Muted

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La puerta del reducido establecimiento se abría, produciendo un monótono sonido de bienvenida, y dejando entrar una brisa helada que les envolvió en un débil torbellino por un par de segundos. La vio dar pequeños brinquitos en su sitio, luego de tensarse y frotarse un brazo; él solo enterró más las manos en los bolsillos de su abrigo. Apretó los labios, preguntándose cuál sería el mejor momento para dirigirse a aquella muchacha y mencionarle lo de su credencial. El cajero emitió unos cuantos sonidos y ella no tardó en alejarse de la máquina, pasándolo de largo, impidiéndole reaccionar a tiempo. Miró la credencial y luego a la muchacha que se alejaba.

La puerta volvió a abrirse y el frío se sintió agresivo en la piel descubierta de sus mejillas. Tomó el plástico y corrió detrás de ella.

La fotografía estaba borrosa y las letras demasiado pequeñas para poder leerlas.

Estiró una mano, posándola en el hombro de la muchacha. —Oye…


c:

Drabbles para el alma. No sé cuántos serán c: ¡no sé nada! ¿Quién soy? ¿Qué es esto?

Viernes, 21 de septiembre de 2018