CAPITULO 4

Si tan solo hubiera sabido que este era nuestro final, si tan solo me hubieras explicado la verdad, nada de esto habría pasado.

Mis lágrimas resbalan por unas mejillas demasiado frías como para albergar amor por el ser que llora entre mis brazos. La oscuridad envuelve mi alma y mi último suspiro acompaña el lloro de mi amada hija.

"Jamás olvides de dónde vienes". Mi alma acompaña ahora el viento que acaricia tu hermosa cara una última vez.

Diez años después

Nieve. Un dulce compas acompaña a la blanca nieve que cae sobre el gran jardín donde cada mañana me esperas una vez más. Miles de fotografías muestran un rostro que ya no recuerdo.

En mi cuarto cumpleaños decidí acercarme al alma que día y noche esperaba por mí en el gran jardín. Sonreíste y tus ojos me mostraron quien eras. Desde entonces deje de observar a mi madre en fotografías para ir con ella al gran jardín. Sabía que jamás podrías abrazarme, tocarme… Pero jamás dude que podrías amarme como una madre real, como una madre en vida….

Los años pasaron y jamás dejaste de sonreír. Jamás dejaste de esperarme. Pero eso se acabó. Por alguna razón has desaparecido de mi vida. Ya no hay amor, ya no hay dolor, ya no hay recuerdos. Poco a poco olvido tu rostro y tu sonrisa.

Adiós Mama

Veinte años después

Hoy te tengo entre mis brazos mi hermosa Kaya. Hoy puedo ver la sonrisa de mi madre reflejada en ti, hoy puedo sentir su alma de nuevo junto a mí.

Observo su alma rodearte mientras oigo su voz por primera vez. Siento su mano tocar mi piel después de 30 años soñando su toque. Ya no volveré a olvidarte pues ahora descansas de nuevo junto al alma de hija.

Cuida de Kaya, Mama

Cuatro años después

Kaya dice sentir alguien a su lado. Siente el alma que comparte espacio junto a la suya. Sonriente me ha preguntado si yo también puedo sentirlo.

Desgraciadamente, solo tú puedes sentirla mi pequeña Kaya. Solo tú puedes sonreír como alguna vez lo hizo ella, solo tú podrás cambiar el destino que ella vivió.

Dieciocho años después

Kaya no te ha salvado madre. Kaya no ha cambiado el destino. Tan solo repite uno tras otro tus propios errores.

Podría haber vivido con el pesar de saber que se casaría con un vampiro. Podría pensar que tan solo era un capricho de Kaya. Pero jamás habría imaginado que algún día cometería tu propio error.

Jamás hubiera pensado que tendría un nieto vampiro, un nieto tan poderoso que se llevaría el alma de mi hija, al igual que un día hice yo contigo a pesar de ser humana.

Mis lágrimas caen esperando un dolor que jamás llega. No puedo odiarte, no puedo odiarla, no puedo cambiar su final.

Adiós Kaya

Mis lágrimas caen sin cesar conociendo al fin mi destino. No hay futuro junto a Kyohei para mí.

No puedo más que llorar sin cesar, pues tú, abuela, confiaste en mi para cambiar nuestro destino pero yo no hice más que marcar nuestro fin.

Observo como Yasuko me sonríe mientras yo abrazo mi vientre sabiendo que jamás podré estar a su lado.

-Jamás supe si realmente se puede evitar pero Kaya debes estar preparada para lo peor. Debes estar preparada para decirle adiós a mi hijo y al tuyo cuando el momento llegue.

Sé que debería hacer caso a Yasuko, sé que debería prepararme para lo peor pero no quiero observarte como un alma solitaria mi pequeño. No quiero saber que jamás podrás tenerme a tu lado. No quiero morir por un destino caprichoso.

-Si debo renunciar a vivir por un destino que no escogí, buscaremos la manera de cambiar el destino.

Yasuko me sonríe y entiende mi propósito.

Hasta ahora, Abuela

No sé cómo disculparme por todos estos años sin escribir. Pero debo deciros que sin vosotros no habría regresado. A pesar de estos años he seguido recibiendo todos vuestro reviews y eso me ha hecho estar aquí de nuevo.

Cada semana tendréis capitulo nuevo, juro no volver a abandonar esto. Os quiero a todos muchísimo :D

Pueden comunicarse conmigo por mensaje privado o a través de mi correo: stelladragneelfanfics

También pueden seguirme en mi pagina de facebook: StellaDragneel/?skip_nax_wizard=true

Bye