrimonio.

-Gracias.

-Por cierto papá ¿Qué es eso de que me soporta?

-Creo que tienes trabajo que hacer. Y si no lográs nada, hazmelo saber hijo -ignoró el reproche de Hiccup.

-Entendido papa -Hiccup soltó la mano de Astrid -nos vemos luego y no te preocupes -el chico se despidió de ambas.

Hiccup salió del gran salón y se dirigió a la cala. Ese lugar que tan buenos recuerdos tenía. Allí había encontrado a Toothless y con ello había cambiado toda su vida además encontró a su mejor amigo y también allí consiguió lo que nunca imaginó conseguir y es que alguien lo escuchara y aunque tuvo que obligarla al principio, logró que una de las vikingas más cabezotas de Berk lo escuchara y mucho más que eso logró que lo apoyara en su loca idea de que los dragones eran algo más que simples enemigos.

Hiccup observó a su amigo y dragón que jugueteaba con una ardilla y correteaba por allí. Pero no podía distraerse. Tenía una misión muy importante.

Snotlout iba a pedirle matrimonio a Astrid y no quería que su primo fuera el primero en pedirle matrimonio a ella. De hecho no quería que su primo fuera nada para ella. Él quería ser su todo para Astrid.

¿Qué debía hacer? Su futuro era algo en lo que no quería pensar. Ser quien era le daba algo de temor. Él era el hijo del jefe, por lo que todos esperaban mucho de él, todos querían que acabara convirtiéndose en alguien digno del puesto de jefe.

Su padre era un buen jefe, él protegía a todos y siempre hacía lo correcto para que todos estuvieran contentos. Era demasiado peso sobre sus hombros Él lideraba a los jinetes y aún así le costaba conseguir que los más revoltosos le hicieran caso. Pero eso era un tema que debería tocar más adelante y lo postergaría todo lo posible. Aunque al final sería algo inevitable.

Cada vez que pensaba en su futuro era algo difuso para él. Quería seguir buscando aventuras y descubrir nuevas cosas que saciarán su curiosidad de conocer el mundo que le rodeaba. Aunque algo sí tenía bastante claro para su futuro y era que quería que Astrid estuviera a su lado, era lo único claro y por ello debía actuar ante lo que quería y más aún porque no quería que ella tuviera que pasar por el mal rato de ver la propuesta de matrimonio seguramente algo desproporcionado y sin gusto por parte de su primo.

Además como su prometida podría besarla tanto como él quisiera.

Se levantó, ya sabía que debía hacer en primer lugar para acabar con todo eso. El chico llamó a su dragón. Tenía mucho que hacer.

Hiccup había buscado a su padre por toda la aldea sin encontrarlo, necesitaba contarle lo que tenía pensado, ya que era bueno dando consejos. Finalmente decidió mirar en su casa y vió que el dragón de su padre estaba fuera.

El chico descendió y entró en su casa seguido de su dragón, al entrar encontró a su padre junto a Gobber.

-Papá necesito contarte algo -el chico miró a Gobber.

-¿No puedes hablar delante de mí? Pues que sepas que no le he dicho a tu padre que ayer noche estabas con Astrid en la herrería y casi os besais -tras unos segundos se dió cuenta de lo que había dicho.

Hiccup negó con la cabeza y miró a su padre. Stoick lo miraba con una sonrisa de oreja a oreja, esa que tanto odiaba y que le decía claramente que estaba emocionado porque su niño se hiciera mayor.

-Esta bien Gobber quédate -el chico se cruzó de brazos -pero si dices algo de esto no volveré a confiar en ti.

-Ni una sola palabra -el herrero puso un dedo sobre sus labios.

-He estado pensando mucho sobre esto... No quiero que Snotlout pida matrimonio a Astrid. Quiero ser yo el que le pida matrimonio a Astrid -habló rápido y miró a su padre esperando su reacción, aunque parecía que este había quedado algo consternado por la noticia -¿Papa?

-Gobber... pégame -le pidió el jefe su amigo.

-¿Seguro? -le preguntó el herrero.

-Mi hijo acaba de decir que le quiere pedir matrimonio a Astrid. Debo estar soñando... pégame.

-Yo también estoy sorprendido... pero amigo mío estás despierto -le sonrió el herrero.

Stoick miró a su hijo. Su pequeño Hiccup ya por fin era todo un hombre, ya no quedaba nada del pequeño y atolondrado chico. Su hijo se había convertido en un adulto, responsable y decidido y por fin le daba una gran alegría como esa.

-Hijo -el jefe abrazó a su hijo con fuerza.

-Pa... papa... me ahogas -logró articular.

-Esta bien -Stoick soltó a su hijo y este se recompuso su ropa y cabellos revueltos -estoy muy orgulloso de ti hijo ¿Cuándo lo vas a hacer y cómo lo vas a hacer? -le preguntó deseoso de saber cuándo iba a poder ir proclamando a los cuatro vientos que Astrid Hofferson era su futura nuera.

-Pues la verdad es que tengo un problema y quería tu opinión respecto a eso...

-Vamos ya al centro del pueblo y le pides matrimonio allí mismo -Stoick no quería que su hijo cambiara de idea, por lo que lo agarro de brazo e intentó arrastrar a su lento hijo.

-Espera, espera... déjame que acabe de hablar -Hiccup tiró de su padre hasta que este le devolvió su brazo, el castaño se acarició la zona con la que las fuertes manos de su padre lo habían agarrado -Quiero que me escuches hasta el final.

-Esta bien... te escucho -Stoick intentó serenarse, que ya conocía a su hijo y no quería que al final cambiara de idea y lo dejará sin su nuera favorita.

-Como Snotlout piensa pedirle matrimonio en la fiesta de la noche, yo he pensado en primer lugar intentar que desista de la idea de hacerlo, pero si no lo logró... creo que le pediré matrimonio por la tarde después de la carrera de dragones.

-¡Es una gran idea!... una victoria en la carrera y una victoria en el amor ¡Ahora si que pareces mi hijo -el hombre rió ruidosamente y le dio un par de palmadas en la espalda a su hijo, con demasiada fuerza que casi lo hace caer al suelo -lo siento, me emocioné.

-Si, ya lo veo -el chico intentó recobrar el aire que le había sacado de los pulmones su padre con sus muestras de afecto -Y Papá no voy a pedirle en público que se case conmigo.

-¿Cómo que no?... Esto es Berk y eres mi hijo. Todos quieren ver un acontecimiento como ese. Eres el futur...

-No, lo haré a mi manera. Después de la carrera intentaré que Astrid venga conmigo a solas y le pediré matrimonio a ella, no a Berk.

-Bueno... vale, hazlo a tu manera si así te sientes mejor. Pero en cuanto diga que si me lo dices para dar la noticia a todo el pueblo.

-Bueno, eso si dice que si -Hiccup se revolvió su cabello. Estaba inquieto y le sudaban las manos, ese iba a ser un momento muy importante en su vida y si ella decía que no sabía que se iba a hundir, ya que él no era nada sin ella. Astrid era su mayor apoyo, su confidente, a la que siempre acudía cuando necesitaba alguien con quien hablar, ella era la que lo levantaba cuando él caía, ella era su todo.

-¿En serio crees que Astrid va a decirte que no? -le preguntó un incrédulo Gobber -No la vi molestarse mucho cuando fuiste a besarla ayer en la herrería, pero sí se molestó y mucho cuando yo aparecí. De hecho Hiccup, aún eres jóven, pero cuando te dijo que se marchaba a su casa, era para que fueras con ellas y terminarás lo que comenzaste.

-¿Qué?...

-Lo que oyes -concluyó el herrero.

-Hiccup no hace falta ser muy listo para ver como os tratáis y os miráis. Tenéis una relación muy especial -Stoick le puso una mano en el hombro a su hijo -Cuando tú estás mal la buscas a ella y cuando ella está mal te busca a ti. Eso es un claro signo de que os queréis. No te va a decir que no.

-Eso espero... creo que debo ir a hablar con Snotlout -Hiccup se dirigió hacía la puerta.

-Está bien, haz lo que tengas que hacer, yo tendré que comenzar con lo que necesitaremos para los preparativos de la boda.

-¡UUUUUOOOOO! ¿Cómo que los preparativos de la boda? -el chico volvió hasta su padre.

-Si le vas a pedir matrimonio es para casarte con ella ¿O me equivoco?

-No te equivocas, me voy a casar con Astrid, pero cuando lo decidamos ella y yo, no cuando quieras tú, o el pueblo.

-¿En dos semanas?... ¿Tres?... ¿dos meses? -comenzaba a sentir que su hijo iba a ser lento para todo y eso solo hacía que retrasara la llegada de sus futuros nietos.

-Cuando lo decidamos nosotros dos, por favor papá.

-Está bien, todo se hará a tu manera -suspiró derrotado, pero si no lo hacía así muy posiblemente su hijo se echaría para atrás en lo de pedirle matrimonio a Astrid y por lo menos quería que por fin tuviera una buena prometida y qué mejor que ella que entendía lo especial que era su hijo y parecía que le gustaba todo de él.

-Ahora me voy y no quiero que ninguno de los dos diga nada.

-No diremos nada -se defendió Gobber.

-Pues me voy tengo que hacer entrar en razón a Snotlout y creo que eso me va a costar -Hiccup se despidió y salió de su casa.

-Ya no es un niño -Stoick miró como se marchaba su hijo. Por fin su hijo comenzaba a sentar la cabeza y hacía algo responsable para su futuro.

-No, ya no es nuestro pequeño Hiccup -sentenció el herrero. Había visto crecer a Hiccup y sabía que er un gran chico a pesar de ser tan escuálido.

él nunca había tenido hijos, ya que decidió que las mujeres eran demasiado complicadas para él, pero le había gustado mucho la experiencia de tener que ayudar a criar a ese chico que se había convertido en todo un hombre.

-¿Quién iba a decir que mi hijo iba a acabar casado con Astrid Hofferson? ¡Me encanta que ella vaya a ser mi futura nuera Gobber!

El hombre sonrió ampliamente. No pudo evitar pensar en su esposa. Cuánto deseaba que ella pudiera estar presente en esos momentos en los que su hijo crecía y se convertía en todo un adulto. Le gustaría ver su sonrisa, saber qué le diría de todo eso, le gustaría tantas cosas que solo se quedarían en simples deseos hasta que él fuera al Valhalla y pudiera reencontrarse con ella una vez más.

-Seguro que Valka estará tan contenta como tú amigo -el herrero conocía a Stoick tanto como si fueran casi hermanos. Se habían pasado toda una vida juntos y conocía cada expresión de su mejor amigo y esa sonrisa nostálgica era la que ponía cada vez que la recordaba a ella.

-Si, seguro que lo está -agradeció las palabras de Gobber. Era algo bocazas, aunque para él siempre sabía qué decir para reconfortarlo.

Hiccup descendió al ver a su primo, parecía que estaban enrollando una especia de tela gigante. Snotlout al verlo comenzó a enrollar con más prisa la tela.

-Hola ¿Qué haces? -saludó intentando sonar casual, ya que había visto desde el cielo que eso parecía una pancarta con un claro mensaje "¿Quieres casarte conmigo?".

-N... na... nada... no tiene nada que ver contigo -alzó un poco la voz algo sonrojado e intentó guardar la pancarta en el morral que tenía en su dragón, aunque este tropezó con la tela y cayó de boca al suelo. haciendo que se desenrollara la tela.

Hiccup intentó ayudar a su primo y le tendió su mano. Ya parecía que lo tenía donde lo quería, ya que la tela se había desenrollado y se veía claramente el "conmigo?"

Snotlout evitó la mano de su primo y se levantó él solo, aunque vió que parte de su pancarta se había abierto e Hiccup miraba curioso lo que ponía.

Hiccup tomó un extremo de la tela y tiró de ella volviendo a descubrir el mensaje de la pancarta "¿Quieres casarte conmigo?"

-Snotlout creo que no deberías hacer esto -le hablo calmado. Su primo era peor que un dragón asustado y si no iba con cautela se asustaría y se iría enfadado no obteniendo nada de él.

-¿Tú que sabes? ¡Yo no voy a hacer nada! -exclamó y volvió a enrollar la tela con prisa.

-Por lo que pone ahí, parece que pretendes pedirle matrimonio a alguien -Hiccup quería ir paso a paso, con cautela, por ello quería que fuera él quien le dijera lo que iba a hacer.

-¡No pone eso! -exclamó terminando de enrollar nuevamente la tela.

-¿Entoncés que pone?

-Nada que te interese -Snotlout iba a volver con su dragón, pero Hiccup se interpuso. Eso era lo que temía que él siempre se interponía entre él y Astrid.

-Parece que le vas a pedir matrimonio a alguien -dió un paso algo arriesgado, pero si no parecía que no iba a conseguir nada.

-Si, pero eso es algo que solo me concierne a mi y a ella -Snotlout empujó a su primo al pasar y metió su pancarta en el morral de su dragón.

-¡Snotlout no lo hagas! -exclamó, ya que veía que no iba a conseguir nada.

-¿Por qué? Lo voy a hacer Hiccup.

-Astrid no va a casarse contigo... de hecho ya pensaba que te habías olvidado de ella y ahora te gustaba más Heather.

-Heather es preciosa, pero ella es una chica incontrolable, no le gusta estar en un sitio fijo y yo quiero una esposa para que esté a mi lado, no correteando de isla en isla. Por eso me quedo con Astrid.

-¡Desiste Snotlout! ella no va a casarse contigo!

-¡Nada me hará cambiar de opinión! -Snotlout se montó en su dragón muy molesto con su primo.

-Astrid te ha rechazado millones de veces ¿Por qué sería diferente ahora?

-¿Por qué te importa tanto? Tú siempre estás en medio, pero esta vez no, lo siento, pero ya se acabó el que estés siempre en medio Hiccup -Snotlout alzó el vuelo en su dragón.

Hiccup suspiró cansado, parecía que no iba a ser fácil hacer que su primo cambiara de idea, aunque si no cambiaba de idea Astrid le tendría que rechazar pero no con una simple negativa, si no con un ya estoy comprometida. O eso esperaba él.

Continuará

Hola! Ya solo quedan tres capítulos! Comienza la recta final! Y ya está decidido Hiccup va a pedirle matrimonio a Astrid. Me he divertido mucho poniendo a un emocionado Stoick XD me gusta mucho este personaje, porque lo veo como un padre para todos.

Muchas gracias a Sakura Yellow por su review: lo siento, pero si, lo que preparaban esos dos es la pedida de Snotlout. Perdón, pero este va a tener una historia simple. Estoy trabajando en otro fanfic que ya tengo treinta capítulos y ese si es más complejo y que publicaré cuando lo terminé que ya me queda poco n.n Y por el beso tranquila que llegara jejeje. Muchas gracias por tu apoyo!

Muchas gracias a los seguidores y favoritos.