Perdón por tardarme mucho!

Al día siguiente, todos los maestros salieron de sus cuartos y saludaron a su maestro, "Buenos días Maestro!" dijeron en coro. Shifu se dio cuenta que los padres de Tigresa no habían salido. "Buenos días alumnos, Tigresa, podrías traer a tus padres por favor?" Tigresa se inclino con respeto y dijo, "Si maestro Shifu." Tigresa se dirigió al cuarto de sus padres y toco la puerta. Marisa salió con una cara de cansancio y le pregunto, " Que pasa Tigresa?" "Es hora de desayunar madre" Tigresa contesto simplemente apuntando a sus amigos. "A ok, ustedes adelántense, yo despertare a Cruz." "está bien." Tigresa volvió a hacer fila en frente de su cuarto. "muy bien Po, y los demás vayan avanzando, Tigresa necesito hablar contigo." Po le dio un abrazo amoroso a Tigresa y le susurro, "te guardare un lugar." Tigresa le sonrió y se fue con Shifu. " Que pasa maestro?" Tigresa pregunto preocupada por su padre adoptivo. "Tigresa me preocupa que cambies de actitud si te gusta tu vida real. Sé que no he sido un padre que cualquiera pudiera desear, pero te quiero decir que te quiero igual que una hija, eres muy importante para mí, supe desde un principio que tú no eras como Tai Lung y que entrenabas duro para que este orgulloso. Y agradezco que Cruz y Marisa te hayan dado la vida para criarte como mi hija, te quiero tal como eres Tigresa y nunca lo olvides." Shifu dijo con una sonrisa. Tigresa soltó unas lágrimas y abrazo a Shifu con mucho amor, ella siempre esperaba escuchar a Shifu decir eso, y ahora lo quería aun mas que no podía soltarlo. "gracias maestro, y te prometo que no cambiare por ti…papi…." Los dos estuvieron en silencio abrazados con un amor de padre e hija. "awwww…" escucharon a alguien afuera y Tigresa abrió la puerta al encontrar a Ayaka, Víbora, Po, Mono, Mantis y Grulla afuera. "Sabía que ustedes se querían como familia." Ayaka dijo con corazones en los ojos. Po tomo la mano de Tigresa y la saco de la multitud. "Me alegra mucho que tu y Shifu ya se comporten como padre e hija y no maestro y estudiante." Po le dijo con una sonrisa. "Y todo gracias a ti Po, me ayudaste para que Shifu me tratara como una hija." Tigresa dijo abrazando a Po. Po y Tigresa se besaron y se fueron a la cocina donde compartieron un solo plato de fideos. Uno de los fideos era muy largo, Po tomo un extremo, y Tigresa el otro, sus rostros se acercaron, y terminaron besándose. Po abrazo a Tigresa y ella le abrazaba el cuello sin dejar de besarse. Después de un minuto, se separaron por falta de aire. "este será el mejor día de mi vida," Tigresa susurro aun con su cuerpo en los brazos de Po. "El mío también." Se dieron un último abrazo y terminaron de comer. Después de empacar sus cosas, todos se fueron bajando las escaleras, en el camino abajo, Tigresa se empezó a preocupar, y Ayaka noto esto. " Que sucede Tigresa?" "Es que no sé nada sobre ser una princesa." Tigresa dijo viendo el suelo. "Es fácil, solo tienes que seguir algunas simples reglas." Ayaka le dijo poniendo una pata en su hombro. " cuales reglas?" Tigresa pregunto curiosa. "Escucha bien," dijo Ayaka.

Ayaka:

Si eres princesa sabes que cuchara usar,

Si eres princesa mil zapatos tú tendrás,

En la cama almorzaras y diamantes cortaras,

Te masajearan y te atenderán,

Y el ser princesa es un sueno de verdad.

La reverencia dominar y en cada baile estrenar,

Y todo el día tus modales vivirás,

Con un sombrero hay que postear

Con todo lujo hay que excitar

Al inclinarte con tus guantes saludar.

Hombros rectos, abdomen dentro,

Alzo el dedo, mentó en el nevó,

Y muy lentamente hay que voltear.

Respiro leve, pasos suaves y sonriendo muy amable,

Con mucha dignidad actuar.

Brillar!

Si eres princesa, la familia hay que honrar,

Si eres princesa lo mejor hay que entregar.

"en serio?" Pregunto Tigresa, "no parece tan difícil," "No, no lo es, pero hay mas pero te los diré cuando lleguemos." Ayaka le dijo con una sonrisa. "Gracias Ayaka, sí que eres una gran amiga." Tigresa dijo poniendo su brazo alrededor de los hombros de Ayaka. "Cualquier cosa por mis amigos." Ayaka dijo. Los 7 guerreros, el maestro Shifu, y los padres de Tigresa seguían avanzando mientras el sol se levantaba, con una Tigresa más calmada, esperando conocer su hogar.