capitulo 4


MESES DESPUÉS.

Era de noche aproximadamente las 00:56 horas. Todo mundo estaba durmiendo en el castillo Hinamori a excepción de los guardias que a decir verdad igual dormían, dándole facilidad al chico de se escabullía en el castillo era veloz y silencioso, trepo un árbol y salto para caer en un bacón. Este chico veía con solo un propósito, ver a Amu, esta rutina la hacía dos veces a la semana, venia se escabullía y veía la princesa dormir, la mayoría de las veces entraba en su habitación y la contemplaba. Ese chico era Ikuto, pero claro ustedes ya lo sabían XD! Este entraba silenciosamente a su habitación y se apoyaba en la pared del balcón y la miraba nunca se cansaba de hacerlo, siempre descubría algo nuevo, como su respiración, sus gestos mientras dormía, la manera en que giraba cuando tenía un mal sueño, como de le alborotaba el pelo al dormir.

Al entrar en la habitación Ikuto como es costumbre se apoyó en la pared y la observo, tenía una pesadilla se notaba por el ceño fruncido de su rostro y la forma inquieta de dormir, la quería despertar, liberarla de esa pesadilla, pero no, no se atrevía ni no podía tocarla, si lo hacía se arriesgaba a que ella despertara y lo sorprendiera espiándola mientras dormía y conociendo a Amu como la conocía lo sacaría a patadas de la habitación y probablemente no lo quisiera volver a ver ni en pintura.

Este último tiempo o mejor dicho desde que Amu no supo responderle a Ikuto sobre lo del compromiso éste se ha alejado de ella, no porque ya no le interesase, eso jamás, pero Ikuto pensaba que lo mejor era darle su espacio, era Amu la que tenía que decidir e Ikuto no estaba ayudando en esa decisión preguntándole sobre el tema a cada rato. Pero Ikuto no podía evitar sentirse necesitado de su compañía, la extrañaba, la necesitaba, así que tomo la decisión de verla por las noches mientras ella dormía.

Así pasaba noches enteras hasta que veía que era hora de marcharse, esta vez y solo esta vez Ikuto se le acercó al oído y dijo:

-Te extraño-le susurro en el oído, respirando hondo y memorizando el olor de Amu. Flores.

Y rápidamente se separó de ella y salió fuera del castillo Hinamori burlando a los guardias.

DÍAS DESPUÉS.

Amu como siempre despertó atrasada para asistir a su escuela, se levantó, se bañó, se colocó su uniforme, peino su cabello, y finalmente bajo corriendo al comedor donde se encontraban sus padres tomando su desayuno.

-Buenos días hija-dijo su padre.

-Buenos días Amu- saludo su madre.

-Buenos días-dijo Amu sentándose a la mesa.

Rápidamente ésta comió su desayuno con varios intentos de asfixiarse para luego despedir se de sus padres y marcharse al colegio, pero claro sus padres no le permitían que ella se fuera pie así que un chofer la llevaba a todas partes en… UNA LIMUSINA, Amu pensaba que era demasiado llamativo pero esta vez no pudo convencer a sus padres.

Cuando la limusina se estaciono frente a la escuela el chofer rápidamente el abrió la puerta, Amu salido del vehículo, agradeció al chofer y se dirigió a su escuela.

Al entrar a su salón fue saludada por sus amigos amistosamente.

-Hola chiquitina-saludo Kukai revolviéndole el pelo a Amu.

-Amu~chi- dijo Yaya colgándose de su cuello.

-Hola Amu-saludo Rima tranquilamente o como una persona normal.

-Buenos días Amu~chan- saludo Tadase.

-Buenos días Amu-saludo Nagihiko.

-Ya deja a mi cuñada la Yaya, la vas a asfixiar-dijo Utau jalando a Yaya.

-Hola Amu-saludo Utau.

-Hola a todos-saludo Amu a sus amigos.

Luego entraron a clases diferentes:

Kukai – Tadase – Yaya, entraron al salón A.

Rima – Nagihiko, entraron en el salón C.

Utau – Amu, entraron en el salón B.

Amu y Utau tomaron asiento y empezaron a tomar apuntes de las asignaturas en las que estaban. Pero Amu no lograba concentrarse y sin darse cuenta dejo de anotar lo apuntes pero su mano seguía sosteniendo su lápiz y éste se seguía moviendo, al darse cuenta dirigió la mirada a su cuaderno y se sorprendió, en él vio un hermoso retrato bien definido de… Ikuto. No lo podía creer como su inconsciente podía divagar así. Tenía que admitirlo su retrato le quedo de maravilla al igual que su dueño. (N/A: me refiero a Ikuto)

Amu no había visto a Ikuto estos meses muy a menudo, lo veía pasar, pero ni una sola mirada, nada, esa indiferencia por parte de Ikuto la puso furiosa y triste, Amu de esta forma se dio cuenta de… lo inmaduro que podía llegara a ser Ikuto al estar haciéndole la "ley del hielo", típico berrinche de niño mimado, pero a pesar de todo lo extrañaba, cabe decir que al comienzo se sintió aliviada de que él la dejara de molestar, pero al pasar el tiempo, días, semanas, meses, realmente lo comenzó a extrañar, pero su orgullo era demasiado fuerte para hacer algo al respecto, no se iba a doblegar.

-Amu ese no es Ik…- Utau fue interrumpida por el seco golpe que dio el cuaderno de Amu al ésta cerrarlo viendo se tremenda mente avergonzada por el retrato que acaba de hacer y que fue descubierto por Utau que se sentaba a su lado-… uto, ¿Es él no?-

-¿¡Que!? ¡No! Es otra persona-respondió Amu nerviosamente.

-¿Así? ¿Entonces quién es?- pregunto Utau no del todo convencida por la respuesta de Amu.

-Es… es… el protagonista de un libro que estoy leyendo-dijo rápidamente.

Era de saber que Utau no le creería porque a Amu lo le gustaban los libros ni lo más mínimo, y eso ella lo sabía perfectamente, Utau reconocería a su hermano donde sea y ese cuaderno que Amu ocultaba tanto tenía en una de sus páginas el retrato de su hermano, ella lo reconoció de inmediato.

-¿Y qué libro seria ese Amu?-pregunto Utau.

-Mmm… La odisea-respondió Amu.

-Está bien Amu te creo- mintió Utau sonriendo. Esta noticia iría directamente a su hermano y que probablemente disimularía su felicidad, como siempre lo hacía.

Luego las clases tomaron la rutina habitual, cuando salieron de clases los fans de los chicos lo rodearon al instante que terminaron las clases, es como si asistieran a la escuela solo para eso ni siquiera por las clases, y la única feliz con esa cantidad de atención era Yaya que sonreía feliz y contenta, por otro lado Rima y Utau dirigían miradas frías para espantar a los fans cosa que no funcionaba porque los volvía aun peor, Nagihiko, Tadase, Kukai y Amu, solo trataban de mantener la calma con sus fans.

Luego de que se esparcieran los fans a todos los chicos, a excepción de Yaya, dieron un suspiro de alivio.

-Por fin afuera- dijo Utau.

-Si ya me tienen harta-agrego Rima.

-Vamos no es para tanto-dijeron Kukai y Nagi.

-Si los chicos tienen razón no hay de que alterarse-dijo Tadase.

Amu no hizo comentario alguno está todavía distraída, solo tenía la mirada fija en el lugar donde solía estacionarse Ikuto y "raptarla", esas tardes todavía invadían la cabeza de Amu y al parecer no la iban a dejar tranquila. Una bocina la saco de su ensoñación trayéndola bruscamente a la realidad, fijo la mirada en un nuevo objetivo: el lugar donde proviniese ese sonido. Por un instarte Amu pensó en la posibilidad de que fuera Ikuto, pero era su limusina que la venia a recoger.

-Bueno, adiós chicos nos vemos el lunes- se despidió Amu.

-Espera Amu- la retuvo Utau-Porque no nos juntamos tú, Rima y yo el fin de semana y tenemos unos días de chicas-dijo sonriendo.

Rima asintió esperando la afirmación de Amu. Pero ésta tenía otros planes.

Amu bajo la cabeza y contesto:

-Lo siento, pero esta vez no podre aceptar su invitación-

-¿Pero por qué?-pregunto Utau.

-Voy a estar ocupada, lo siento-dijo Amu dirigiéndose a la limusina.

Y así el vehículo arranco cuando la princesa se subió en éste. El viaje como siempre fue en total silencio, desde pequeña se acostumbró a eso. El silencio.

Al llegar a su castillo fue saludada por el mayordomo que le pido su mochila y su chaqueta, Amu se las entrego sin protestar, al adentrarse en el castillo se encontró con una gran sorpresa. En el salón se encontraban conversando la familia Tsukiyomi - sin incluir a Utau porque estaba en su castillo – y sus padres, éstos se dieron cuenta de la presencia de Amu y le sonrieron amablemente, ella les saludo con la mano para no estropear la conversación, pero su presencia no pasó desapercibida por los reyes Tsukiyomi que voltearon a verla y le sonrieron y saludaron con la mano, ella también les saludo; por otro lado estaba Ikuto que solo la miro de reojo y era una mirada cortante y a Amu le partió el corazón, éste rápidamente desvió la mirada y le dio la espalda. Amu sintió las ganas de derrumbarse en ese preciso instante pero se contuvo, ni rápida, ni lentamente se fue del salón y se dirigió a su habitación. Al por fin entrar en ésta de derrumbo sobre su cama y empezó a llorar silenciosamente.

AMU POV

Que le sucede a Ikuto porque se comporta así conmigo y… ¿Por qué rayos estoy llorando por él? Maldición cómo es posible que allá cambiado tanto, como es posible que me valla a casar con él.

"Porque lo amas"

Que rayos ahora mi conciencia me habla, me estoy volviendo loca.

FIN DE AMU POV


hasta aquí la dejo para que se entusiasmen...